Los galardones del corto español reconocen en forma de nominaciones a los cortometrajes de Rubén Guindo, Guillermo de Oliveira o Lucas Parra, además de otros cortos como 'In Memoriam', 'Chicken Jazz', 'Una vocal' o 'El fantasma de la Quinta'
Ya se conocen las nominaciones a los Premios Fugaz 2026, los grandes premios del corto español. Montecarlo 67, de Rubén GuindoNova, ha sido el cortometraje que más opciones de premio ha acumulado, con 13 candidaturas, poniéndose por delante de los otros dos cortometrajes que han llegado a las dos cifras (10 nominaciones): Cara de cona, de Guillermo de Oliveira (Desenterrando Sad Hill, A morte nos teus ollos), y Ser un hombre, de Lucas Parra. La gala de entrega será el próximo 22 de junio en los cines Kinépolis Ciudad de la Imagen de Madrid.
Otros cortos que han destacado en las nominaciones de los Fugaz han sido In Memoriam, de Teresa Bellón y César F. Calvillo (Buscando a Coque) y Chicken Jazz, de Imanol Ruiz de Lara—este sin nominación a Mejor Cortometraje, ganando peso en otras categorías—, de Imanol Ruiz de Lara ambos con siete nominaciones. Por detrás, acumula 4 opciones de premio Una vocal, de Polo Menárguez (El talento, El plan) y destacan las dos nominaciones de El fantasma de la quinta, de James A. Castillo, el corto de animación preseleccionado a los Óscar que en los Fugaz ha logrado también entrar en la categoría de Mejor Cortometraje.
En las categorías interpretativas de las nominaciones a los Premios Fugaz figuran nombres de larga trayectoria como los de Ángela Molina (Mejor Interpretación Femenina por La última canción), Ramón Barea (Mejor Interpretación Masculina por Pordentro), Tamar Novas (por Chicken Jazz) o Carlos Santos (por Montecarlo 67). Además, aparecen perfiles más jóvenes como los de Veki Velilla (por Montecarlo 67) y Sofía Otero (por Abril). Milo Taboada (por Cara de Cona), Carlos Manuel Díaz (por Faustino) y María Algora (por Lo que no se ve) completan las interpretaciones nominadas.
En total, la lista de nominaciones reúne 111 candidaturas repartidas en 21 categorías, con 34 de los 60 cortometrajes de la shortlist convertidos en nominados, lo que supone, explican desde la organización, más de la mitad de los títulos que habían superado el primer corte. Ese reparto, aseguran desde los Fugaz, permite que la fase final «no quede reducida a unos pocos favoritos y deja espacio para obras con presencia en categorías principales, interpretativas, técnicas y artísticas». La principal novedad de esta edición ha sido que la categoría de Mejor Cortometraje se ha ampliado a 10 títulos.
Los Fugaz, «un espacio que sigue creciendo»
El acto de las nominaciones a los Premios Fugaz, que cumplen su 10º aniversario, se ha celebrado este miércoles 13 de mayo en la sede de la Academia de Cine (C/ Zurbano, 3) en Madrid, con la lectura a cargo de reconocidos artistas como Vanesa Romero, Javier Veiga, Javier Pereira y Alberto Amarilla.
Samuel Rodríguez, co-director de CortoEspaña, entidad organizadora de los Premios, señaló: «Celebrar diez ediciones y llegar a estas nominaciones con una selección tan amplia nos recuerda por qué nacieron los Fugaz. Queríamos que el cortometraje tuviera un espacio propio, serio y reconocible dentro del audiovisual, y esta edición demuestra que ese espacio sigue creciendo gracias al trabajo de creadores, productoras, festivales y profesionales de todo el sector».
Con nueve ediciones ya celebradas, el palmarés de los Fugaz acumula más de 150 galardones entregados. En paralelo, el Fugaz de Honor ha distinguido trayectorias como las de Miguel Rellán, Javier Fesser, Daniel Sánchez Arévalo, Asunción Balaguer, Beatriz Carvajal, Eduard Fernández y Arantxa Echevarría, Feroz de Honor 2025.
Nominaciones a los Premios Fugaz 2026
Mejor Cortometraje
Cara de cona, de Guillermo de Oliveira
El fantasma de la quinta, de James A. Castillo
Epifanía, de Chiqui Carabante
Faustino, de Germán Mairen
In memoriam, de Teresa Bellón y César F. Calvillo
Lo que no se ve, de María Algora y Mikel Bustamante
Montecarlo 67, de Ruben Guindo Nova
Pordentro, de Álvaro G. Company y Mario Hernández
Ser un hombre, de Lucas Parra
Una vocal, de Polo Menárguez
Mejor Dirección
Guillermo de Oliveira, por Cara de cona
Teresa Bellón y César F. Calvillo, por In memoriam
Ruben Guindo Nova, por Montecarlo 67
Lucas Parra, por Ser un hombre
Polo Menárguez, por Una vocal
Mejor Dirección Novel
Joel Cánovas, por 21 de octubre
Santi Alvarado Sagué, por Buitres
Bea Lema, por El cuerpo de Cristo
Martha García Ayerbe, por Señuelo
Marta Albert, por Tú no
Mejor Guión
Guillermo de Oliveira, por Cara de cona
Teresa Bellón y César F. Calvillo, por In memoriam
Ruben Guindo Nova, Miguel Monteagudo y Nuria Cabezas, por Montecarlo 67
Lucas Parra y Valèria Cuní, por Ser un hombre
Polo Menárguez, por Una vocal
Mejor Dirección de Producción
Luisa Cowell, por Cara de cona
Josemari Martínez, por Chicken Jazz
Cecilia Rivas Barbi, por In memoriam
Alejandro Viyuela y Samantha Martín, por Montecarlo 67
Ferran Giol Gort, por Ser un hombre
Mejor Dirección de Fotografía
Carlos de Miguel, por Cara de cona
Rafael Reparaz, por Chicken Jazz
Miguel Ezequiel, por Montecarlo 67
Dani Benejam, por Ser un hombre
José Martín Rosete, por Una vocal
Mejor Montaje
Enric Batalla, por 21 de octubre
Guillermo de Oliveira, por Cara de cona
Irene Blecua, por In memoriam
Jerónimo Velasco, por Montecarlo 67
Oriol Domènech, por Ser un hombre
Mejor Dirección de Arte
Verónica Dichy y Juanfa, por Chicken Jazz
Gonzalo Muratel, por Montecarlo 67
Nagore Galdós Burgoa, por Ser un hombre
Almudena Gotor, por Último superviviente a bordo
Carla Fuentes, por Videoclub 2001
Mejores Efectos Visuales
Miguel Tejerina, por Insondable
Xus Pagan, por M.A.T. (Molt Alta Tensió)
Laura Pedro, por Señuelo
Miguel Costa, David Heras y Daniel López, por The one minute problem
Víctor Izquierdo, por Último superviviente a bordo
Mejor Vestuario
Beatriz Méndez, por Cara de cona
Oscar Guimarey, por Chicken Jazz
Victoria Nogales, por La última canción
María Gil de Bustamante, por Montecarlo 67
Sonia Pérez, por Ser un hombre
Mejor Maquillaje y Peluquería
Aina Galisteo, por Abril
Sonia García, por Cara de cona
Pedro Hache, por La última canción
María Liaño, por Macarena, una comedia espiritual
Marta Cuadrado, por Montecarlo 67
Mejor Sonido
Gerard Fernández, por 21 de octubre
Pablo Castillo, por Chicken Jazz
Pablo Castillo, por Montecarlo 67
Laia Casanovas, por Señuelo
Jordi Rossinyol, por Ser un hombre
Mejor Banda Sonora
Zeltia Montes, por Cara de cona
Alberto Torres, por Chicken Jazz
Beatriz Bellón, por In memoriam
Jesús Calderón, por Montecarlo 67
Arnau Bataller, por Ser un hombre
Mejor Interpretación Masculina
Milo Taboada, por Cara de cona
Tamar Novas, por Chicken Jazz
Carlos Manuel Díaz, por Faustino
Carlos Santos, por Montecarlo 67
Ramón Barea, por Pordentro
Mejor Interpretación Femenina
Sofía Otero, por Abril
Cristina Soria, por In memoriam
Ángela Molina, por La última canción
María Algora, por Lo que no se ve
Veki Velilla, por Montecarlo 67
Mejor Cortometraje de Animación
Baile con la muerte, de Carlota Massó
El cuerpo de Cristo, de Bea Lema
El fantasma de la quinta, de James A. Castillo
Pinchu es así, de Carmen Córdoba González
Pobre Marciano, de Álex Rey
Mejor Cortometraje Documental
Abril, hoy no es invierno, de Mabel Lozano
El ressò de la mirada, de Carles Bover Martinez
Estigma, de Pilar García Elegido
La fuerza del silencio, de Samuel Vela Pérez
Vencejos, de Manu Arzá y Álvar Alonso
Mejor Cortometraje Breve
¿Tienes un minuto?, de Yago Casariego
Baile con la muerte, de Carlota Massó
Ma-ma, de Isabel María Monge Guerrero
Mejor Cortometraje Hispanoamericano
Entretiempo — Argentina
La Barbarie — México
Real — Panamá
Todos mis caminos son la destrucción — Perú
Una vez en un cuerpo — Colombia
Mejor Cortometraje de Escuela
El Puto Amo — Linterna Producciones
El Último Día — Instituto del Cine de Canarias
En reparto — Instituto del Cine Madrid
Los murciélagos han abandonado el campanario — ECAM
Orfeus — The Core School
Un caso peliagudo — ECIB, Escola de Cinema de Barcelona
Un retrato lleno de respeto y cariño por Alfredo Landa, pero que da explicaciones innecesarias por un ‘landismo’ del cual él nunca se avergonzó
Landa es un recorrido por la vida, la obra y legado de Alfredo Landa, el actor más popular del cine español en el siglo XX y que, como bien avisa la sinopsis oficial, consiguió un logro extraordinario: unir popularidad, respeto crítico y cariño del público. La película repasa su carrera y lanza un vistazo a la persona, en general un señor bastante normal y discreto en su vida familiar, aprovechando los testimonios de personas cercanas y también de expertos en el cine de su época, además de las numerosas entrevistas que el propio protagonista concedió en vida.
Miguel Olid, que vuelve al documental biográfico y cinéfilo tras Summers, el rebelde (2024), se une a Gracia Querejeta para retratar al actor que fue todos los españoles, más de una vez. Juntos han firmado un documental divulgativo muy amable y respetuoso con la figura que quieren retratar, fácil y accesible, cuyo principal fallo —el único, pero con mucho peso— es su empeño por dar explicaciones innecesarias en lugar de abrazar la filmografía del personaje y presentarla tal cual. Al menos se cuida mucho de ofrecer una interpretación unívoca de las escasas polémicas que plantea, presentando diferentes puntos de vista.
Landa arranca, y eso es lo chocante, con casi 15 minutos, de un metraje de 70, dedicados a darle vueltas a eso del ‘landismo’, que si estuvo bien, que si estuvo mal, que si hoy no se podrían hacer… Al menos hay quien aclara que esas películas ya se veían como pestiños de humor casposo en su día, e incluso figuras como Víctor García León (Altas capacidades), heredero espiritual de cierta comedia con crítica social de la época, salen a defenderlas.
Landa, ¿por qué das explicaciones?
No se comprende la necesidad de tantas explicaciones precisamente porque tanto el archivo como los testimonios de sus allegados, incluidos sus hijos y el mismísimo don José Sacristán, dejan clarísimo que Alfredo Landa no se avergonzó jamás de uno solo de sus trabajos. Que le parecía estupendo hacer reír a la gente y que consideraba la mayoría de esas comedias como entretenimientos tontorrones y más o menos inofensivos, que nada tenían que ver con su persona real. Y si él lo veía así, ¿por qué centrarse tanto en disculparlo?
Quizás tiene que ver con el espectador que prefigura Landa, o que se corresponde con la cosmovisión de los directores o productores. Uno que, además de necesitar que le den explicaciones sobre el Destape —y que igual es un poco ignorante sobre el tema—, es una especie de progre de postal. Esto último se deduce de que hay otro fragmento en el que se aborda que don Alfredo Landa era, como es bien sabido, un hombre de ideas conservadoras.
Y sinceramente, ¿qué más da? A menos que vayas a explicar su capacidad de autoparodia, con papeles como el de Lleno, por favor(1993), con que Sacristán comente que, siendo uno más bien facha —ya saben, de leer el ABC, Vox le daría dentera, ustedes me entienden— y el otro más bien ‘rojo’ —sí, a ver, lo mismo pero de lo otro, padre estalinista pero él del PSOE, esas cosas—, se amaban con locura y rodaron juntos La vaquilla (1985), ¿no es suficiente? ¿No puede tener un progre un ídolo carca y viceversa? ¿Alguien esperaba que un señor nacido en 1933 e hijo de un guardia civil navarro fuese trotskista?
Landa, el gruñón talentoso
Mucho más interesante era su concepción de la profesión y su amor por la misma, o su competitividad admitida abiertamente y que lo llevó a seguir ‘picado’ con haber tenido que compartir con Paco Rabal el premio a Mejor Actor en Cannes por Los santos inocentes (1984) incluso pasada una década de aquello. O el hecho, patente para cualquiera que hubiese visto o leído una entrevista, de que Landa era cero landista, en el sentido del bonachón tiernico que solía interpretar. Don Alfredo era gruñón, malhumorado y hasta un poco chuleta si le tocaban las palmas. Y eso lo hacía aún más maravilloso.
Al menos Miguel Rellán, una vez más el propio Sacristán, el mencionado García León o la periodista Marta Medina se paran a explicar por qué era tan buen actor. Esa capacidad, cuando todavía era un secundario cómico, de robarse una escena solo con media mirada, o expresar más con un silencio y un movimiento de las cejas desde el fondo del plano que otros actores con un monólogo completo mirando a cámara. Ese talento es el que le permitió trascender sus comedias y sus personajes, y no solo parecer tu vecino del quinto o un amigo de tu padre. Que también, obvio.
Ahí reside el método de Landa, a pesar de que se pare a pedir perdón sin necesidad por las rajadas de don Alfredo en sus memorias o un quítame allá ese pique con José Luis Garci. En que el actor fue todo porque fue como nosotros: torpe, imperfecto, orgulloso, a veces bocazas y a veces discreto, pero lleno de talento. A pesar de que no fuese exactamente como la de sus personajes, una forma de ser entrañable que le mantuvo hasta hoy el cariño y la admiración de un país. Qué más da si para llenar la nevera tuvo que hacer de mariquita de chiste, si más de la mitad ni habíamos nacido.
Carlo Padial amplia horizontes en esta comedia romántica de gente que ya se quería de antes para caminar sin complejos en el alambre entre la ironía depresiva y la broma interna
Pizza Movies es el sueño de Thais, una periodista y crítica de cine que, harta de la precariedad del sector y de sentirse mal por todo, aspira a abrir una pizzería temática sobre cine. En esta misión aparentemente suicida acabará arrastrando a su marido, Alan, que, pese a sus reticencias iniciales, acabará por apuntarse a la locura de hacer realidad la idea de su mujer.
Nueva película como director de Carlo Padial (Algo muy gordo, Doctor Portuondo), que llevaba varios años sin hacer cine. Con Pizza Movies amplía horizontes y le pone algo de luz cálida a su comedia habitual para contar esta historia sobre dos improbables emprendedores en la misión de que tengas un dinosaurio de Jurassic Park (1993) en tu pizza.
La mejor forma de tomarse esta película es como una comedia romántica, agradablemente atípica, que retrata a gente que ya se quería de antes y decide seguir adelante pese a las neurosis del otro y el mundo desquiciado en el que vivimos. Es verdad que su sátira y el humor neurótico de Padial, con referencias muy concretas, a veces no se acompasan del todo bien con su voluntad de ser una película positiva y más abierta a la ternura cómplice. Pero ya el intento en sí mismo seduce.
En Pizza Movies, Judit Martín es una mujer deprimida y neurótica, una crítica de cine cansada de su trabajo y de sí misma, que encuentra una vía de escape en la loca idea de montar una pizzería. Su marido, interpretado por Berto Romero, que al principio no se cree mucho la cosa, trabaja en algo que claramente no le interesa mientras busca la manera de ir surfeando las crisis de su mujer.
Esta premisa, que ocupa la primera parte de la película, es la que mejor aprovecha el potencial cómico de Martín y Romero, que hacen muy buena pareja en su tira y afloja, y se acompasa bien a las constantes cómicas en las que Padial se encuentra más cómodo: autoficción, absurdo vital, desencanto personal y la sensación continua de fracaso —que luego descubriremos que se originó en la crisis económica del 2008—.
En la descripción de esta pareja, en plena frustración pero siempre unida, se acumulan algunas de las escenas más divertidas y grotescas de Pizza Movies. Este estilo la emparenta directamente con las explosiones cómicas de Algo muy gordo (2017), solo que aquí más integradas en una cotidiana normalidad.
Pero el sueño del personaje de Martín se resiste a salir de su cabeza y (spoiler) los dos acabarán dejando sus trabajos y lanzándose a convertir en realidad esa pizzería. En el mundo de Algo muy gordo, lo más probable es que el negocio nunca hubiese salido adelante, pero en el de Pizza Movies, sí es posible.
Aquí la película diluye un poco su esencia de comedia alternativa —la comedia norteamericana a lo Albert Brooks es la gran referencia de Pizza Movies— para salir de la oscuridad. Padial cruza el umbral del confortable pesimismo y la película se coloca en un lugar en el que el centro cómico pasa a ser la construcción del negocio.
Aquí, el tono gira nítidamente hacia la sátira, en un humor más de situación que busca parodiar el mundo de la crítica cinematográfica y el periodismo cultural, que es muy Padial —y, sobre todo, muy Desirée de Fez, crítica, coguionista y claro trasunto del personaje de Martín— porque tiene mucho de lo que reírse y llorar al mismo tiempo. Al que escribe, público objetivo, le ha resultado divertido el retrato directo, pero muchas veces se cae en el guiño solo para el consumo interno. Su insistencia como running gag acaba pareciendo demasiado impostada.
Como en Perdidos en América (Albert Brooks, 1985), los dos protagonistas acabarán por dejar sus trabajos y se lanzarán a un aparente sueño imposible. Sin hacer spoilers, lo que hacen Padial, de Fez y Carlos de Diego es reescribir su final, dándole un toque menos resignado. Sirve para, como se dice en la película, estar igual de deprimidos, pero más felices.
El segundo largometraje de Luc Knowles quiere captar la música invisible de la vida en los barrios de Madrid pero la boicotea con su empeño en copiar los modos del 'indie' norteamericano y ser muy 'cool'
Hugo 24 porque 24 son los años que cumple el protagonista y las horas que tiene para reunir el dinero que impida que los desahucien a él y a su hermana. Un chaval de barrio de Madrid, que se pasa la vida con su mejor amigo haciendo el cafre aunque ya van teniendo edad de buscarse un trabajo, y que sueña con poder tener un piso propio en el que acoger a su madre cuando salga de prisión. Durante un día, el de su cumpleaños, Hugo deberá enfrentarse a las circunstancias y madurar para ayudar a su familia.
Segundo largometraje de Luc Knowles tras Libélulas(2022), con el que comparten la ambientación de barrio, el retrato de la amistad estrecha en la juventud y unos modos narrativos más cercanos a determinado tipo de cine indie estadounidense que a cualquier referente local. Una película que, es básicamente, la misma que La deuda(2024), de Daniel Guzmán, pero contada para una generación más joven y, no tengo claro si por ello, más complaciente y sobreexplicada.
Mar Olid, directora de 'Al otro barrio' y 'Sin cobertura', dirige esta película sobre una mujer que, tras despertar de un coma, descubre los engaños y enredos de su pasado
Si te he visto no me acuerdo, una comedia romántica dirigida por Mar Olid, ha comenzado su rodaje en Donostia. Con Silvia Alonso (Bea), Álex González (Julen) y Maxi Iglesias (Edu) como protagonistas, la película cuenta la historia de Bea, una mujer que que despierta con amnesia en un hospital y se encuentra con los engaños y enredos de su pasado en forma de dos hombres, Edu y Julen.
Si te he visto no me acuerdo busca jugar con los tópicos habituales del género y actualizarlos. Con un guión de Èric Navarro –Loco por ella(2021)-, Pol Cortecans, –Todos mienten(2022)- y Natalia Durán –Buscando el norte (2016)- el largometraje conecta con la tradición del romance y la comedia de enredo para mezclarla con una trama de ladrones y estafas.
Mar Olid habla sobre su relación con las comedias románticas, y cómo le han influido para dar forma a esta historia: «Cuando leí el guión no pude evitar pensar en todas las comedias románticas que nos han marcado, desde los clásicos de Billy Wilder hasta títulos como Notting Hill, Love Actually o El diario de Bridget Jones».
La afición de Olid por este tipo de películas ha marcado su carrera como directora y se reflejará también en su próximo largometraje: «Me encanta la comedia romántica cuando los personajes tienen fuerza, las situaciones son divertidas y la historia te arrastra con ritmo hasta el final. Eso es exactamente lo que ocurre aquí: Dos chicos y una chica, una boda, mucho lujo, secretos familiares, una hermana muy especial… y un perro llamado Pompón».
Todo sobre la producción de Si te he visto no me acuerdo
El reparto lo completan Aitziber Garmendia, Maribel Salas y César Saratxu, con la colaboración especial de Pepe Viyuela. Por otra parte, en el equipo técnico encontramos a Mikel Serrano (Maspalomas) a cargo de la dirección de arte, Txarli Arguiñano –El Internado: Las Cumbres (2021-2023)- como director de fotografía, la figurinista Leire Orella (Juego de Tronos) y Jone Gabarain y Lola López encargados de maquillaje y peluquería, entre otros.
La película ha sido una producción de Filmax, Bixagu Entertainment y Pompón AIE, con la participación de Movistar Plus+, RTVE y el ICAA. Se rodará en Donostia y sus alrededores, incorporando no sólo los escenarios, sino el carácter y la cultura locales a la trama. Esta rom-com llegará a los cines la próxima temporada.
Mar Olid, toda una vida haciendo reír a los españoles
Mar Olid ha demostrado su ojo para la comedia y el ritmo con una carrera repleta de éxitos en este género. Con una larga trayectoria en televisión, Olid estuvo al frente de algunas de las series más populares de la España de los 2000 y, que marcaron a toda una generación: desde Aída (2009-2014) a Un paso adelante(2002) sin olvidar Los Serrano(2007-2008).
Fotograma de ‘Aída’.
En los últimos años decidió dar el salto a la pantalla grande con Al otro barrio(2024) o Sin cobertura(2025), siempre dentro de lo cómico y popular. En julio de 2026 estrenará su nueva película, una comedia familiar protagonizada por Salva Reina y Kika Miro, titulada Tres de Más.
Sinopsis de la película
Bea despierta amnésica en un hospital y descubre que está prometida con Julen, un atractivo y atento multimillonario. Ella intenta adaptarse a su nueva vida y aceptar su inminente boda… pero hay algo que no encaja: No recuerda haber estado enamorada de él. Todo cambia cuando irrumpe Edu, un guaperas cínico, pero dulce, que le revela una increíble verdad: ella es una estafadora. Ahora debe elegir entre el lujo o volver a su vida delictiva.
El debut en la dirección de imagen real de Nacho La Casa es muy correcto en su manejo de los tiempos emocionales pero para llegar ahí se hace trampas con la narración
Un hijo cuenta la historia de María, una psicóloga escolar que recibe el caso de Guille, un niño de 8 años cuyo comportamiento y dibujos han hecho preocuparse a sus profesores. La orientadora cree que lo que sea que afecta al niño tiene que ver con su padre, Manuel, un hombre poco comunicativo y aparentemente iracundo, pero los dibujos del niño no acaban de dejar claro qué ocurre entre ellos. Ni tampoco el destino de la madre, que ha abandonado el domicilio familiar sin que se sepa por qué.
Nacho La Casa debuta en el largometraje de ficción con este drama familiar que se disfraza de suspense para que su núcleo, relacionado con la incomunicación, la paternidad y el duelo, resulte más impactante al desvelarse. También, quizás, para que el espectador tenga que enfrentarse hacia sus propios prejuicios o suposiciones hacia el personaje del padre, el de la madre… o el de la psicóloga. La jugada es tan compleja, pero también, a su manera, original, que solo plantearla hace única a la película.
El Marché du Film de Cannes acogerá la presentación de esta nueva firma independiente para películas de género, que debuta con 'La casa de los monstruos', de David Hebrero
Noir Hollow es el nombre del nuevo sello español centrado en el cine independiente de terror. Creado por Fede Pájaro y Carlota Amor, esta firma se dará a conocer internacionalmente en el Fantastic Pavillion de Marché du Film, en Cannes. Lo harán con La casa de los monstruos, un largometraje protagonizado por Jaime Lorente y Antonio Resinesque es una declaración de intenciones del estilo del sello.
Noir Hollow apuesta por una vuelta a los orígenes del género con una puesta en escena artesanal -efectos orgánicos; látex, prótesis y sangre- que, según fuentes de la producción, «cuestione los límites de la corrección política predominante, dando cabida a lo incómodo, lo excesivo y lo perturbador».
Fede Pajaro y Carlota Amor no son ningunos desconocidos del género, habiendo producido juntos títulos como la película de terror de folclore gallego Los que vienen (2025), de próximo estreno, o la comedia negra Uno equis dos(2025). Con Noir Hollow, Pajaro y Amor se centran en seguir cultivando el cine de terror, buscando una renovación del mismo.
Fantastic Pavillion del Marché du Filmes un espacio de networking y presentación de proyectos centrado en el cine independiente y fantástico, que este año se desarrollará en Cannes del 12 al 29 de mayo. La casa de los monstruos tendrá su market premiere en este espacio el próximo 18 de mayo.
Fotograma de ‘La casa de los monstruos’, la primera película del nuevo sello de terror ‘Noir Hollow’
La casa de los monstruos, primera película de Noir Hollow
Dirigida por David Hebrero—Y todos arderán (2021), Dulcinea(2019)—, La casa de los monstruos cuenta la historia de Goio (Jaime Lorente), un hombre que regresa a la casa familiar para cuidar de su padre enfermo (Antonio Resines) durante una noche. Lo que comienza como un simple reencuentro pronto se transforma en una pesadilla: los secretos familiares, viejos rencores y traumas enterrados resurgen, y la presencia de su hermano, que jamás logró marcharse, convierte cada habitación en un laberinto de terror y secretos.
Antonio Resines en ‘La casa de los monstruos’ dirigida por David Hebrero
La película, que mezclará elementos de suspense con un horror más explícito, se desarrolla en un entorno cerrado con la intención de generar un ambiente inquietante. La agencia Raabta International se encarga de las ventas internacionales, pero en Marché du Film buscan compradores internacionales en busca de propuestas comerciales dentro del género.
Productor de series como 'La cocinera de Castamar' o 'Furia', su salida coincide con la reestructuración de la plataforma de Warner en España tras el fichaje de Domingo Corral
Secuoya Studios ha anunciado la incorporación de José María Caro como nuevo Chief Content Officer, apenas un día después de que HBO Max España anunciase su salida como jefe de producción de contenidos originales, cargo que ocupaba desde enero de 2025. Se dan la mano así la reestructuración de la plataforma de Warner en nuestro país con un nuevo paso de la compañía transnacional en su expansión de proyectos creativos.
Se entiende así que el comunicado de Deniz Sasmaz Oflaz, vicepresidenta y directora de producciones originales locales en España, Turquía e Italia de HBO Max, dejase claro que la salida del directivo era voluntaria. La propia Samaz ocupará sus funciones de forma interina mientras se busca sustituto. Durante el desempeño de José María Caro HBO Max ha estrenado series como Cuando nadie nos ve (2025) o Furia (2025– ), cuya segunda temporada se encuentra actualmente en producción y que ha sido un éxito de crítica y público.
Para Secuoya Studios, según el comunicado remitido a prensa, la incorporación de Caro responde a «reforzar la estrategia global de contenidos de la compañía, liderar el desarrollo creativo de nuevos proyectos, definir la línea editorial de las producciones y supervisar el plan de ventas y penetración en el mercado internacional». Además, «trabajará en el fortalecimiento de las relaciones con creadores, talento y socios estratégicos de la industria para seguir impulsando historias locales con vocación global».
«José María Caro reúne una combinación excepcional de visión creativa, experiencia internacional y profundo conocimiento en el desarrollo y producción de contenidos», ha dicho Raúl Berdones, presidente ejecutivo de Secuoya Content Group. «Su llegada refuerza la apuesta de Secuoya Studios por una estrategia sólida y diferencial, consolidando nuestro posicionamiento como un estudio centrado en la creación de historias relevantes, con identidad propia y capacidad para conectar con audiencias globales».
Por su parte, el propio Caro ha asegurado estar «encantado de incorporarme a Secuoya Studios, una compañía de referencia en el sector audiovisual con un posicionamiento único y una clara ambición de crecimiento global». Ha destacado que «Secuoya Studios cuenta con un talento, una visión y un potencial extraordinarios para seguir creciendo en el mercado global».
A lo largo de su trayectoria, José María Caro ha ocupado distintos puestos de responsabilidad en compañías como Amazon MGM Studios, Middle East Broadcasting Center y Originals Media Group. En Buendía Estudios, donde ejerció como productor ejecutivo de series como La cocinera de Castamar (2021). Más adelante, desempeñó el cargo de responsable de series originales españolas en Amazon MGM Studios, participando en proyectos de gran impacto como Reina Roja (2024- ) y Los Farad (2023), entre otros.
José María Caro y los movimientos de la industria
La salida de José María Caro de HBO Max coincide con varios movimientos en la cúpula de la plataforma. El productor había estado vinculado a Warner Bros. Discovery desde abril de 2024 y se convirtió en director de contenidos originales para España después de la salida de Alberto Carullo a Mediaset.
Se produce también después de que se anunciase el «fichaje» de Domingo Corral, anterior director de Ficción de Movistar Plus+ y responsable de títulos como Antidisturbios (2020), La Mesías (2023) o Sirât (2025), entre otros. Con Corral HBO Max ha alcanzado un acuerdo de ‘first look’. Su primer proyecto será una serie de Alberto Rodríguez sobre la desaparición de ‘El Nani’, conocido caso de corrupción policial de los 80.
Se da la coincidencia temporal de que el sucesor de Corral en la dirección de Ficción de Movistar Plus+, Jorge Pezzi, ha abandonado el puesto tras apenas un año al cargo, acompañando en su salido a Daniel Domenjó, el CEO de Movistar Plus+ entre marzo de 2025 y marzo de 2026, sustituido por Alfonso Gómez Palacio.
El directivo llegó en abril de 2025 junto al nombramiento de Daniel Domenjó como CEO, el cuál cesó en su cargo el mes pasado
Jorge Pezzi ha abandonado el cargo de director de Ficción y Alianzas de Movistar Plus+ tan solo un año después de llegar al mismo. El directivo, que fue nombrado enabril de 2025, llegó de la mano de Daniel Domenjó como nuevo CEO de la plataforma. La salida de este el pasado 24 de abril de 2026, sustituido por Alfonso Gómez Palacio, también apenas tras un año en el puesto, ha podido influir en una salida que se ha anunciado como voluntaria.
De momento se desconoce el posible sustituto de Pezzi, aunque se marcha se produce en un momento dulce de Movistar Plus+ como productora de ficción y cabeza del audiovisual español. De hecho, coincide con el pase en el Festival de Cannes, como candidatas a la Palma de Oro, de tres producciones de la casa —Amarga Navidad, La bola negra y El ser querido—, el mismo escenario donde el año pasado fue premiada Sirât (2025), posteriormente nominada a dos Óscar y ganadora de seis Goya.
También dos series de la casa, Yo siempre a veces y Se tiene que morir mucha gente, se estrenaron recientemente en Canneseries, la primera de ellas con premio.
Jorge Pezzi en Movistar Plus+
Lo cierto es que los tiempos de producción en una maquinaría como la de la plataforma de Telefónica no han permitido que Pezzi tenga margen para dejar su sello, aunque si ha dado continuidad al trabajo desarrollado bajo su antecesor, Domingo Corral —ahora en HBO Max—, cuya salida causó controversia en el sector.
Entre los proyectos anunciados durante su tiempo en el cargo se encuentran las series Matar a un oso, de Jorge y Alberto Sánchez Cabezudo; la nueva serie de Alauda Ruiz de Azúa sobre OnlyFans, aún sin título, y el nuevo proyecto de Eduardo Villanueva e Isabel Peña junto a Elena Martín y Sandra Romero, también por titular.
Jorge Pezzi es fundador de LaCoproductora, ha ejercido como CEO de Boomerang TV desde 2023. Cumplía con la doble función que demandaba su puesto en la plataforma de Telefónica, pues se ha dedicado tanto a la producción de formatos de entretenimiento como de series y películas de ficción. Entre sus trabajos más recientes en este último aspecto destacarían Por H o por B (2020-2023) o La reina del pueblo (2021), además de Camera Café: la película (2022).
El canal madrileño programa una docena de títulos como 'Manos sucias', 'Apartado de Correos 1001' o 'A tiro limpio', entre otros, que marcaron el cine español de los años 50 y 60 del siglo pasado
El cine noir español irrumpió en los 50 como una forma de romper tabúes en una industria que se movía entre el cine de folclóricas y el histórico. La exaltación patriótica de los años 40 había pasado a mejor vida, pero el Régimen seguía marcando las pautas de lo que se podía decir y lo que no de la sociedad española de la época. Así que ese mundo criminal, muy inspirado en Hollywood, abrió la oportunidad de representar, mediante el género, lo que al cine dramático no se le permitía.
8madridTV, el canal autonómico especializado en cine, apunta ahora a esos clásicos que cautivaron al público del país, con filmes que supieron reinventar el género dentro de nuestras fronteras. Todos los lunes, a partir del 11 de mayo y hasta el 1 de junio, desde las 22:00 horas, el canal autonómico ofrecerá una cita doble de noir «pata negra» dentro del especial ‘Callejones sin salida. La edad de oro del cine negro español’.
Un espacio que permitió el salto a la dirección de autores fundamentales en las décadas por venir como José Antonio de la Loma, uno de los padres del ‘cine quinqui’, o el mismísimo José Luis Borau.
La edad de oro del cine noir español
El ciclo arranca el lunes 11 de mayo con Apartado de correos 1001 (1950), de Julio Salvador, un referente del noir patrio que combina investigación policial y realismo urbano a partir de un misterioso caso ligado a una dirección postal. A continuación, a las 23:50 horas, El ojo de cristal (1955), de Antonio Santillán, ofrece una inquietante trama de suspense en torno a un asesinato y un enigmático objeto que se convierte en clave de la investigación.
‘Manos sucias’ (1957), debut de José Antonio de la Loma.
El lunes 18 de mayo, la sesión se abre con Manos sucias (1957), debut de José Antonio de la Loma en la dirección que retrató con crudeza el mundo delictivo y la ambición en los bajos fondos. A las 23:40, 8madridTV emitirá A hierro muere (1961), de Manuel Mur Oti, noir que aporta una mirada más psicológica al género, donde la figura de la femme fatale alcanza su culmen y la tensión impregna la casa donde se desarrolla el crimen.
El lunes 25 de mayo será el turno de Los atracadores (1961), de Francisco Rovira Beleta, una película destacada por su enfoque casi documental sobre la delincuencia juvenil y los golpes urbanos. Cerrará la noche A tiro limpio (1963), de Francisco Pérez-Dolz, un vibrante thriller de culto que eleva el pulso narrativo del cine negro español poniendo la cámara en los atracos de bancos.
Por último, el lunes 1 de junio, el ciclo concluirá con Los culpables (1962), de Josep María Forn, una intriga criminal que profundiza en la culpa y la responsabilidad, y Crimen de doble filo (1964), de José Luis Borau, una sofisticada propuesta que mezcla suspense, engaños y apariencias.
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