CríticasPelículas españolasPelículas españolas 2021Películas españolas online

Loco por ella: Lo que ocurrió a continuación no te sorprenderá

Disfraza de premisa provocadora una comedia romántica tradicional que funciona

Loco por ella: Lo que ocurrió a continuación no te sorprenderá 1

Loco por ella cuenta la historia de Adrián, un periodista de un medio digital de los que viven del clickbait y el algoritmo, que pasa una noche loca con Carla, una misteriosa desconocida de la que se enamora como un becerro. Tanto, que cuando descubre que está internada en un centro psiquiátrico, se hace pasar por enfermo mental para que lo internen junto a ella.



Loco por ella es una comedia romántica tradicional aunque con algunas modernizaciones temáticas. La historia al final gira entorno al arco de redención del protagonista, Adrián, que empieza con motivos y objetivos más o menos egocéntricos y aprende a conectar con los demás y actuar con generosidad. Gracias a eso, por supuesto, se lleva a la chica, que también aprende a salir de su cascarón y exponerse, a pesar del miedo a que le hagan daño. La novedad, más o menos, es que todo pasa en un psiquiátrico, pero es básicamente eso.

Por otro lado la experiencia del protagonista, a su nivel, es una especie de actualización cómica de Alguien voló sobre el nido del cuco, pero sin lectura política más allá de pelear, a su manera, contra el estigma de la enfermedad mental. El humor es bastante blanco y las formas de volver empatizables a los secundarios son predecibles, aunque efectivas. No es brillante pero tampoco lo pretende y te arregla una tarde tonta de sábado. Y Dani de la Orden sabe dirigir una comedia para que tenga gracia hasta en las partes predecibles.

 

Crítica de Loco por ella con spoilersLoco por ella

A cierto nivel Loco por ella es un remake de la norteamericana Amor y otra drogas (2010), de Edward Zwick, con Anne Hathaway y Jake Gyllenhaal tan guapísimos que hasta dan coraje. Lo es porque empezamos con un protagonista centrado en su polla y su ego al que se le aparece una Manic Pixie Dream Girl que luego resulta tener más fondo que ese tópico. A media peli él ya ha dejado de ser un cabestro y la tensión final consistirá en ver cómo consigue que ella baje sus defensas.

El giro llega cuando es la chica la que tiene la catarsis climática con discursito incluido en el que asume que alguien puede quererla con enfermedad o sin ella y se arriesgue a establecer un vínculo sin sentir que carga a la otra persona con una responsabilidad. Por parecerse, hasta las dos pelis tienen un conato de crítica con el sistema médico, aunque es más evidente en la estadounidense.



Es Dani de la Orden haciendo su jugada de casi siempre y muy propia de la comedia romántica o familiar: presentar una premisa que parece loca o gamberra pero tratada desde el humor blanco y con una resolución de conflictos muy tradicional y tierna. El ritmo es decente y los secundario también, con Luis Zahera o Paula Malia haciendo sus papeles de casi siempre.

Hasta el gag de la secundaria con síndrome de la Tourette está sacado de Gigoló Por Accidente, una película de 1999 con Rob Schneider haciendo de prostituto, si se lo pueden creer, en la que sus clientas eran mujeres no normativas que solo buscaban cariño y él se ennovia con la más mona. Y el momento encuentro en el taller de pinturas en el que no te acuerdas de mí pero sí es casi calcado del clímax de 50 primeras citas, solo que Álvaro Cervantes pega mucho más de galán jeta que Adam Sandler.

 

«Comprometidos con la realidad de lo que pasa»Loco por ella

Luego hay dos asuntos a comentar. Por un lado, el escenario del psiquiátrico, más cerca de Despertares que del arriba mencionado Nido del cuco. En cualquier película de encierros prescritos de la actualidad, actuando como metáfora de la libertad social o mental, pero sin la crudeza de Arrugas.

Es demasiado fácil y cómico escaparse, con muy pocas consecuencias. Se añade algún chiste más punki de lo habitual para las fugas, aunque solo se verbaliza, pero pone al personaje de Susana Abaitua al nivel de Eurus, la hermana apócrifa de los Holmes en Sherlock.

La directora del centro es, además, es una magufa que cree en la grafología. Tiene un discurso en el que se reivindica diciendo que tiene dos carreras y tres másteres y eso es más efectivo que el amor y la voluntad, pero es que el primer diagnóstico que le vemos hacer es hablando de la fuerza de una firma. Al menos durante media película se ridiculiza su empeño en ser innovadora.

Aparte queda el trabajo de Adrián como redactor en una revista online de las que busca el clickbait barato, que lo retrata rápido como un jetita sin mucha moral pero que le permite redimirse con un artículo muy sentido en primera persona -americanada deluxe que les digo yo ya que en un país decente como España es más difícil que pase-. Lo más destacado es el descacharrante papel secundario, casi cameo, de Alberto San Juan como jefecillo sin vergüenza que cuando ve que lo social vende pide «más artículos de tías y de maricones».

Por ir acabando: efectiva como comedia si no quieres pensar demasiado, con un par de diferencias con las tradicionales más recientes o del propio director, pero plana en el fondo. Un par de chistes que rozan larguero pero no tanto como para poner el grito en el cielo y una puesta en escena muy eficiente y práctica que consigue que no te aburras. Lo que les decía al principio y retomando el viejo chiste de Los Compadres: la clase media tiene todo para saciarte sin ningún lujo, como un serranito.

 

Jose A Cano (@caniferus)

Menú