Hugo Ibarra Toledo, alias HIT, es un flipao. También es un gurú de la Educación que da charlas TED sobre disciplina al que una antigua compañera de la Facultad le pide ayuda con los problemas del colegio donde es directora: la cosa está descontrolada y parte del alumnado se dedica a quemar coches del personal docente. La solución de HIT es aislar en una «clase especial» al grupo de nueve alumnos y alumnas que dan más problemas. De esta manera intentará cambiar su comportamiento a base de técnicas docentes bastante poco ortodoxas.
Les digo la verdad. A estas alturas, sigo sin saber si esta serie me parece buena o mala. De hecho, ni siquiera sé si me gusta o no me gusta. No sé cómo me siento después de 10 capítulos de gente tomándose cualquier chorrada como si fuese un drama vital y afrontándolo a gritos o de muy locas formas pasivo-agresivas. Es decir, de una serie para adolescentes. Pero a la que su parafernalia insiste en presentar como para adultos, acompañando cada capítulo de un debate profundisísimo y pluralérrimo del cuál servidor no ha sido capaz de contemplar más de cinco minutos sin dormirse o taquicardiarse.
HIT, la serie, tiene una cosa buena. ¿Qué digo buena? ¡Buenísima! Identifica al enemigo. HIT, el personaje, combate, en los demás y en sí mismo, el narcisismo como marco cultural -inevitable por muy seres de luz que nos creamos- y, en parte, el heteropatriarcado que tenemos aquí colgado. Pero su trazo, a pesar de sus muchos aciertos, es el 90% de las veces de brocha gorda. A lo flipao, arrasando con todo y yendo muy a tope con la maquinaria. Se podría decir que combate al enemigo con sus propias armas.
Y luego, una cosita. Han querido los hados que el capítulo final de HIT coincida con el debate alrededor de la LOMLOE, discutida en el espacio público con el tradicional gusto por el matiz, el sosiego y el saber estar que caracterizan a la sociedad española. En España no hay apenas concertados laicos, y, los que existen, están más cercanos a la segregación clasista de Élite que a la presunta conflictividad del Anna Frank de HIT. Sé que para guionizar da más juego que no sea un colegio público porque así puede haber dramáticos despidos y similares, pero es que la inspección educativa tampoco funciona de esta manera. Y en ningún colegio de ningún tipo se llega a la fiesta de fin de curso sin saber si el centro seguirá abierto al año siguiente.
A partir de aquí, crítica de HIT con spoilers.
HIT: vida de un motivao
Hugo, HIT, el máquina, el figura, el artista de la pista, es primo-hermano de otros dos macarras de la barra metidos en profesiones que requieren más control de uno mismo y menos egocentrismo del que cualquiera de ellos hace gala: House y Merlí. Bueno, Merlí es básicamente House metido a profesor pero cuela porque habla de filosofía y vive en Barcelona. HIT es tres cuartos de lo mismo pero les gana por dos cuerpos en cuanto a ser consciente de sus muchas taras e intentar cambiarlas. Es igual de insoportable, pero hay que reconocerle la actitud.
Servidor se ha pasado los 10 capítulos pensando que el título de la serie debería escribirse con signos de exclamación. No HIT sino ‘¡HIT!‘, o quizás ‘HIT!‘, para anglosajonizarlo y que quede más molongui de hace 20 años. Para que sea como en Da Vinci’s Demons, que se pasaban la serie gritando el nombre del susodicho aunque solo fuesen a pedirle la hora: «¡Daaaa Vinciiiii!».
Vamos, HIT, el personaje, es como Poochie, el de Los Simpsons, pero de protagonista. Su charla del episodio piloto, diseñada para meterle la tijera y que rulase por redes, como de hecho estuvo sucediendo durante semanas, tiene tanta razón como genérica resulta, porque sus soluciones son quererse todos mucho a uno mismo. Que si pensamos que el objetivo de esta serie son los chavales, está bien, porque defiende la comunicación emocional y tal. Pero ya.
Aparte de que la escena en la que consigue que los pasen de curso después de suspender la mitad de las troncales y con faltas de ortografía es de juzgado de guardia: «Han aprobado la asignatura más difícil de toda su vida: saber quiénes son. Y los juzgamos desde un sistema retrógrado. Ya lo decía Alvin Toffler…«. Que entendemos todos lo que quiere decir, pero vamos a ver. Hugo. HIT. Machote. Figura.
En lugar de ponerlo poético, no sé, que diga que han alcanzado una madurez y un sentido del colectivo y de la responsabilidad que les permiten afrontar su proceso educativo reglado con más garantías y ser personas de provecho. Aquí no habría pasado nada por ponerse explícitos porque en esa situación tiene sentido, no es subrayar oralmente lo que nos muestran las situaciones de guión de después. No hace falta que parezca que el prota se está intentando ligar a una socióloga.
HIT: si la ves, se te olvida que quieres tener perro
Y a ver, que ya lo vio toda España en Perdida: Daniel Grao es bueno. Interpreta bien no sólo al HIT! flipao, también al personaje cuando es vulnerable. Lo muestran como el cuidador de su mejor amiga, que cuando hace el Batman ejerce de Alfred y es la única persona, alumnado aparte, con la que tiene un vínculo sincero y sin codependencias. No como con sus novias, directora incluida.
Le ponen dos traumas: una madre narcisista y ausente y un tiroteo cuando estaba de profe de intercambio en EEUU. Aunque el guión se empeña en subrayar el segundo, en el tópico del sheriff que se pone la estrella una vez más, sabemos casi todo el tiempo que pesa más el primero.
Y a ver. Al menos la directora, que también está como las maracas de Machín como todos los personajes -y ustedes y yo, no se vengan arriba-, aunque se lo quiere flungir fuerte a todas horas, a su rollo de flipao responde fácilmente: «das mucha pereza Hugo». Olaya Caldera le da credibilidad al personaje que más bandazos pega en toda la serie y cuyo conflicto al comienzo os va a matar de originalidad: sigue colgada de su ex. Un trajeao cuya función de últimas es ser el ‘personaje Samantha’, más HIT! que HIT! -digamos HIT!!!- para que Hugo, la estrella, resulte más pasable.
Por cierto, otra de las novietas de El Machote, una abogada -flipada, por supuesto- que roba en las tiendas de ropa y los restaurantes caros y tiene un pacto con su marido de que «mientras están lejos cada uno hace su vida», le llega a decir: «desde que te conozco no siento la necesidad de tener perro».
HIT: una serie muy flipada
Que HIT!, el individuo, sea un soplagaitas, no implica que HIT, la serie, sea mala. De hecho que se subraye la soplagaitez del andoba y él se soplagaitée a sí mismo hace que sea mejor. Otra cosa es que a veces sobrecargue con el empeño que tiene en tomarse tan en serio a sí misma y que sus únicos destellos de humor estén en la línea del tipo de gracietas que soltaría el personaje en una de sus charlas TED. Que no se llaman TED en la serie, pero ustedes me entienden.
De hecho las historias de los adolescentes se alejan, más o menos, de lo típico. La excepción es que tenemos a una antagonista, Elena, definida como la reina de todas las narcisistas -y a la que HIT! reconoce con su narcisistrómetro-, en la que, a la hora de representar su relación con un profesor -uno que no es El Máquina, un macho beta-, en un giro inesperado para la ficción española que les va a dejar el culo torcido, aparentemente la que lleva la iniciativa es ella.
El resto incluyen una chica que se hace cortes -porque Elena la psicótica abusa psicológicamente de ella, eso sí es nuevo-, un hijo de inmigrantes marroquíes y otro de venezolanos -que se llevan mal-, una yonqui, una macarra, otro que el padre está en la cárcel y otro que se prostituye online porque no acepta que tiene que salir del armario.
Aunque suene fatal todo, la ejecución es mucho mejor de lo que cabría esperar por parte de El Figura y se intenta empatizar con la chavalería aunque de formas un poco facilonas o tópicas. Lo más novedoso es un chico indepe que quema coches porque no le gusta haberse mudado a Madrid. Luego se explica que de indepe nada, es que lleva mal el divorcio de sus padres. Me he quedado dándole vueltas.
HIT: la venganza es mía
Se asume, además, que el proceso educativo es de ida y vuelta, porque HIT! está tan herido que cuando se siente implicado huye, aunque aplicando el síndrome de Mary Poppins o Lucky Luke, ya saben, lo de «mi trabajo aquí ha terminado». Al menos los críos no son tontos y se lo restriegan: no aspiran a un adulto perfecto, sino a un adulto sincero. Que aparte, no sé si los chavales de ahora -eres viejo cuando usas la expresión «los chavales de ahora» y te da igual- van a billares con maquinitas recreativas ochentosas. Si es así, bienvenido sea y aún hay esperanza, pero lo dudo.
Por resumir un poco: HIT no es la serie más realista ni la más pedagógica, pero es una serie valiente. Todas las hostias que se pega, en realidad, es porque quiere hacer cosas buenas. Lo que pasa que se pone a deconstruir cosas a lo flipao y queriendo presumir de ello. Y claro, a veces se pasa de vueltas y se cae con todo el equipo. A España ahora solo le pido una cosa: una serie en un colegio público sin los clasismos ni la criminalización del funcionariado que le son tan caros a nuestra ficción.
En fin, parece que habrá segunda temporada. Y que yo la veré. Para amar odiarla y odiar amarla. Maldito HIT!
La semana pasada, la Academia de Cine hacía público los cortos candidatos a los Goya 2021. 35 cortometrajes seleccionados que optarán a ser nominados en las categorías de Mejor cortometraje de animación, ficción y documental en la 35 Edición de los Premios Goya, que se celebrará el próximo 6 de marzo 2021 en una gala inusual marcada por la pandemia.
A continuación, revisamos los trabajos elegidos por la Academia en la categoría de ficción, que ha sido en la que más cortometrajes han pasado en esta primera preselección. Hasta 15 cortos entre los que hay de todo: nombres conocidos, experiencia en el cortometraje, buen recorrido en festivales o títulos sonados que se han quedado fuera en esta short list final.
Nombres propios: los veteranos
Fotograma de ‘La madre de Mateo’, de Aitor Arregi y Jose Mari Goenaga
A primera vista, sobresalen distintos directores que ya han pasado por los Goya o tienen ya una larga trayectoria a sus espaldas. Los más mediáticos son seguramente los dos ‘Moriarti’, Aitor Arregi y Jose Mari Goenaga, responsables de La trinchera infinita, Handia o Loreak, que tienen opciones de nominación ahora con Mateoren ama (La madre de Mateo). Es prácticamente el mismo equipo que hizo en 2015 el cortometraje Zarautzen erosi zuen (La compró en Zarautz), aunque en aquella ocasión solo Arregi firmó el trabajo como director y Goenaga se encargó de coescribir junto a él el guion.
En esta primera lista de 15 cortometrajes encontramos también a Adán Aliaga, que fue nominado, junto a Álex Lora, al Goya mejor cortometraje documental en 2017 por The Fourth Kingdom y obtuvo una nominación al Mejor documental el año pasado en los Feroz y en los Gaudí con la versión en largo del mismo tema, El cuarto reino. Con una filmografía de más de una década entre la ficción y el documental, con distintos largos y varios cortos, Aliaga vuelve a la carga en este 2020 con Pies y corazones.
Aliaga hizo una película (El arca de Noé, 2014) con otro de los precandidatos en esta lista que también es veterano en la industria: David Valero, que opta a la nominación en 2020 con Orquesta Las Bengalas. Valero ya tiene dos largometrajes en su haber (la mencionada El arca de Noé y Los increíbles (2012), su ópera prima), además de varios cortos como Scratch (2017) o Niños que nunca existieron (2007).
Otros tres viejos conocidos del cortometraje que encontramos en la lista son Jorge Muriel, nominado al Goya con Zumo de limón (2010) y El niño que quería volar (2017) y que buscará el triplete con Lo efímero,Javier Marco, que llega fuerte a esta preselesección para conseguir su primera nominación con A la cara y María Salgado Gispert, que aterriza en esta precandidatura con su quinto corto, Loca, y que pronto dirigirá su primer largometraje.
Los jóvenes con trayectoria
Fotograma de ‘Un coche cualquiera’, de David Pérez Sañudo
Pero hay más nombres que suenan entre estos cortos candidatos al Goya. Destaca, por ejemplo, el de David Pérez Sañudo. El director acaba de estrenar Ane, su aplaudida ópera prima que también tiene opciones de entrar entre las nominadas a Mejor dirección novel, y también buscará su nominación en la categoría con su corto Un coche cualquiera. Pérez Sañudo viene hacer cortos desde hace años, entre los que están Malas Vibraciones (2014), Tiempos muertos (2017), Aprieta pero raramente ahoga (2017) o Ane (2018).
Otro de los nuevos realizadores preseleccionados es Álvaro Gago, que opta de nuevo al Goya con 16 de decembro tras haber sido nominado con Matria (2018). La historia de este corto pronto se convertirá en un largometraje con el mismo nombre: Gago está desarrollando su primera película en lugares como el Toronto FIlmmaker Lab. El director viene de hacer cortos desde hace casi diez años: Doremí (2011), Curricán (2015) y Bombelles (2015) son los otros trabajos como director de un profesional dedicado también al montaje y la edición.
Un corto a tener también en cuenta por la trayectoria de su responsable en esta carrera es Gastos incluidos, del zaragozano Javier Macipe, que ganó dos Premios Simón 2019 al Mejor corto y Mejor guion y Ficus de oro en Sant Joan D’Alacant. Macipe hace cortos desde hace una década y también firmó el largometraje Los inconvenientes de no ser Dios (2014). Ahora se encuentra preparando su segundo largometraje, La estrella azul.
Pese a tener menos experiencia o nombre a priori que los anteriores, hay otros cortometrajes de ficción de esta short list que también vienen con selecciones y premios en festivales. Hay que destacar especialmente el camino recorrido por Vera, primer trabajo en la dirección de la productora Laura Rubirola Sala, que viene de competir en el Festival de Tribeca y de ganar en festivales como el de Talavera de la Reina o Ponferrada, oEls que callen, de Albert Folk, que ha ganado, entre otros premios, el Faro de Plata al Mejor Corto en el Festival de Alfaz del Pi.
Tampoco hay que olvidarse de la trayectoria de otros dos de los cortos candidatos a los Goya: Distancias, de la experimentada Susan Béjar, ganador de festivales como Alma, Asier Arrasti o ¡Cort…en!, y Beef, de la también actriz y guionista Ingride Santos, con premio en Cortogenia, Mejor dirección en el Festival de Alicante o Mejor corto Jurado Joven en Cortos Ciudad de Soria. La lista la completan María, de Paco Ruiz Giménez, y Tres veces, de Paco Ruiz Gutiérrez.
Las ausencias en la categoría
Fotograma de ‘Ferrotipos’, de Nüll García
La categoría de ficción ha sido también la más cuestionada de las tres vinculadas al corto en los Goya por sus ausencias entre sus peliculas candidatas en 2020: los cortometrajes que más se han echado de menos han sido Panteres, de Èrika Sánchez, seleccionada en la Berlinale; Ferrotipos, deNüll García, que viene de ganar la Semana del Corto de la Comunidad de Madrid; Forastera, de Lucía Aleñar Iglesias, que pasó por la Semana de la Crítica de Cannes; o Ni oblit ni perdó, de Jordi Boquet, que ganó, por ejemplo, el Premio del Público en el D’A Film Festival.
La comisión seleccionada por la Academia es la que hace este cribado inicial de cortos candidatos a los Goya, y a partir de ahí se abre la votación para que los académicos puedan elegir a sus favoritas, de las que finalmente saldrán las cuatro nominadas finales en la categoría. Hace unos días, el productor Sergi Moreno, de Lastor Media, aseguraba desde su cuenta de Twitter que «habría que replantear el sistema de selección de cortos» en esta short list y que algunas ausencias ya citadas «exigen una profunda reflexión».
Héctor Lozano, el conocido creador de Merlí y Merlí. Sapere Aude, estará al frente de Las Kellys, su primer gran proyecto más allá de TV3 y coproducción de ViacomCBS International Studios (VIS) y la productora Morena Films, según ha anunciado esta última en un comunicado.
Las Kellys, explican desde la productora, sigue la historia de un grupo de limpiadoras en un hotel de la costa española. Las protagonistas provienen de diferentes realidades de Europa y Latinoamérica, luchan en su día a día a base de esfuerzo e imaginación mientras se ilusionan con amores entre pasillos y sueños por cumplir.
Esta futura «comedia dramática» presenta «una historia cotidiana en tono optimista, sobre la dignidad laboral, los pequeños placeres de la vida, las esperanzas nunca perdidas, la capacidad de superación y el amor«.
Las Kellys «está destinada a ser una producción de alto nivel con enorme potencial internacional», según Laura Abril, vicepresidenta senior de Viacom CBS para Europa y Asia. «Estamos encantados de contar con Héctor Lozano para esta serie sobre mujeres luchadoras, con temáticas universales como la dignidad personal y laboral o el amor frente a la adversidad«.
Mujeres luchadoras a las que nadie ve
«Para Morena Films es un verdadero placer trabajar en una serie tan especial como Las Kellys junto a un gran talento como Héctor Lozano», explicó Pedro Uriol, productor ejecutivo de la firma. «Estamos seguros de que la serie va a llegar al corazón de millones de espectadores en todo el mundo. Es una historia tremendamente honesta y actual sobre mujeres luchadoras y soñadoras que pelean por un futuro mejor«.
Lozano define a sus protagonistas así: «las que limpian, las que recogen, las que ordenan en los hoteles… son las Kellys. Mujeres que viven a contrarreloj desde que se levantan hasta que se acuestan. Las Kellys están allí, nunca te has parado a mirarlas, pero su labor es esencial. Estas mujeres cinco estrellas no se van de vacaciones».
Según el director y showrunner «ordenan el mundo de los demás mientras el suyo está desordenado. Reivindican sus derechos unidas con una sonrisa y, si hace falta, con un poquito de mala leche. Las Kellys es una serie cercana, que te hará sonreír, llorar… y, ¿por qué no?, también bailar».
La taquilla de cine en España sigue de capa caída. La recaudación baja un 25% respecto a la semana anterior en un mes de descensos constantes debido, sobre todo, a las restricciones horarias o cierre de salas debido a la alerta sanitaria. Pero una luz se vislumbra al final del túnel: la reapertura de Cataluña. Los cines de Madrid y Barcelona pueden hacer rentable un estreno por sí solos, y que la capital catalana los permita volver a funcionar es una buena noticia.
Con los datos provisionales del fin de semana, aparte del aguante de ciertos títulos como Sentimental y Ni de coña, las buenas noticias son Campanadas a muerto (Hil- Kanpaiak) y Palabras para un fin del mundo. En el primer caso certifica la buena salud del cine vasco, que pese a su reducida distribución suele ser éxito local y por ello también presume de buenas cifras en el caso de la comedia Erlauntza-Enjambre.
En el segundo, el documental sobre Unamuno de Manuel Menchón, es la única película que mejora sus números, ya excelentes, respecto a la semana de su estreno y se confirma como otro de los documentales que presume de éxito en este extraño 2020. Con una distribución también muy reducida, acumula ya más de 4000 espectadores y más de 25000 euros recaudados y sigue la estela de Eso que tú me das o El Drogas.
Esta semana se han levantado parte de las restricciones en la región de Cataluña, lo que permite que sus salas vuelvan a abrir. Con las de Euskadi o Andalucía a medio gas -en este último caso en algunas provincias o ciudades directamente cerradas-, la reapertura de Barcelona se anuncia como un respiro para la recaudación.
Las dos principales ciudades del país, Madrid y Barcelona, son fundamentales para la rentabilidad de los filmes, y precisamente las restricciones en la primera hace dos meses motivaron muchos retrasos de estrenos previstos para octubre y noviembre. La taquilla de cine en España espera así también cómo funcionan películas como El año del descubrimiento, que aterriza precisamente este martes en Barcelona tras ser premiada en el Festival de Sevilla y definida como una de las películas de 2020.
Las salas de cine luchan por sobrevivir a la segunda ola. No se trata solo de pedir un plan de rescate al gobierno, muchas salas pequeñas o medianas, en las zonas donde las restricciones han sido más duras y se vive un semiconfinamiento, buscan estrategias para reinventarse. Cuentan con una ventaja: los números indican que hay casi nulos contagios en el cine. Y el apoyo de la tradición: las matinales han vuelto entre semana y los reestrenos de clásicos atraen a más público del esperado. Hemos hablado con algunas salas y también nos hemos fijado en la única campaña institucional que tranquiliza sobre el retorno al cine, aunque eso sí, está donde las restricciones son menores.
En este último caso hablamos de la Comunidad de Madrid, que aunque sigue en la misma zona de riesgo que el resto del país, si que ha bajado su incidencia en el último mes. La campaña puede ser controvertida pero desde luego, en estos momentos de pedir un plan de rescate con comparaciones odiosas con Francia, al menos sitúa a una institución pública apoyando explícitamente a las salas aunque solo sea simbólicamente. Se trata de A un metro de tu cine, desde la que se quiere promover el consumo de cultura segura, y a la que quizás solo se le puede reprochar que, estando en Madrid, el gran plató de cine de nuestro país, todos sus referentes parezcan ser películas estadounidenses.
Las últimas matinales de Sevilla
Detalle del cartel de la campaña ‘A un metro de tu cine’. Imagen: Comunidad de Madrid.
Del retorno de las matinales nos habla Marina Montes, responsable de comunicación de CineZona en Sevilla. «La matinal es una sesión que funciona bastante bien para el público familiar y es uno de nuestros puntos fuertes, de ahí que hayamos decidido apostar por mantener el formato«. La multisala se encuentra en Sevilla Este, zona residencial de la capital andaluza y es casi apenas el único cine que sigue abierto en la ciudad. Días antes de las actuales restricciones, algunos habituales les escribían por redes o en el mismo cine preguntaban si iban a cerrar. «Una vez conocidas las medidas indicadas por la Junta de Andalucía, hemos hecho un esfuerzo a pesar de no ser económicamente rentable, para seguir ofreciendo este servicio, explica Montes.
En Andalucía las restricciones obligan a cerrar a las 18.00 a todos los negocios no esenciales y limitan más los aforos y las reuniones que en otras regiones. Incluso en la provincia de Granada las salas están cerradas, como cualquier actividad no esencial, incluida la hostelería. Estas medidas, en vigor desde el 9 de noviembre, se prolongarán hasta el 10 de diciembre y la Junta de Andalucía ha llamado a «no relajarse» ante la mejora de las cifras.
En CineZona el primer fin de semana con el horario de matinal (solo dos sesiones, 11.00 y 16.00) «lo que nos han transmitido es alegría de poder venir. Después de las restricciones que ha sufrido el ocio y la restauración, al menos podían disfrutar del cine en su tiempo libre«, comenta Montes. Aparte del horario «extraordinario», han ofrecido tarifa reducida «conscientes de la situación económica generalizada». Además, «hemos apostado por ciclos temáticos o reposiciones de sagas. Aunque es una idea que nos rondaba desde hace tiempo, ha sido ahora cuando las hemos retomado para recuperar la actividad poco a poco».
Cuando desde Cine con Ñ le preguntamos qué necesitarían las salas en este momento para atraer más gente, dentro del horario y los aforos permitido, lamenta el retraso de estrenos. «Lo fundamental son los títulos, estamos seguros de que, si hubiese estrenos potentes, la gente se animaría aún más a volver a las salas». Y esto porque «las campañas informativas sobre la seguridad en cine han surtido efecto y aunque aún hay personas que no se atreven, ha quedado claro que las salas de cine son entornos seguros si se cumplen los protocolos«.
Un plan como el de Francia para Zamora
Conclusiones parecidas saca Manuel Alonso, de Multicines Zamora… en Zamora, claro. En su caso concreto se han quedado con dos horarios, 17.30 y 19.30 horas. En Castilla y León, cierre perimetral aparte, hay toque de queda a las 22.00 que acaba con los tiempos de cine más comunes. También cierre de la hostelería. «El público nos transmite y agradece estar abiertos pero al no tener títulos muy comerciales a la gente le cuesta venir, cine de calidad hay y mucho pero no que atraiga al gran público como sí hizo, por ejemplo, Padre no hay más que uno 2«.
¿Qué estrategias siguen, entonces? Las que fuerzan en parte la falta de grandes estrenos: «En nuestro caso estamos recuperando grandes titulos y de los que estamos contentos de su rendimiento como la saga Harry Potter, Pulp Fiction o clásicos como Dersu Uzala y Recuerda o Rebeca de Hitchcock. Tambien seguimos programando ópera, ballet y documentales. Todo suma».
Alonso lo tiene claro: «lo que necesitamos es un apoyo del Ministerio de Cultura similar al modelo francés o alemán, pagar por espectadores que no vienen respecto al año pasado y distintas ayudas para sueldo y rentas. Luego todo depende de esa ansiada «normalidad», recuperar el aforo total y que los grandes estrenos lleguen». Desde Zamora «creemos que el cine podrá de nuevo con todo, aunque el escenario tal vez cambie en la forma de consumo«.
Los premios del cine valenciano han coronado a La mort de Guillem como el Mejor Largometraje de 2020, culminando el reconocimiento a la misma con otros dos de los galardones de más prestigio: mejor guion original, para Alfred Pérez-Fargas y Roger Danès, y mejor actriz protagonista para Glòria March.
Los premios de la Academia Valenciana del Audiovisual (AVAV), celebrados el pasado fin de semana, reconocieron a la cinta de Guillem Aguiló, que ya partía como favorita al ser una de las más nominadas, en una noche en la que veterana actriz Empar Ferrer recibió el Premio de Honor. Presentada por Nuria Roca, la gala se celebró en el Palau de les Arts de Valencia.
Si bien La mort de Guillem se llevó Mejor Largometraje, no fue la cinta más premiada, honor que corresponde Cosas que hacer antes de morir, de Miguel Llorens y Cristina Fernández Pintado, con cuatro galardones en la gala del cine valenciano.
Lo logra gracias a su dominio en las categorías de interpretación, ya que Àngel Fígols y Cristina Fernández Pintado obtuvieron las de mejores interpretaciones de reparto, y su protagonista, Sergio Caballero, el premio al mejor actor protagonista. Además, Josep Zapater y Noelia Pérez se llevaron el premio a la mejor música original.
Icíar Bollaín, mejor directora
Fotograma de ‘Coses a fer abans de morir’. Imagen: AVAV.
Otra de las favoritas, La boda de Rosa, de Icíar Bollaín, obtuvo los galardones a Mejor Directora para esta última y el de Mejor Dirección de Producción para Cristian Guijarro.
Como destacó la AVAV en su nota de prensa, los premios a los documentales estuvieron igualmente bastante repartidos. The Mystery of the Pink Flamingo, de los Hermanos Polo, quienes obtienen además el premio a la mejor dirección artística para la artista Carla Fuentes y al mejor sonido, para Leticia Argudo.
Por su parte, Lobster Soup, se alzó con el premio al mejor montaje y postproducción, para Sara Marco Caballero. El documental de Nakamura Films, La receta del equilibrio gana el premio a la mejor fotografía e iluminación para Celia Riera en la gran noche del cine valenciano.
Los cortometrajes triunfadores de esta tercera edición de los Premios están dirigidos por algunos de nuestros académicos. En la categoría de ficción ha ganado Stanbrook, de Óscar Bernácer; en la de documental, Apache, dirigido por Octavio Guerra; y en el de animación, Rutina, la prohibición, firmado por Samuel Ortí, de Hampa Studio.
La serie de ficción Parany, dirigida por nuestro compañero Juan Luis Iborra, alcanza el premio a la mejor serie de ficción, mientras que La memòria rescatada, dirigida por Helena Sánchez Bel, gana el de mejor serie de género documental. En la categoría de mejor videojuego, el ganador de esta edición ha sido Summer in Mara, del estudio valenciano Chibig.
Campanadas a muerto (Hil Kanpaiak) supone la segunda incursión en el largometraje de Imanol Rayo tras rodar en 2011 Dos hermanos (Bi anai). Ambos trabajos suponen adaptaciones cinematográficas de novelas previas. Esta película se encarga de trasladar a imágenes la obra de Miren Gorrotxategi 33 ezkil. El resultado, que ha podido ser visto en varios festivales, nos presenta un entorno opresivo y enfermo en el que lo que no se dice, las heridas del pasado y ciertos secretos enterrados salen a floten tras el hallazgo de los huesos de un cadáver en el huerto de Fermín, el dueño del baserri (caserío) Garizmendi.
El cine vasco goza de una buena salud, como prueban, además de este estreno, cintas tan laureadas como Loreak (2014) y Handia (2017) o producciones muy recientes como Akelarre o Enjambre. Gracias a ello,Campanadas a muerto está poblada por un casting más que interesante, en el que caras como las de Eneko Sagardoy (ganador de un Goya y ahora mismo en el candelero por Patria), Itsaso Arana (protagonista absoluta de La virgen de agosto) o Itziar Ituño (además de aparecer en La casa de papel, era una de las protagonistas de la mencionada Loreak) son también conocidas por un público más mayoritario. Joxean Bengoetxea o un clásico como Kándido Uranga también forman parte del casting.
Sin que esto suponga una apreciación con tono absoluto, la forma de “tragedia clásica” de Campanada a muerto parece estar en sintonía con una serie de constantes que ya hemos visto en otros títulos que nos llegan de Euskadi: desde que Medem puso una de las “piedras fundacionales” de una parte importante de la imaginería del cine vasco con Vacas (1992), las tramas con ambiente rural, contexto sombrío y/o opresivo, secretos ocultos en las familias y conflicto agresivo que rompe décadas de incomunicación parecen formar parte de la columna vertebral de una parte importante de esta filmografía.
Dejando de lado la temática política (que en series como Patria o La línea invisible también muestran cómo el conflicto se vive especialmente en la familia), la propia Vacas ya mostraba a dos linajes -los Mendiluze y los Irigibel- enfrentados, con rencillas que se extendían durante generaciones. Otro autor significativo del contexto vasco-navarro (director asimismo de una piedra fundacional de este cine, Tasio [1984]), Montxo Armendáriz, también hablaba de lo “que callamos” en Secretos del corazón (1997). Y llegó a estar nominado al Oscar.
Existen unos elementos y una manera de ser que marcan un relato con puntos en común con una dinámica más general. Los huesos -como punto de giro pero también alegoría de un pasado que, aunque casi desaparecido, todavía colea- inician una trama en Campanadas a muerto en la que el personaje de Néstor (Eneko Sagardoy) empezará a cuestionarse su forma de actuar y la manera en que los cabos sueltos de su familia vuelven a atarse. La relación con su -fallecido- hermano gemelo, el pasado de su madre con el (amoral) personaje que interpreta Asier Hernández, cuál es la identidad del cadáver,… serán los temas sobre los que planeará la narrativa.
La intervención de la Ertzaintza a través de la figura de Yon González (actor que también gozó de notable popularidad con la serie El internado) dota de más aristas a este relato poliédrico en el que hasta el papel de la Iglesia es puesto en tela de juicio. Para terminar con los recursos narrativos, es curiosa la alternancia de tiempos a lo largo del metraje. Imanol Rayo es lo suficientemente habilidoso como para, sin apenas marcar estas transiciones -nada de rótulos ni elementos expresivos por montaje-, hacer que el espectador implicado no se pierda. Al igual que en El topo (2011) Tomas Alfredson notificaba el paso de una época a otra a través de la simple presencia de unas gafas en el vestuario de Gary Oldman, Rayo se abona a esta sutileza con el look de la barba o el afeitado de Eneko Sagardoy.
En lo referido a la puesta en escena, el director recurre a encuadres muy estéticos (podría recordarnos a la reciente Una ventana al mar), en los que la fidelidad al trípode y al plano fijo son señas de identidad del film. El ritmo también es pausado, creando una densidad que te puede llegar a poner en el lugar de desesperación de los personajes. Con estos códigos tan “cerrados”, el fuera de campo se convierte en un recurso esencial dentro del lenguaje cinematográfico (como en una secuencia hacia el final con Eneko, Asier y Yon González).
A través del simbolismo -el film se inicio con un primer plano de un gallo, animal que sufrirá una “evolución” a lo largo de la trama-, la película también diserta entre aquellas dos eternas clases de personas: los cobardes (de ahí la alegoría) y los bravucones, cada uno con sus demonios personales. El hecho de que los personajes de Eneko y su hermano sean gemelos incide todavía más en este dualidad, siendo el físico idéntico. Este tema -con su particular ambiente rural- lleva incluso a pensar, viendo el desarrollo de la trama, en un “Perros de paja a la vasca”, donde la inactividad acaba convirtiéndose en una exaltación violenta.
Campanadas a muerto (Hil Kanpaiak) no es una película fácil, aunque tampoco creo que fuese su interés. Trata con inteligencia a un espectador que acepte llegar a un pacto con el hieratismo de la trama y la calma de la narración desde un inicio, consiguiendo no caer en el típico thriller contemporáneo (del que nos podemos hacer una gran idea si pensamos en la trilogía del Baztan, la cual vuelve a compartir bastantes de las constantes del cine vasco). Aún así, su frialdad ha sido un impedimento significativo para poder valorarla en mejores términos.
Anatomía de un dandy, documental sobre la vida y obra de Francisco Umbral, es una película que, atendiendo al propio dibujo de la persona y del personaje que realiza, encantaría al propio Francisco Umbral. El filme de Charlie Arnaiz y Alberto Ortega no intenta ninguna pirueta con la leyenda del escritor madrileño. Lo que quiere es celebrarla y a ello se dedica durante todo su metraje. No será en esta casa donde eso se les reproche, pero el que espere otra cosa o no sea rendido admirador del estilo y la elegante cara dura del padre todos los columnistas no lo disfrutará.
Estrenado en la Seminci y recibido por la prensa patria con alegría, Anatomía de un dandy lo narra la mismísima Aitana Sánchez-Gijón y se nutre por una parte de los testimonios de los numerosos colegas del homenajeado y por otro del archivo fotográfico y televisivo del mismo, tanto como omnipresente llegó a ser su figura en algunos momentos de los 80 y 90. En algún momento alguien lo coloca a la altura de Joaquín Sabina y Pedro Almodóvar como grandes retratistas los tres del Madrid de finales de siglo. Incluso le atribuye la paternidad del término «movida madrileña», algo imposible de comprobar pero que queda como pretendió ser toda la vida de Umbral: legendario.
Anatomía de un dandy huérfano
El título está sacado directamente de una obra del propio Umbral, Larra. Anatomía de un dandy. Otro columnista y escritor cronista de Madrid con el que tenía en común la construcción del personaje. Es la base de toda la película y de la obra de Umbral: es un hombre que no existe, que se oculta hablando de sí mismo y que bajo la capa de frivolidad y maldad, de «me vais a odiar porque yo quiero» esconde un gran dolor.
Al fin y al cabo el filme acaba acotando la vida del escritor entre dos ausencias: la del padre y la del hijo. La de Umbral es la historia de la familia que nunca pudo acabar de construir, más allá de su relación cercana a su madre y su matrimonio duradero con María España. Un padre huidizo cuya identidad no se conoció hasta décadas después vía una investigación de El País y un hijo que murió demasiado joven y que provocó la escritura de la que, quizás, ni el documental ni nosotros nos atrevemos a afirmarlo categóricamente, sea su obra maestra: Mortal y Rosa.
Toda la imagen del dandy, el gran ironista inalcanzable al que temían lo mismo las estrellas de cine que los diputados, el provocador y el irreverente, sería un gran disfraz para un hombre herido que mantuvo las distancias con casi todos hasta el último momento. Lo curioso, que la película consiga humanizarlo sin aportar ni un dato nuevo, solo ordenando los que ya se conocen y los testimonios de muchas personas que, realmente, admiten nunca haber sido sus amigas.
Con amigos así…
Entre los testimonios de Anatomía de un dandy desfilan lo mismo Ramoncín y Rappel que Rosa Montero, Juan Luis Cebrían y Pedro J. Ramírez, lo cuál da una medida de la transversalidad del autor. En 1976 fundó como columnista estrella El País y toda la gente guapa quería salir en «las negritas de Umbral», aunque fuese para ser ridiculizada. En 1989 se pasa a El Mundo y sus crónicas en la contra del periódico se hicieron míticas. De esa época recogen una frase de una entrevista, pública en su momento, dedicada por el propio Umbral a Pedro J.: «Joder, un tío que no tiene corazón… ¿por qué me está dando a mi tanto dinero?».
Quizás el único que hace justicia a la maldad intrínseca de Umbral es Raúl del Pozo, heredero de su columna en El Mundo. Comenta que, para él, el mitificado Café Gijón es «un cementerio». «De esta foto solo quedamos Manuel Vicent y yo. Han palmado todos». Y se ríe. También desmonta la imagen minuciosamente construida por el que fue su amigo de enfant terrible: «Fue mimado por el sistema. Ganó todos los premios». Otro día llegó Umbral de una conferencia y se empezó a sacar dinero de los bolsillos y enseñárselo. Y le dijo: «Tú nunca vas a ganar esto con una conferencia, Raúl».
El largometraje también lima algunos aspectos menos admisibles del personaje Umbral a día de hoy. Señala la injusticia de que se lo siga recordando por el incidente de «yo he venido aquí a hablar de mi libro» por mucha gente que jamás tocó un libro suyo pero pasa de puntillas por una misogonia que releída hoy aguanta aún menos que en su día y de una calculada -aunque en su derecho estaba, solo faltaría- ambigüedad política.
En resumen, sin llegar a la hagiografía, una elevación a los altares de un personaje clave en cierta época del Periodismo y la Literatura españoles, más recordado hoy por otros escritores que por los lectores pero cuyas obras aún guardan actualidad. Tan interesante por la figura de Umbral como por todo lo que arrastraba tras ella, lo cuál, como comentábamos al principio, es más que adecuado, ya que tal y como se afirma repetidas veces en Anatomía de un dandy, este tenía la capacidad de, hablando de sí mismo, explicar todo lo demás.
El cine español pide ayuda para las salas. En una carta abierta dirigida al Presidente del Gobierno y bajo el título ‘Salvemos los cines’, distintos organismos y representantes del sector piden un «plan específico» de ayudas a los cines, uno de los pilares del sector que más está sufriendo la crisis provocada por el coronavirus. Directores de cine como Pedro Almodóvar, Isabel Coixet, Juan Antonio Bayona, Iciar Bollaín o Fernando Trueba se han sumado a esta petición a Pedro Sánchez para que adopte «las medidas necesarias para salvar los cines y garantizar su supervivencia».
Impulsada por la Federación de Cines de España (FECE), el escrito cuenta con la firma de algunos de las principales instituciones y organizaciones del cine español: dos de las academias más importantes (la Academia de Cine y la Academia de Cine Catalán), cuatro de los mayores festivales de cine que se celebran en España (San Sebastian, Málaga, Sitges, Gijón) y algunas de las principales asociaciones gremiales (AEC, PIAF, PAC, PROA).
La semana pasada, FECE, patronal de los exhibidores, señaló que para poder justificar las ayudas extraordinarias que el Ministerio de Cultura ha puesto a disposición haría falta mantener una actividad que las actuales restricciones impiden. Los exhibidores aseguraron que las ayudas anunciadas por el Ministerio de Cultura, de 10,2 millones de euros, son «insuficientes» y «no se ajustan a la situación actual».
A continuación, el contenido íntegro de la carta ‘Salvemos los cines’:
Estimado Presidente del Gobierno,
Le queremos trasladar nuestra preocupación por el futuro de las salas de cine. Somos conscientes de la situación del país, de la grave crisis sanitaria y económica que afrontamos, y de los numerosos sectores y empresas que se acercan a usted solicitando ayuda.
También sabemos de las medidas de apoyo adoptadas por su Gobierno durante estos meses que han permitido cierto alivio al sector. No obstante, la situación crítica que atraviesan las salas obliga a un plan específico que permita su supervivencia, a través de su liderazgo y voluntad política, con el trabajo del Ministro de Cultura, José Manuel Rodríguez Uribes, y el apoyo e implicación de otros ministerios y niveles de la administración.
Después de 100 días cerrados, más del 90% de los cines han reabierto con importantes restricciones de sesiones y aforos, y con una pérdida de asistencia del 70% respecto al año anterior. La mayoría de los grandes títulos han pospuesto su estreno. Esta situación sostenida en el tiempo supone una verdadera amenaza a la supervivencia de los cines.
En cuanto se inició la fase de nueva normalidad los cines no dudaron en reabrir sus puertas para estar a la altura del lugar que ocupan en la sociedad, como la principal actividad de ocio cultural de los españoles y españolas. Y con la responsabilidad añadida de ofrecer un espacio cultural seguro a los espectadores, aplicando un estricto protocolo en coordinación con las autoridades sanitarias, que ha impedido cualquier brote en una sala de cine.
105 millones de personas fueron al cine el año pasado para reír, llorar, soñar y emocionarse juntos. Todo aspirante a cineasta, actor, actriz, productor y productora sueña con llevar su arte a la pantalla grande, una experiencia insustituible que representa la cima de los logros cinematográficos. No hay mayor éxito para nosotros y nosotras que una de nuestras historias, como usted recordará alguna leyendo esta carta, inspire a millones de españoles y españolas en su día a día.
Estas historias están ligadas a los cines. Los cines no son solo una sala o una pantalla, ni un mero espacio de exhibición; son también un hecho social, una experiencia vital que, en algún momento, a todos nos ha marcado. ¿Cuántas parejas no se dieron el primer beso en una sala? ¿Cuántas familias se reencuentran una tarde de domingo en un cine? ¿Cuántos amigos y amigas se reconcilian en un día de cine? ¿Cuánto no hemos sentido en una sala?
Los cines son espacios culturales inseparables del carácter e identidad de nuestros pueblos y ciudades. Es el lugar donde acceder, a través de nuestras historias, a otras culturas, a otros paisajes, a otros anhelos y angustias, en definitiva, a otras historias con las que aprendemos y nos inspiramos. Historias que nos enfrentan a nuestra propia conciencia, en definitiva, que nos hacen ser más humanos.
En esta carta no le reclamamos ningún privilegio, sino preservar el papel histórico que los cines tienen en nuestra cultura y sociedad; permitir la supervivencia de una industria esencial que representa lo mejor que el talento y la creatividad española tiene para ofrecer y que ahora se encuentra en verdadero peligro.
Cuando todo esto pase, nuestro país será lo más parecido al que conocíamos dependiendo de las medidas de apoyo que adopten los gobiernos e instituciones en los momentos más críticos. Queremos que cuando acabe la pandemia los cines permanezcan en el mismo sitio, bajo la convicción de que un país con menos cines siempre será un país menos culto y menos creativo. Nuestro país no puede darse el lujo de perder el valor social, económico y cultural que brindan los cines.
Por favor, luche por los cines de nuestro país en cualquier próxima legislación.
Los abajo firmantes le solicitamos que, como Presidente del Gobierno, adopte las medidas necesarias para salvar los cines y garantizar su supervivencia; materialice la voluntad política de apoyar la cultura en medidas concretas por parte de su Gobierno que eviten la quiebra y cierre de más cines, e impulse y promueva en el resto de los niveles de la administración pública medidas en favor del cine y la cultura.
Los firmantes de la carta ‘Salvemos los cines’ son:
Juan Ramón Gomez Fabra, Presidente Federación de Cines de España (FECE); Mariano Barroso, Presidente de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España; Isona Passola, Presidenta de la Academia del Cinema Catalá; Jose Luís Rebordinos, Festival Internacional de Cine de San Sebastián; Juan Antonio Vigar, Festival de Málaga; Monica Garcia i Massagué, Sitges- Festival Internacional de Cinema Fantastic de Catalunya; Alejandro Diaz Castaño, Festival Internacional de Cine de Gijón/Xixón; Manuel H. Martin, Festival de Huelva de Cine Iberoamericano; Catalunya Film Festivals (*); PANTALLA, Federación estatal de festivales y muestras de cine y contenidos audiovisuales; Maria Luisa Gutierrez, Presidenta de la Asociación Estatal de Cine; PIAF. Productoras Independientes Audiovisuales Federadas; Productors Audiovisuals de Catalunya (PAC); PROA, Productores Audiovisuales Federados; CIMA, Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales, Borja Cobeaga Eguillor, Presidente de DAMA.
Pedro Almodóvar, Juan Antonio Bayona, Isabel Coixet, Borja Cobeaga Eguillor, Paco Plaza, Leticia Dolera, Emilio Martínez Lázaro, Fernando Trueba, Juanma Bajo Ulloa, Carlos Vermut, Dani de la Orden, Jaume Balagueró, Juan Carlos Fresnadillo, Alberto Rodriguez, Nacho G. Velilla, Judith Colell, Benito Zambrano, Daniel Sanchez Arevalo, Javier Ruiz Caldera, Raul Arévalo, Cesc Gay Puig, Daniel Calparsoro, Iciar Bollaín, Daniel Monzón, Miguel Bardem, Pablo Berger, Chus Gutierrez, Gonzalo Suarez, Fernando León de Aranoa, Nacho Vigalondo, Juana Macias, Oliver Laxe, Isaki Lacuesta, David Victori, Daniel Guzmán, Rodrigo Sorogoyen, Miguel Hermoso, Max Lemcke, Manuel Martin Cuenca, Tom Fernandez, Montxo Armendáriz, Isabel Peña, Miguel Herrero Herrero, Hugo Stuvens Casanovas, Agustí Villaronga i Riutort, Patxi Amezcua, Patricia Ferreira, Oskar Santos, Alejo Flah, Joaquín Oristrell, Josep Gatell, Carlos Marques-Marcet, Paula Palacios, Antoni Verdaguer, Edmon Roch, Yolanda García Serrano, Oriol Capel, Olatz Arroyo Abaroa, Marta Sanchez Guillen, Marcel Barrena, Oriol Sala-Patau, Nuria Prims, Antoni Kichner, Jorge Torregrosa, Juan Cruz, Antonio Giménez-Rico, Juan Pinzás Belen, Anguas Tirso Calero Jordá, Violeta Barca-Fontana, Salvador Calvo, Miguel Diez Pérez, Miguel Ferrari Lucas, Figueroa José Lagarés Díaz, Manuel Lagarés Díaz Pedro, Estepa Luis Fernández Jardón, Guillermo García Lopez, Antonio Gonzalo, Roberto Lozano, Santiago Matallana Bulnes, Alexis Morante, Jorge Naranjo, Manuel Palacios González, David Pastor, Roberto Perez Toledo, Pedro Pérez-Rosado, Paco Periñán, Mikel Rueda, Josecho San Mateo Miguel Santesmases, Vicente Torres, Gabriel Velazquetti, Borja Santiago Barrera Allué, Laia Ateca Font, Joana Marti Avenza, Neus Ollé
Associació CineBaix, Fundación Aula de Cine, Mireia Ros, Nando Enero, Colección Josep M. Queraltó, Carla Sospedra Salvado, Alex Gorina i Macia Mireia, Carles Garau, Jose Luis Lopez Ortiz, Anna M. Bofarull, Juliana Montañés, Victoria Borras, Joan Ginard, Ana Pfaff Puigmarti, Marta Figueras, Cardona Laura Alvarez Soler,Gerard Pastor Lopez, Pablo Uson, Mar Medir, Pau Bacardit Gallego, Tono Folguera Fran Ruvira Alfred Perez Fargas Marta Lallana Marta Cruañas Compés Carles Brugueras Ramón Termens Betsy Túrnez Pere Aumedes
(*) Catalunya Film Festivals esta formado por:
Americana Film Fest, Animac, Asian Film Festival Barcelona, Atlántida Film Fest, B-Retina, BCN Sports Film, Choreoscope, CLAM, Curtàneu, D’A Film Festival, DocsBarcelona, El Meu Primer Festival, Fantosfreak, Fascurt, FestImatge, Festival BBVA de Cinema de Muntanya i Aventura de Torelló, TerrorMolins, Festival de Cinema Jueu de Barcelona, Sitges Film Festival, TERRA Gollut Film Festival, Cerdanya Film Festival, Festival Nits de Cinema Oriental de Vic, Festival Protesta, FICMA, FILMETS Badalona Film Festival, FIRE!!, Galacticat, IN-EDIT Barcelona, Inclús, L’Alternativa, Mecal, Memorimage, Miniput, Moritz Feed Dog, Most, Mostra de Cinema Àrab i del Mediterrani de Catalunya, Mostra de Cinema Espiritual de Catalunya, Mostra de Cinema Llatinoamericà de Catalunya, Mostra Internacional de Films de Dones de Barcelona, NonStop Barcelona Animació, Offside Fest, REC Festival Internacional de Cinema de Tarragona, Serielizados Fest, Zoom Festival, Ohlalà!, FIC-CAT, Dart Festival, Festival Wallay
Los despidos de la Academia de Cine fueron improcedentes, y lo dice… la propia Academia. El pasado 10 de noviembre la institución admitió en un acto de conciliación que los ceses de tres empleadas durante el verano fueron improcedentes, como ellas mismas denunciaban, de manera que el caso no necesitó llegar a juicio como estaba previsto hasta ese momento.
La admisión de la improcedencia no cambia nada en la práctica: al no ofrecer la Academia la readmisión, el estatus laboral de las trabajadoras se mantiene. La institución ya les ofreció la máxima indemnización legal posible el pasado agosto, en el momento del despido, a pesar de que legalmente no era necesario porque entonces la organización aún sostenía que eran despidos objetivos por causas económicas.
Precisamente esta circunstancia, que la Academia decidiese indemnizar los despidos con la cantidad mayor que correspondería por ser improcedentes, pero sin usar la fórmula legal, fue la que dio pie a que las antiguas empleadas interpusiesen una denuncia que incluso fue señalada para juicio, aunque finalmente este no haya sido necesario. Consultada por Cine con Ñ, la institución confirma que reconoce los despidos como improcedentes sin hacer más comentarios.
La Academia admitió en un acto de conciliación telemático que homologa el Juzgado de lo Social nº 29 de Madrid la improcedencia del despido de dos de las tres antiguas trabajadoras, ya que la tercera se retiró de la demanda. Este reconocimiento se aplica con efectos al 31 de julio de 2020 en un caso y el 14 de agosto en el otro.
Aunque la improcedencia del despido implica que la empresa puede ofrecer la readmisión a las trabajadoras, en este caso la institución optó por la indemnización. En cualquier caso, ya cuando se comunicaron los despidos de la Academia el pasado verano se ofreció la indemnización mayor a las mismas, por lo que económicamente nada cambia para ninguna de las partes.
Despidos polémicos
Estos despidos de la Academia de Cine llegaron a ser discutidos en su última Asamblea General, el pasado septiembre, en la que se discutieron las cuentas de la institución. La principal queja que se expuso, expresada por varios académicos en redes sociales las semanas previas, es que si se alegaban motivos económicos objetivos por la incidencia de la pandemia en los ingresos se ofreciese una indemnización que debía resultar prohibitiva para las arcas.
Se cuestionaba que realmente la situación económica de la institución fuese tan mala como para justificarlos. E incluso se apuntaba a que, si lo era, la actual directiva debía dar explicaciones sobre el rápido deterioro de las cuentas desde el superávit de 2019. Las voces críticas se plantearon convocar una asamblea extraordinaria para examinar los números si no se daba respuesta en la convocatoria ordinaria.
Finalmente la celebración de la Asamblea ordinaria pareció calmar las aguas, aunque los académicos críticos con la gestión no descartaron la posible convocatoria extraordinaria, posponiéndola por la actividad de los festivales de septiembre y posteriormente dificultada por las nuevas restricciones sanitarias. Por el momento se desconoce si el fin del contencioso alrededor de los despidos de la Academia contribuirá a apaciguar los ánimos.
Trabajadoras con más de 20 años en la Academia
En su carta abierta tras recibir el apoyo de parte del sector, las trabajadoras despedidas alegaban que en los últimos meses se han tomado medidas que contradicen la mala situación económica de la institución. Ponían como ejemplo la remodelación de la planta baja de la sede para convertirla en una cafetería abierta al público, la creación de un Programa de Ayudas a la Investigación o el aumento de la partida de ayudas al Programa de residencias.
Los despidos de la Academia de Cine han sido aún más polémicos por el perfil de las trabajadoras afectadas, dos de ellas con más 20 años de experiencia en la institución. En concreto algunos de los académicos consultados por Cine con Ñ han señalado el de Nieves Martínez, a la que llegaron a definir como «la interventora de los Goya.Tiene el reglamento en la cabeza y se ocupa de la transparencia del proceso. Era la persona que elegía al notario, aceptaba o rechazaba nominaciones, etc. Velaba por la honestidad de los Goya y ha tenido roces no con esta directiva, sino con todas. Sorprende su despido porque precisamente por eso mismo era muy valorada».
Según ha podido saber Cine con Ñ, Martínez es precisamente la trabajadora que decidió descolgarse de la demanda al haber encontrado otro trabajo y, en principio, no suponer ninguna diferencia económica. Las dos que han visto la improdecencia del despido han sido Ana Ros, que fuese directora de la revista de la Academia, y Marta Tarín.
Para ofrecer las mejores experiencias, nosotros y nuestros socios utilizamos tecnologías como cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. La aceptación de estas tecnologías nos permitirá a nosotros y a nuestros socios procesar datos personales como el comportamiento de navegación o identificaciones únicas (IDs) en este sitio y mostrar anuncios (no-) personalizados. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Haz clic a continuación para aceptar lo anterior o realizar elecciones más detalladas. Tus elecciones se aplicarán solo en este sitio. Puedes cambiar tus ajustes en cualquier momento, incluso retirar tu consentimiento, utilizando los botones de la Política de cookies o haciendo clic en el icono de Privacidad situado en la parte inferior de la pantalla.
Funcional
Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferencias
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos.El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.