Suscríbete Iniciar sesión

Las nuevas series españolas de Netflix ya están en marcha

Proyectos que se planifican, buscan localizaciones o directamente están rodando. Las nuevas series españolas de Netflix, previstas para el cada vez más cercano 2021, ya están en marcha. Si la semana pasada casi terminaban los trabajos de El tiempo que te doy, esta se le ha unido Feria, mientras salta la noticia del proyecto Bienvenidos al Edén, anunciado con el muy ambicioso objetivo de sustituir a La casa de papel cuando emita su última temporada.

La plataforma ya anunció hace menos de un mes toda una batería de proyectos españoles para 2021 en diferentes puntos de producción pero a estrenarse el año que viene. Además Netflix ya nos va acostumbrando a las sorpresas en cuanto a producción española, como en el caso de Unboxing, el corto dirigido por Jaume Balagueró con el streamer Ibai Llanos anunciado en un directo de Twitch.

El tiempo que te doy rodaba hasta el pasado lunes en localizaciones de la ciudad de Granada. Con todas las precauciones por las restricciones sanitarias, que tienen a la capital andaluza con la hostelería cerrada, toque de queda y cierre de actividades no esenciales a las 18.00.

La serie, creada por Nadia de Santiago, Inés Pintor y Pablo Fernández, que se grabará entre Madrid y Andalucía, es la historia de como Lina (Nadia de Santiago) intenta superar su ruptura con Nico (Álvaro Cervantes) dedicándole cada día un minuto menos a pensar en él.

La plataforma ha destacado como esta producción, dentro de las series españolas de Netflix, explora un formato creativo diferente, con diez episodios de 11 minutos de duración. Verónica Fernández, directora de series originales de Netflix España explicó en su momento que “la decisión a favor del formato corto responde a una búsqueda de nuevos caminos en la narrativa”.

 

Thriller sobrenatural en los 90series-españolas-de-netflix-feria-cine-con-ñ

Diseño de David Rubín para Feria. Foto: Netflix España.

Por su parte las redes de la plataforma anunciaban el lunes 16 el comienzo del rodaje de Feria, thriller sobrenatural protagonizado por Marta Nieto, Ana Tomeno, Carla Campra, Ángela Cremonte, Patricia López, Isak Férriz y Ernest Villegas. También ambientado en Andalucía, es definida por la plataforma como «una historia de odio y fantasía».

Creada por Carlos Montero y Agustín Martínez y dirigida por Jorge Dorado y Carlos Torrens, dos hermanas, Eva y Sofía, descubren que sus padres son responsables de la muerte de 23 personas. Ambientada en un pueblo de la sierra andaluza en los años 90, la serie promete ser más de lo que parece una vez que sus protagonistas empiecen a investigar que hay detrás del misterio central.



De este rodaje también se ha hecho eco el dibujante y animador David Rubín, conocido por comics como La tetería del oso malayo, Beowulf o Gran Hotel Abismo, que ha trabajado en la serie y algunos de cuyos diseños pueden verse en las imágenes promocionales de la misma.

 

¿La nueva La casa de papel?Las nuevas series españolas de Netflix ya están en marcha 1

También este lunes adelantaba el portal Fuera de Series los primeros pasos de la producción más ambiciosa de Netflix para la próxima temporada, cuyo rodaje se prevé para enero del año que viene. Se trata de Bienvenidos al Edén, un futuro thriller de acción que ya parte con el respaldo -y la losa- de pretender tomar el relevo a La casa de papel.

Los creadores de Bienvenidos a Edén son Joaquín Górriz y Guillermo López y produce Brutal Media. Ahora mismo, según desveló el portal de series, se buscan localizaciones en las Islas Canarias, concretamente en Lanzarote, y está en macha un casting para encontrar actores jóvenes y que sepan de buceo.

La series españolas de Netflix tienen así un nuevo impulso que demuestra que la producción local con proyección internacional es una apuesta seria por parte de la plataforma.

Etiquetas: , , , , , , ,

El caso Alcàsser: La serie que va de más a menos sobre un proceso abierto

La tragedia de las niñas de Alcàsser, el caso Alcàsser, supuso un hito en la convulsa crónica negra española de finales de siglo XX. La forma en la que se abordó el caso y la repercusión social sin precedentes que lo acompañó marcó un antes y un después en la relación entre la justicia y los medios de comunicación. Cuando se cumplen 28 años del triple asesinato que conmocionó a todo un país, un nuevo giro de guion ha vuelto a poner sobre la palestra un crimen grabado a fuego en el imaginario colectivo de una sociedad a la que le cuesta olvidar.

Hacemos referencia a los huesos encontrados por un vecino de la localidad valenciana de Piles, el 24 de junio de 2019, en el lugar donde encontraron los cadáveres de Toñi, Miriam y Desireé. Tras un estudio de ADN prolongado por la pandemia, en la última semana se ha conocido que la investigación ha terminado por corroborar que los restos óseos aparecidos pertenecían a una de las víctimas. Concretamente a Miriam García. El descubrimiento no hace más que constatar la complejidad de un caso empeñado en no terminar de cerrarse nunca, al tiempo que resucita viejos fantasmas.



La serie El caso Alcàsser en Netflix: de más a menos

El caso Alcàsser: La serie que va de más a menos sobre un proceso abierto 2

El responsable del hallazgo de los huesos acudió junto a su novia al fatídico paraje de La Romana, donde Antonio Anglés y Miguel Ricart sesgaron la vida de las tres niñas, movido por la curiosidad que le había suscitado el estreno en Netflix de la miniserie documental, El caso Alcàsser, dirigida por Elías León Siminiani. A través de sus cinco capítulos se hace una minuciosa reconstrucción tanto del asesinato como de todo el proceso judicial y mediático que desencadenó, cuyos ecos todavía siguen resonando casi tres décadas después, tal como se ha constatado.

Aunque claramente va de más a menos, la serie ayuda a hacerse una idea de lo que supuso el asesinato de las tres menores dentro de una España que buscaba despegar tras su larga transición democrática. Un caso que tiñó de negro un año marcado por las Olimpiadas de Barcelona y la Expo de Sevilla. Así es como comienza precisamente la serie, haciendo una contextualización de ese año 1992 en el que ocurrieron los hechos. A partir de ahí, el documental nos ofrece un minucioso recorrido temporal a través de los capítulos más destacados de un caso con multitud personajes y aristas sueltas.

Esta crónica queda divida en cinco episodios que, con un marcado deseo de objetividad, intenta reconstruir con detalle tanto el asesinato como los convulsos años que sucedieron al triple crimen. Para ello cuenta con una gran cantidad de testimonios de personas que vivieron el caso muy de cerca. Aunque también se echan de menos otras tantas, que se negaron a participar en el documental. A través de abundante material de archivo, la serie recrea de una forma muy gráfica la secuencia de acontecimientos y nos lleva a los lugares donde se fraguaron los hechos.

En este sentido, el primero de los capítulos, que retrata los meses que van desde la desaparición de las niñas al descubrimiento de los cadáveres, está construido de forma magistral. Con el estilo personal de León Siminiani, este aparece, junto con el productor de la serie y una investigadora, como un detective en busca de respuestas sobre un asesinato con tanta preguntas todavía por resolver. A los que hayan visto Apuntes para una película de atracos (2018), no le sorprenderá el estilo que adquiere en algunos momentos la trama. Aunque no se involucra a nivel personal, como en el caso del documental sobre ‘El Robin Hood de Vallecas’, León Siminiani sigue los pasos que antes dieron sus protagonistas para intentar desentrañar desde dentro los entresijos del caso más mediático de la crónica negra española.

Además de la reconstrucción del asesinato, ese primer episodio se cierra con uno de los momentos más recordados del proceso: la lucha despiadada de las diferentes cadenas de televisión por dar cobertura al caso. En un momento en el que estaba germinando un nuevo sistema audiovisual en nuestro país con motivo de la aparición de la televisión privada, la necesidad de audiencia llevó a las diferentes cadenas a superar ciertos límites que hoy consideraríamos impensables que se llevasen a cabo.

El día que aparecieron los cadáveres el pueblo de Alcàsser se convirtió en un gran plató de televisión en donde, cual rapiñas, los diferentes medios se pegaban por ver quién retrataba con más crueldad el dolor de las familias y la indignación de los vecinos. Y a la cabeza se encontraban los dos programas más seguidos en la época: Quién sabe dónde (TVE) y De tú a tú (Antena 3). Esa guerra entre Paco Lobatón y Nieves Herrero hizo que se pisotearan todos los códigos deontológicos de la profesión periodística, realizándose una descarnada cobertura en director de la tragedia de las familias.

A medida que se suceden los capítulos, la serie va perdiendo intensidad al tiempo que se enroca en las idas y venidas sobre las teorías de la conspiración que durante años mantuvieron Fernando García, padre de Miriam, y Juan Ignacio Blanco, periodista y criminólogo, que se pasearon por los platós de televisión de toda España alentando a la opinión pública sobre la existencia de macabras snuff movies y supuestas organizaciones satánicas, integradas por personalidades importantes, que fueron los responsables últimos del crimen. El afán de protagonismo de estos dos personajes se impone en el documental del mismo modo en que lo hicieron durante el tortuoso proceso judicial y mediático.

 

Las víctimas, las grandes olvidadas

El caso Alcàsser: La serie que va de más a menos sobre un proceso abierto 3

A partir del tercer episodio la figura de las tres niñas se desvanece y el caso deriva en un rocambolesco show que roza peligrosamente lo esperpéntico. Un espectáculo del que se desmarcaron algunos de los familiares de las víctimas, como Rosa Folch, madre de Desireé, que sirvió únicamente para que se empantanase todavía más un caso con tantas dudas.

En este sentido, El caso Alcàsser parece posicionarse definitivamente incluso desde su propia selección de planos con la versión oficial de la sentencia, poniendo en duda la congruencia de las teorías alternativas de la que todavía multitud de personas siguen creyendo. A pesar de todo, retrata muy bien la polaridad entre el proceso penal contra el único acusado, Miguel Ricart, y el juicio mediático que alentaron programas como Esta noche cruzamos el Mississippi (Telecinco) y El Juí d´Acàsser (Canal 9). Un capítulo negro y vergonzoso de la historia de la televisión española.

La serie documental de Netflix culmina con la sentencia del interminable juicio, donde se constató las grandes irregularidades de una investigación siempre puesta en duda por la opinión pública y torpedeada por la fe ciega de un padre obcecado en enfrentarse a la teoría oficial. En este sentido, la miniserie dejará insatisfechos a aquellos que busquen en ella el lado más morboso del caso. Lo que mejor constata, sin lugar a dudas, es el cúmulo de despropósitos que rodearon todo el proceso, en el cual las propias víctimas (al igual que le sucede al documental) se convirtieron en las grandes olvidadas.

 

Adolfo Monje Justo (@adolfo_monje)


Puedes ver El caso Alcàsser online en Netflix.

Etiquetas: ,

Las primeras películas de las estudiantes Josefina Molina, Cecilia Bartolomé y Helena Lumbreras

Filmoteca Española recupera las prácticas de las primeras españolas que estudiaron Dirección en la Escuela de Cine (EOC). Bajo el título Ante la ley. Mujeres en la EOC, esta segunda sesión online pone a disposición de todos las primeras películas de Molina, Bartolomé o Lumbreras, cineastas que luego pudieron desarrollar sus carreras, o de otras pioneras que no consiguieron la titulación en Dirección como María Teresa Dressel y Manuela González-Haba.



Hasta el 20 de noviembre se podrá ver este ciclo compuesto por ocho cortometrajes unidos en una única pieza de poco más de una hora de duración. Entre ellos, destacan especialmente las primeras incursiones en el cine de tres directoras que se abrieron camino en el cine español del tardofranquismo y la Transición: Cecilia Bartolomé -presente con La siesta (1962) y La brujita (1965)- , Josefina Molina -con Documental (1964)- y la más desconocida Helena Lumbreras -con A los toros (1960) y El primer día (1962)-.

 

Las transgresoras primeras películas de Molina, Bartolomé y Lumbreras

Las primeras películas de las estudiantes Josefina Molina, Cecilia Bartolomé y Helena Lumbreras 4Fotograma de ‘La brujita’ (1965), de Cecilia Bartolomé

Cuando la EOC aún se llamaba Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas (IIEC), Helena Lumbreras -en aquel momento aún Elena sin H- firmó dos piezas: A los toros, una pieza de cuatro minutos en la que una mujer acusa a un seminarista de robarle el monedero frente a la Plaza de Las Ventas y El primer día, en la que una pareja es robada al salir de un tren. Dos primeros trabajos con la Ley de fondo para una cineasta que no pudo titularse en la EOC pero que dejó su impronta en el cine político con El cuarto poder (1970), y en el Colectivo Cine de Clase con El campo para el hombre (1973) o O todos o ninguno (1976).

La siesta y La brujita son dos de los trabajos más desconocidos de Cecilia Bartolomé en la Escuela de Cine. El primero pertenece a su primera etapa de estudios, en el que un hombre borracho molesta a una pareja, y el segundo pertenece a una época posterior, después de que la cineasta fuera suspendida en la Escuela por sus piezas más valientes (Carmen de Carabanchel (1965) y La noche del Dr. Valdés (1964)). Aunque más comedido, en La brujita está presente el espíritu irrrevente de Bartolomé que acabaría cristalizando en el famoso trabajo final de carrera Margarita y el lobo (1969).

El único trabajo alejado de la ficción de este completo programa online es Documental, la práctica de primer curso de Josefina Molina. Se trata de una curiosa visita al Centro Penitenciario de Maternología y Puericultura de Madrid, un penal para mujeres que se «redimían» de sus pecados gracias a la religión y un trabajo manual dirigido a las mujeres: la costura. Molina firmó también La otra soledad (1966) antes de salir de la EOC en 1969 junto a Bartolomé.

Bartolomé y Molina son las únicas mujeres que consiguieron la titulación en la IIEC-EOC en sus casi 30 años de vida. Pilar Miró lo hizo en la especialidad de Guión un año antes. Por el camino se quedaron las responsables de los últimos dos títulos de esta colección unificada de prácticas: la veterana María Teresa Durán y Dresell, que firmó las realistas La reacción (1960) y Cuestión de gustos (1961) y Manuela González-Haba, que firmó la pieza más antigua de este ciclo y el trabajo más antiguo de una mujer de la OEC que se conserva: Bosque (1952).



Marcada por la transgresión de sus trabajos, a esta sesión de mujeres españolas pioneras en los estudios fílmicos en España le pone música Miren Iza, compositora y cantante del grupo Tulsa. Estos trabajos están en Internet gracias a la iniciativa ‘Flores en la sombra’, de Filmoteca Española, que tras ‘Doré en casa’ sigue profundizando en la disponibilidad online y exclusiva de algunas películas que forman parte de la historia del cine español

 

Arturo Tena (@artena_)

Etiquetas: , , ,

‘Lo imposible’, la película más vista en Netflix EEUU 8 años después de su estreno

Lo imposible ha sido la película más vista de Netflix en Estados Unidos durante cinco días consecutivos. Según el portal de audiencias Flixpatrol, el filme dirigido por J.A. Bayona se ha convertido en lo más reproducido de la plataforma en el lugar donde es más popular: en Estados Unidos se encuentran 70 millones de suscriptores de los casi 200 que tiene el gigante del streaming en todo el mundo. Pese a haberse estrenado en cines hace ocho años, Lo imposible ha conseguido superar en lo alto del ranking norteamericano incluso a estrenos originales de la plataforma como Operación Feliz Navidad.

Lo imposible se incorporó al catálogo de Netflix el pasado 1 de noviembre, y desde entonces no ha parado de subir en la lista de las 10 películas más populares que publica la plataforma. El pasado 9 de noviembre se conviritió en el filme más popular en Estado Unidos y el segundo contenido más visto, solo por detrás de la serie de estreno Gambito de dama. Durante cinco jornadas ha sido la película más vista, solo superada desde el 14 de noviembre por el musical La Navidad mágica de los Jangle.



Es la segunda vez que una película española se convierte en lo más popular en Netflix en Estados Unidos. Al menos, desde el pasado mes de febrero, cuando la plataforma empezó a proporcionar datos sobre los contenidos más populares a diario. La primera vez fue cuando El hoyo (2019) llegó a Netflix en marzo, convirtiéndose en un fenómeno mundial y alcanzando el Top 10 de las películas más vistas de la historia de Netflix, la única de habla no inglesa.

 

Lo imposible, la segunda película española más taquillera de la historia

'Lo imposible', la película más vista en Netflix EEUU 8 años después de su estreno 5Tom Holland, en ‘Lo imposible’, de J.A. Bayona

Lo imposible está protagonizada por Naomi Watts, Ewan McGregor y un jovencísimo Tom Holland, uno de los actores de moda en Hollywood. La película, escrita por Sergio S. Sánchez, cuenta la historia real de María Belón y su familia, que sufrieron los devastadores efectos de un tsumani en Tailandia mientras estaban de vacaciones en 2004. Belón colaboró junto a Sergio S. Sánchez en la redacción del guion de Lo imposible.

Con una recaudación de 42 millones de euros, Lo imposible es, ocho años después, la segunda película más taquillera de la historia del cine español. Únicamente Ocho apellidos vascos consiguió desbancarla durante el año 2014. El filme de J.A. Bayona sobre el desastre del tsunami acumuló casi 200 millones de dólares de recaudación en las salas de todo el mundo. Lo imposible consiguió 5 Premios Goya, incluido Mejor director, y Naomi Watts fue nominada al Óscar por su interpretación de María.

Etiquetas: , ,

‘El año del descubrimiento’, Gran Premio del Jurado en el Festival de Sevilla

El palmarés del Festival de Sevilla 2020 ha reconocido a El año del descubrimiento, de Luis López Carrasco, con el Gran Premio del Jurado. El documental sobre la quema de la Asamblea regional de Murcia en 1992 sigue así su destacado recorrido por festivales viendo reconocida su labor de dar voz a los protagonistas de las protestas que tambalearon Cartagena hace ya casi 30 años.

López Carrasco conectó en directo desde Madrid por streaming para agradecer la labor de los festivales por mantener la pluralidad y la diversidad en las pantallas, valorando sobre todo su labor en este 2020 en el que muchos filmes no comerciales podrían haber caído en el olvido fácilmente.

El Festival de Sevilla ha culminado así un accidentado recorrido marcado por la decisión de mantenerse presencial pese al avance de la segunda ola. Las restricciones sanitarias impuestas primero por el Gobierno central y más tarde por la Junta de Andalucía durante noviembre hicieron adelantarse las horas de proyección hasta que en esta última semana la programación ha tenido que finalizar a las 18.00.

Mujeres gallegas, mujeres andaluzas

'El año del descubrimiento', Gran Premio del Jurado en el Festival de Sevilla 6

Imagen promocional de ‘Nación’, de Margarita Ledo. Foto: SEFF.

El cine español en general y en el andaluz en particular han estado representados en el palmarés del Festival de Sevilla en todas sus secciones en esta edición. En Sección Oficial al documental de López Carrasco lo ha acompañado el premio a la Mejor Actuación para la veterana actriz jiennense Petra Martínez por su papel en La vida era eso.

Coproducción España-Bélgica dirigida por David Martín de los Santos, en ella Martínez encarna a una inmigrante española establecida en Bruselas desde los 70 que tras conocer a una joven llegada en la ola del ‘exilio económico’ de la crisis de 2008 tendrá que volver a Andalucía encontrando una tierra muy distinta de la que dejó casi 50 años atrás.

Por su parte Premio Especial a la mejor dirección de la película española que tenga su estreno nacional o mundial en el Festival de Sevilla ha ido a manos de la documentalista y escritora Margarita Ledo por Nación, un testimonio sobre el papel de las mujeres gallegas en la industrialización del país y su posterior sufrimiento de la reconversión. El jurado destacó su capacidad de dar voz a las protagonistas y adaptar el discurso del largometraje al contexto histórico y cultural de los diferentes momentos que retrata.



Igualmente fue premiada la labor de la directora argentina afincada en Cataluña Lupe Pérez García por Pa’trás, ni pa’tomar impulso, en la que narra la peripecia de Carmen, una bailaora de flamenco que decide cruzar el charco para desarrollar su arte en Buenos Aires y acaba atravesando Argentina en una suerte de road movie.

El Premio a la mejor película de Las Nuevas Olas No Ficción lo recibió Nueve Sevillas, de Gonzalo García Pelayo y Pedro G. Romero -compartido Ex Aequo con Petite Fille, de Sébastien Lifshitz-. Por su parte la Mejor Película de la sección Panorama Andaluz fue Ojala mañana de Ignacio G. Merlo. Y en la Sección Revoluciones Permanentes recibió la mención especial Los inocentes, de Guillermo Benet.

 

Categorías especiales'El año del descubrimiento', Gran Premio del Jurado en el Festival de Sevilla 7

Fotograma de ‘La vida era eso’, de David Martín de los Santos. Imagen: SEFF.

El viernes 13 de noviembre el Festival de Sevilla ya adelantó algunos de los premios de su palmarés, en concreto aquellos que otorgan la Universidad de Sevilla, la Universidad Pablo de Olavide, la Asociación de Escritoras y Escritores Cinematográficos de Andalucía (ASECAN), la Asociación Andaluza de Mujeres de los Medios Audiovisuales (AAMMA) y la Asociación Cultura con Orgullo. Varias de estas categorías reconocieron trabajos nacionales.

El más destacado es el Premio ASECAN a la mejor película de la Sección Oficial, que se ha llevado la española La vida era eso, de David Martín de los Santos, «por la sinceridad e intensidad con que afronta el alto contenido emocional de esta historia de anhelos y deseos, donde se funden la amistad y el amor».

El Premio Rosario Valpuesta al Mejor Cortometraje de la sección Panorama Andaluz se lo ha llevado Of Hearts And Castles, de Rubén Navarro, y el Premio Especial Rosario Valpuesta a la Categoría Artística de Panorama Andaluz Sándor M. Salas, responsable de dirección en el cortometraje Silencio Sísmico, ambos otorgados también por el jurado de ASECAN.

Los XIII Premios Europeos de Cine Universidad de Sevilla – Guion de Cortometrajes, que apuestan por el talento joven y reivindican la importancia capital del guion se han repartido, en la categoría Ficción para Chavales de La Paz, de Sandra Romero Acevedo; y en la de No Ficción para Los Oscuros, de Jorge Castrillo.

Etiquetas: , , , , , , ,

Las salas de cine denuncian que los cierres autonómicos obligan a devolver las ayudas del ICAA

La patronal de las salas de cine pide un mayor respaldo ante los cierres por las restricciones sanitarias debido a las «pérdidas inasumibles» que estos están causando en el sector. Los exhibidores lamentan la disparidad de criterios en regiones y que las ayudas ya anunciadas por el Ministerio de Cultura son «insuficientes» ante el castigo que esta sufriendo el sector, ya que para poder justificarlas una vez recibidas sería necesario mantener una actividad que la segunda ola impide.

Según un comunicado por la Federación de Cines de España (FECE) señala que las restricciones actuales hacen imposible cumplir los requisitos fijados para justificar las únicas ayudas que el ICAA ha concedido hasta ahora a las salas de cine. El sector «reconoce y agradece la ayuda concedida», pero es «claramente insuficiente» porque fue diseñada «para un escenario distinto al actual».

El pasado 5 de noviembre el Ministerio de Cultura y Deporte hizo pública a través del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA) la resolución por la que se concedían las ayudas extraordinarias para titulares de salas de exhibición cinematográfica. De un total de 251 solicitudes recibidas, resultaron beneficiarias 236 salas de cine, por un importe total de 10,2 millones de euros.

 

Las ayudas del ICAA «no se ajustan a la situación actual»Las salas de cine denuncian que los cierres autonómicos obligan a devolver las ayudas del ICAA 8

La FECE recuerda que para poder justificar estas ayudas y «no tener que devolver las cantidades concedidas» es necesario que los cines mantengan su actividad. Sin embargo, la segunda ola de la pandemia ha cambiado la circunstancias en que se propuso el pliego y las salas de cine se están viendo obligadas a cerrar de nuevo sus puertas».

Así, solicitan dos medidas a añadir a las ayudas ya anunciadas por el ICAA. En primer lugar, que el periodo de gasto subvencionable, establecido hasta el 31 de diciembre de 2020, se amplíe hasta que no existan medidas restrictivas que condicionen la actividad normal de las salas.

En segundo, que el sobrante de los 13 millones de euros presupuestados para ayudas al sector -solo se han concedido 10 millones en ayudas- no se pierda, y se estudie la fórmula adecuada para poder realizar una nueva convocatoria como apoyo ante los nuevos cierres y medidas restrictivas a la actividad.



En los últimos quince días, el porcentaje de cines abiertos en España ha pasado del 87% al 48.8%, como consecuencia de las distintas medidas adoptadas por los gobiernos autonómicos. A pesar de que los ceses de actividad por restricciones se producen por regiones, afectan al conjunto del mercado español al retrasar estrenos o cancelarlos.

 

Sin contagios en las salas de cine desde veranoPromio

FECE recuerdan que, en datos del propio Ministerio de Sanidad, no se ha producido un solo brote de contagios en sala de cine de los 9000 detectados entre agosto y octubre y que marcan la actual segunda ola, lo que demuestra que el sector ha cumplido sobradamente con las precauciones y que el cine es un entorno seguro.

Los exhibidores lamenta que España sea «el único país de la Unión Europea que ha fraccionado el mercado de las salas de cine, ya que en todos los Estados miembros se ha aplicado un enfoque estatal en la aplicación de las diferentes medidas restrictivas». Ante esta situación, los exhibidores «difícilmente podrán sobrevivir a un nuevo periodo de inactividad».

La patronal calcula un descenso acumulado de la taquilla del 84.4% entre los meses de marzo y octubre debido a la inactividad durante el periodo de confinamiento, la falta de estrenos en la etapa de reapertura -principalmente del mercado americano cuya cuota de mercado está entorno al 75%- y las restricciones a la actividad de los últimos meses.

Las empresas afectadas pasan ya «por una crisis de liquidez» y se ven abocadas «a una crisis de solvencia». Las nuevas medidas de ayuda ya no podrán ser de financiación crediticia sino de subvención directa, como están realizando en los países de nuestro entorno.

Etiquetas: , , , ,

Espíritu punk, blues en Teherán y un homenaje a la primera directora de producción española en el Festival de Cine de Gijón

El Festival de Cine de Gijón llega este 2020 marcado por las restricciones sanitarias dispuesto a defender una pantalla heterogénea y rompedora, además de dar a conocer a nuevos talentos del cine asturiano. Un año más, además, el premio Mujer de Cine reconocerá a una de las pioneras de nuestra producción nacional, en esta edición, Sol Carnicero, la primera directora de producción en España e histórica colaboradora de Berlanga o Pilar Miró.

La Sección Oficial Retueyos tiene una sola película española este año, Un blues para Teherán, el debut en la dirección del veterano periodista radiofónico Javier Tolentino. El conductor de El séptimo vicio de Radio 3 propone un viaje sensitivo por Irán superponiendo historias y músicas para huir de prejuicios y que bebe del cine de Kiarostami.

Apuesta por un cine arriesgadoFestival de Cine de Gijón

Fotograma de ‘Un blues para Teherán’. Imagen: FICX.

Retueyos es la sección que el propio Festival de Cine de Gijón considera que representa mejor al certamen, donde se prima «no jugar sobre seguro» y «seguir arriesgando». En la misma se presenta solo primeros, segundos o terceros largometrajes «priorizando la heterogeneidad en la mirada y la apuesta por la búsqueda formal».

En la Sección Albar, la que invita a volver al FICX a directores que ya han triunfado en él en ediciones anteriores, comparecen dos películas españolas muy diferentes pero muy pegadas al espíritu del Festival. Por un lado, Vaca mugiendo entre ruinas, de Ramón Lluís Bande, documental sobre el Consejo Soberano de Asturias y León que gobernó la zona cuando desconectada del resto del territorio republicano durante la Guerra Civil y hasta su toma por parte de Franco.

Por el otro, Subterranean, un documental en la frontera entre EEUU y México que sigue a Pablo y Marieta, una pareja de músicos veteranos dispuestos a darlo todo por triunfar en su sector y al mismo tiempo capaces de sumergirse en las profundidades del underground o el punk sin ningún miedo.

 

Talento asturiano y lo mejor de otros festivalesFestival de Cine de Gijón

Fotograma del corto ‘Atraco al Banco de España’. Foto: FICX.

Dos secciones recogen ya una gran mayoría de películas españolas, en particular una dedicada al cortometraje asturiano. Por ejemplo, en la Sección Esbilla se presentan, otra las clásicas del Festival de Cine de Gijón, se presenta una selección de películas del panorama internacional de Festivales que desde la Dirección y el Comité de Selección se consideran esenciales para que los espectadores puedan «completar el mapa del cine más interesante de la temporada».

Tierra de leche y miel, documental de Héctor Domínguez-Viguera, Carlos Mora y Gonzalo Recio que ya pasó por la Seminci; Una revuelta sin imágenes, corto de Pilar Monsell; Moru, mediometraje de Ángeles Muñiz Cachón; Paco Loco: Viva el Noise, de Daniel Cervantes;  Lengua nativa, de David Castro; Vicente García Riestra, guardián de memoria. Una historia de Buchenwald, de Alberto Vázquez García; Siberia, de Manuel García Póstigo, y La última primavera, de Isabel Lamberti son los títulos españoles en esta sección.



En la sección Asturies Curtiumetraxes seis cortos de cineastas del Principado tendrán su oportunidad ante el gran público. Serán Valediós, de Elena Duque; Timbres, de Diego Garot; Still Hungry, de Elmer Guevara; Karten, de Nacho González; Extintor, de Rodrigo Sopeña y Joana Solnado, y Atraco al Banco de España, de José Riveiro.

 

Sol Carnicero, Mujer de CineFestival de Cine de Gijón

Sol Carnicero durante un rodaje con Berlanga y Victoria Abril. Foto: FICX.

El Festival de Cine de Gijón, además, homenajará este año entregándole el premio Mujer de Cine a Sol Carnicero, la primera mujer en ocupar el cargo de directora de producción en España, en Vámonos, Bárbara, de 1977, dirigida por Cecilia Bartolomé. Nominada dos veces al Goya en Mejor Dirección de Producción en 1988 y 1989 por Pasodoble y Esquilache, como gran parte de los y las profesionales de su generación su carrera empezó ligada a RTVE.

Carnicero trabajó en clásicos del cine español como La escopeta nacional, Patrimonio nacional, Nacional III, La vaquilla, Gary Cooper que estás en los cielos o El crimen de Cuenca. Además de ser ella misma una pionera, también apostó por el trabajo de autoras como la mencionada Cecilia Bartolomé o Pilar Miró, con las que colaboró en repetidas veces a lo largo de sus carreras.

 

Etiquetas: , , , , , ,

Unamuno no existe

Decía George Bernard Shaw que todas las biografías son un semillero de mentiras. Lo dejó escrito en la introducción de su propia autobiografía. En el caso de Unamuno más que su biografía completa lo que se pone en duda es el relato de su muerte. Los últimos meses del autor de San Manuel Bueno, mártir están marcados por la Guerra Civil y su lealtad variable, que la propaganda de ambos bandos quiso utilizar a conveniencia y que posteriormente se ha leído de manera habitual según criterios del presente, no del momento histórico en que vivió el filósofo.

Manuel Menchón acaba de estrenar Palabras para un fin del mundo, documental que pretende arrojar luz sobre esos últimos días y la muerte de Miguel de Unamuno. Se puede leer en paralelo con La isla del viento, en la que el mismo director inauguró la reciente filmografía unamuniana ya entonces haciéndola girar alrededor de su célebre -y quizás ficticia en parte- disputa con Millán Astray el 12 de octubre de 1936. El mismo episodio sobre el que Amenabar construiría su polémica Mientras dure la guerra, aunque ambos directores tienen una visión muy diferente de la figura del vasco.

Palabras para un fin del mundo se presenta con el muy ambicioso objetivo de dar la versión más históricamente verosímil de los últimos meses de la vida de Unamuno, añadiendo documentos recientemente hechos públicos y contrastados a las versiones «legendarias» o interesadas tanto de la discusión en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca como de los meses finales del escritor en encierro domiciliario. El documental se atreve a presentar una reconstruida «versión definitiva» de los discursos de Unamuno y Millán Astray e incluso a insinuar, aunque muy sutilmente, que su muerte en diciembre de 1936 pudo ser, de alguna manera, provocada.

Desorden organizadounamuno-películas-cine-con-ñ

Don Miguel de Unamuno fue un tipo más bien sedentario, nada dado a la proeza física, que para algo era escritor y universitario. Polemista e intelectual en un sentido decimonónico de los términos que, como bien subrayan las tres películas recientes dedicadas a su figura, se peleó hasta con su sombra. Independientemente del merecido respeto intelectual que genere su figura, la épica se la ponen nuestras lecturas o las que hicieron sus contemporáneos, pero no se la ponía él mismo.

Parece que en nuestro relato necesitamos que tenga la voz de José Sacristán y convertirlo en un mártir laico semejante a algunos de sus personajes o en un Quijote del siglo XX, dada su admiración por la novela de Cervantes. La narrativa es demasiado golosa para resistirse: no ganó el premio Nobel por la oposición de la Alemania nazi, condenó a tiranos de uno y otro lado del espectro, abogó por una República Federal como la que algunos defienden hoy cuando nadie creía en ella en los años 30…

La cuestión no es tanto si estos datos son históricamente verosímiles, que sí lo son, como lo inevitable que resulta que incluso un documental tan puntilloso como Palabras para un fin del mundo construya a un personaje de ficción. Uno muy cercano al de La isla del viento y no tanto a las dudas del «intelectual insobornable» de Mientras dure la guerra, en la que Amenábar habla más de sí mismo y cómo se ve como creador que del personaje al que ha decidido usar como excusa.

¿Cómo no sentirse tentado de leer a Unamuno en términos presentistas? Atrapado entre extremismos en una época de crisis social, política y económica, sosteniendo con sus escasos ingresos de abuelo a cinco de sus ocho hijos, voz de la indignación malinterpretada por todos… Convirtiéndolo en adalid de los panhispánicos, Palabras para un fin del mundo rescata la admiración confesa del vasco por José Rizal, héroe de la independencia filipina, con la frase de uno de sus artículos: «vale más tagalo bueno que español malo», paralela al célebre «estoy más cerca del chino bueno que del español malo» de García Lorca.

El debate sobre Unamunounamuno-películas-cine-con-ñ

En Historias de las dos Españas el historiador Santos Juliá advierte contra esta idealización del genio ya en vida contando una historia de su regreso a la Península en 1930, después de la caída de Primo de Rivera. El dictador lo había exiliado a Fuerteventura por denunciar sus abusos del sistema judicialUnamuno fue invitado a dar una conferencia en el Ateneo de Madrid, algo nada raro para un intelectual de su fama. El viejo escritor acudió a Madrid pensando que se enfrentaba a la típica reunión de señores apolillados cuando se encontró con que una multitud lo esperaba en Atocha y prácticamente lo llevaba en volandas a la conferencia.

Su exilio en Lanzarote lo había dotado de tal prestigio que el público allí presente, tan variopinto que incluía probablemente a personas que jamás habían leído una línea suya por la sencilla razón de que no sabían leer, esperaba poco menos que una soflama revolucionaria. La gente se acumulaba dentro y fuera del Ateneo, y cuando el viejo profesor empezó a hablar la expectación era como para irse a quemar el Palacio Real con Alfonso XIII dentro. Pero Unamuno dio una conferencia previsible, aburrida y nada revolucionaria que fue vaciando poco a poco el lugar por aburrimiento hasta que solo quedaron los habituales.

En 2018 las páginas de Cultura del diario El País vivieron un debate entre historiadores a raíz del rodaje de la película de Amenábar. Una crónica de Sergio del Molino que usaba como fuente principal al historiador salmantino Severiano Delgado ponía en duda la versión oficial y más conocida de los discursos del 12 de octubre de 1936 en el Paraninfo, con el provocador título de ‘Lo que Unamuno nunca le dijo a Millán Astray‘. Los historiadores franceses Colette y Jean-Claude Rabaté respondían con una tribuna en el mismo diario pidiendo no «banalizar» el incidente. A su vez, Delgado se defendía en otra más. Y etcétera hasta que el matrimonio francés, en febrero de este mismo año, publicaba su propia biografía del vasco.

El hombre que estuvo allíunamuno-películas-cine-con-ñ

Palabras para un fin del mundo presenta una tésis más cercana a la biografía de los franceses en base a dos aportaciones clave. Aunque, eso sí, arranca admitiendo que la reconstrucción del muy mitificado incidente siempre fue difícil dado no existían testimonios directos ni transcripciones fiables. De hecho, los discursos de Astray y el propio Unamuno jamás fueron recogidos por la prensa. Admite incluso la dificultad de saber la importancia que le dieron los propios protagonistas al suceso. Entre las escasas fotos de la salida del recinto, se permiten especular con si una de ellas recoge un saludo entre ambos contendientes que desmentiría lo enconado del debate.

Sin embargo, como la propia voz de la narradora del documental: «No hay una única verdad histórica. Solo relatos del pasado diversos. Unos mejor fundados que otros». El único testimonio en vivo de aquel episodio, recuperado recientemente, lo recoge el catedrático de Derecho de la Universidad de Salamanca, entonces recién incorporado a la Academia salmantina, Ignacio Serrano. Contrastado con las notas tomadas por Unamuno durante el acto y cartas que envió en días posteriores, permite cierta reconstrucción de los hechos. Nunca hubo contacto entre ambos docentes, ya que apenas se conocían, pero sus relatos concuerdan y presentan una versión no tan épica como otras pero sí de firme condena, ante las mismas narices de Millán Astray, de la violencia de la incipiente dictadura.

Se mantienen el «vencer no es convencer» y el «viva la muerte», pero no llega a producirse el icónico «venceréis pero no convenceréis» ni el «muera la inteligencia». Así las cosas, Menchón propone una versión casi de consenso entre las de los historiadores en discusión en El País, más cercana a Amenábar de lo que parece en la forma pero para nada en el fondo, puesto que la interpretación del uno es personal y la del director de La isla del viento, una lección cívica, y por tanto, colectiva.



Por otra parte el documental aspira a poner en duda la versión oficial de la muerte del escritor, si bien no se atreve a afirmar que hubiese una causa violenta detrás de ella. Solo se insinua. La principal sospecha es que siempre se ha vendido al testigo de este fallecimiento, Bartolomé Aragón, como un antiguo alumno y amigo de Unamuno, cuando en realidad era un falangista al que este apenas conocía y que acababa de llegar a Salamanca. Era un encargado de tareas de propaganda y al que se le sospechaban hechos de sangre durante su participación en la toma de Huelva junto a las tropas de Millán Astray.

Vencer y convencerUnamuno no existe 9

Recordemos que Palabras para un fin del mundo se construye sobre material audiovisual de la época, con muy pocas reconstrucciones y voces en off que leen cartas y documentos de la época para mayor rigor. La narradora interviene apenas para dar contexto y muchas transiciones se realizan con carteles semejantes a los del cine mudo que recuerdan en parte a los informativos cinematográficos de la época. Es una suerte de admisión de su carácter de reconstrucción y, por tanto, mistificador a su manera.

De hecho el documental de Unamuno rompe su pretensión de verosimilitud, de condena de los relatos de segunda mano, cuando al final del metraje introduce el testimonio de uno de sus nietos, que aún no había nacido. Este cuenta las versiones de su padre y uno de sus primos mayores sobre el entierro del escritor en una narración poco menos que de tercera mano en la que se encadenan los recuerdos de dos niños y un adulto sobre un sepelio especialmente traumático y silenciado durante años.

El relato, al final, no varía demasiado en lo básico, puesto que es innegable que el escritor pasó sus últimos meses apartado de la Universidad y en un arresto domiciliario que no se hizo oficial por motivos propagandísticos. Quizás el debate que queda por plantear es qué acercamiento nos parece más eficaz a figuras como la de Unamuno o el antes mencionado García Lorca, si la historicista o la ficcional. Aunque ambas sean complementarias, la primera para ser efectiva necesita liberarse de cualquier polémica o atadura política, mientras que la segunda, que Menchón ya había abordado con éxito, nos habla, más de lo que Unamuno fue, de otra cosa. De lo que nosotros necesitamos que sea y de la sociedad que aspiramos a ser.

Etiquetas: , , , ,

Los favoritos de Midas: Quien mucho abarca poco aprieta

El empresario Víctor Genovés, uno de los hombres más influyentes de España, empieza a ser chantajeado por un misterioso grupo autodenominado como los favoritos de Midas. Pero no es un chantaje normal. Le exigen que pague 50 millones de euros o matarán a una persona al azar cada varios días, siempre alguien completamente desconocido para él. Poco a poco el empresario y su entorno descubrirán que el propósito de este grupo puede tener más que ver con la personalidad del propio Genovés que con el dinero.

Mateo Gil escribe y dirige su primera serie para Netflix apoyándose en la actuación de Luis Tosar con un thriller sobre la corrupción y el poder que adapta un relato de Jack London. Willy Toledo y Marta Esteban, coprotagonitas, se creen más lo que están haciendo que el propio Tosar. Aunque este, probablemente, hasta dormido actuaría bien y Gil sabe aprovechar sus puntos fuertes -solo su voz podía volver tan ominosa la lectura de «firmado: los favoritos de Midas»-.

Quiere hacer tantas cosas a la vez que algunas, inevitablemente, se le diluyen. Desigualdad, populismo, corrupción, el dominio de las grandes corporaciones, la libertad de prensa, los intereses políticos que se mezclan con los empresariales, el precio del poder, la desconexión entre la élite y la realidad social del país… Llama la atención, eso sí, que respecto al original de principios del siglo XX, cambia apenas la tecnología.

La serie entretiene, aunque algún giro se ve venir y tiene momentos de bajón. Quizás le habría convenido tener solo 3 ó 4 capítulos en lugar de seis para mantener la tensión, aunque se ven con facilidad a ritmo Netflix de una sentada. Quizás le sobran gravedad. Tiene demasiadas ganas de ser TRASCENDENTE y decir COSAS IMPORTANTES. Los mismos temas los toca a ritmo de POP La casa de papel, sin pretender estar cambiando el mundo, y aunque las comparaciones sean odiosas, a la vista está que suele salir mejor parada.

A partir de aquí, spoilers.

 

Los favoritos de LondonLos favoritos de Midas

Jack London escribía cosas como Los favoritos de Midas, Asesinatos SL y El Talón de Hierro antes de la Primera Guerra Mundial, en un mundo en crisis permanente, multipolar y con las potencias peleando por los mercados planetarios en equilibrio precario. Mantuvo siempre una relación complicada con las ideas socialistas y en casi todas sus novelas existe una tensión entre las aspiraciones el bien colectivo y el individualismo que, por otra parte, no han dejado de formar parte de la cultura popular en los últimos 100 años.

En la adaptación de Mateo Gil la acción se traslada a España y tiene como telón de fondo unas protestas sociales cuya orientación no se explicita, bautizadas como ‘La revuelta española’ y que ponen en peligro una cumbre de la UE. Sus líderes, que aparecen de pasada en las noticias, exhiben una retórica a medio camino entre V de Vendetta y el movimiento Occupy Wall Street. Pero poco más sabremos de ellos aparte de que son reprimidos duramente, aunque se insinúe que los favoritos de Midas pueden estar tras el movimiento por alguna clase de oscuro interés.

La serie está llena de interpretaciones políticas, una más explícitas y otras más oscuras. Al protagonista lo conocemos como heredero de un gran conglomerado, el Grupo Malvar, que podría ser perfectamente el Grupo Prisa, del cual forma parte el periódico más prestigioso del país, el Observador. Genovés, en los primeros capítulos, defiende la independencia del diario para publicar informaciones que perjudican al Banco Internacional. No, yo de Santander no he dicho nada, la serie es en Madrid.



Al inspector Conte, casi coprotagonista de Genovés, le pone cara un Willy Toledo que con su sola presencia contribuye a una capa más de posibles interpretaciones políticas, aunque su personaje esté muy lejos de la imagen pública del actor. Por el camino hace un inesperado cameo Carmelo Gómez, breve pero crucial -se supone- para la trama, aunque llega a unas alturas de la serie en la que da un poco igual porque, como en todo lo anterior, no acaba de estar muy claro hacia dónde va. O sí, pero con tanta solemnidad que cansa.

 

Los favoritos de GilLos favoritos de Midas

Al final Los favoritos de Midas es la historia de corrupción de Víctor Genovés, su asunción del papel que le corresponde como miembro de la élite, sobre el cual no aplican las reglas que delimitan las acciones del común de los mortales. El personaje acabará tomando una decisión brutal hacia el quinto capítulo y luego hará varios sacrificios previsibles, pero falta cierto giro que determine todas esas decisiones, porque no son un camino hacia el infierno plagado de buenas intenciones, sino un giro de 180 grados casi porque sí.

En parte porque los dos o tres primeros episodios presentan a poco menos que un superhéroe, que apoyado en la presencia física de Tosar hace negocios éticos, defiende la libertad de prensa, se liga a la periodista mona que ejerce de conciencia de la serie y es un hombre vulnerable y amante padre siempre deseando hacer lo correcto. Demasié pal cuerpo. Así, cuando se vuelve «malo» se supone que es intentando hacer «lo mejor», pero a partir de ahí se dedica a tomar decisiones contrarias a su orientación.

La actualidad ha querido que la serie de Gil se estrene con graves disturbios presuntamente desideologizados azotando Europa y mientras se publica escándalo tras escándalo del emérito rey Juan Carlos I que desvelan la mediocridad e infantilismo que marcan las relaciones de las élites en su burbuja de privilegios. Sin embargo, pandemia aparte, no son fenómenos nuevos y la ficción española lleva tiempo regurgitándolos como puede.



A Gil parece que se le olvida a media serie que los relatos de London eran POP y algo ridículos en su grandilocuencia, y así fueron leídos. Tanta solemnidad de thriller partiendo de una premisa, digamos, un poco loca y excesivamente moralizante, puede afectar a la credibilidad del conjunto sivno se le da el giro adecuado. Dentro de su corrección general y su ritmo notable, Genovés y su entorno a veces se pasan de intensos. Sobre todo, el personaje del policía Conte en particular, tienden a verbalizar conflictos que habrían tenido más impacto presentados de otra manera.

Las comparaciones son odiosas, sí, pero, de nuevo, otras series como La casa de papel o La valla han hablado de exactamente los mismos temas llegando mejor porque no han tenido complejos, se han ido al POP más loco y han tratado a sus personajes como tales y no como artefactos narrativos al servicio de una idea. Los favoritos de Midas, por no atreverse a parecer tan poco respetable, se queda a medias.

 

Jose A Cano (@caniferus)

Etiquetas: , , , , , ,

Las películas sobre ETA: el conflicto vasco en el cine español

Las películas sobre ETA y el llamado conflicto vasco en el cine español son el tema de esta semana en el podcast ‘Los jueves, milagro’. Con una reciente nueva ola de producciones españolas dedicadas al tema, los miembros del programa aprovechan para repasar el tratamiento que se ha hecho sobre el conflicto a nivel temático y discursivo, aportando una dimensión sociopolítica. El programa traza un camino histórico de la banda terrorista, que parte desde las películas hechas en la Transición hasta las más recientes.

El equipo de ‘Los jueves, milagro’ se fija en tres grandes bloques: las primeras películas sobre ETA dedicadas a sus primeras acciones y desarrollos durante la dictadura franquista, cómo se habla de la organización en el cine durante los años de la democracia y las ficciones y documentales tras el cese de la actividad armada y la desaparición definitiva de la banda. Desde El proceso de Burgos (Imanol Uribe ,1979) hasta Mudar la piel (Ana Schulz & Cristóbal Fernández, 2018), el podcast busca los sentidos de una filmografía plural y profunda.

 



Etiquetas: