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Un mal año de taquilla, pero podría ser peor

Hablar de hundimiento del cine español sin tener en cuenta las condiciones en las que tiene que competir por un hueco en su propia cartelera es jugar a sacar conclusiones interesadas con las cartas marcadas

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2021 ha sido un mal año para la taquilla del cine español. Malísimo. Las alarmas saltaron hace una semana, cuando según los datos del propio Ministerio de Cultura será difícil que la recaudación local llegue a los 40 millones de euros, la más baja de la historia desde que hay registros, incluso sin poder llegar al suelo del fatídico 2020. De ahí vinieron los titulares apocalípticos sobre el desastre de estos mínimos históricos y los análisis interesados desde fuera del sector. También el dar de lado el dato clave de la competencia de las grandes distribuidoras internacionales, con las majors copando el maltrecho mercado de la exhibición cinematográfico.

Una vez más, es difícil extraer conclusiones definitivas sobre la incapacidad del cine español a la hora de atraer público a las salas si no se tiene en cuenta la desigualdad de condiciones que sufre a la hora de competir por distribución y promoción. Es difícil ir a ver una película que no sabes que existe, que no llega al cine de tu ciudad o que te la quitan de la cartelera unos días más tarde. 2021 ha sido un año malísimo para la taquilla, sí, pero podría ser peor. Y, sobre todo, hay que desgranarlo de verdad.

2019-2021: los números y las cuotas del cine español

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‘Padre no hay más que uno’ 2

En 2019, el cine español recaudó 95 millones de euros, frente a un total de 624,1 millones de taquilla en nuestro país, y reunió a 16 millones de espectadores respecto al 105,5 total. Una cuota aproximada del 15% en ambas magnitudes. La mala noticia era que esa cuota bajaba en un año en el que la recaudación total subía un 8% y en la que Disney, vía Marvel, Star Wars o El Rey León copaba el Top10 con 7 películas y apenas Padre no hay más que uno representaba a España en ese ránking.

En 2020, confinamiento, restricciones y retraso de estrenos mediante, el total descendió, los números del cine estatal bajaron a 43 millones de euros y 7,3 millones de espectadores respecto a un total de 171 millones de taquilla y 28 millones de espectadores. En ese caso, subía la cuota, aunque no fueran buenas noticias exactamente, pasando del 25% de la recaudación y el 23% del público. Padre no hay más que uno 2, con 12,9 millones de recaudación, no se quedó tan lejos de los 14 de su primera parte, y Adú y Malasaña 32 se colaron en el Top 10, aunque eran estrenos anteriores al confinamiento de marzo. Disney se guardó sus transatlánticos, pero en el Top10 estuvieron Wonder Woman 84, Tenet o 1917.

En la última semana de la que hay datos consolidados del Ministerio de Cultura este 2021, hasta el 5 de diciembre, acumulaba un total de 36,7 millones de euros de recaudación y 6,2 millones de espectadores. Los datos consolidados de taquilla total serían algo anteriores, del 17 de octubre, y ya alcanzaban los 170 millones de euros con 25,2 para el cine español, una cuota del 15%. Para los exhibidores no es malo del todo, porque a dos meses de final de año y antes de grandes estrenos como Cazafantasmas: Más allá ya se había «empatado» al año anterior. Y aún así no son buenos números para el cine español. Son los peores de siempre, de hecho.

En la taquilla del cine español manda Disney

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‘A todo tren. Destino Asturias’

Estos números en perspectiva no parcial dicen que, película a película, el esquema del Top 10 provisional de este año recuerda a la «normalidad» de 2019 con hasta cuatro películas Marvel (Venom 2: Habrá Matanza, Eternals, Viuda Negra y Sang Chi y la leyenda de los 10 anillos, todas por encima de los 5 millones y Venom la segunda más taquillera de lo que va de año). La última entrega de James Bond, Godzilla vs King Kong o Dune, retrasadas por la pandemia, completan la clasificación. Fast & Furious 9, la película más recaudadora de este 2021 a la espera de Matrix: Resurrección y Spiderman: No Way Home, lleva 9,5 millones, lejos de los casi 13 de la comedia de Santiago Segura el año pasado. El nuevo título de este, A todo tren. Destino Asturias, con 8,4 millones, es la tercera más taquillera del año y la única española en el dichoso Top10.

En 2020 de los estrenos españoles posteriores al levantamiento de las restricciones, además de la secuela de Padre no hay más que uno, solo Superagente Makey (1.828.232 €), Eso que tú me das (1.414.176 €) y El verano que vivimos (1.042.969 €) superaron el millón. En 2021 la ausencia de confinamiento completo y los cierres parciales permiten que hasta nueve títulos superen esa cifra, con seis de ellos pasando de los 2,6 millones (la mencionada A todo tren, Way Down, Operación Camarón, El buen patrón, Maixabel y Madres paralelas). Todas ellas tienen algún en común: se estrenaron en más de 300 pantallas y se mantuvieron en ellas al menos tres semanas.

En cierto modo, no es solo que haya habido menos recaudación, es que también ha estado peor repartida, con de nuevo las películas con el respaldo promocional de una televisión -las de Balagueró y Carlos Theron han gozado de amplias campañas por parte de Mediaset, por ejemplo- encabezando la lista y los grandes nombres -León de Aranoa, Bollaín y Almodóvar, que encima van a competir por todos los premios este año- aguantando el tirón. Aunque este año también hay excepciones como el hito que supuso Eso que tú me das -los documentales España, la primera globalización y Medjugorje, la película, rozan unos meritorios 300.000 euros y 45.000 espectadores-, en general el panorama no da para un análisis muy original.

Sin tiempo para estrenar

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‘Las leyes de la frontera’

Las restricciones hundieron la taquilla en 2020 y en la vuelta a la actividad, sobre todo a partir de verano 2021, la avalancha de grandes estrenos internacionales pospuestos desde el primer confinamiento arrasó con todo. Ningún título ha tenido cifras espectaculares, pero si les ha bastado para copar la recaudación -hasta cuatro cintas de superhéroes Marvel en un año, y la nueva Spiderman pendiente-. En cuanto a los títulos españoles, la recaudación y la promoción no han acompañado a la mayoría de ellos -ya analizamos como en casos como La casa del caracol la reducción de salas en su tercera semana con la llegada de estrenos hollywoodienses vino antes que la caída de espectadores, y no al revés- pero es que ni siquiera eso ha bastado, con títulos como Operación Camarón, que sin ser un absoluto fracaso no han logrado las cifras esperadas.

Mirando la última semana de la que aporta datos el Ministerio, Eternals, película Marvel que ha recibido malas críticas y es denostada por los propios fans, sigue en 306 pantallas un mes tras su estreno y anque haya bajado un 41% su recaudación respecto a fines de semana anteriores. Lo mismo para Resident Evil: Bienvenidos a Raccoon City, en 312 pantalla y tras caer un 57%. Las leyes de la frontera, estrenada en octubre con el número de salas que tiene el mencionado título Marvel tras un mes, perdió la cota de las 300 salas tras apenas dos semanas y llegaba después de menos de dos meses en cartel al streaming, donde ha sido de las películas más vistas de Netflix dentro y fuera de España.

Correlación no implica causalidad, pero hablar de hundimiento del cine español sin tener en cuenta las condiciones en las que tiene que competir por un hueco en su propia cartelera es jugar a sacar conclusiones interesadas con las cartas marcadas. Al final el cine español, que se mueve en el terreno de los presupuestos medios o bajos, vive víctima de las contradicciones de la era del streaming, en la que no queda sino ser gigante o enano y donde el destino de todo lo que no sea un blockbuster o un proyecto independiente parece la plataforma. Si en los análisis generales no se va a empezar la forma de integrar esos datos, cuando se hable de «fracaso» solo se querrá vender una determinada, no analizar la salud ni las zancadillas de un sector.

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