Vuelve Cesc Gay a la gran pantalla. Regresa para seguir tejiendo historias con el hilo conductor que recorre toda su filmografía: el de la reflexión sobre los vínculos sociales, siempre con la intención de desvelar nuestras convenciones e imposturas. Cuando los castillos de naipes sobre los que se construye nuestra cotidianidad se tambalean, ahí aparece el bueno de Cesc para filmarlo, con dosis medidas de sarcasmo y caras conocidas. La vida es más compleja de lo que parece, como avisa la canción de Jorge Drexler que acompaña los primeros compases de Sentimental.
En su nueva propuesta, el director catalán se enfrenta nada menos que a la institución de la pareja. Se acerca a la relación que conforman Julio y Ana (Javier Cámara y Griselda Siciliani), un vínculo que tras muchos años se ha ido consumiendo y ha sucumbido a la rutina. Un mínimo cambio en esa inercia ya supone una fuerte discusión, aunque solo se trate de invitar a cenar a los vecinos de arriba, Salva y Laura (Alberto San Juan y Belén Cuesta). Estos forman, en cambio, una pareja más dinámica y abierta -en especial en el terreno sexual- y el choque de modelos obligará a Julio y Ana a sincerarse, en primer lugar consigo mismos.
Un dios sentimental
Para imaginar el tipo de película de la que hablamos es imprescindible referirse al plano formal. Sentimental es la adaptación de la obra Los vecinos de arriba, debut en el teatro del propio Cesc Gay. Como en la pieza original, la acción de la película se concentra en un mismo piso y en única noche, con lo que el diálogo y el gestus actoral pasan a primer plano. Los recursos estrictamente cinematográficos son sutiles y se juegan en la composición de planos y el uso de espacios.
Un dios salvaje de Reza-Polanski es la referencia más reciente que viene a la cabeza, con la que Sentimental comparte idéntico origen y factura formal. La diferencia más palpable entre ambas está en el trasfondo cultural: es inevitable conectar de manera más natural con los intercambios que mantienen las parejas de Barcelona, antes que con las de Nueva York. Sin duda, Cesc Gay refleja en el film una pregunta que sobrevuela a una parte -seguramente sesgada por edad y clase- cada vez más amplia de la sociedad española: ¿Qué hacemos con los límites del modelo de pareja tradicional?
Sentimental ofrece una respuesta a partir de dos ingredientes típicos del psicoanálisis como son el humor y el sexo. Si la risa del espectador está garantizada por las circunstancias y encontronazos en los que se ven envueltos los protagonistas, el sarcasmo mordaz del personaje interpretado por Javier Cámara esconde algo más. Es una suerte de refugio, de coraza, para no afrontar la endeble salud de su relación de pareja. Para no comunicarse ni escuchar ese tipo de cosas que de verdad importan.
Una masculinidad en cada mano
El realizador catalán se maneja como pez en el agua en la caracterización a nivel de género de sus personajes. Ya lo demostró en Una pistola en cada mano en la que exponía hasta ridiculizar la falta de comunicación y empatía como elementos centrales de la masculinidad. Una película que en 2012 -¡en 2012!- ya retrataba con ingenio la cantinela del not all men.
En segundo lugar, el sexo. Un tema que, más allá de ruborizar e incomodar a Julio y Ana, sirve como espita y desencadenante de su catarsis como pareja. De una parte, la falta de deseo como indicador de tedio en la relación y, de otra parte, como catalizador de muchas otras frustraciones vitales que, una vez abierta la Caja de Pandora de nuestro inconsciente, van emergiendo. Nada que ver con la actitud de los vecinos frente al sexo: “A veces hay que perder el control, dejarse llevar”, repite un convencido Alberto San Juan.
En el último tramo, la vis cómica de Sentimental da paso a una verdadera terapia de pareja. Y, como ya ocurriera en En la ciudad, Cesc Gay opta por un final abierto. Una noche de asilo (vuelve a sonar Drexler) y luego ya veremos. Como si el director catalán quisiera decirnos que la trama es más importante que el desenlace: que lo que queda abierto es la discusión sobre el tipo de pareja, que no hay una fórmula más válida que otra y que, en cualquiera de los casos, el combustible para una travesía larga es la comunicación y la expresión de los deseos. Podrán gustar más o menos, pero las películas de Cesc Gay son de las que no dejan indiferente.
El cerro de los dioses es el debut en el largometraje de Daniel M. Caneiro y también la película documental que están rodando los personajes del propio filme. En un primer momento sobre la fama, aunque inmediatamente se nos dice que en el proceso de documentación y rodaje de este falso documental ocurrieron hechos misteriosos que están siendo investigados. Eso sí, manteniendo siempre el tono desenfadado y divertido, convirtiéndolo en una amena y lustrosamente apadrinada carta de presentación.
El trío de documentalistas de El cerro de los dioses entrevista a diferentes personalidades del mundo del espectáculo y acaba descubriendo un interesante y turbio hilo del que tirar: antes de alcanzar su estatus actual pasaron por el pueblo manchego de Fuentelsanz durante la celebración de La Siega.. Ante las reservas que muestran a hablar del tema empiezan a investigar y acaban descubriendo un oscuro ritual en el que inevitablemente se verán involucrados.
A Paula Muñoz, Jaume Ulled y Christian Caner, que interpretan al trío que está grabando el documental, se le añaden Itziar Castro, Will Shephard, Pau Escobar y Mariam Bachir, interpretándose a sí mismos. Además hay breves cameos de gente como Isabel Coixet, Raúl Arévalo o José Corbacho, que son entrevistados para el documental sobre la fama y sirven como parodia, no necesariamente de ellos mismos pero sí del modelo de persona famosa. Hay que destacar el buen trabajo de Paula Muñoz, que es quien más importancia y presencia tiene en el desarrollo de la trama y no desentona en lo más mínimo al lado de nombres con más reconocimiento y trayectoria.
La inteligente elección del formato de falso documental permite al director combinar eficazmente los diferentes elementos del filme (y camuflar mejor los que no, en este caso medios). El cerro de los dioses no descubre nada entorno al famoseo y menos aún de los rituales turbios y oscuros, pero evidentemente no es su intención; lo que –es de suponer- quiere y consigue es ser una película divertida y ágil, algo a lo que el falso documental, jugando a mezclar realidad y ficción, contribuye decisivamente. Los gags cómicos funcionan y la película dura lo justo para que la propuesta no empiece a perder fuerza, llegando a la línea de meta con entereza.
El cerro de los dioses llega a las salas en medio del Halloween más raro que se podría imaginar, lo que en su caso podría empujarla a una relevancia que en años normales habría tenido difícil tener. Daniel M. Caneiro consigue que su apuesta gamberra funcione jugando con inteligencia sus variadas cartas: guion preciso, buenas actuaciones y cameos divertidos, tono ligero y duración ajustada.
El cerro de los dioses no entrará en las conversaciones de “lo mejor del año”, tan de moda estos últimos días y normalmente en estas fechas del curso, pero sí aprueba con una dignidad más que notable. Quienes se animen a asomarse a una sala a verla –por el momento una de las actividades más seguras– pasarán un buen rato.
Las películas españolas custodiadas tienen ya su propio centro de información con un buscador público. Es el «Inventario de cine español conservado», un catálogo que quiere reunir todas las películas presentes en algún archivo del Estado. Una herramienta de investigación y colaboración con 5.863 títulos y 30.643 materiales fotoquímicos recopilados que ha creado Filmoteca Española con las aportaciones del Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE), el Archivo de Televisión Española y las filmotecas autonómicas, provinciales y municipales.
Este gran catálogo del cine español es una puesta en común de datos sin precedentes en la historia del audiovisual estatal, que proporciona a investigadores, historiadores y ciudadanos un único espacio, de consulta abierta, para saber en qué lugar y en qué condiciones técnicas se encuentra nuestro patrimonio de imágenes en movimiento. Los datos, que se irán actualizando según pase el tiempo, van ahora mismo desde el año 1870 hasta el año 2000.
El proyecto se inició en 2015 y se ha desarrollado en tres fases: primero se inventariaron los largometrajes de de ficción españoles producidos entre los años 1896 y 2000 que se conservaban; después, se hizo un volcado de información sobre el desconocido cine mudo español entre 1896 y 1930; y, por último, Filmoteca Española se ha encargado de registrar toda la información en esta base de datos gratuita en Internet.
El gran catálogo del cine español para coordinar y «poner en común los esfuerzos»
Fotograma de ‘Mallorca’, de María Forteza
«Para nosotros es importante, cuando abordamos trabajos de catalogación, conservación o digitalización, contar no solo con los materiales que existen en Filmoteca Española, sino también saber qué hay disponible en otros archivos fílmicos para coordinarnos y poner en común los esfuerzos«, ha explicado durante la presentación de la herramienta Laura Carrillo, coordinadora del proyecto de «Inventario de cine español» en Filmoteca Española.
Esta gran base de datos podría ser una de las piedras de toque de la futura reforma de la Ley de Patrimonio Histórico, que reconocerá, por primera vez, al Patrimonio Audiovisual. Según aseguraba en Cine con Ñ el Director de Filmoteca Española, Josetxo Cerdán, la nueva Ley permitiría crear un catálogo del cine español conservado para que tuviera una protección legal que garantice su conservación en el tiempo.
Hasta dieciséis archivos han participado en este gran catálogo del cine español conservado: Filmoteca Española, Filmoteca Vasca – Euskadiko Filmategia, Arxiu del Só y de la Imatge de Mallorca (ASIM), Filmoteca de Navarra, Centro Galego de Artes da Imaxe (CGAI), Filmoteca de Extremadura, Filmoteca Canaria, Filmoteca de Andalucía, Filmoteca de Castilla y León, Filmoteca de Zaragoza, Filmoteca Valenciana – Institut Valencià de Cultura (IVC), Filmoteca de Catalunya, Archivo de Televisión Española, Filmoteca Regional de Murcia, Filmoteca de Albacete y el Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE).
Ane, primera película de David Pérez Sañudo, El agente topo, de Maite Alberdi, y Josep, de Aurel, han sido las películas ganadoras en el Abycine 2020, el Festival de cine independiente de Albacete. Nuevos premios para el filme de David Pérez Sañudo (Premio Asociación de Periodistas de Albacete), para la coproducción internacional -con participación de la productora española Malvalanda- de la chilena Alberdi (Premio Jurado Joven) y para la película de animación de origen francés (Premio Película Joven)
Estos tres filmes siguen con su buen trayectoria como ganadoras en el Abycine 2020. Tanto Ane como El agente topo habían pasado con éxito por el Festival de Cine de San Sebastián, donde recibieron el Premio al Cine Vasco y el Premio del Público, respectivamente. Josep, que también acaba de pasar por la SEMINCI, había obtenido el sello del Festival de Cannes 2020 y acaba de ser nominada en los Premios del Cine Europeo.
Además, también ha sido reconocidos entre las ganadoras en el Abycine 2020 a distintos cortos nacionales, entre los que destacaron especialmente Xoves de Comadres, de Noemí Chantada, con dos galardones, y Tara and the blue, de Pol Ponsararnau, que se quedó con el Primer Premio en Abycine Cortos.
En la Sección AbyCine Lanza, donde se premian distintos proyectos de largometraje para ayudar a su financiación, han sido galardonados Golem, lo nuevo de Burnin Percebes, Hawai, de Álvaro Pastor y Antonio Naharro, con ayudas de 17.250 euros. El “Premio Work In Progress Abycine Lanza” ha sido para la obra Destello Bravío, de Ainhoa Rodríguez, y el “MAFIZ en Abycine” ha sido para 918 gau, de Arantza Sanesteba. En la sección “Hecho en Castilla-La Mancha”, el premio se lo ha llevado el corto Sin Filtro, de Manu Montejo.
Palmarés Oficial del Festival Abycine 2020
Premio Diario La Tribuna al Mejor Creador Local: Edgar Córcoles, director de La parte oscura Premios Concurso Vídeo AB:Historia de un gorrión chillón (3er), de Felipe Aguilar; El sueño de Errol Flyn 2.0 (2º), de José Luis García García; Cuarentena (1º), de Juanjo Ruiz Navarro Premio del Público HCLM-CMMPlay:El amor y la esfera, de Enrique Leal Premio Mi Primer Abycine en Abycine Cortos:Xoves de Comadres, de Noemí Chantada Mención a la Originalidad en Abycine Cortos:La hoguera, de Carlos Saiz Espin Premio del Público en Abycine Cortos:El infierno y tal, de Enrique Buleo Mención Especial del Jurado en Abycine Cortos:Xoves de Comadres, de Noemí Chantada Primer Premio en Abycine Cortos:Tara and the blue, de Pol Ponsararnau Premio Asociación de Periodistas de Albacete Abycine Indie:Ane, de David Pérez Sañudo Premio Jurado Joven Abycine Indie: El agente topo, de Maite Alberdi Premio Película Joven AB:Josep, de Aurel
El podcast ‘Los jueves, milagro’ vuelve una semana más para adentrarse en cuatro películas españolas hoy en cines. El equipo del programa, al que se suma esta semana también Arturo Tena, de Cine con Ñ, comenta y analiza las claves de algunas destacadas apuestas del cine español que coinciden estas últimas semanas de octubre en la maltrecha cartelera de nuestro país.
Esta nueva entrega del programa está dedicada a las nuevas obras de Lois Patiño (Lúa vermella –estreno este viernes 30 de octubre-) y Juan Palacios (Meseta), la ópera prima de David Pérez Sañudo (Ane) y la nueva apuesta por el cortometraje de Pedro Almodóvar: La voz humana.
La taquilla de La voz humana trae buenas noticias para el cine español. El corto de Pedro Almodóvar, se ha aupado directamente a la lista de las diez películas más vistas en el primer fin de semana desde su estreno el pasado miércoles 21 de octubre. Un hito para un cortometraje, y más dado el delicado momento de la recaudación dadas las restricciones sanitarias.
Es otra pequeña victoria de los géneros normalmente considerados menos atractivos para el espectador tras los buenos datos que también recoge Eso que tú me das, el documental de Jordi Évole, que se mantiene entre las cuatro películas más vistas. No matarás, de David Victori, se mantiene en segundo lugar entre las que más recauda, según datos del Ministerio de Cultura.
La taquilla de La voz humana respalda así la decisión del director manchego de estrenarla en salas tras su paso por el Festival de Venecia como una forma de apoyo a los cines en mitad de su actual crisis. Amazon pasaba Padre no hay más que uno 2 -ya desaparecida del Top 10- o Historias lamentablesal streaming, Almodóvar decidió apostar por la exhibición en sala.
No matarás y Eso que tú me das mantienen buenas cifras
La taquilla de La voz humana arroja una recaudación de 33.571 euros en 111 salas, una media de más de 300 euros, en apenas una semana y fue la tercera producción nacional más vista desde su estreno solo superada por los mencionados largometrajes de Évole y Victori. En el Top 25 apenas aparecen, además de las anteriores, Akelarre, Explota, explota y Ane.
En el acumulado anual de recaudación de 2020la comedia de Santiago Segura sigue en cabeza con mucha diferencia al superar los 12 millones de euros. Eso que tú me das sigue cosechando hitos al superar ya ampliamente los 1,2 millones y No matarás se acerca al Top 10 del año superando el medio millón de euros.
El cine español en los Presupuestos 2021 anunciados esta semana por el Gobierno recibirá 86 millones de euros en los que se incluyen el Fondo de Protección a la Cinematografía y una partida del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia de 17 millones de euros para ayudas al sostenimiento de salas y exhibidores.
La política de Cultura, en caso de que los presupuestos salgan adelante, en 2021 contaría con una dotación presupuestaria de 1.148 millones de euros, incrementándose en un 25,6 por ciento respecto del ejercicio anterior. Excluidas las dotaciones asociadas al Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, que ascienden a 200 millones de euros, la política de Cultura se situaría en 2021 en 948 millones de euros, un 3,7 por ciento más que en 2020.
La mayor parte de las dotaciones se gestionan en los organismos dependientes del Ministerio de Cultura y Deporte, cuyo presupuesto en esta política asciende a 758 millones de euros, representado un 66,0 por ciento del total.
El programa de Cinematografía, con una dotación para 2021 de 86 millones de euros, «tiene como finalidad el fomento de la cinematografía y de las artes audiovisuales como motor cultural, económico y de empleo; y apoyar la promoción, recuperación, restauración, conservación y difusión del patrimonio cinematográfico y audiovisual español».
Protección a la producción y a las salas
Dentro de este programa destaca la dotación del Fondo de Protección a la Cinematografía por importe de 70 millones de euros. Con este Fondo se realizan diversas convocatorias de ayudas. En 2021 se mantendrán las líneas de ayudas del ejercicio anterior y se recuperarán y crearán nuevas líneas incluidas en la Ley 55/2007, de 28 de diciembre, del Cine.
«Dentro de este marco, el fomento de la cinematografía y el audiovisual debe orientarse a crear las condiciones necesarias para que el sector desarrolle su potencial, apoyando a los agentes que participan en la cadena de valor del audiovisual con especial atención tanto a los cineastas emergentes y establecidos que enriquezcan e innoven en la producción audiovisual, a las empresas de producción y distribución que consoliden un sector propio del siglo XXI y a aquellos que ayuden a promocionar, difundir y exhibir una producción diversa y en especial la producción nacional», señala el proyecto de Presupuestos 2021.
Adicionalmente, en 2021 el presupuesto del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales incluye dotaciones asociadas al Mecanismo de Recuperación y Resiliencia por un importe total de 33 millones de euros, entre las que se destacan 17 millones de euros para ayudas a las salas de exhibición.
Ese total de 86 millones sería la misma cantidad que el año anterior, pero por primera vez de esa cifra no habría que descontar las ayudas a la amortización, que se han terminado de pagar y se cambiaron por el nuevo modelo, lo que hace que se cuenten con 30 millones más.
Pendiente de Congreso y Senado
El trámite hasta la aplicación es largo y aún pueden variar detalles o incluso la totalidad. En los próximos días y semanas el Consejo de Ministros debe aprobar el proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para presentarlo inmediatamente después en el Congreso.
Cuando un proyecto de Presupuestos entra en el Congreso, la Mesa de la Cámara lo registra y califica, estableciendo un plazo de 15 días para presentar enmiendas a la totalidad y enmiendas parciales al texto. El Pleno del Congreso debate y vota las enmiendas a la totalidad que presentadas por los partidos políticos.
Superada la votación en el Pleno del Congreso el texto del proyecto de Ley modificado se traslada al Senado para iniciar un trámite similar. Si el Senado no incluye enmiendas nuevas al proyecto de presupuestos éste es aprobado definitivamente, pero si se introdujeran cambios el texto debe volver a ser ratificado por el Pleno del Congreso.
El retraso en los trámites implica que las nuevas cuentas entrarán previsiblemente en vigor a mediados del próximo enero, pese a que el Gobierno haya reducido los trámites gracias a la suspensión de las reglas fiscales para este año y el que viene -que se votó la semana pasada en el Congreso y elimina la necesidad de votar la senda de déficit y deuda-.
Burnin’ Percebes está que arde. La pareja de directores que forman Fernando Martínez y Juan González estrena en apenas un mes La reina de los lagartos, su tercer largometraje, después de recibir en apenas unos días una Mención Especial en el Ventana CineMad y el Premio Foro CCMM en Abycine Lanza para financiar su siguiente proyecto, Golem.
El dúo en la dirección, heredero de las tradiciones «chanantes» del humor absurdo, abunda en su peculiar estilo, que ya cosechó buenos resultados con IKEA 2 y Searching for Meritxell. En el caso del próximo estreno en cines, una comedia romántica sobre affairs veraniegos protagonizada por alien que espera la nave que lo lleve de vuelta a su planeta.
La reina de los lagartos se estrenará en salas de toda España el próximo 20 de noviembre. El protagonista es nada menos que Javier Botet, el eterno «monstruo» del cine español, que tras vivir un romance pasajero con Berta (Bruna Cusí) se enfrenta a la posibilidad de que su nave espacial nunca vuelva a recoogerlo.
La cinta ya estuvo presente en el D’A Film Festival y fue la ganadora del VII Premio Rizoma de Cine. Rodada en Super 8 a toma única y en apenas 10 días, ha pasado también por la sección Nouveaux Cinéastes Cinespaña 2019 en Toulouse y la sección Revoluciones Permantentes del Festival de Cine Europeo de Sevilla 2019.
Golem, un amigo hecho pedazos
Detalle del cartel de ‘Golem’. Imagen: Aquí y Allí Films.
La película ha pasado a formar parte del catálogo de la productora Aquí y Allí Films (Magical Girl, La Vida y Nada Más) a raíz de la colaboración de ésta con Burnin’ Percebes en su próximo largometraje, GOLEM, que se encuentra en fase de desarrollo y que se reconoció con la Mención Especial en la VI Ventana del Cine Madrileño 2020 y el Premio Foro CMM en Abycine Lanza 2020.
La productora define Golem como «una comedia de enredo pasada por el filtro de cine policíaco y con esencia de ciencia ficción«. Se encuentra en fase de desarrollo y en palabras de Burnin’ Percebes: «Inspirados por el costumbrismo y el realismo mágico, planteamos esta historia como un paseo por un momento extraño en la vida de una persona normal».
La sinopsis de Golem explica como David se precipita borracho desde una azotea ante la impotente mirada de su amigo Juan. Al impactar con el capó de un coche su cuerpo se desintegra en mil pedazos de cerámica. Juan se propone descubrir qué ha pasado y, a partir de entonces, se ve inmerso en un laberinto de incongruencias, pianos que caen del cielo y una manía persecutoria que desembocarán en una relación de amor fundamentada en escribir la muerte de su propio padre.
Dos directores, un tipo de humor
Bunin’ Percebes. Foto: Burnin’ Percebes.
El dúo Burnin’ Percebes lo forman Fernando Martínez, graduado en Bellas Artes en la UB y Juan González, graduado en cine por la ESCAC. Su trayectoria comenzó con cortometrajes como Vet aquí un gat o Liberade o kraken y la webserie de animación Ventura Time, ganadora del premio a mejor webserie de animación en los festivales Carballo Interplay y el Festival de Cinema de Girona.
Han dirigido tres largometrajes autoproducidos preparando ya el cuarto. Searching for Meritxell (2015) tuvo presencia en los festivales D’A Film Festival, BAFICI y Cinema Low Cost. Su segundo largometraje IKEA 2 fue finalista en el Premio Rizoma a la Mejor Película Independiente del año. En el año 2017 su cortometraje documental [‘ki ku] obtuvo la mención especial del jurado en INEDIT.
Los propios autores, amigos de la infancia, admiten la influencia decisiva de Venga Monjas, Muchachada Nui y La Hora Chanante.le dibujo a Juan un percebe ardiendo en el brazo El origen de su nombre de guerra está en el día que Fernando mientras perdían el tiempo en clase.
Los datos del Ministerio de Sanidad detallan que en cuatro meses desde la reapertura de las salas de cine no se ha producido en estas ni un solo brote o contagios de coronavirus. La Federación de Cine de España (FECE) ha subrayado a partir de esto la seguridad de los cines y la efectividad de las medidas implantadas por el sector en una nota de prensa remitida a los medios.
De hecho, según los datos de Sanidad, que desglosan la incidencia del COVID-19 por sectores, en las actividades culturales solo se ha producido un brote de los 8.488 detectados, el cual no se tiene constancia de que se haya producido en una sala cine, de lo que la patronal deduce que podemos hablar de «nula incidencia» de los contagios en cines.
Es por eso que han pedido «una armonización de criterios» para toda España frente a las medidas más restrictivas aplicadas por algunas comunidades autónomas, que determinados casos han implicado el cierre de salas. La federación de cines pide que se respete los «buenos resultados» de la inversión en seguridad sanitaria hecha por un sector sin contagios.
Una actividad con poco riesgo de contagio
Foto: Pixabay.
La FECE interpreta que dos factores influyen en estos buenos datos. Por un lado, «la propia naturaleza de la actividad» que entienden que «supone de por si una baja interacción social» dado que se realiza «con personas convivientes, sin entablar necesariamente relación con otros individuos» y se realiza en silencio «limitando la emisión de aerosoles».
Por otro lado, la salas recuerdan «la implantación de un estricto protocolo de seguridad» con medidas conocidas como la obligatoriedad del uso de la mascarilla, la separación de los espectadores, dispensadores de gel hidroalcohólico a disposición del público y los trabajadores y el incremento de la frecuencia de limpieza entre otros».
Medidas, en cualquier caso, muy similares a las de cualquier otro sector, a las que la FECE añade «los óptimos sistemas de ventilación y renovación de aire de las salas» que, en su opinión «han jugado un papel fundamental a la hora de minimizar el riesgo». Por lo que, de nuevo según ellos, «la probabilidad de contagio en una sala de cine es mínima».
Piden un criterio similar para toda España
Foto: FECE.
La FECE lamenta que algunas comunidades autónomas -como Cataluña, Navarra, Castilla y León o Aragón-, hayan establecido medidas «desproporcionadas», que en algunos casos incluyen el cierre cautelar de cines o la prohibición de comer y beber en las salas, y discriminatorias respecto a otros sectores con una incidencia muy superior según los datos oficiales.
Desde la federación de exhibidores insisten en «la nula incidencia del COVID-19 en las salas de cine» y recuerdan que los ministerios de Sanidad y de Cultura, «atendiendo a la baja incidencia del COVID-19», dejaron fuera a las actividades culturales en las medidas restrictivas adoptadas en el último acuerdo del Consejo Interterritorial de Salud.
Los exhibidores consideran las medidas de cierre o aumento de limitaciones como «desproporcionadas» y que «comprometen seriamente las posibilidades de recuperación« del sector. La «fuerte inversión» para implantar los protocolos de seguridad, opinan, demuestra su efectividad una vez que el nivel de incidencia de contagios del COVID-19 en las salas es nulo.
Así, las salas de cine consideran necesaria «una armonización de criterios a la hora de la aplicación de restricciones que sean justos y equilibrados» y en la que «se ponga en valor el esfuerzo realizado por el sector» para que el nivel de contagios del COVID-19 «se mantenga en cero tras más de cuatro meses de actividad».
Un libro, un cuadro o un yacimiento arqueológico que tenga algún valor histórico está protegido en España. Cada uno de ellos de forma específica. Una película, a 27 de octubre de 2020, no lo está. El patrimonio audiovisual español arrastra esta carencia de base: aún no tiene una cobertura legal propia que facilite y garantice su conservación, pendiente de una importante futura reforma de la Ley del Patrimonio Histórico aún por concretar.
La Ley de Patrimonio Histórico que tenemos, del año 1985, no garantiza que no se vaya a perder una película española que, por algún motivo, sea valiosa. Únicamente habla de patrimonio audiovisual para que se le aplique el régimen del Patrimonio Bibliográfico, sin concretar normas, instituciones o requerimientos dedicados que requiere la conservación de un material tan concreto. «Ahora mismo somos como el «siente un pobre a su mesa» de Berlanga. Nos dejan estar como patrimonio pero de aquella manera, como invitados», explica a Cine Con Ñ Josetxo Cerdán, director de Filmoteca Española.
Una reforma de la Ley que incluyera reconocimientos y disposiciones para la naturaleza específica del cine significaría, por tanto, que las administraciones públicas y particulares estarían obligados legalmente a preservar las películas y materiales fílmicos de los que dispongan. «Si hoy alguien hiciese o se encontrase una película que considerara un horror, por ejemplo, la podría destruir sin mayores problemas. Con este nuevo marco estaríamos todos más alerta», dice Cerdán.
El director de la principal institución española encargada de la conservación de nuestras imágenes en movimiento añade que, con la nueva Ley, se podrá redactar un catálogo completo de las películas que forman parte de nuestro patrimonio audiovisual para darle ese necesario estatus como bienes culturales: «Este listado de películas va a asegurar que no pueden desparecer de cualquier manera».
Los cambios para el patrimonio audiovisual español anunciados por Uribes
El Cine Doré, sala de exhibiciones de Filmoteca Española
La iniciativa legislativa para la reforma de la Ley del Patrimonio Histórico, anunciada por el ministro de Cultura en junio, también vendría con más recursos públicos para el nuevo Patrimonio Audiovisual, que sufrió un importante recorte en sus dotaciones durante la crisis económica iniciada en 2008. El ministro José Manuel Rodríguez Uribes adelantó en la Comisión de Cultura y Deporte del Senado veraniega «una inversión en infraestructuras y tecnologías para responder a las necesidades de conservación y restauración de nuestros archivos fílmicos».
Por el momento, los nuevos Presupuestos Generales del Estado para 2021 no invitan al optimismo: suben el presupuesto de Cultura un 25% pero reducen las partidas previstas que se dedicarán a patrimonio: para la Administración del Patrimonio Histórico-Nacional se pasa de 117 millones de euros a 108,91, y para la de Conservación y restauración de bienes culturales se baja de 32 millones y medio hasta los 30,78.
Esta nueva inversión para el Patrimonio Audiovisual se enmarcará, según Uribes, dentro de una «refundación» de Filmoteca Española, que, junto al resto de filmotecas presentes en todo el Estado, tendrán en la nueva Ley «un estatuto equivalente al de los Archivos y Museos Nacionales». Uribes aseguró que este movimiento servirá para «proteger nuestro valioso patrimonio audiovisual y hacerlo más accesible a la ciudadanía».
Hay que recordar que la Federación Internacional de Archivos Fílmicos (FIAF), de la que la Filmoteca Española forma parte prácticamente desde su fundación (1953), ya otorgaba a estas instituciones el carácter de archivos históricos. Y que la Convención de la Unesco de 2005 subrayó la necesidad de la preservación de los archivos audiovisuales. Ahora la legislación española -que también lo recomienda en su Ley del Cine de 2007- busca ponerse al día con esta consideración patrimonial dando un nuevo amparo a la institución, que la pondrá al mismo nivel que otros espacios culturales protegidos en el país.
Anunciado por el anterior ministro José Guirao a principios de 2019, aún no se ha hecho público este proyecto de reforma ni en qué plazos se actuará, pandemia mediante. En estos momentos este cambio para el patrimonio audiovisual español está en manos de la Dirección General de Bellas Artes, a la que finales de septiembre se ha incorporado María Dolores Jiménez-Blanco como directora. «Esperemos que se ponga en marcha cuanto antes», concluye Cerdán.
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