Se cumplieron los pronósticos y se hizo justicia al final: Los días que vendrán es la indiscutible ganadora española del Festival de Cine de Málaga. Merecida Biznaga de Oro para la película, la dirección de Carlos Marques-Marcet y para la actriz María Rodríguez Soto. La vuelta a lo más alto del cineasta catalán cinco años después de 10.000 km es la noticia más importante del palmarés, que se ha hecho oficial hoy y cierra oficialmente el certamen. Durante esta última jornada, nos ha dado tiempo a ver dos películas más para decir adiós. Las analizamos y llegamos a algunas conclusiones.
La Sección Oficial terminó como empezó: con una comedia de Dani Rovira. En esta ocasión el malagueño se bajó del taxi para convertirse en un habitante del pueblo sevillano Coria del Río que es reclamado como heredero al trono de Japón, en una curiosa historia que parte de un hecho real. Dirige Álvaro Díaz Lorenzo, que ganó el Premio de Público en Málaga en 2007 con Café solo o con ellas, y acompañan a Rovira María León, Antonio Dechent y Ryo Matsumoto.
Los Japón es una película que ya hemos visto en otras producciones de las grandes cadenas privadas. Una comedia que no toma riesgos en ningún momento y abusa de la broma fácil (una familia andaluza en Japón; os podéis imaginar por dónde van los tiros). Dani Rovira y María León tienen la suficiente vis cómica y carisma para sostener un guion tan típico, y descubrimos con agrado a Ryo Matsumoto, pero como cierre no deja un gran sabor de boca. Se pueden comprender los motivos de programar una película así para terminar el festival, pero no resulta para nada una apuesta valiente, y tampoco especialmente representativa de lo que es el cine español. Que en los títulos de crédito ya se anticipe la secuela sienta hasta mal.
El equipo de ‘Los Japón’, en el photocall de presentación de la película. Foto: Álex Zea.
La última película que hemos visto en el Festival ha sido la animada Elcano y Magallanes, la primera vuelta al mundo. El estudio responsable es Dibulitoon, productora pionera en la animación española desde principios de siglo. Uno de sus fundadores, el vasco Ángel Alonso (Mystikas), dirige esta película sobre la historia del primer viaje alrededor del mundo, iniciado por el portugués Fernando de Magallanes y acabado por el español Juan Sebastián Elcano. Una aventura marinera histórica que cumple exactamente 500 años y es la primera vez que se lleva a la ficción.
La película de Alonso, pensada para un público familiar, llega a los objetivos amables que se propone con una historia bien armada y una depurada animación 3D. Que esté dirigida fundamentalmente a niños no ha impedido a sus responsables ser rigurosos en el contexto histórico y los importantes hechos que se narran, consiguiendo ser educativa en estos tiempos de terraplanismo. La cuidada música elegida pone el broche emotivo para que pasemos por alto una cierta brocha gorda al caracterizar a los portugueses en el filme.
Ocho días y bastantes películas después, nos despedimos del Festival de Cine de Málaga. Ha sido nuestro primer festival desde esta web y estamos muy contentos con la experiencia. El ritmo es alto, pero la satisfacción de estar viendo cine y aportando nuestro granito de arena para contribuir a la difusión del cine español lo ha compensado con creces. Nos hemos centrado especialmente en la Sección Oficial, intentando, siempre que los horarios lo permitieran, estar en Zonazine, la de las películas más independientes, y en la Sección Documental. Hemos encontrado un nivel medio bastante aceptable, con una serie de películas que han destacado por encima de la media y alguna, las menos, que se ha quedado por debajo. Nos ha decepcionado bastante más el clima malagueño; nuestros bañadores se ríen de nosotros desde las maletas. Quizá podamos desempolvarlos el año que viene, porque lo que tenemos claro es que repetiremos. Ha sido un placer.
Os dejamos el palmarés completo de la 22 edición del Festival de Málaga. Cine en Español.
Sección Oficial
Biznaga de Plata al Mejor Montaje: Miguel Schverdfinger por Las niñas bien
Biznaga de Plata ‘Deluxe’ a la Mejor Fotografía: Alfredo Altamirano por Esto no es Berlín
Biznaga de Plata a la Mejor Música: Arturo Cardelús por Buñuel en el laberinto de las tortugas
Biznaga de Plata al Mejor Guion: Alejandra Márquez Abella por Las niñas bien
Biznaga de Plata al Mejor Actor de Reparto: ex aequo a Quim Gutiérrez por Litus y Mauro Sánchez Navarro por Esto no es Berlin
Biznaga de Plata a la Mejor Actriz de Reparto: ex aequo a Carolina Ramirez por Niña Errante y Maggie Civantos por Antes de la quema
Biznaga de Plata al Mejor Actor: Oscar Martínez por Yo, mi mujer y mi mujer muerta
Biznaga de Plata a la Mejor Actriz: María Rodríguez Soto por Los días que vendrán (Els dies que vindran)
Biznaga de Plata a la Mejor Dirección: Carlos Marques-Marcet por Los días que vendrán (Els dies que vindran)
Biznaga de Plata Especial del Jurado: Esto no es Berlín, de Hari Sama
Biznaga de Oro a la Mejor Película Latinoamerica, dotada con 12.000 euros: Las niñas bien, de Alejandra Márquez Abella
Biznaga deOro a la Mejor Española, dotada con 12.000 euros: Los días que vendrán (Els diez que vindran)
Biznaga de Plata Premio Especial del Jurado de la Crítica: Esto no es Berlín, de Hari Sama
Biznaga de Plata Premio del Público: Antes de la quema, de Fernando Colomo
Zonazine
Biznaga de Plata al Mejor Actor: Steevens Benjamin por Perro Bomba
Biznaga de Plata a la Mejor Actriz: Aina Clotet por La filla d’algú
Biznaga de Plata a la Mejor Dirección: Kyzza Terrazas por Bayoneta
Biznaga de Plata a la Mejor Película Iberoamerica: Perro bomba, de Juan Caceres
Mencón especial del jurado: Sapos, de Baltazar Tokman
Biznaga de Plata Mejor película española: Ojos negros, de Marta Lallana e Ivet Castelo
Premio del público: Perro bomba, de Juan Caceres
Sección Oficial de Documentales
Mejor Director: Felipe Monroy por Las miradas del Caribe
Mencion Especial del Jurado: Titixe, de Tania Hernández Velasco
Biznaga Plata al Mejor Documental, dotada con 8.000 euros: Terra franca, de Leonor Teles
Premio del Público: Baracoa, de Pablo Briones
Sección Oficial de Cortometrajes Documental
Biznaga de Plata al Mejor Cortometraje Documental, dotado con 3.000 euros: Greykey, de Enrik Ribes
Mención Especial del Jurado: Cuatro y Quena, de Thomas Torres
Premio del Público: El día de los conectados, Carles Bosch, Nabil Bellahsene, Sara Racaño, Elvira Gálvez y José M. Restrepo
Sección Oficial de Cortometrajes de Ficción
Biznaga de Plata al Mejor Cortometraje de Ficción, dotado con 3.000 euros: Benidorm 2017, de Claudia Costafreda
Biznaga de Plata a la Mejor Dirección: Eva Saiz por Mujer sin hijo
Biznaga de Plata a la Mejor Actriz: ex aequo a Elena Martín, por Suc de síndria, y Yolanda Ramos, por Benidorm 2017
Biznaga de Plata al Mejor Actor: Berner Maynés, por Después también
Premio del Público: Mujer sin hijo, de Eva Saiz
Sección Oficial de Cortometrajes Animazine
Biznaga de Plata al Mejor Cortometraje, dotado con 3.000 euros: Viacruxis, de Ignasi López
Premio del Público al Mejor Cortometraje Animazine: La noria, de Carlos Baena
Sección Oficial de Cortometrajes Málaga
Premio al Mejor Cortometraje de Ficción, dotado con 1.000 euros: Nacho no conduce, de Alejandro Marín
Premio al Mejor Cortometraje Documental, de Animación o Experimentación, dotado con 1.000 euros: Victoria, de Alejandra Perea Martín
Premio del Público al Mejor Cortometraje Málaga: Imborrables, de Chiky Manzanares
Premios Málaga Cinema
Biznaga Málaga Cinema a la Producción Cinematográfica: Kike Mesa, Ándale Films
Biznaga Málaga Cinema Oficios del Cine: Tate Aráez (localizador)
Premio a la Trayectoria Profesional: Mariola Fuentes (actriz)
Biznaga Málaga Cinema a la Mejor Actriz: Noemí Ruiz
Biznaga Málaga Cinema al Mejor Actor: Joaquín Núñez
Ayudas a la Creación Audiovisual 2019
Un trono para Miss Gahna, de David Muñoz, con 6.000 euros
El paso de San Juan, de Ana Ortiz, con 4.000 euros
Enrique Henry, de Pedro Terrero, con 1.500 euros
El truco, de Gonzalo Ruiz Esteban, con 4.000 euros
Mi última condena, de Juan Mata, con 4.500 euros
Emma y el mundo, de Amanda Gutiérrez del Castillo, con 4.000 euros
The End, de Pablo L. de Aramburu, con 4.500 euros
Guiadvisor, de Álvaro Ortega, con 4.500 euros
Paraíso en llamas, de José Antonio Hergueta, con 6.000 euros
La llave, de R. Robles ‘Rafatal’, con 4.000 euros
A ninguna parte, de Manuel Manrique, 6.000 euros
Estos proyectos serán tutelados por el director Alberto Rodríguez y el guionista Rafael Cobos.
Otros Premios
Premio Jurado Joven al Mejor Largometraje de la Sección Oficial: Los días que vendrán (Els dies que vindran), de Carlos Marques-Marcet
Premio Escuelas de Cine a la Mejor Película de Zonazine: Bayoneta, de Kyzza Terrazas
Premio Movistar + a la Mejor Película de Zonazine: La hija de alguien (La filla d’algú), de Marcel Alcántara, Júlia De Paz Solvas, Sara Fantova, Guillem Gallego, Celia Giraldo, Alejandro Marín, Valentin Moulias, Gerard Vidal, Pol Vidal, Enric Vilageliu y Carlos Villafaina
Premio Feroz Puerta Oscura al Mejor Largometraje de la Sección Oficial: Buñuel en el laberinto de las tortugas, de Salvador Simó
Premio Asecan Ópera Prima: Buñuel en el laberinto de las tortugas, de Salvador Simó
Premio Signis: Los días que vendrán (Els dies que vindran), de Carlos Marques-Marcet
Mención Especial del Jurado: Yo niña, de Natural Arpajou
Premios Afirmando los Derechos de las Mujeres
Primer Premio Biznaga de Plata Afirmando los Derechos de las Mujeres: Moonface, una mujer en la guerra, de Xavi Herrero y Christine Spengler
Premio Especial Biznaga de Plata Afirmando los Derechos de las Mujeres: Benvenidas Ao Club, de Carmen PG Granxeiro
Biznaga de Plata al Mejor Documental Muestra de Cine Mujeres en Escena: Entre la tierra y el canto, de Ana L’homme
Biznaga de Plata Málaga Mujeres en Escena ex aequo (al mejor trabajo realizado por una mujer nacida o residente en Málaga): Marta M. Mata, por Diez y nueve. Autorretrato con herida
Teaser Biznaga de Plata Málaga Mujeres en Escena ex aequo (al mejor trabajo realizado por una mujer nacida o residente en Málaga): Paloma Peñarrubia, por Bajo la piel del lobo
Biznaga de Plata al Mejor Trabajo de Ficción Muestra de Cine Mujeres en Escena 2018: Calamity, de Séverine de Streyker y Máxime Feyers
Mención Especial del Jurado: Porteadoras. Las esclavas del sur, de Amparo Climent
Carlos Marques-Marcet lo ha vuelto a hacer. Segunda Biznaga de Oro para el director catalán, que ya ganó el certamen malagueño en 2014 con 10.000 km. La película ha sido la gran triunfadora entre el cine español a concurso, llevándose también las Biznagas a Mejor Dirección y a Mejor Actriz Protagonista para María Rodríguez-Soto. Sin mayor dilación, os dejamos el palmarés completo.
Sección Oficial de Documentales
Mejor Director: Felipe Monroy por Las miradas del Caribe
Mencion Especial del Jurado: Titixe, de Tania Hernández Velasco
Biznaga Plata al Mejor Documental, dotada con 8.000 euros: Terra franca, de Leonor Teles
Premio del Público: Baracoa, de Pablo Briones
Zonazine
Biznaga de Plata al Mejor Actor: Steevens Benjamin por Perro Bomba
Biznaga de Plata a la Mejor Actriz: Aina Clotet por La filla d’algú
Biznaga de Plata a la Mejor Dirección: Kyzza Terrazas por Bayoneta
Biznaga de Plata a la Mejor Película Iberoamerica: Perro bomba, de Juan Caceres
Mencón especial del jurado: Sapos, de Baltazar Tokman
Biznaga de Plata Mejor película española: Ojos negros, de Marta Lallana e Ivet Castelo
Premio del público: Perro bomba, de Juan Caceres
Sección Oficial
Biznaga de Plata al Mejor Montaje: Miguel Schverdfinger por Las niñas bien
Biznaga de Plata ‘Deluxe’ a la Mejor Fotografía: Alfredo Altamirano por Esto no es Berlín
Biznaga de Plata a la Mejor Música: Arturo Cardelús por Buñuel en el laberinto de las tortugas
Biznaga de Plata al Mejor Guion: Alejandra Márquez Abella por Las niñas bien
Biznaga de Plata al Mejor Actor de Reparto: ex aequo a Quim Gutiérrez por Litus y Mauro Sánchez Navarro por Esto no es Berlin
Biznaga de Plata a la Mejor Actriz de Reparto: ex aequo a Carolina Ramirez por Niña Errante y Maggie Civantos por Antes de la quema
Biznaga de Plata al Mejor Actor: Oscar Martínez por Yo, mi mujer y mi mujer muerta
Biznaga de Plata a la Mejor Actriz: María Rodríguez Soto por Los días que vendrán (Els dies que vindran)
Biznaga de Plata a la Mejor Dirección: Carlos Marques-Marcet por Los días que vendrán (Els dies que vindran)
Biznaga de Plata Especial del Jurado: Esto no es Berlín, de Hari Sama
Biznaga de Oro a la Mejor Película Latinoamerica, dotada con 12.000 euros: Las niñas bien, de Alejandra Márquez Abella
Biznaga de Oro a la Mejor Española, dotada con 12.000 euros: Los días que vendrán (Els diez que vindran)
Biznaga de Plata Premio Especial del Jurado de la Crítica: Esto no es Berlín, de Hari Sama
Biznaga de Plata Premio del Público: Antes de la quema,de Fernando Colomo
Málaga, día siete. El despertador se clava en nuestras cabezas como un taladro. Las piernas pesan y los ojos se caen. La conversación del desayuno, cuando consigue ir más allá de los ruidos -y apenas lo consigue-, explora la posibilidad de retrasar la hora del primer pase de la mañana. Vuelven los ruidos. Nos gusta el cine, pero también dormir. En fin. El Festival hará que merezca la pena, pensamos. Su jornada de hoy ha sido la última en la que se proyectaban películas a concurso en la Sección Oficial.
Reflexión inicial: estamos empezando a llegar a un punto crítico con los dramas o retratos generacionales. Hay muchos. Es normal. Una nueva generación de directoras y directores están empezando su carrera, y lo hacen habiendo vivido la crisis económica, que cambió por completo las formas de relacionarse con las propias expectativas. La idea de que con trabajo y constancia se puede alcanzar los sueños se empezó a poner en entredicho, y esto es especialmente válido para el cine, que nunca ha sido fácil de hacer y menos en un contexto de austeridad económica (aunque luego existan estudios de sobra para mostrar la rentabilidad económica de hacer cine, pero eso ya otro día).
Esto podría explicar por qué estamos viendo tantos dramas generacionales estos días en Málaga. Litus, La banda, El increible finde menguante, y ahora ¿A quién te llevarlas a una isla desierta?Cada una a su manera, películas que muestran el difícil tránsito a la madurez, a la vida adulta, por parte de personas que nacieron y crecieron en un mundo distinto del que van a vivir como adultos. Este nuevo mundo atravesado por la crisis no suele aparecer de forma explícita, pero resulta imposible no pensar en él.
En estas coordenadas se mueve ¿A quién te llevarías a una isla desierta?, la película de Jota Linares encargada de abrir el último día de concurso en la Sección Oficial. Producida por Netflix y con un reparto joven (Pol Monen, Jaime Lorente, María Pedraza y Andrea Ros), cuenta el último día de un grupo de amigos en un piso compartido. Cuando la última noche de fiesta juntos está llegando a su fin deciden jugar a un juego: tienen que elegir a quién de los presentes se llevarían a una isla desierta. Lo que podría ser un inocente pasatiempo para disfrutar de una última sesión de risas acaba por destapar conflictos entre ellos.
Uno de los protagonistas de ‘¿A quién te llevarías a una isla desierta?’: Jaime Lorente. Foto: Álex Zea
La dificultad de crecer, el miedo a lo que vendrá, los recuerdos que se dejan atrás y los sueños que no se sabe muy bien dónde colocarlos. La amistad, el amor, conocerse a uno mismo. Todos estos temas están presentes en ¿A quién te llevarías a una isla desierta?, pero lo cierto es que la película no funciona en ningún momento. La conexión emocional con los personajes, fundamental para entrar en la emoción de la película, se da por hecho en vez de construirse, y al final nos encontramos una sucesión de escenas que buscan forzadamente la trascendencia. La película parece creer tan poco en su texto y en sus intérpretes -con buen criterio, por otra parte- que tiene que inundar de música todas las escenas. La falta de profundidad en la psicología de sus personajes compone sólo un collage hipster de dramitas milennials.
La Sección Oficial a concurso llegaba a su fin con Sordo, el segundo largometraje de Alfonso Cortés-Cavanillas. Se trata de una adaptación del cómic de Rayco Pulido y David Muñoz –ganador del Premio Nacional de Cómic en 2017- que sigue las andanzas de unos maquis en la postguerra española, convencidos de que llegará ayuda internacional. Protagoniza Asier Etxeandia y completan el reparto Aitor Luna, Marian Álvarez, Hugo Silva, Imanol Arias y Olimpia Melinte.
Sordo utiliza el lenguaje del western, incorporando las esencias de Ford y Leone, tanto en el aprovechamiento de los espacios naturales como en la banda sonora. El trabajo de fotografía es fantástico, y mención especial merece el sonido, que consigue meternos en la piel del protagonista -que como indica el título de la película, se queda sordo al principio- para completar una experiencia cinematográfica absorbente. La brutalidad, el sinsentido y el dolor de la guerra quedan plasmadas a la perfección. Una película que hace olvidar sus problemas en la composición de personajes por su crudo trabajo de realización. Una experiencia totalmente distinta a todo lo que hemos visto en la Sección Oficial.
Rueda de prensa de presentación de ‘Sordo’ con el equipo de la película
Por la tarde, ya con la programación más despejada, nos hemos acercado a ver el documental Me llamo Violeta, que se ha presentado en la Sección Especial Fuera de Concurso del Festival. Los documentalistas David Fernández de Castro y Marc Parramon han hecho esta película sobre la experiencia de ser transexual en España partiendo del caso de Violeta, la hija transexual de los actores porno Nacho Vidal y Franceska Jaimes. En septiembre se publicó una novela basada en su historia (Mi nombre es Violeta), y ahora llega este largometraje.
Fernández de Castro y Parramon han juntado sus habilidades para crear un documental fresco y educativo. En el guion, responsabilidad de Fernández de Castro, se sale de la estructura tradicional de las entrevistas mezclando distintas técnicas de conversación y representación. Junto a la experiencia de otras personas trans, Me llamo Violeta compone un relato educativo e instructivo sobre qué significa nacer con un género con el que no te identificas y cómo eso afecta tanto a la persona en concreto como a su entorno.
Aunque en su parte final acaba resultando repetitivo en el mensaje, el documental es capaz de no resultar pesado gracias a su concienzudo trabajo con la imagen, apartado en el que Parramon tiene una gran experiencia. Una composición dinámica, junto una fotografía colorida y luminosa, ponen el envoltorio perfecto a lo que se quiere contar.
Nos acercamos al final. Sin más películas a concurso en la Sección Oficial, mañana tendremos dos citas ineludibles (tres si contamos la lectura de premios). Primero estaremos con Los Japón, la comedia que hará las veces de clausura de la sección, como ya ocurrió con la inauguración, de nuevo con Dani Rovira como protagonista. Y por la tarde tendremos el estreno mundial de la película de animación Elcano y Magallanes, la primera vuelta al mundo, gesta de la cual se cumplen.
Seis nuevos estrenos españoles en cartelera este viernes, en la que destaca la presencia de Dolor y gloria, la nueva película de Pedro Almodóvar, que promete ser uno de las grandes protagonistas del cine español de 2019.
Dolor y gloria
Llega por fin la esperada película número 21 de Pedro Almodóvar, en la que el manchego busca en sus recuerdos para construir una de sus películas más personales y, en bastantes sentidos, autobiográfica. Y también una de sus mejores, si hacemos casos a las entusiastas reacciones que hemos podido leer estos días (hasta a Boyero le ha gustado).
Dolor y Gloria narra una serie de reencuentros de Salvador Mallo, un director de cine en su ocaso. Algunos de ellos físicos, otros recordados: su infancia en los años 60, cuando emigró con sus padres a Paterna, un pueblo de Valencia en busca de prosperidad, el primer deseo, su primer amor adulto ya en el Madrid de los 80, el dolor de la ruptura de este amor cuando todavía estaba vivo y palpitante, la escritura como única terapia para olvidar lo inolvidable, el temprano descubrimiento del cine y el vacío, el inconmensurable vacío ante la imposibilidad de seguir rodando. «Dolor y Gloria» habla de la creación, de la dificultad de separarla de la propia vida y de las pasiones que le dan sentido y esperanza. En la recuperación de su pasado, Salvador encuentra la necesidad urgente de narrarlo, y en esa necesidad, encuentra también su salvación. (FILMAFFINITY)
Vosotros sois mi película
Documental sobre la creación y exposición de Bocadillo, la broma en forma de película en bucle que hizo el youtuber Ismael Prego, A.K.A Wismichu, y que generó una gran polémica el octubre pasado. No sólo era un trolleo masivo; en paralelo, Prego hacía este documental sobre ese engaño general ofreciéndole la dirección del proyecto al director Carlo Padial (Algo muy gordo). Ha generado gran interés en su premiere mundial en el Festival de Málaga, donde pudimos verla.
Ismael Prego (Wismichu), un famoso youtuber español, realizó en 2018 en el Festival de Cine de Sitges una performance que generó polémica y le puso en el punto de mira de los medios: una hora y veinte de una única escena repetida en bucle. “Vosotros sois mi película” es la historia detrás del escándalo y un retrato generacional que pone de manifiesto la erosión de la verdad en la era digital (FILMAFFINITY)
Margolaria (El pintor)
Documental de Oier Aranzabal en el que sigue el viaje del músico Mikel Urdangarin a Londres para recoger un cuadro a Londres de manos del propio autor, Alaih Urrutia. La cámara en blanco y negro de Aranzabal sigue al músico en todo momento, siendo testigo de sus encuentros, conciertos, momentos de soledad,…una completa radiografía de la vida del artista.
Este es el relato de un viaje que comienza una mañana con una conversación por Skype entre el músico Mikel Urdangarin y el pintor Alain Urrutia. El pintor le ofrecerá una de sus obras a Mikel a modo de regalo, pero con una condición: el músico tendrá que ir a buscarla a Londres en ferry, atravesando el mar. Con la excusa del viaje, nos adentraremos en el día a día de un artista que apuesta por vivir de su trabajo hasta llegar a la clave que se esconde en el centro del laberinto de todo artista, ya que toda búsqueda es en verdad un viaje; el proceso de creación es en sí mismo un viaje. (FILMAFFINITY)
Zaniki
Gabriel Velázquez cuenta una bonita historia, basada en hechos reales, de trasmisión de conocimientos de un abuelo a un nieto. Eusebio, el abuelo, es capaz de hacer música con cualquier objeto, y decide que ha llegado el momento de que su nieto tome el relevo y conozca la tradición familiar. Finalista del Premio Rizoma de Cine 2018.
Zaniki, un niño de 8 años, admira a su abuelo Eusebio Mayalde, un paisano que parece salido de un cuento. Eusebio es un chamán que aúlla como los lobos en las noches de luna llena. El abuelo canta, baila y sobre todo, sabe hacer música con infinidad de objetos, cucharas, sartenes… convirtiendo así el día a día de la familia en un escenario constante. Su nieto lo absorbe todo con curiosidad infantil. Y el abuelo, por su lado, siente la necesidad de enseñarle lo que en el colegio no puede aprender: la conexión con la naturaleza y la experiencia de «sentir la tradición desde dentro». En un viaje iniciático se echan los dos al monte, en el confín de la meseta castellana, para compartir los ritos más atávicos de su tierra, hasta que Zaniki tome el relevo como nuevo trovador de la tradición. (FILMAFFINITY)
Entre la roca y la ola
Manuel Lógar se estrena en el largometraje con este documental sobre la la pesca del percebe en la gallega Costa da Morte en el que muestra el día a día de los trabajadores. Una profesión arriesgada y muy poco reconocida en la que cada día se enfrentan al mar y a la naturaleza.
A partir de seguir las vidas de un grupo de percebeiros de la Costa da Morte, ‘Entre la ola y la roca’ indaga en la relación del hombre y el mar, el hombre y su entorno. Una fábula medio ambiental, un retrato del rural gallego, en el fin de Europa, donde años después del desastre del Prestige, estas personas viven en un constante peligro, tanto económico, como vital. (FILMAFFINITY)
Onyx, los reyes del grial
Roberto Girault dirige este documental ficcionado que sigue el recorrido del santo grial durante la historia, basándose en las investigaciones de Margarita Torres y José Miguel Ortega recogidas en su libro Los reyes del grial. La película, que se rodó entre León e Israel, cuanta con un reparto internacional encabezado por Jim Caviezel.
En el siglo XI, una plaga de hambre azotó Egipto. El Sultán recurrió al auxilio del próspero califato de Denia. A cambio el Sultán le regaló a Denia un objeto codiciado por toda la cristiandad: El cáliz de la última cena de Jesús, requisado del templo de Jerusalén antes de las cruzadas. El hallazgo en la biblioteca de al-azhar de unos documentos inéditos abre una puerta a la historia del Santo Grial. Mediante un seguimiento del recorrido del cáliz, desde la mesa de la última cena hasta nuestros días, emprendemos un examen de los aciertos y los errores de la raza humana que han configurado el mundo que conocemos hoy en día. El cáliz viaja por el tiempo a merced de la nobleza y la mezquindad de los hombres. El yugo de pueblos sometiendo a pueblos, las guerras y la exterminación entre hombres por motivos religiosos, suponen amenazas que ponen en peligro la conservación del icono. Pero el respeto y la superación que nace de las personas en momentos de necesidad, lo protegen a cada paso, haciendo posible que hoy en día siga entre nosotros. La historia del cáliz, es la historia de la eterna batalla entre la concordia y el odio de los hombres. Su supervivencia a los avatares de la historia nos enseña que a pesar de los fracasos del pasado, las diferentes gentes y culturas son capaces de tolerarse y respetarse unas a otras. Ésta es la crónica de la dimensión del ser humano, acuñada en una humilde copa que ha sobrevivido a 2000 años de civilización. (FILMAFFINITY)
Después de la tormenta, viene la calma. Hemos pasado la intensa fase central, plagada de películas importantes y, además, con una fuerte carga dramática. Ahora la programación que queda del Festival va llegando con más calma, y vuelve la clave humorística. El tramo final del certamen se ha iniciado hoy con dos películas que también compiten en la Sección Oficial, entre las que ha destacado especialmente ¿Qué te juegas?, la comedia más pura que ha pasado este año por Málaga.
El día empezaba con Yo, mi mujer y mi mujer muerta, una coproducción entre España y Argentina dirigida por Santi Amodeo. Es el quinto largometraje del cineasta sevillano, otro exponente de la generación del nuevo cine andaluz que, junto a Alberto Rodríguez, Paco R. Baños o Alfonso Sánchez, ha conseguido abrirse camino en la industria. La película sigue los pasos de un veterano arquitecto y profesor (Óscar Martínez) tras la muerte de su mujer, unos pasos que le llevarán desde Buenos Aires hasta la costa malagueña. Una clásica historia de redención que se mueve entre la comedia y el drama.
Precisamente este salto de géneros es lo que más perjudica al resultado final. Las escenas cómicas, especialmente cuando Carlos Areces e Ingrid Garcia-Jonsson dan la réplica a Martínez, son lo mejor de la función. Pero la falta de escrúpulos y de sutileza a la hora de intentar emocionar acaban por lastrar el conjunto, que no encuentra su personalidad y se convierte en la enésima película en la que una muerte y un posterior viaje hacen al protagonista darse cuenta de los errores que ha cometido en su vida. Óscar Martínez es un gran actor, pero el guion no da para más en el arco de su omnipresente personaje.
La siguiente cita de la mañana era con ¿Qué te juegas?, el primer largometraje de Inés de León, otra ex-ECAM como Roberto Bueso que es conocida especialmente por sus trabajos en la webserie Inquilinos y los cortos Fashion Dramas. Su salto al cine es una comedia sobre el enfrentamiento entre dos hermanos millonarios (interpretados por Javier Rey y Amaia Salamanca) por el control de la empresa naval familiar. Todo empezará a complicarse con la apuesta que hace uno de ellos con el tercer hermano en discordia (Dani Pérez Prada) para poder hacerse con su voto en la junta de accionistas. Ahí es donde aparece el personaje de Leticia Dolera, la verdadera protagonista de la historia.
La película es un torrente de chistes y escenas divertidas, con una dirección y un montaje que contribuyen a esta sensación constante de velocidad. El reparto, tanto el trío protagonista como los secundarios, hace un gran trabajo explotando un guion con mucha chispa y moviéndose casi como personajes de cómic. ¿Qué te juegas? se ríe explícitamente de los tópicos de las comedias románticas y, aunque en su tramo final se muestra más convencional, el camino es muy distinto. Donde normalmente encontramos un chico conoce chica aquí vemos una normalización total de la homosexualidad o reproches por manspreading. Una comedia romántica que introduce una mirada nueva, distinta y actual al género.
La jornada de mañana seguirá el mismo ritmo que la de hoy, con dos películas españolas en la Sección Oficial. ¿A quién te llevarías a una isla desierta?, la adaptación de Jota Linares de su propia obra teatral producida por Netflix, y Sordo, el segundo largometraje de Alfredo Cortés-Cavanillas que ha sido calificada como spanish western, lo cual nos genera mucha curiosidad, serán las dos citas ineludibles del día.
Estamos llegando a la hora de la verdad en el Festival de Málaga, y aquí hay que enseñar ya las mejores cartas españolas de la programación. Primero fue Litus, después llegó Staff only, y hoy ha sido el turno para una muy notable Los días que vendrán de Carlos Marques-Marcet, que ya ganó en este mismo festival en 2014 con 10.000 km y que ahora se postula con fuerza otra vez para el premio gordo. La jornada nos dejó además un prometedor debut grupal en la sección Zonazine, y una de cal y una de arena en la Sección Oficial a concurso.
Empezamos el día con lluvia en el horizonte y con La banda, otra ópera prima que compite en la Sección Oficial. La película cuenta la historia de un joven músico de 26 años que vuelve después de un año a su pueblo natal en la Comunidad Valenciana para ir a la boda de su hermano. Este regreso le obligará a mirar de frente lo que dejó atrás y a tomar decisiones sobre cómo quiere que sea su vida; nuevamente el retrato generacional y la dificultad de crecer aparece en Málaga, convirtiéndose en una de las principales constantes temáticas del Festival. Rodada en valenciano y con un reparto no profesional -a excepción de Charlotte Vega-, es el primer largometraje de Roberto Bueso, uno de los directores salidos de la ECAM (Escuela de Cine de la Comunidad de Madrid) más prometedores de los últimos años.
En ese sentido, Bueso no decepciona: La banda es una película que desprende talento a varios niveles. El director y guionista consigue divertir, emocionar e involucrar al espectador en lo que le pasa al protagonista (Edu) durante su visita, creando una atmósfera cuidada y, sobre todo, muy atenta a lo que expresan los personajes en lo dicho y en lo callado. Pese a caer en alguna escena en la sensiblería construida, La banda construye ese tipo de mundo armónico y humano que recuerda al cine de Daniel Sánchez-Arévalo. El costumbrismo valenciano, a través de la banda del pueblo y el grupo de amigos (clave aquí la dupla cómica de amigos que forman Xavi Giner y Hugo Rubert) terminan de dar esa frescura y autenticidad. Una lástima que el desenlace de la historia no se sienta natural y coherente con respecto al desarrollo de la película.
El equipo de ‘La banda’ en la rueda de prensa de presentación de la película en el Festival. Foto: Ana Belén Fernández
Ya con el habitual sol sobre nuestras cabezas, llegaba por fin, como decíamos, Los días que vendrán (Els dies que vindran). La película de Marques-Marcet sigue el proceso de embarazo de una pareja de treintañeros en Barcelona, interpretada por María Rodríguez-Soto y el ya actor fetiche del director, David Verdaguer. El film recorre todo lo que le ocurre a la pareja durante esos 9 meses, pasando por los diferentes estado físicos y emocionales del proceso. El director y guionista vuelve a Málaga cinco años después de ganar en este mismo Festival con su debut, la interesante 10.000 km.
Igual que ocurría con su primera película, Marques-Marcet vuelve a centrarse en una pareja después de las tres bandas de Tierra firme. Se nota que en este terreno se siente cómodo en su manera de entender el cine y es capaz de construir el fluir de una relación, con sus altos y bajos, de forma inmersiva para que podamos entrar en la intimidad de una etapa tan importante como es la de la maternidad y paternidad.
La película se ha gestado de forma cuando menos peculiar, siguiendo el embarazo real de María Rodríguez-Soto y Daniel Verdaguer, pareja en la vida real. El director comentó en la rueda de prensa como las circunstancias han sido especialmente positivas para hacer cine. El proyecto se desarrolló durante un año y medio, y hubo tiempo para improvisar en los ensayos y modificar el guion cuantas veces fuera necesario (sin que se tratase de reproducir el proceso de embarazo que estaban viviendo; de hecho la pareja comentó como el de la peli fue bastante más duro que el de verdad). El resultado arroja un film auténtico y vivido, emocionante y conmovedor.
Los dos protagonistas de ‘Los días que vendrán’ junto al directo (en el centro). Foto: Ana Belén Fernández
Empezamos la tarde en la sección Zonazine con La hija de alguien (La filla d’algú), un proyecto que surgió como trabajo para la ESCAC, y que tiene la particularidad de estar elaborado de forma colaborativa. Hasta once nombres encontramos en la dirección, diecisiete en el guion,…se entiende que no los pongamos todos, ¿verdad? El nombre que no podemos dejar de citar es el de Aina Clotet, que hace un gran trabajo como centro de la función.
La peli sigue a la actriz en la búsqueda de su padre, que ha desaparecido misteriosamente en un momento especialmente difícil para el bufete de abogados en el que trabajan ambos. El principal acierto de este grupo de jóvenes es no buscar objetivos más ambiciosos de los que pueden acometer: seguimos los pasos de la actriz en su búsqueda sin desviarnos en ningún momento. Así, nos quedamos con lo bueno –un buen nervio narrativo- y no encontramos defectos debidos a la inexperiencia o a la falta de coherencia entre sus partes.
La última sesión del día para Cine con Ñ volvía a la Sección Oficial a concurso con El doble más quince, dirigida por el bilbaíno Mikel Rueda. El vasco ha rodado en su ciudad la historia que él mismo ha escrito sobre una mujer que se acerca a los 50, interpretada por Maribel Verdú, que decide quedar una tarde con un joven que ha conocido en un chat erótico en Internet. El chico resulta ser un adolescente de 15 años, al que da vida Germán Alcarazu. Los dos pasan juntos el día y comparten sus vidas.
Es, sin lugar a dudas, la peor película que hemos visto hasta ahora en el Festival. Rueda se concentra en la pareja protagonista, desenfocando -literalmente- todo el resto a través de un guion que va dando bandazos para contarnos quiénes son y en qué momento de su vida se encuentran. Cuando decide fijarse en lo que les ocurre durante este día compartido, El doble más quince lo fía todo a las conversaciones entre ambos; no hay nada que no sea accesorio a su exterior. Una mala decisión: los diálogos son trascendentales de forma continua, consiguiendo el efecto contrario al que buscan por artificiales. Ni siquiera Maribel Verdú consigue salvar la papeleta.
La jornada de mañana nos ofrecerá un calendario más relajado en lo que a cine español se refiere, algo que, no os vamos a engañar, nos va a venir bien. Sin más presencia española en Zonazine, nos centraremos en la Sección Oficial, donde la comedia volverá a ser protagonista con Yo, mi mujer y mi mujer muerta y ¿Qué te juegas?
Esto no para. Si ayer destacábamos a Litus como una de las mejores opciones para hacerse con la Biznaga de oro, hoy no podemos dejar de hacer lo mismo con Staff only, el primer largometraje de ficción de la catalana Neus Ballús. La directora ha levantado una fantástica película con múltiples capas de lectura que además se beneficia de unas grandes actuaciones. Pero empecemos por el principio.
El día arrancaba con 522. Un gato, un chino y mi padre, el segundo largometraje de Paco. R. Baños después de Ali. La película está protagonizada por Natalia de Molina, que interpreta a una mujer con agorafobia que necesitará hacer las paces con su pasado, especialmente con la figura de su padre, para poder superar su problema. Un buen punto de partida para desarrollar una historia de cambio.
La película se construye como una road movie, en la que de Molina, acompañada de un Alberto Jo Lee que también recorre su propio tour emocional, irá reconciliándose consigo misma según se adentre en Portugal. El film divierte y emociona, y se eleva gracias a la gran actuación de la actriz jienense, que demuestra sus grandes dotes enfrentándose a muchísimos primeros planos a lo largo del film. Baños se deshace de los desarrollos convencionales que había en Ali y construye una película-cuento que, pese a la gran cantidad de temas que pone sobre la mesa, resuelve con dignidad todos los frentes que abre.
El equipo de la película (Foto: Alex Zea)
La siguiente española película del dia era Staff only. Como señalamos en la crónica de ayer había expectación a su alrededor desde que pasó por la Berlinale, y ahora podemos confirmar que el retrato que ha trazado Neus Ballús de las vacaciones de una familia española en un resort de Senegal ha estado a la altura de las expectativas. Se nota que Ballús viene del documental y de la representación directa de la realidad. Es un terreno donde se siente cómoda, como demostró en su interesante primer largometraje, La plaga. En su segunda película, totalmente de ficción por primera vez, la directora catalana se vuelve a apoyar en un potente realismo formal, apostando por una puesta en escena naturalista que se nota de forma especial en su primer trabajo.
Staff only pone sobre la mesa, con crudeza y de forma inteligente, distintos temas. El primero, y el más evidente, es el del «turismo exótico»: se critica la forma de visitar países menos desarrollados por parte de los occidentales. La superficialidad, hipocresía y paternalismo que mantienen con la tierra que visitan. En el subtexto se mueve la culpa, que transita desde el tema del turismo hasta el drama familiar, que es en lo que se acaba convirtiendo la película. Hay que recalcar las brillantes actuaciones de la protagonista y debutante Elena Andrada y del veterano Sergi López.
La tarde empezó con Ojos negros, que nació como proyecto de fin de carrera para la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona para posteriormente sumar el apoyo de la productora Nanouk y Filimin. La película narra un verano en la vida de una joven de 14 años que va a pasar unos días en casa de su abuela en un pueblo de Teruel, el Ojos negros que da nombre al film. Marta Lallana e Ivet Castelo codirigen la película, siendo también las responsables del guion junto a Iván Alarcón y Sandra García.
Para tratarse de una ópera prima sorprende positivamente la profesionalidad de su factura técnica, aunque con el paso de los minutos se hacen evidentes las dificultades narrativas para exprimir un planteamiento que era prometedor. Aunque podamos entender la situación y los sentimientos de la protagonista las directoras no terminan de dar con la tecla para aprovecharlas al máximo, y al final tenemos una película que acaba siendo demasiado inexpresiva y que se acaba haciendo larga pese a solo durar una hora.
Nos hemos acercado por la tarde también a la presentación del documental Regresa ElCepa, una película dirigida por Víctor Matellana que repasa el rodaje y secuestro de El crimen de Cuenca 40 años después de su realización. Matellana se acerca a la película de Pilar Miró llevando a uno de los protagonistas del film original, el actor Guillermo Montesinos, al pueblo donde se rodó. Montesinos regresa, igual que su personaje El Cepa, al lugar de los hechos.
El documental de Matellana está bien hecho en su estilo clásico. Guiado por la voz de Montesinos, se relata lo que ocurrió de 1979 hasta 1981 con El crimen de Cuenca a través de una gran variedad de las personas que vivieron la película y sus hechos. Desde el punto de vista cinéfilo, se agradece el trabajo de juntar las voces de muchas de las personas involucradas de alguna manera en lo que ocurrió: añaden sus diferentes puntos de vista y, sobre todo, construyen un interesante retrato de cómo era Miró, personalidad complicada, y cómo vivió la censura de su trabajo.
Como retrato histórico de la Transición es también impecable, contextualizando todos los hechos en aquella época turbulenta. La única solución de Matellana que no termina de funcionar es la de guionizar en exceso el hilo conductor de Montesinos, que se desaprovecha colocándole en off de una forma un poco artificial y forzada.
Cerramos el día viendo 7 razones para huir (de la sociedad), una película de episodios dirigida por Esteve Soler, Gerard Quinto y David Torras. Un reparto lleno de caras conocidas protagoniza una serie de historias cortas que se mueven entre la comedia negra y el humor más surrealista, proponiendo un análisis pesimista de la realidad actual.
El film es divertido y arrancó varias carcajadas a la sala, aunque alguna de las historias no termine de despegar del todo. Esta desigualdad entre sus partes es el principal defecto de 7 razones para huir, que difícilmente decepcionará a nadie (y aquí su asequible duración de 75 minutos juega a su favor), pero que tampoco parece destinada a permanecer demasiado tiempo en nuestras memorias.
El menú de la jornada de mañana promete intensidad y algunas propuestas potentes. Destacan especialmente las dos primeras películas del día: la prometedora La banda, otra ópera prima que irá a concurso en la Sección Oficial y que ha llamado la atención en sus primeros pases, y la esperada Los días que vendrán, la tercera película de Carlos Marques-Marcet, director de 10.000 km. Y esto será sólo el principio de lo que será la sexta jornada en Málaga. Aquí os esperamos.
Bajan las temperaturas en Málaga mientras suben las apuestas en su Festival de cine. Nos acercamos al ecuador del Festival, y los platos fuertes se van desvelando. Hoy ha sido el turno de una de las películas que concursan en la Sección Oficial a concurso: Litus. Tanto por el perfil del producto como por la calidad del mismo, el quinto largometraje de Dani de la Orden podría ser uno de las mayores candidatos a hacerse con la Biznaga de Oro el próximo sábado.
Litus narra el encuentro de un grupo de amigos meses después de la muerte de uno de estos, que es el que da nombre a la película. Con la referencia explícita de Los amigos de Peter (Kenneth Branagh, 1991) en el horizonte, de la Orden construye una película que si bien apuesta por el humor en sus primeros compases acaba construyéndose como melodrama. El reparto está plagado de caras conocidas: Belén Cuesta, Álex García, Miguel Fernández, Marta Nieto, Quim Guitiérrez, Marta Nieto y un Adrián Lastra que interpreta al personaje que más espacio tiene para lucirse. Aunque ha trabajado sobre material ya existente, de la Orden afirmó en la rueda de prensa posterior a la proyección que la considera su obra más personal, aquella en la que más se ve representado.
Litus trata sobre cómo afrontar la pérdida de un ser querido, pero también cómo comprender quién era realmente esta persona. Siempre es más fácil idealizar y perdonar los defectos de alguien que ya no está entre nosotros, y la película capta a la perfección esta difícil tarea. También reflexiona con acierto la dificultad de crecer y traza un retrato de la generación de actuales treintañeros que cada vez tiene más presencia en nuestro cine. Pese a que el desarrollo va perdiendo fuelle respecto a un gran inicio y se regodea demasiado en algunos pasajes dramáticos, acaba llegando a un gran climax; totalmente catártico para sus personajes y emotivo para el espectador.
El equipo de ‘Litus’ en el photocall de presentación de la película en Málaga. Foto: Ana Belén Fernández
En las mismas coordenadas de miedo a crecer y retrato generacional se mueve la siguiente película española del día, El increíble finde menguante, aunque aquí el registro utilizado sea totalmente distinto. El debutante Jon Mikel Caballero apuesta por el cine fantástico y los bucles temporales para construir su reflexión. Un grupo de amigos se va de fin de semana al campo, pero una de ellas, Alba, magníficamente interpretada por Iria del Río, se verá envuelta en un extraño bucle que le obligará a enfrentarse a sus pocas ganas de madurar, independizarse, sentar la cabeza,…lo que se conoce como la vida adulta.
El film se muestra ágil y aporta novedades a los bucles temporales, ya vistos bastantes veces en el cine. El director juega inteligentemente con los formatos de pantalla para mostrarnos la angustia de la protagonista, haciéndonos sentir cada vez más atrapados. Se le podría reprochar una cierta falta de ritmo en el tramo central, una vez descubierta la dinámica cíclica, pero en general es una buena película que plantea problemáticas sobre un momento importante en la vida de cualquier persona –y, como nos demuestra la jornada de hoy, también para los jóvenes directores de nuestro país- a través del cine fantástico. Sin ninguna duda hay que apuntar el nombre de Jon Mikel Caballero para los próximos años.
A última hora de la tarde nos hemos acercado por primera vez al Teatro Echegaray para ver una de las películas que se han presentado en la Sección Oficial Documentales: El silencio que queda. Es una curiosa propuesta de la artista visual Amparo Garrido, que tiene una larga y reconocida trayectoria en el sector. Previamente al proyecto que ha presentado en Málaga, Garrido había hecho algún trabajo de video (Sobre la escucha, Averiguando aceitunas o Remanecer). El ornitólogo ciego José Carlos es la guía de esta película, que se fija en su trabajo y en el de la misma Garrido para presentar el enorme mundo de las aves.
A nivel artístico, la concepción y ejecución de El silencio que queda es valiosa por su cuidado uso de las imágenes, su sensible uso del sonido -o la falta de él- a través de José Carlos, que es el faro que más ilumina el documental. Por eso es una lástima que sólo funcione en ese plano, el sensitivo y contemplativo. No hay una historia concreta que contar, sino que hay que guiarse por sus bonitas imágenes y las sensaciones que provocan. Un enfoque legítimo que funciona para un mediometraje, pero que para una película de 70 minutos acaba por alejar demasiado al espectador.
Mañana el certamen alcanzará su preciso punto medio en una intensa jornada donde el plato principal, por lo menos a priori, será la película de Neus Ballús Staff Only, que recientemente ha pasado por la Berlinale con buenas críticas. Amenaza lluvia. Seguimos.
Se cumple el primer tercio del Festival de Málaga. Los primeros tres días de películas españolas del Festival han sentado la base de un certamen que, poco a poco, va recogiendo cada vez más público -y más calor-. Aunque es pronto para hacer balance, los trabajos estatales que se han presentado en cine hasta el momento han tirado, en líneas generales, hacia la comedia. Los programadores y la dirección han concentrado varias obras que orbitan alrededor del género en esta etapa porque, suponemos, consideran el humor como la mejor herramienta para ir sumergiéndose en la dinámica y el ambiente agradable que se respira en todas las distintas actividades que rodean al evento. Y hoy la tendencia ha seguido.
Si el día de ayer lo acabábamos con una película que compite en la Sección Oficial (Buñuel en el laberinto de las tortugas), el tercer día ha empezado con otra: Antes de la quema. Es la nueva comedia/thriller del veterano director Fernando Colomo, que esta vez se desplaza a Cádiz para contar una «narco-chirigota» protagonizada por Salva Reina, Manuela Velasco, Maggie Civanto y Joaquín Nuñez. La película sigue la experiencia de un chirigotero en paro que se ve envuelto en los negocios de un capo de la droga de la ciudad.
Colomo pone todo lo mejor de su oficio como contador de historias al servicio de la idiosincrasia gaditana. Antes de la quema demuestra que a las ciudades, más allá de que sean bonitas o no, lo que las hace especiales es su gente. Claro ejemplo de ello es Cádiz; basta con vivir un poco de la gracia, el corazón y el carácter de sus habitantes para saberlo. Pese a lo castigada que ha estado y está la ciudad por la crisis económica durante los últimos años, los gaditanos han seguido manteniendo su alegría. Todo ese espíritu está en Antes de la quema, algo nada fácil de hacer.
Salva Reina demuestra con creces que puede liderar una película, y borda un papel que tiene más aristas de lo que parece. Gracias a él luce muy por encima de la media -mérito también del guionista Javi Jáuregui y del resto de los actores- el ritmo y la ocurrencia de los diálogos, que llegan siempre en el momento justo. Buena prueba de ello fue que, por primera vez en lo que llevamos de Festival de Málaga, el auditorio del Cervantes se rió de forma general en varios de los gags. Colomo vuelve a dar una lección de cómo administrar lo que necesita un proyecto y maximizar todo el talento y verdad que le rodea.
También en el centro de operaciones del Cervantes se presentó en la Sección Málaga Premiere (fuera de concurso) una comedia más: Abuelos. Se trata de la primera película del director Santiago Requejo, que ha trabajado anteriormente con su productora en vídeos pensados para Internet. Ahora es el turno de llegar a la pantalla grande con una historia generacional, sobre cómo tres amigos llegan a la vejez con distintos problemas en su vida privada y profesional. El trío está interpretado por Carlos Iglesias, Ramón Barea y Roberto Álvarez, que en esa determinada etapa de su vida deciden poner en marcha un nuevo negocio.
En esos tres personajes está todo lo bueno que tiene Abuelos, que no es poco. Iglesias, Barea y Álvarez dan una lección de madurez recogiendo las distintas maneras de ser, pensar y actuar que tienen sus simpáticos álter egos en la película. El cásting no podría haber estado mejor hecho; son capaces de encajarlo todo. Se nota que Requejo se ha concentrado en darles espesor a ellos para que los distintos valores y emociones que quiere transmitir con la película lleguen al público de forma divertida. Un trabajo inteligente que aprovecha lo mejor del equipo que tenía a su disposición.
Desde su perspectiva millennial, el director hace un homenaje a una generación que, junto a la de los jóvenes, es de la que más ha sufrido en España los efectos del desastre económico de los últimos años. La ternura, el desconcierto, la sabiduría y la pasión de sus mayores están recogidas en la película a través de sus ojos y sus historias. Para llegar a ello, Abuelos toma el camino de la positividad dentro de los cánones tradicionales. Aunque intenta deshacerse de la estructura clásica con momentos anticlimáticos, al final acaba cayendo en su trampa y todo se resuelve con un final precipitado totalmente absorbido por la retórica artificial del emprendimiento. Era mejor seguir guiándose por unos personajes con alma.
Mientras los homenajeados siguen desfilando: ayer fue Raúl Arévalo y hoy ha sido Javier Gutiérrez el que ha recibido premio por sus trayectoria. La semana empezará mañana con la nueva película de Dani de la Orden (Litus), una de las apuestas más potentes, o la propuesta del debutante Jon Mikel Caballero Lorea (El increíble finde menguante). A primera vista, nos seguiremos riendo de nosotros mismos dentro de la comedia, que Fernando Colomo ha definido hoy como «género fluido» al hablar de Antes de la quema.
Segundo día de cine en Málaga. Después de una primera jornada de calentamiento, empieza el juego de verdad. Y la competición en el Festival se abre a lo grande, con la aparición de una película de Netflix. El veto de Cannes el año pasado no ha evitado la tendencia general de que la plataforma de streaming acabe estando en los festivales más importantes, y el de Málaga ha seguido el mismo camino; colaboración más que confrontación. Por primera vez en la historia del certamen, la gran empresa norteamericana llega para hacerse con la Biznaga de Oro con dos películas.
Es evidente que Netflix está intensificando su relación con España. En Málaga empieza con Bambú Producciones, productora con la que ya trabajó en la serie Las chicas del cable, para rodar A pesar de todo, la comedia que se ha presentado esta mañana en el Teatro Cervantes sobre cuatro hermanas en busca de sus padres biológicos. La colaboración no ha escatimado en gastos; primero, para hacerse con un plantel de jóvenes actrices de primera línea como Blanca Suárez, Belén Cuesta, Amaia Salamanca y Macarena García. Pero también para contratar a secundarios de oro: Juan Diego, Marisa Paredes, Emilo Gutiérrez-Caba, Tito Valverde o Carlos Bardem se hacen ver en la película.
A nivel de producción, la película también saca pecho y enseña Madrid con escenarios y fotografías perfectas para la ocasión. Todo dentro de la marca registrada de Netflix, que parece tener ya ciertos patrones prefijados sobre cómo debe verse uno de sus trabajos. A pesar de todo no se sale de esas normas técnicas ni tampoco de las narrativas clásicas de la comedia romántica. Pese al buen esfuerzo de sus actrices y algún toque almodovariano, la estructura elegida para poner en movimiento la historia se agota rápido y no lo compensan los diálogos. Un pez más en el mar del catálogo de la empresa.
La tarde empezó pronto con una de las películas en la Sección Oficial fuera de concurso que generaban más expectación: Vosotros sois mi película, el documental sobre la creación y exposición de Bocadillo, la broma en forma de película en bucle que hizo el youtuber Ismael Prego, A.K.A Wismichu, y que generó una gran controversia el octubre pasado. No sólo era un trolleo masivo; en paralelo, Prego hacía un documental sobre ese engaño general ofreciéndole la dirección del proyecto al director Carlo Padial (Algo muy gordo). Una buena decisión.
El resultado de este experimento ha sido una película provocadora que suscita una reflexión sobre la sociedad que nos ha tocado vivir y, sobre todo, que utiliza con inteligencia las narrativas que sigue creando Internet. Padial demuestra, con una variedad de formatos, que entiende qué contradicciones y lógicas hay detrás del concepto youtuber, un nuevo tipo de personaje público, y cómo se ramifica la vorágine del mundo digital y la creación. El bofetón cómico a los medios de comunicación y al funcionamiento de muchos mecanismos contemporáneos habría sido mayor -y el documental más rompedor- si hubiese salido un poco del personaje de Wismichu, que ha tutelado el proyecto, y dado más libertad al director para seguir explorando.
Rueda de prensa de Vosotros sois mi película hoy en Málaga. Foto: Ana Belén Fernández
La última y esperada cita del día era con la concursante Buñuel en el laberinto de las tortugas. La película cuenta una historia cinéfila; la composición y rodaje del famoso documental Las hurdes. Tierra sin pan, centrándose en la relación que mantuvieron el histórico director aragonés y su amigo el escritor Ramón Acín, productor de la película. Un interesante punto de partida biográfico que ha liderado el director Salvador Simó Busom, con experiencia en el mundo de la animación.
Buñuel en el laberinto de las tortugas cuenta con una animación bastante limitada -suponemos que, en parte, por falta de medios-, pero todo lo compensa con un acercamiento psicológico muy interesante a la figura de alguien tan importante para nuestro cine como Luis Buñuel. Basándose en la novela gráfica de Fermín Solís -que a su vez se basó en la autobiografía de Buñuel, Mi último suspiro-, la película compone un retrato de un hombre brillante, pero contradictorio; un genio enérgico, pero torturado por su propias vivencias. En esta línea de sentimientos encontrados, el filme presenta interesantes dilemas éticos en cuanto a qué es lícito hacer o no para tener la mejor película posible. Buñuel en el laberinto de las tortugas introduce, además, una impactante aportación a nivel técnico mezclando la animación con imágenes reales del documental.
El Festival vuelve mañana con la nueva película de Fernando Colomo (Antes de la quema), la ópera prima de Santiago Requejo (Abuelos) o Este amor es de otro planeta, de Daniel Diosdadol, que no hemos podido ver hoy en su presentación oficial. Esto no para.
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