El Festival de Málaga ultima su programación para su aplazada edición de 2020, que se celebrará del 21 al 30 de agosto. El certamen ha anunciado que Los europeos, de Víctor García León (Selfie), y Black beach, de Esteban Crespo (Amar) han sido seleccionados para su Sección Oficial, a la que hay que sumar la incorporada Hasta el cielo, de Daniel Calparsoro. Estos tres títulos españoles se unen a los confirmados nuevos largos de Iciar Bollaín (La boda de Rosa), David Trueba (A este lado del mundo) o Achero Mañas (Un mundo normal) y las óperas primas El inconveniente (Bernabé Rico), Las niñas (Pilar Palomero) y Crónica de una tormenta (Mariana Barassi).
Basada en la novela de mismo nombre de un ilustre como Rafael Azcona, Los europeos es un drama ambientado en los años 50 en el cual dos españoles (interpretados por Raúl Arévalo y Juan Diego Botto) viajan a Ibiza con voluntad de experimentar la libertad sexual que no tienen en casa. Pero el plan no sale como ellos esperaban. García León vuelve a Málaga -allí debutó en 2001 con Más pena que Gloria y volvió con Selfie– con esta adaptación de la historia de Azcona que han escrito Bernardo Sánchez y Marta Libertad Castillo.
Fotograma de ‘Black beach’, de Esteban Crespo
Por su parte, Black beach es la segunda película de Esteban Crespo, que debutó en 2017 con el drama romántico Amar. En esta ocasión se pasa al thriller en el que harán doblete en el Festival tanto Raúl Arévalo como Candela Peña, que son los protagonistas. Arévalo es Carlos, un ejecutivo al que se le encomienda la misión de mediar en un secuestro en Áfica que está poniendo en peligro un importante contrato para su gran empresa. Durante su rodaje el año pasado, Crespo aseguró que la película tendría un «aire melancólico».
Los europeos, Black beach y Hasta el cielo, los repuestos de marzo
Junto a la selección de otro thriller como Hasta el cielo, el Festival de Málaga compensa con Los europeos y Black beach la caída del certamen de películas que ya se han estrenado o van a llegar a los espectadores antes de esas fechas como ha ocurrido con Hogar,Orígenes Secretos y Uno para todos, que iban a competir por la Biznaga de Oro originalmente. Mientras, otros directores españoles de larga trayectoria como Iciar Bollaín, David Trueba o Achero Mañas ya han confirmado que mantienen la selección de sus películas que tenían hasta que el coronavirus se puso de por medio.
Está por determinar si habrá también alguna película española más en algunas de las Secciones paralelas del Festival (Málaga Premiere o Zonazine), donde ya se sabe que no estarán Ofrenda a la tormenta, que llegará directamente a Netflix, La maldición del guapo o Marcelino, el mejor payaso del mundo, que ya están en las salas. Falta por saber también si participará alguna serie, que fueron las novedades de la programación de marzo con producciones ya en plataformas como La línea invisible, Valeria o Kosta. The paradise.
Primer vistazo a Explota, explota, la comedia musical española con las canciones de Raffaella Carrá. La película, dirigida por el uruguayo Nacho Álvarez y protagonizada por Ingrid García Jonsson, cuenta la historia de una bailarina en los años 70 que busca triunfar en un país aún controlado por la censura y el conservadurismo. Universal estrena el primer tráiler de la película, en el que podemos ver ya algunos adelantos de los grandes éxitos de la Carrá que estarán en esta comedia romántica.
En Explota, explota veremos a María (García Jonsson) empezando su carrera de bailarina en un programa de éxito después de dejar a su novio en el altar. Durante la realización de este show conoce a Pablo (Fernando Guallar), un trabajador de la misma cadena con el que empieza una relación que poco a poco va complicándose. Esta es la premisa que presenta el tráiler y que ha ideado desde el guion el propio Álvarez junto a los también uruguayos David Esteban Cubero y Eduardo Navarro.
La película, que cuenta en su reparto con otras caras conocidas del cine español como Fernando Tejero, Natalia Millán, Verónica Echegui o Pedro Casablanc, es una coproducción España-Italia que llevará a los cines una major como Universal, lo que puede convertirla en un éxito de taquilla por la capacidad de distribución que tiene. El estreno en cines españoles está previsto para el próximo 2 octubre y después llegará a Amazon Prime Video.
Explota, explota ha ido levantando expectación desde que empezó su rodaje en diciembre del año pasado. La película, que ha recibido el beneplácito de la propia Raffaella Carrá, tiene asegurado el interés de los numerosos fans que aún tiene la veterana artista en todo el mundo. Pese a estar semiretirada, la Carrá sigue siendo una artista muy popular en su país de origen, Italia, pero también en España y en Latinoamérica, donde aún suenan muchos sus canciones.
Garbancito de la Mancha (1945), la primera película de animación española de la historia, recupera sus colores originales. Filmoteca Española se ha hecho con una copia -incompleta- que cuenta con el sistema de color, dado por perdido, con el que se había hecho en 1944 el primer largometraje de animación en color de toda Europa. La institución ha comprobado la buena calidad de este material descubierto por un coleccionista privado en Nueva York y podrá resucitar el aspecto con el que esta película llegó a los cines.
La película española incorporó, en una Europa sumida en la Segunda Guerra Mundial, el pionero sistema Dufay Chrome, un proceso para añadir color a las fotos que terminó por no cuajar en el continente por, entre otros motivos, sus problemas de gran absorción de luz. Esto no atemorizó a la productora de Garbancito de la Mancha, Balet y Blay, que se decantó por estos filtros de colores que se incorporaban a posterior a la película. Esta copia original desapareció pocos años después. En los años 60 surgieron unas nuevas, pero ya sin la calidad y la viveza del Dufay Chrome de 1945.
Más de 70 años después, un coleccionista privado norteamericano, David Bull, encontró y reunió en Nueva York la copia incompleta de Garbancito de la Mancha que ahora es ya patrimonio de Filmoteca Española. «Sé que Blancanieves es la primera película animada de nuestro país [Estados Unidos] y lo importante que es para nosotros, así que imaginé que Garbancito de la Mancha probablemente sería igual de importante para España. Sentí el peso de su importancia y significado, tanto cultural como histórico», ha dicho Bull en la información publicada hoy por el organismo, que lo califica como un «hallazgo inesperado».
La primera película de animación española, un cuento de aventuras
El trabajo de Bull ha permitido a Filmoteca adquirir ocho de los diez rollo que formaban la película original de 1945. Además, ha encontrado versiones en blanco y negro o en color, hechas con diferentes técnicas, que según Marián del Egido, Directora del Centro de Conservación y Restauración de la institución, «contribuyen a completar la historia de la película muchos años después de su estreno, a ilustrar el interés que suscitó, su vida y su evolución«. Del Egido asegura que «esta película es testimonio del desarrollo del conocimiento científico y técnico puesto al servicio de la cinematografía para alcanzar sistemas de color y de animación con mayor calidad».
Garbancito de la Mancha, que está disponible en Flixolé en su versión de los años 60, es una película de aventuras de un joven campesino, Garbancito, que busca salvar a sus amigos de un ogro y una bruja. Es la adaptación del cuento de mismo nombre del escritor falangista Julían Pemartín, que mezcla a su manera las referencias de Pulgarcito y El Quijote. Pese a la precariedad de recursos con los que contaba la productora Balet y Blay, la película dirigida por José María Blay y Arturo Moreno fue un éxito de público en la España franquista. Ahora la primera película de animación española empieza su camino para que podamos verla tal y como se concibió.
Este verano se rodarán los seis capítulos de la primera serie de Alejandro Amenábar. El director empezará a hacer realidad esta producción basada en la novela gráfica El tesoro del Cisne Negro, de Paco Roca y Guillermo Corral, que tendrá producción de Movistar + y ahora de la compañía norteamericana AMC Studios. Una coproducción y distribución internacional potente para esta miniserie de seis capítulos, basada en hechos reales, sobre el descubrimiento de un gran tesoro submarino que se convierte en motivo de disputa judicial y diplomática entre España y Estados Unidos.
El cineasta ha vuelto a coescribir la adaptación a guion de esta serie con Alejandro Hernández, que también se encargó del libreto de Mientras dure la guerra, su última película. Ambos han estructurado esta serie con dos líneas temporales distintas que mezclan la investigación y la aventura a través del saqueo de las monedas de oro y plata del barco español Nuestra Señora de las Mercedes, que se hundió a principios del siglo XIX en la costa portuguesa. Un inexperto diplomático español será el protagonista de estos capítulos de 45 minutos de duración cada uno.
La importancia de la incorporación de AMC a la serie de Amenábar
Este mismo verano empezará a hacerse realidad esta miniserie que tendrá un rodaje «largo y complejo», según adelantó para El País Domingo Corral, responsable de ficción original de Movistar. Corral explicaba hace un año que sería un proyecto «con un nivel de ambición brutal», y la incorporación en producción de un gran estudio norteamericano como AMC Studios (The Walking Dead, Halt and Catch Fire) lo confirma, que se encargará también de distribuir la serie en Norteamérica, Latinoamérica y Reino Unido.
Será el primer gran salto de una original de Movistar +al mercado internacional, con una maquinaria engrasada como la de AMC, que se ha encargado de emitir series como Breaking Bad en su canal por cable. Esta unión de fuerzas permite a la serie de Amenábar tener una exposición comercial en el extranjero que hasta el momento no ha tenido ninguna serie española si no es a través de plataformas Netflix. Un gran proyecto que podría ser el primer paso en nuevas alianzas entre el audiovisual español con productoras y distribuidoras norteamericanas. El plan, si el coronavirus lo permite, es que Movistar + estrene en 2021 esta adaptación del cómic de Paco Roca (Arrugas y Memorias de un hombre en pijama) y el diplomático Guillermo Corral, que vivió en sus propias carnes el llamado ‘Caso Odyssey’.El cómic español se confirma así como inspiración para nuestras series tras El vecino, inspirada en la historia de Santiago García y Pepo Pérez, además de la ya anunciada serie Roman Ritual, de Paco Plaza, basada en el trabajo de El Torres.
Se revelan, por primera vez, los datos de las 10 películas de Netflix más vistas en su historia en todo el mundo. La única no estadounidense en la lista de originales de la plataforma es la española El hoyo, que hace historia al ser la novena con más visionados en todo el planeta (56,2 millones en las primeras cuatro semanas). Según datos de la publicación Bloomberg, la obra del bilbaíno Galder Gaztelu-Urrutia es la única película en lengua no inglesa que se pone a la altura de otros éxitos norteamericanos de Netflix como Tyler Rake, A ciegas o Spenser Confidencial.
Los datos diarios de lo más popular en la plataforma apuntaban a que El hoyo estaba siendo un hitya cuando se estrenó el pasado mes de marzo. Incluso lideró el ranking de las 10 películas más vistas de Netflix en Estados Unidos. Esta nueva lista confirma y cuantifica la dimensión del fenómeno popular que ha sido la película española, más si se tiene en cuenta que no es estrictamente original de la plataforma (la producción no es suya), no viene de Hollywood y no tiene a ninguna estrella conocida en su reparto al nivel de Chis Hemsworth (Tyler Rake), Sandra Bullock (A ciegas) o Mark Whalberg (Spenser Confidencial).
La fuerza del mercado hispanohablante para estar entre las 10 películas de Netflix más vistas
Este clasificación de las 10 películas de Netflix más vistas de su historia está compuesto por filmes únicamente de los últimos tres años, y la mayoría de ellos se lanzaron durante los últimos 12 meses. Una peculiaridad a la que el periodista Lucas Show de Bloomberg da explicación: Netflix creció enormemente en número de usuarios y consumo durante el reciente periodo de confinamiento provocado por el coronavirus. Si ahora hay un gran aumento de personas que se están incorporando a Netflix, es lógico que los contenidos más recientes sean los más vistos.
Mira lo que has hecho, la serie de Berto Romero para Movistar ficcionaliza -no sabemos hasta qué punto- la vida del cómico para presentarnos la aventura de la paternidad y el paso definitivo a la edad madura del propio Berto y su pareja en la ficción, Sandra. En tres temporadas de 6 capítulos los vemos pasar de embarazados primeros a veteranos de Vietnam con tres fieras incontrolables mientras las circunstancias de su vida evolucionan en consecuencia.
Bueno, es difícil hacer spoilers. Berto es Berto, pero a veces un poco descafeinado y recordándonos que no es él, que es su personaje. Y al final todo acaba bien, porque se quieren mucho, y ser mamá y papá, aunque se sufra, es muy bonito. A veces los mayores se van, y eso es muy duro. Y siendo el personaje y actor protagonista también el productor y jefe de guión de la serie, se juega a la metaficción y existe una serie dentro de la serie. Y pasan cosas mazo graciosas.
Humor para lechones. Lechón 1
Hace la pila de años, allá por 2007, fíjense que España todavía ni había ganado el Mundial y solo los militantes de las Juventudes Comunistas normalizaban el insulto a Pablo Iglesias, Berto Romero debutó en la televisión nacional en Buenafuente, el programa de Andreu Buenafuente en La Sexta, interpretando el papel del sobrino del susodicho. Era Berto, como ahora, más o menos el mismo personaje, pero más joven. Saludaba a Buenafuente con dos besos al entrar en plató, lo llamaba ‘tito’ y le daba recados en directo. Que dice la mama que si vienes mañana a cenar o no. Y si te traes a la novia esa que dicen que te has echado. Tata Golosa.
De esto a veces tampoco nos acordamos porque nuestros cerebros están lleno de información sobre Bad Bunny, la unidad de España y focas haciendo la croqueta, pero más o menos la percepción fue que Berto, que hacía el papel de cómico más joven y cafre (el mismo rol que luego han heredado David Broncano o ahora Miguel Maldonado), le estaba tomando el relevo a El Follonero. Porque aunque se independizó en 2008 durante varios años, Jordi Évole siguió siendo El Follonero y nos pasamos unas pocas temporadas llamando a Salvados “el programa del Follonero”. A ver si nos creemos que Buenafuente le puso Buenafuente al primer programa porque no se le ocurría otra cosa. Si a Late Motiv lo seguimos llamando “lo de Buenafuente”. Y La Resistencia es “lo de Broncano pero sin los otros dos”.
Constatar que, 15 años después del salto “a Madrid”, Buenafuente es historia de la televisión y de la comedia española con una influencia que se expande más y más me hace recordar a aquel conocido oriundo del Condado de Barcelona que me dijo, circa 2005, que creía que se la iba a pegar. Que el humor “del Andreu” (sic) era “muy de la tierra, muy irónico” y no se iba a entender “en España” (sic). Le mando desde aquí un afectuoso saludo, el mismo que reservo para todos los periodistas que llevan años criticando a Gerard Piqué por cualquier chorrada y dentro de poco trabajarán para él.
Como muchos otros cómicos de su generación, Berto se dedica a interpretar una especie de versión exagerada de sí mismo. Mira lo que has hecho está directamente emparentada con otras series recientes del acervo patrio, como la -en su momento- pionera ¿Qué fue de Jorge Sanz?, El fin de la comedia -la serie que llevó a Ignatius Farray a los Emmy, por el amor de Chicho- y El último show. La diferencia estriba en que aquí el protagonista que se autoparodia es también el productor y guionista principal del sarao. Es decir, estamos ante “la serie de Berto”, y de hecho dos de las tres escasas temporadas que finalmente ha tenido juegan con la idea de parodiar eso. De recordarnos que “no soy yo, que es mi personaje”.
En Algo muy gordo, de Carlos Padial, también producida por él mismo, ya jugaba a interpretar a ‘Berto’, igual que en la mucho más despendolada El pregón junto a Buenafuente y con otros personaje parodiaban su estatus de dúo cómico. Sobre su participación en Ocho apellidos catalanes no vamos a comentar nada, tan solo desear que fuese a cambio de una morterada de pasta tan indecente que el hecho en sí de mencionar la cifra resulta vergonzoso. Otra explicación lógica no hay.
Lechón 2: lechones youtubers, lechones de Ozores
El Berto de Mira lo que has hecho es el mismo de siempre, pero un poco menos cafre que en su consultorio o en Algo muy gordo. Tiene momentos en los que sí, pero fundamentalmente es una serie tierna que se permite quiebros de metaficción como el cierre del capítulo 2×06, con el protagonista en el plató de la serie dentro de la serie, exactamente el mismo decorado que vemos cuando está “en casa”, y la cámara abriendo y cerrando ángulos para jugar con “dónde” estamos en cada momento.
Romero se permite, en pleno desenfreno de autoparodia, hasta explicarse a sí mismo un poco, cuando nos muestra la fallida actuación en un teatrillo en la que conoce a Sandra que cierra con petardos y fuegos artificiales, algo “rompedor y naïf a la vez”. Una broma que provoca el parto adelantado de la amiga de Sandra, en paralelo a la complicada adolescencia del bebé en la actualidad, convertido en un youtuber que le pega bocinazos a las abuelas de sus rivales. “No lo podemos entender porque es otra generación. No hay fórmulas magistrales para la comedia”.
El padre de ‘Berto’, alcohólico, pasota y más políticamente incorrecto que José Antonio Camacho comentando la marcha del Orgullo en Río de Janeiro, frente al sobrino postizo youtuber, encajan muy bien, generacionalmente, el discurso de la serie. Ese nicho de edad en que reposan los suscriptores de Movistar actuales y prescriptores culturales tipo Vallín o los Todopoderosos. Los X a los que pertenece Berto y los millennials tempraneros donde estaría Eva Ugarte, que interpreta a su mujer. Los que, se supone, en algún momento vamos a tomar el mando del cortijo, dejar de ser los adláteres de Buenafuente hasta en nuestras propias autoficciones, y no sentirnos más como Berto en la serie. Eterno hijo cuando ya es padre de tres y hasta lo llama Fiscalía a declarar.
Quizás por eso está aquí la cringe comedy, el humor incómodo que se ha convertido en el modo institucionalizado de representación de nuestra generación, por ese punto a medias entre la identificación -todos hemos dado Vergüenza alguna vez, a todos nos la ha dado alguien en algún momento- y la distancia irónica que permite. Al final Romero actualiza el argumento de comedia familiar mil veces sobado de una pareja que se inicia en la crianza y a la que todo el mundo critica y pone palitos en las ruedas pero que acaba saliendo adelante con paciencia y sali… mucho amor.
Emparenta igualmente con estas comedias del paso a adulto para trentolescentes que, muy sanamente al menos en concepto, deciden defecar en Cómo conocí a vuestra madre -la serie que usted odia amar- proponiendo un paso a la madurez mental -porque física se suele haber alcanzado- que no esté basado en amargarse, tipo Mal ejemplo -hacerse adulto es jugar al rol en vivo haciendo trampas, escuchar a Kiss y ser Paul Rudd, así en general-.
En España tuvimos Primos, que incluía a Raúl Arévalo presumiendo de tener el teléfono de Guti. Maravilla.O “qué fantasía”, como se dice ahora. Que cuando empiezas a escribir “como se dice ahora” ya eres Berto enfrentándose al hijo youtuber de su amiga. También hay gags más bestias, que se disfrutan mucho porque surgen como una propuesta de izquierdas en un discurso de Errejón: siendo lo que a uno le han dicho que espere, pero que ha tardado tanto en llegar que sorprende y agrada aunque ahora no pegue nada con el conjunto de lo visto anteriormente.
Así que llegamos a tener la misma coña de cuarentones yendo a ligar a una discoteca de abuelas para sentirse atractivos que en Dos hombres y medio, pero bien hecha y encima titulándola “la noche de la Iguana”. O a un Berto acusado de filonazi por un chiste descontextualizado que sufre una encerrona en un programa de televisión e incapaz de controlar los nervios acaba vomitando en los baños del set sobre un tertuliano que se estaba atizando dos rallas. Igualmente en la segunda temporada vimos a dos médicas embarazadas calculando la dósis justa de marihuana que tenían que ponerle a unos brownies para pillar el puntito sin perjudicar a los fetos.
Al César lo que es del César, esto con Ozores no pasaba.
Lechón 3: como Kubrick pero en grachocho
Tiene mucho que ver, probablemente, con que el final sea ese, la frase que da título a este artículo. La cuñada de Berto les hace saber que todo lo que cuentan sobre ser padres le quita las ganas de traer descendencia a este mundo. Ese sentimiento que conocemos todos de ver a gente de nuestra edad o menor lidiando con tres bestias salvajes en un restaurante y que una conocida me resumió una vez con la muy ilustrativa frase “cada vez que tengo un niño detrás en un bar puedo sentir mis ovarios colapsar sobre sí mismos”. En un momento tierno, pero tierno de verdad, Berto y Sandra confiesan que es que las cosas buenas no las cuentan. Por lo mismo que no están en la serie. Porque se las guarda para uno.
Dentro de unos años el sobrino youtuber de la amiga de Berto y Sandra que le pega bocinazos a viejas crecerá, será padre -qué le vamos a hacer, no se pide un psicotécnico- y hará también una serie o lo que se consuma en ese momento, y lo hará con otros códigos. Pero el mensaje, probablemente, sea parecido. Que es uno que no está tan mal: vas a seguir siendo un poco Peter Pan aunque la vida te madure a hostias, pero no te amargues.
De últimas, la moraleja de Eyes Wide Shut de Stanley Kubrick, que es una referencia para traer a cuento tan buena como un discurso de Errejón: todo esto que te he enseñado tan presuntamente provocador, en el fondo es para decirte que lo mejor es lo de siempre pero dándole menos drama del que percibíamos en la generación anterior.
Algo que probablemente sea lo menos malo que se puede decir, porque la vida adulta al final consiste en seguir pedaleando sin tener ni puta idea de lo que estás haciendo, exactamente igual que como cuando eras joven, pero sin ruedines en la parte de atrás de la bici. Pero al menos se ha dicho con vomitonas sobre tertulianos flipaos.
El Festival de Sitges 2020 adelanta parte de su programación para su nueva edición, que, si todo va bien, se celebrará del 8 al 18 de octubre de este año. El director del certamen, Ángel Sala, ha desvelado algunos de los títulos que formarán parte del famoso evento del cine fantástico internacional, entre los que encontramos hasta cuatro películas españolas que se podrán ver por primera vez en la ciudad catalana el próximo otoño. El año pasado fue una película española, Elhoyo, la que acabó ganando el Festival.
Malnazidos, película dirigida por Javier Ruiz Caldera (Promoción fantasma, Anacleto: Agente secreto, Superlopez) y Alberto de Toro, será la encargada de dar inicio al Festival el próximo 8 de octubre. Basada en la novela de Manuel Martín Ferreras, esta producción de Telecinco es una de las películas más esperadas del año en el cine español por su temática: zombis en la Guerra Civil española. Además de la pareja Ruiz Caldera-de Toro, con una amplia trayectoria en transformar a la española formatos norteamericanos, Malnazidos cuenta en el reparto con Miki Esparbé,Aura Garrido oLuis Callejo.
Fotograma de ‘La vampira de Barcelona’
En la Sección Oficial del Festival de Sitges 2020 estará también La vampira de Barcelona, de Lluis Danés. La película cuenta una de las tradiciones populares más famosas del principio del siglo XX en la ciudad condal: la de Enriqueta Martí, conocida como ‘La vampira del Raval’, una supuesta proxeneta y asesina en serie. Nora Navas interpreta a Martí, que es acusada en la película de secuestrar a una hija de una familia rica. Un periodista empieza a investigar el caso. Filmax y TV3 están detrás de La vampira de Barcelona, que aún no tiene fecha de estreno en salas.
Sala ha anunciado que encontraremos en el certamen No matarás, segunda película como director de David Victori, un thriller protagonizado por Mario Casas. El actor interpreta a un hombre que sale de viaje tras la muerte de su padre pero que ve como un encuentro inesperado cambia totalmente sus planes. Victori firma esta película tras la obra de terror El pacto (2018), adentrándose en un género de moda como el thriller. Vuelve a hacer pareja con Jordi Vallejo en el guion, al que se suma también Clara Viola, que había coescrito también Zero, uno de los cortos de Victori. La película se estrenará en cines en esas fechas (el 16 de octubre).
Lo último de Kike Maíllo y Manuel de Blas en Sitges 2020
Fotograma de ‘Cosmética del enemigo’
La última película española confirmada para la ´Sección Oficial es Cosmética del enemigo, la vuelta al cine en largo de Kike Maíllo (Goya a la Mejor dirección novel en 2011 por Eva) cuatro años después de Toro (2016). La película es una adaptación de la famosa novela de Amélie Nothomb, circunscrita a una conversación entre un hombre al que se le ha retrasado un vuelo y otro que insiste en contarle su historia, llena de turbios elementos. Coproducción con Francia y Alemania, Cristina Clemente y Fernando Navarro han contribuido, junto a Maíllo, a darle forma a esta adaptación que está protagonizada por un reparto internacional en el cual encontramos a nuestra Marta Nieto.
Por último, el Festival ha destacado que entregará uno de su galardones honorífico, el Premio Nosferatu, al actor español Manuel de Blas. El certamen ha destacado que de Blas es «cara visible en el fantástico estatal desde la década de los sesenta» con personajes en títulos destacados del género español especialmente en la década de los 70 como los de El coleccionista de cadáveres (1970), Los monstruos del terror (1970), El jorobado de la morgue (1973) o Los muertos, la carne y el diablo (1974). Sitges 2020 reconocerá su larga trayectoria.
Filmin presenta un año más el Atlántida Film Fest, su certamen online veraniego que vuelve a tener edición física en Palma de Mallorca (27 de julio al 2 de agosto).Pese a las dificultades planteadas por el escenario derivado del coronavirus, los responsables del certamen han conseguido presentar una ambiciosa programación con más de 113 títulos (en plataforma), un récord para el Atlántida. Por supuesto, no faltará cine español del 27 de julio al 27 de agosto en la plataforma, que estará representado sobre todo por películas baleares.
Dos documentales nacionales se encargarán de abrir y cerrar la 10ª Edición del Atlántida Film Fest de forma presencial. Para empezar estará Destrucció creativa d’una ciutat, un documental de Carles Bover. Boyer ganó el Goya al Mejor Cortometraje Documental con Gaza, y ahora se acerca a la realidad de los problemas estructurales y sociales de la ciudad de Palma. Para acabar el certamen se proyectará Sempre dijous, de Joan Porcel. Una película dedicada a la cantante Júlia Colom que se seguirá rodando ese día en el evento, que finalizará con un concierto de Colom.
El buzo y las películas generacionales catalanas
Imagen promocional de ‘El buzo’
El Atlántida Film Fest 2020 está dividido en 6 bloques temáticos. Uno de ellos se llama Domestika: un contenedor de obras que, según el comunicado del Festival, tratan «la intimidad del ciudadano dinamitada por la política y la economía». Entre ellas encontramos la coproducción España-Austria-Alemania El buzo, dirigida y escrita por el austríaco Günter Schwaiger y protagonizada por nuestro internacional Àlex Brendemühl, que interpreta a un músico famoso que vive en Ibiza y que es acusado de haber maltratado a su expareja.
En la Sección Generación encontraremos dos películas catalanas que vienen de ser seleccionadas en otros festivales. Primero la historia de El sitio de Otto, un viaje a la madurez dirigido por el actor Oriol Puig y que acaba de pasar por el BCN Film Fest, y la educativa La nova escola, del experimentado Ventura Durall, que estuvo ya en Filmin por el DocsBarcelona. Esta parte del Festival está dedicada al análisis del «comportamiento de las jóvenes generaciones europeas».
Viajes por y hacia España en el Atlántida Film Fest
Imagen promocional de ‘Ardara’
En la parte del Atlántida bautizada como Controversia encontramos Meseta, de Juan Palacios. Este documental dedicado a los parajes y personas que habitan la España Vaciada ganó la Mención Especial del Jurado del Premio Next:Wave en el Festival CPH:DOX (Dinamarca) y el Premio al Mejor Largometraje Nacional en el Festival de Cine Independiente de Barcelona, lʼAlternativa. Ahora llega pisando fuerte a esta Sección, en la que se podrán ver «historias hacia las que está prohibida la indiferencia».
Más allá de las dedicadas, la sección más poblada de cine español en el Atlántida Film Fest es Muros y Fronteras, que está reservada a películas que abordan la crisis migratoria en la Unión Europea. Aquí encontramos los documentales El escritor de un país sin librerias, película de Marc Serena que ya pasó por los cines y que trata la situación en Guinea Ecuatorial; No nacimos refugiados, de Claudio Zulian, con relatos personales de migrantes; Salka en la tierra de nadie, de Xavi Herrero, un viaje hacia un futuro mejor por Mauritania que también estuvo en el DocsBarcelona, y Origen, corto sobre Senegal que han producido la periodista Ana Pastor y su equipo de Newtral.
Para ver bastante de las nuevas apuestas del cine local hay que dirigirse a la Sección Talento Balear, donde los cineastas emergentes de las islas exponen sus creaciones. Aquí encontramos las ya mencionadas películas de apertura y clausura, los documentales sobre el mítico hotel Formentor (Formentor, el mar de las palabras) y los músicos Pascal Comelade (Constelación Comelade) y Bernat Xamena (Bocca chiusa), la road-movie con Bruna Cusí Ardara, el mediometraje Estudi Harris y los cortos Je te tiens y Dona.
Las comedias de estafadores nunca mueren. Aunque la edad de oro de este subgénero de la risa con engaño fue durante los años 50 y 60, el timo no ha dejado de estar de moda desde que el cine es cine. Ahora la llama de la seducción del robo la vuelve a encender en España La maldición del guapo, una película hispano-argentina de Beda Docampo Feijoo que usa el subgénero como telón de fondo humorístico para hablar de las distintas caras de sus pícaros personajes.
El rey del engaño en La maldición del guapo es Humberto (Gonzalo de Castro), que representa uno de los arquetipos clásicos de la comedia de estafadores: el incorregible, el que manipula y roba por naturaleza. «Ël es como un tigre, no puede evitarlo. Así que utiliza a la gente para tratar de cumplir su sueño: hacer un estafa perfecta o hacer saltar la banca del Casino de Montecarlo», explica a Cine con Ñ Docampo Feijoo, un director nacido en España, formado en Argentina y que vive desde hace años en nuestro país, donde ha firmado hasta cuatro producciones distintas.
Docampo Feijoo construye su historia también a partir del hijo de Humberto, Jorge (Juan Grandinetti), que trata de desmarcarse de él, pero que necesita su ayuda. «La columna vertebral de la película es la relación entre los dos«, dice el director, que asegura que en La maldición del guapo «pasa algo habitual entre un padre y un hijo: que el padre vea al hijo como una prolongación de sí mismo, cuando en realidad debería ser independiente de uno mismo y tener sus propios deseos».
Juan Grandinetti (izquierda) y Gonzalo de Castro (derecha) en ‘La maldición del guapo’. Fuente: Filmax
Este duelo afectivo se desarrolla mientras Humberto va enredando a Jorge en una farsa al ver que trabaja en una gran joyería y que hay una posibilidad de robar a gente «que en algún sentido roba a otros». Esa es la manera en la que el estafador se justifica a sí mismo para hacer entender que lo que hace está bien a nivel moral: «Juega al refrán de ‘quién roba al ladrón tiene cien años’. Si los ricos se juegan el dinero en casinos, y no donándolo a los pobres, está bien robárselo, piensa. Siempre tiene una excusa para que la tortilla caiga de su lado», explica Docampo Feijoo.
«Todos en la película son pícaros»
En ese juego de manipulaciones y apariencias entran en juego otros personajes, que están encarnados por un plantel experimentado de actores españoles como Cayetana Guillén Cuervo, Carlos Hipólito, Ginés García-Millán o Malena Alterio. Todos ellos tienen algo en común, según el director y guionista: «Son todos pícaros». Una referencia compartida a la clásica picaresca que tiene poco de casual. Docampo Feijoo la utiliza para definir exactamente a sus personajes, donde ninguno es quien parece ser y todos buscan aprovecharse de la situación de alguna manera.
La del pícaro es una figura literaria histórica en España, con su propio subgénero, pero que el director vincula a lo que pasa en la realidad en todo el mundo: «A los pícaros los encuentras en todos lados. En España el término tiene una trayectoria muy antigua porque lo que hacían los pícaros sucedía en la realidad en la época en la que surgió. Basta con ver la vida personal de Lope De Vega, que es el pícaro por excelencia del Siglo de Oro».
Beda Docampo Feijoo (izquierda) y Gonzalo de Castro (derecha) en el rodaje de ‘La maldición del guapo’. Fuente: Filmax
Con una película llena de mentirosos y de apariencias, Docampo Feijoo reflexiona también sobre lo cierto y lo falso en nuestras sociedades: «Hay una escena de la película en la cual confunden al personaje de Gonzalo de Castro con un político. Esa es un poco la historia. Convivimos con los que hacen de la mentira una verdad y su contrario, y los que lo sufrimos somos todos nosotros. Cualquiera que tiene algún tipo de poder puede hacerlo».
Pero el director recalca también que hay espacio fuera del cinismo en La maldición del guapo: «Todos los personajes de la película son pícaros, pero también perdedores. Eso los hace entrañables también». En esta película, que llega a 127 cines de toda España, Docampo busca humanizar a unos personajes «que tienen sueños imposibles, como los tenemos todos». La picaresca también deja sitio para que nos sintamos identificados.
Hace unas semanas supimos que Campeones (2018), la comedia de Javier Fesser, va a tener una versión saudí. Una noticia sorprendente que, sumada a la confirmación de que Hollywood resucitará la historia de Los otros (2002), de Alejandro Amenábar, añade dos nuevos casos a ese selecto y curioso saco que es el de remakes de películas españolas en el extranjero.
Esto de que nos cojan y copien ideas es un fenómeno de la globalización cinematográfica relativamente reciente para nuestro cine. Lo del remake desde España ha sido, en realidad, algo más habitual en las series (Tesis podría ser la siguiente en sumarse); las televisiones han demostrado siempre más agilidad y olfato para vender derechos y crear formatos de éxito ad hoc sin mucho riesgos. Es parte de la propia cultura televisiva.
Pero eso no significa que no hayamos podido ver alguna cover cinematográfica de nuestro grandes éxitos en otro idioma. Desde Estados Unidos hasta China, pasando por nuestros vecinos europeos, varios productores y/o directores miraron a lo que se hacía en nuestro país con buenos resultados -en el amplio sentido del término- para readaptarlo a su manera. No vamos a ser sólo nosotros los que hagamos versiones de comedias francesas y latinoamericanas.
ABRE LOS OJOS (1997) / VANILLA SKY (2001)
La veda más grande se abrió con Alejandro Amenábar, que inauguró esa vía de contacto entre los cineastas españoles y Hollywood que está hoy más que normalizada con los Bayona, Collet-Serra o Cabezas que ahora dirigen allí sin que sea noticia. A finales de los 90 aún era algo poco habitual. Poco después de aparecer en el mercado norteamericano con Los otros, se estrenó en Estados Unidos la versión norteamericana de la segunda película de Amenábar, Abre los ojos.
El productor-actor Tom Cruise fue la razón para que se hiciese Vanilla Sky, un experimento que cambiaba el tono de la original pero mantenía prácticamente todo el argumento de la historia que crearon la dupla Amenábar/Gil. La Gran Vía vacía por Times Square antes del coronavirus. Penélope Cruz interpreta el mismo papel que hizo en Abre los ojos -con una ligera variación en la profesión de su personaje-, algo realmente inusual en un remake, y Cameron Díaz recogió nominaciones por su trabajo en la película.
EL OTRO LADO DE LA CAMA (2002) / ON VA S’ AIMER (2006)
Aunque la tendencia hoy sea más bien la contraria, hubo un tiempo en que nuestros vecinos franceses decidieron coger uno de los taquillazos españoles de los 2000 y hacerlo suyo. El molde de la comedia musical de El otro lado de la cama (que se inspiraba a su vez en la película On connaît la chanson) era, a priori, fácil de adaptar: mantener los líos sentimentales de pareja y cambiar por canciones francesas los temas de la película de Emilio Martínez Lázaro. Telespan 2000 vendió los derechos a Mandarin Production y Ivan Calberác se encargó de escribir el guion y dirigir On va s’aimer, un título prestado de una canción de Gilbert Montagné.
La película francesa se estrenó cuando en España ya habíamos visto la secuela de la primera, Los dos lados de la cama. Poco después de que llegara a los cines franceses la película de Calberác se anunció que la productora italiana Cattleya también había adquirido los derechos para hacer su propia versión, aunque no se ha vuelto a saber nada de este proyecto desde hace una década. En España, la película tuvo su particular readaptación al teatro.
TORREMOLINOS 73 (2003) / TWO STUPID EGGS (2007)
Es el remake más extraño de toda esta lista. Pablo Berger concibió esta historia de una pareja española de los 70 que acababa por rodar porno casero para sobrevivir. Una película protagonizada por Javier Cámara y Candela Peña basada en hechos reales que llamó la atención del director chino Agan tres años más tarde. El cineasta de comedias se enamoró de la película y pensó que podía utilizar el argumento de ese matrimonio como fondo de la secuela del éxito que acababa de tener, Big Movie.
La misma productora de El otro lado de la cama, Telespan 2000, volvió a vender los derechos para esta película y se creó Two stupid eggs, una versión bastante diferente de la explícita película de Berger. Más allá de que el cartel de ambas películas es prácticamente idéntico, la película china se mueve bajo los estrictos términos de la censura de su país y cambia bastante el toque final de la película. Según contó el propio Pablo Berger en 2012, Two stupid eggs funcionó bien en taquilla en su estreno en China.
[•REC] (2007) / CUARENTENA (2008)
Si no es el remake más rápido de todos los tiempos, debe de andar cerca. Menos de un año después de su estreno en España, el remake de [•REC] llegaba a los cine de Estados Unidos. Los derechos de Cuarentena (Quarantine) los adquirió Screen Gems antes de que [•REC] llegara a los cines españoles o siquiera pudiera verse en el Festival de Venecia o de Sitges. Tras el buen paso comercial de Darkness (Jaume Balagueró, 2002) por Estados Unidos, los nortemericanos se lanzaron a hacer una versión de la conocida película de terror cámara en mano.
El remake firmado por John Erick Dowdle cambia el piso de Barcelona de la película original por un bloque de apartamentos en Los Ángeles, donde sucede la infección. El resto es muy parecido -por no decir exactamente igual- a lo que pasa en la obra de Plaza y Balagueró, sustos y situaciones infecciosas incluidos. Lo curioso es que esta historia acabó por emanciparse y desde RCR Media Gropu crearon su propia secuela, Cuarentena terminal (John Pogue, 2011), que inventa su propia historia original con aviones de por medio.
FAMILIA (1997) / UNA FAMIGLIA PERFETTA (2012)
Uno de los remakes de películas españolas más tardíos fue el de Familia, la ópera prima de Fernando León de Aranoa. Aunque si llegó desde Italia más de diez años después del debut del director de Barrio no fue porque no se intentara antes: Medusa Produzione (Mediaset) le ofreció el proyecto a los directores Paolo Genovese y Luca Miniero a principios del nuevo siglo. Pero el proyecto se quedó años en el cajón porque estos dos cineastas consideraron que el estilo de la original no encajaba del todo con el suyo.
Finalmente Genovese, ya en solitario, encontró la manera de hacer suyo un material que siempre le había interesado por su punto de partida: un hombre que alquila una familia durante el día de su cumpleaños. Con un estilo menos implacable y algo más edulcorado que el del filme de Aranoa, en 2012 se estrenó Una famiglia perfetta, que recibió elogios sobre todo por su trabajo actoral, liderado por Sergio Castellitto. Curiosamente, años después se le devolvería lo prestado a Genovese: él es el creador de Perfetti sconosciuti, que sería adaptada aquí como Perfectos desconocidos (Álex de la Iglesia, 2017).
FUGA DE CEREBROS (2009) / FUGA DI CERVELLI (2013)
Desde Italia llegó también la versión de Fuga de cerebros, que estaba a su vez inspirada en el molde de las comedias adolescentes norteamericanas. La producción pasó de ser uno de los éxitos de Antena 3 de aquel año (siete millones de euros de recaudación) a que Mediaset -Medusa Produzione otra vez- hiciera su propia versión de la película. Una pirueta de competencia que hoy día sería muy complicada de ver, ya con el duopolio mediático entre Atresmedia y Mediaset establecido.
De adaptarla se encargó el actor y presentador Paolo Ruffini, por aquel entonces rostro más que conocido entre los clásicos hits navideños del cine italiano. Ruffini debutó en la dirección com esta película que él mismo también protagonizó. El objetivo se cumplió: no recaudó en Italia tanto como aquí la original, pero sí que consiguió ser un blockbuster más que solvente. La película empujó la carrera de youtubers italianos como Frank Matano o Guglielmo Scilla.
CONTRATIEMPO (2017) / IL TESTIMONE INVISIBLE (2018), BADLA Y EVARU(2019)
Contratiempo tiene el honor de ser la película española de la que se han hecho más versiones en el extranjero de toda la historia. Y en solo 3 años desde su estreno. El enorme éxito de la película de Oriol Paulo en cines internacionales (especialmente en China, donde también triunfó su Durante la tormenta) y en Netflix atrajo a muchos productores, que veían en el intricado caso de Adrián Doria (Mario Casas) un gran material para llevarlo a sus propias realidades nacionales. Hasta tres filmes, más o menos directamente, están inspirados en esta historia.
El primero fue, cómo no, el italiano: Il testimone invisible (Stefano Mordini, 2018). El actor italiano Riccardo Scamarcio interpreta en esta película al personaje que hacía Casas en la original, lo que significó un pequeño cierre de la paradoja del remake España-Italia: años antes, el actor español interpretaba el mismo papel que había hecho Scamarcio en el drama romántico juvenil Tres metros sobre el cielo (Luca Lucini, 2004).
Desde India llegaron dos versiones del thriller de Paulo. La primera es la oficial, en hindi: Badla (Venganza), la adaptación de Bollywood que ha dirigido Sujoy Ghosh con dos estrellas del país asiático como Amitabh Bachchan y Taapsee Pannu. La segunda es Evaru (Venkat Ramji, 2019), que está hecha en el idioma telegu y argumentalmente está bastante más alejada de Contratiempo, rozando más el freemake que el remake.
LA ISLA MÍNIMA (2014) / UN PAÍS LIBRE (2019)
El último de los remakes de películas españolas es también de otro thriller español marca de la casa, aunque esta vez viene de otro país inesperado: Alemania. Allí se estrenó el año pasadoUn país libre, que coge su historia y estilo de La isla mínima, seguramente la película más aclamada de Alberto Rodríguez. Aunque no se ha estrenado en cines en nuestro país, sí que pasó fugazmente por la plataforma Filmin, que acogió la película en el marco del Festival de Cine Alemán.
Christian Alvart, especialista en el género, recoge la historia de Rodríguez y Rafael Cobos y la lleva a la Alemania de principios de los 90, diez años más tarde que la original. El contexto socio-político pasa de ser la Transición española a los contrastes en el país germano tras la caída del Muro, de nuevo con dos compañeros policías muy distintos entre ellos. Las coordenadas principales del argumento, con el intento de atrapar a un asesino, se mantienen intactas.
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