Reportajes
Cambia el enfoque de mercado: las series españolas miran antes a América Latina

Se está convirtiendo en costumbre que se anuncien series españolas con fecha de estreno para América Latina… pero no para España. Es el caso de la segunda temporada de Express, producida por The Mediapro Studio y de equipo casi 100% español, afectada por el cierre de Lionsgate+ en nuestro país; de Nacho, que llegará a ATRESplayer; o de Bosé, pendiente del futuro desembarco de SkyShowtime. Ha pasado también reciente anuncio de Las pelotaris 1926, coproducción con México anunciada para Vix+ pero sin plataforma española. El peso de la industria en español gira hacia América Latina, y aunque en términos industriales significa más trabajo y medios, también implica cambios en las lógicas creativas… y en el enfoque de mercado.
Eso peso la coproducción desde el otro lado del Atlántico, que permite mayor ambición en los medios, ya está por todas partes: El Zorro y Montecristo que prepara Secuoya, estrenos recientes como Now&Then, El grito de las mariposas anunciado por Disney+… Hasta los últimos Premios Forqué tuvieron guiños evidentes, con el presidente de EGEDA, Enrique Cerezo, dirigiéndose a las autoridades para hablar de «la potencia de nuestro idioma» y tres intérpretes latinos que trabajan en España (Valentina Zenere, Edgar Vitorino y Julieta Cardinali) haciendo referencia a los Premios Platino, que unen ambas industrias, a la otra de entregar la estatuilla al Mejor Largometraje Iberoamericano.
De vender a Gran Hotel puerta a puerta a Now&Then

Ramón Campos, de Bambú Producciones, explica a Cine con Ñ que «durante muchos años se consideró el mercado latinoamericano como complicado para las series españolas», pero «ahora mismo sí todo el mundo crea ya pensando en ese viaje, porque las plataformas lo han hecho automático». Su firma estrenó este pasado Now&Then, drama ambientado en Miami con un elenco internacional que incluía a las españolas Alicia Sanz y Maribel Verdú. Ahora prepara Land of women, con Eva Longoria y Carmen Maura, ambas para Apple TV+.
Suya es también Nacho, la serie sobre la vida del actor porno Nacho Vidal, que ha sufrido recientemente los vaivenes de las guerras empresariales del streaming: de producción 100% española, la plataforma que la encargó, StarzPlay, se fusionó y cerró su negocio en España, y ha necesitado un acuerdo con Atresmedia para llegar a nuestro país en marzo. Es el camino inverso a sus trabajos anteriores. «Piensa que con Gran Hotel teníamos que ir vendiendo la serie país a país. Pero, por ejemplo, Velvet ya la estrenamos conscientes de que más allá de nuestras fronteras había un gran mercado. Con el éxito de La casa de papel no solo se derribaron muros, sino que se tendieron puentes».
Precisamente la serie de Vancouver Media, que fue pionera en incorporar estrellas de América Latina, como Rodrigo de la Serna, que se incorporó en su primera temporada producida para Netflix. «Las plataformas ya nos piden que pensemos en eso. Now&Then sería el ejemplo más extremo, pero mira Sky Rojo, que introduce personajes latinoaméricanos para abrir esos mercados». Y aún así, sostiene, «la forma de trabajar no cambia, porque si no funcionas en España difícilmente funcionarás fuera».
Otro ejemplo podría ser La última, primera colaboración de Grupo Ganga con Disney+ y primera producción original de la multinacional en España, apoyada en la popularidad de la cantante Aitana y en la de Miguel Bernardeau (que también protagoniza El Zorro) gracias a Élite. Esther Sánchez, jefa de estrategia de Ganga (Cuéntame como pasó, HIT), responde a las preguntas de Cine con Ñ que España ya exportaba sus producciones antes de las plataformas, con la serie estrella de TVE como ejemplo, pero también «Farmacia de Guardia se veía en Portugal, Un paso adelante había viajado a varios países de Europa también…». Cambia la escala y ayuda la ficción española «tenga mucho prestigio: nuestras series tienen historias potentes, buena factura… y una gran optimización presupuestaria».
Secuoya Studios, el actor fundamental

A efectos prácticos, las series españolas originales de las plataformas ya son coproducciones (equipos internacionales, público objetivo global y no necesariamente en castellano), como la hispanobrasileña Santo estrenada por Netflix en 2022. Artefactos diseñados en parte también como reclamos turísticos, como la reciente Si lo hubiera sabido: showrunner turca, directora colombiana, reparto mayoritariamente español pero con estrellas invitadas latinas y que presenta localizaciones locales, en su caso sobre todo Sevilla, como destino para viajeros de alto poder adquisitivo.
David Martínez, director de Ficción de Secuoya, opina que «lo que se está poniendo en valor es el idioma español, y eso contribuye a un mayor interés por las series hispanoamericanas en su conjunto. Si le sumamos que las plataformas de streaming llevan años luchando por su posicionamiento y algunas de ellas buscan públicos amplios y productos más generalistas, esto puede ser una oportunidad de coproducción para los canales lineales».
Secuoya Studios prepara las mencionadas El Zorro y Montecristo, con equipos españoles pero pensadas para un público internacional. La firma de origen granadino, que es el arrendatario de Netflix en sus estudios en Tres Cantos, se ha expandido al otro lado del Atlántico estos últimos años con sedes en Miami y Ciudad de México, además de, supuestamente, en Bogotá, Lima y Santiago de Chile, y la labor de lobby de James Costos, ex embajador de EEUU en España y ahora a sueldo de la compañía, que ejerce sus contactos en ambas orillas.
La firma granadina (y que aún sigue gestionando servicios técnicos de televisiones locales en España, como la balear IB3) es una presencia constante en muchas de estas coproducciones, como también Viacom CBS. El conglomerado de Paramount, pronto a desembarcar en nuestro país con su propia plataforma, SkyShowtime, está en todas partes: Bosé o la futura Las Kellys, de Héctor Lozano, el creador de Merlí, pero también Parot, con Amazon y RTVE; La novia gitana, emitida por ATRESplayer PREMIUM, o Días mejores, por Prime Video.
Éxito «glocal» o la cuadratura del círculo

Precisamente Federico Cuervo, vicepresidente de Viacom International Studios (VIS) América, defendía que el biopic del cantante español «es el ejemplo más fácil para explicar cómo debe funcionar una coproducción entre los dos lados del Atlántico», ya que Miguel Bosé «es un personaje que es relevante tanto en Latinoamérica como en España, eso hace sencillo este tipo de colaboración», explica Federico Cuervo», vicepresidente de . «Siempre hay desafíos de como hacer que una historia sea relevante para todos. «Más allá de que nos una una lengua, la cultura es diferente, no es lo mismo México que Argentina o Chile que Colombia».
España además se convierte en plataforma de grandes mercados de coproducción, como el Iberseries&Platino Industria o el Conecta&Fiction Entertainment. Eva Zalve, jefa de prensa de este último evento, explica que las plataformas han pasado a buscar el contenido «glocal», algo. «La coproducción llega por esa vía: desde hace seis o siete años se busca un contenido que es muy marcado de un país pero puede convertirse en top ten de una semana a otra, sea una serie española, brasileña o coreana. Hasta la llegada del streaming, podías encontrarte con canales o televisiones que decían ‘esto es demasiado español’, y esa barrera ya no existe. Por primera vez, aparte del dinero, manda la historia».
A nivel de contenido, la cuadratura del círculo: un producto exportable pero en el que se potencia la idiosincrasia local. A nivel empresarial, un complejo entramado en el que se cruzan intereses inmobiliarios, de promoción turística y de desembarco en diferentes mercados. En última instancia, un movimiento que ya está marcando el mercado audiovisual español: antes nuestras series tenían que negociar para estrenarse en otros países, ahora tienen que hacerlo para estrenarse en España.


Jose A. Cano