Reportajes | Seminci 2025
‘Lionel’, el viaje familiar que le mete energía y verdad al cine español en la Seminci

Entre los nombres reconocidos del cine español que compiten este año en la Sección Oficial de la Seminci —Coixet, Trueba, Franco, Cobos— se ha colado uno nuevo: Carlos Saiz, conocido hasta ahora por su trabajo en vídeos musicales. Este director murciano presenta candidatura a la Espiga de Oro con su ópera prima, Lionel, una película que, desde la ficción, se mueve en la frontera con la realidad para acercarse a una compleja relación entre un hijo (Lionel Corral Bernal) y un padre (Lionel Corral) que se interpretan a sí mismos en la pantalla.
Como muchas ficciones que parten de vidas reales, el proceso de creación de Lionel ha sido largo. Todo nace de la amistad entre Saiz y Lionel hijo en Murcia. «Hacíamos grafitis juntos», explica a Cine con Ñ desde Valladolid, «de primeras ya me cautivó por su historia familiar, que era particular en su adolescencia, con la ausencia de su padre muy pronto y luego la muerte repentina de su madre».
Lo que empezó como un impulso de hacerle fotos con el móvil a un amigo se acabó convirtiendo en una road movie en la que padre e hijo cogen la carretera hasta el norte de Francia para encontrarse con la hermana (Alicia Corral Bernal), también protagonista en la película. Un viaje de ficción que nació de uno real: «Sucedió de verdad cuando ella se fue por primera vez a Francia», explica Saiz, «y en ese viaje Lionel me llamaba cuando estaba agobiado o agotado, me mandaba fotos y eso… y eso ya era como muy cinematográfico. Fue como ‘wow, qué está pasando aquí'».
Lionel, un viaje para «abrazar lo imprevisible»
Tras el corto La hoguera (2020), primer banco de pruebas con la familia que adelanta la primera parte murciana del largometraje, la película está centrada en este viaje que pasa por el norte y el sur de Francia, una estructura que, cuenta Saiz, vino bien para definir una película en la que los propios Corral Bernal no tenían el guión: «Para ellos era como carta blanca. Los poníamos en un sitio, en un lugar, en un día concreto, y ver qué salía de determinadas situaciones», cuenta Saiz.
Escrito junto a Raúl Liarte (El año del descubrimiento, La mala familia), el guión de Lionel fue una guía, una coordenadas desde las cuales «abrazar desde el primer momento lo imprevisible», dice el director, que buscaba captar lo que fuese surgiendo en rodaje a partir de algunas pautas que focalizaban el camino que quería seguir en la ficción escrita. Siempre respetando «el cariño que les tengo a ellos», Saiz trabajaba más «la puesta en situación que la puesta en escena. Yo intentaba generar una energía dependiendo de lo que se suponía que íbamos a tener ese día» y esperar que «sucedieran cosas mejores que las que habíamos escrito».
El viaje por carretera coincide también con el viaje emocional de Lionel, algo que querían también que coincidiera con el aspecto visual y la evolución cromática de la película: «Primero estaba el sol, lo cálido del sur de España, que se transforma al frío del norte de Francia. Eso coincidía con la incertidumbre en un lugar donde él no se sentía cómodo. Y luego, de nuevo, cuando bajamos al sur de Francia, a Marsella, que de nuevo es el Mediterráneo y vuelve la luz y de alguna manera él también reconecta».
Una película, todas las familias imperfectas
Lionel describe una dinámica difícil entre un padre y un hijo que no se saben comunicar entre sí. «Hay algo muy fuerte en la incapacidad de comunicación de una familia con la que me identifico mucho, y creo que mucha gente puede conectar con ella», reflexiona Carlos Saiz, que cree muchas veces en las familias «se puede hablar de todo menos de nosotros mismos (…) de tus cosas más profundas te cuesta más hablar».
Según el director, lo que han querido hacer con Lionel es representar ese tipo de conflictos comunes a partir de una familia que los encarna de una forma muy directa: «Ellos tienen una energía que delante de cámara se transmite muy bien. Creo que eran las personas ideales para intentar ahondar en esta necesidad que tenía yo de entender un poco mi familia, la suya y la de todos, que al final es imperfecta por naturaleza», asegura.
Tras su estreno mundial en la Seminci, el viaje de Lionel, producido por Blur (Hasta que me quede sin voz), Icónica (Por donde pasa el Silencio, Pájaros, Nina) y Promenades Films (Lo invisible, Ceniza negra), seguirá su camino hasta su estreno en salas comerciales, previsto para 2026 de la mano de Sideral.

Arturo Tena


