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Vitals: La misma pandemia de todos los días

Refleja la vida cotidiana de las sanitarias en lo peor del confinamiento.

Vitals: La misma pandemia de todos los días 1

Vitals sigue las vidas de las profesionales sanitarias y los pacientes del Hospital Parc Taulí de Sabadell entre los meses de marzo y junio de 2020. La miniserie muestra como se desarrolla la rutina de enfermeras y médicas y la de las familias de las personas enfermas, intentando reflejar con la mayor veracidad posible como las circunstancias del confirnamiento y la pandemia afectan a su día a día.



La producción de El Terrat para HBO se une a 2020, Renaceres o Mi generación como parte de los documentales sobre la pandemia rodados y estrenados cuando el proceso de la misma aún sigue en marcha. Procesarlos emocionalmente tanto en lo que aporten como en su efectividad va a ser tarea de dentro de unos años, en realidad. Pero a Vitals se le puede reconocer que aporta el giro de meterse, directamente, en las casas de las personas que retrata.

 

Vitals, del curro a casa y de casa al curroVitals

Cuesta trabajo distinguir hasta qué punto es guión, paciencia del equipo o instantes captados en la convivencia y recreados para la cámara, pero algunas de las escenas de Vitals destilan tanta naturalidad que llegan a escocer un poco. La médica que discute con su familia intentando que parezca que no es realmente una discusión. Las sanitarias que comentan lo repetitivo de los días mientras acuden al trabajo. La emoción del paciente con los gestos amables de sus médicos, casi como un niño pequeño.

La experiencia de El Terrat en el documental humano y a pie de calle, que ha dado resultados irregulares en Salvados, por ejemplo, circa etapa Évole, por pasarse de paternalista, aquí consigue al menos mantenerse a la misma distancia de todos sus protagonistas, la necesaria para empatizar con ellos sin ser invasiva pero retratándolos como humanos que se cansan, se desesperan y se enfadan sin motivo por puro agotamiento.

Se agradece también que los documentales de la pandemia salgan de las grandes ciudades, aunque Sabadell y el área metropolitana de Barcelona estén lejos de ser la España vaciada. Saturados de imágenes de la Gran Vía desierta, una cotidianidad truncada en un lugar relativamente anónimo nos devuelve a la pandemia de todos los días, siempre la misma, que acompañó a la mayoría de la ciudadanía durante cuatro meses, en lugar de la grandilocuencia de los documentales que buscan hacer Historia, que queda para otros.

 

Vitals sabe tu código postalVitals

Relativamente anónimo porque es ningún gran paisaje, no es el centro de Madrid o Barcelona vacío de turistas, coches y curiosos, pero un lugar con nombre y apellidos para quienes viven en él. La familia que discute las noticias, el joven que graba un vídeo para un familiar… se saben su código postal y las particularidades de sus pueblos.

Es quizás en ese poner particularidad a la pandemia donde Vitals se pone general y se vuelve empatizable. Da igual que el estampado de la pared de nuestro piso de extrarradio no sea el mismo, porque conocemos la sensación de esas cuatro paredes. Esto no es Madrid, interior, que era ficción, pero precisamente por eso, aunque no se permite exponer tan claramente ciertos conflictos, resulta más cercano. El documental no necesita parecer verdad.



En la misma medida la derrota y el agotamiento de las profesionales de la salud del Parc Taulí tienen más impacto precisamente porque las vemos llevar a cabo mecánicamente gestos que sabemos terribles. Su costumbre de desinfectar, improvisar EPIs y acostumbrarse a lo terrible somos también nosotros mismos añadiendo la mascarilla y el gen hidroalcohólico a la retahila de cartera, llaves, móvil antes de salir de casa.

 

Vitals y HBOVitals

Por otro lado, es reseñable el criterio de HBO en sus documentales de producción española, tanto en los socios como en la temática. Las últimas miniseries estrenadas por la plataforma están lejos de ser producción propia pero son comprar que prestigian a su marca y a las autorías: El estado contra Pablo Ibar, Un sueño real y esta Vitals son tres animales muy diferentes que tienen en común la factura, la temática social sin moralina y una vuelta de tuerca a lo habitual en el formato en el streaming.

Al final es una estrategia de marketing como cualquier otra, pero una que permite que se amplíe el espectro de cómo se pueden contar las cosas con alcance suficiente. Si permite que El Terrat afine sus armas ya bien entrenadas en el abierto y en otras difusiones y que haya acercamientos a temas como el de la pandemia que sin dejar de retratar los lugares comunes, intentan al menos alejarlos de la grandilocuencia, bienvenida sea.

 

Jose A Cano (@caniferus)

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