Suscríbete Iniciar sesión

CRÍTICAS

¡Salta!: Hermanos para el pasado y el futuro

Película familiar y sci-fi que demuestra que se puede hacer una propuesta accesible y simpática sin caer en la fórmula por defecto
<strong>¡Salta!</strong>: Hermanos para el pasado y el futuro 1

¡Salta! nos sitúa a finales de los años 80 en A Coruña. Dos hermanos viven con su abuela tras haber desaparecido su madre, una científica especializada en agujeros de gusano. Ambos no pueden ser más distintos: el más pequeño es un terremoto, sociable y amante del fútbol, mientras el mayor es un tímido chico que prefiere pasar los días estudiando en casa. Pero el tiempo está a punto de cambiarlo todo.

Para su ópera prima, Olga Osorio ha adaptado su premiado cortometraje Einstein-Rosen (2016), manteniendo su alma de dramedia de ciencia ficción con viajes en el tiempo. Es una película española de nuevo pensada para acercarse a un público familiar (su cambio de título, de Un pasado por delante a ¡Salta! va por ahí también), pero sin duda fuera del molde que han establecido las televisiones privadas en España a partir de los éxitos cómicos de Santiago Segura y derivados.

Como ya hicieron Llenos de gracia (2022) o El universo de Óliver (2022), ¡Salta! demuestra que se puede hacer una película accesible, simpática y tierna en España sin recurrir a la fórmula por defecto. Osorio tiene claro el núcleo de la historia que quiere contar y cómo tiene que pivotar en torno a él para poder desarrollarlo dentro de una trama de saltos temporales que, sin muchas virguerías, tiene las novedades suficientes para que se siga con interés.

El tiempo es ciencia

<strong>¡Salta!</strong>: Hermanos para el pasado y el futuro 2

Lo de viajar al pasado o al futuro no se ha explorado mucho en el cine español —somos más de vivir el presente, supongo—. Cuando se ha hecho, principalmente en el siglo XXI, ha sido en claves bastante serias, de vida o muerte. Ahí están Los cronocrímenes (2007), Durante la tormenta (2018) y El increíble finde menguante (2019). Fue Mañana es hoy (2022) la que abrió la veda cómica, explotando el potencial cómico de ver a españoles de otras épocas en nuestro 2023.

Lo que hace bien ¡Salta! es introducir el tema de los viajes en el tiempo en la personalidad y la vida de sus dos personajes protagonistas —la comedia de Nacho G. Velilla lo hacía al revés—. El viaje en el tiempo está conectado con su propia historia familiar, no es algo que cae del cielo o una máquina que aparece en el desván. Aunque las justificaciones y verosimilitudes no están siempre del todo cerradas en guión, lo cual perjudica un poco, Osorio es capaz de darle cierta complejidad y detalles a la mecánica, uno de los factores básicos para el éxito del subgénero.

La película le da un contexto y una pátina científica al viaje en el tiempo. Eso le permite tener ciertas «reglas» y un misterio que seguir y, por otro lado, lo vincula directamente a los personajes, en especial al de Tamar Novas—demostrando una vez más que puede liderar un reparto—, un hombre atrapado en su propio agujero de gusano. Incluso en su faceta más ligera y cómica el viaje en el tiempo funciona porque no deja de estar vinculado al mundo infantil (el fútbol, los videojuegos, etc…) del personaje de Mario Santos —carisma a raudales el de este chico—.

Lo familiar puede saltar

<strong>¡Salta!</strong>: Hermanos para el pasado y el futuro 3

Al final, ¡Salta! cuenta una simple historia de amor fraternal a través de las décadas. Osorio tiene claro que eso es lo importante y no se deja arrastrar por el drama familiar ni se deja embelesar por su argumento sci-fi. Por el camino ha contado también con la productora gallega Vaca Films, especializada en thrillers, y que aquí le da también un cierto cariz local a la historia. Sobre todo se agradece que ni se venda descaradamente A Coruña como reclamo turístico pero tampoco se disimulen los lugares demasiado para no desubicar demasiado a los suscriptores mexicanos de Prime Video. Emma Lustres y Borja Pena son dos buenos productores, y se nota hasta con proyectos más pequeños como este.

Por ir cerrando el portal: la primera película en largo de Olga Osorio funciona. Lo hace porque mantiene ese difícil equilibrio entre ser simpática, accesible y emocionante sin resultar ñoña. Usa los viajes en el tiempo con algo de sentido y no pierde el foco de que tiene que ir acompasado al propio viaje de sus protagonistas, dos personas que se han querido en cualquier tiempo, pero que tienen que encontrarse en la misma línea para demostrárselo. Otro tipo de película familiar es posible en España, solo hay que darle oportunidades.

La puedes ver online en

Imágenes: Stills de ¡Salta! – Esteban de la Iglesia (Montaje de portada: Cine con Ñ)

Arturo Tena

Graduado en Periodismo por la Universidad Carlos III de Madrid. Escribe crítica y análisis de cine desde 2010 y es socio de ACCEC (Associació Catalana de la Crítica i l'Escriptura Cinematogràfica). Después de trabajar en CTXT, en 2018 cofunda y dirige el medio especializado Cine con Ñ.

Twitter: @artena_