Análisis
Quién ganará en los Goya: Las mujeres contra las bestias

La fiesta del cine español, el momento del reconocimiento de lo mejor del año… pero también una carta de presentación o un aviso a navegantes. Los Premios Goya son siempre un mensaje sobre lo que el grueso de la industria más asentada quiere ser, o al menos lo que quiere parecer que es, que es casi lo mismo en un evento de promoción y reconocimientos como este. La Academia de Cine, una institución en la que tienen derecho a voto más de 1.800 profesionales del sector, ya ha elegido sus películas favoritas del 2022.
La expectación con los Goya 2023 es más grande que otros años porque el nivel de medio de calidad es indiscutiblemente alto. Pero en el presunto mejor curso que se recuerda, que anunciaba una temporada de premios muy disputada y repartida, ha acabado apuntando tendencias muy claras. Hay dos grandes favoritas a salir más premiadas en las categorías «principales»: As bestas y Cinco lobitos, con Alcarràs en el retrovisor. Todo apunta a que el margen para la sorpresa, pese a la fuerte competencia, es corto (los académicos solo pueden votar a una candidata en cada categoría).
As bestas en cabeza para el Goya a la Mejor Película

Es la incógnita por defecto de cada noche de los Goya. La favorita al Goya 2023 a la Mejor Película es As bestas, con el Forqué, la Medalla CEC y el Feroz bajo el brazo. De hecho, sería una sorpresa que no lo ganase. Parece sacarle varios cuerpos a Alcarràs, la principal alternativa y baluarte del cine catalán, pesando más la canonicidad de la propuesta de Sorogoyen, aunque ambas traten temas similares, y su capacidad de hacer análisis sociales pesimistas pero sin juicio ni dejar de lado sensibilidades más actuales.
Cinco lobitos es la tapada, pero parece fácilmente descartable por ser la película emergente, la que se llevará premios de interpretación o Mejor Dirección Novel. Las otras dos nominadas, que en otros años habrían sido más que sólidas candidatas, parecen lejos de poder ser la ganadora a Mejor Película en los Goya 2023. Acompañada por una taquilla discreta, La maternal ha sido nominada pero muy poco reconocida en esta temporada de premios y Modelo 77, que se ha llevado los premios andaluces (ASECAN y Carmen), arrastra la percepción de ser una propuesta que llega 5 o 10 años tarde para ganar los Goya.
Quién ganará Mejor Dirección: confirmación o compensación

Los Feroz tienen cierta tradición de separar Mejor Película de Mejor Dirección, pero los Goya no tanto. Sea por efecto arrastre o porque el criterio de los académicos es que si un largometraje es el más destacado del año, la persona tras la cámara merece un reconocimiento, sería poco probable una disociación. Aunque también es cierto que los Goya tienden a repartir y, como en los Feroz, reconocer y «compensar» a Alcarràs y a Carla Simón con este premio es una opción golosa. Pero Sorogoyen —en una categoría en la que faltan Serra o Lacuesta— se mantiene como principal referencia.
Mejor Dirección Novel, tradicionalmente una de las categorías más fuertes, parece decidido para Alauda Ruiz de Azúa por Cinco lobitos, que ganó en el Festival Málaga y ya ha sido premiada en la categoría equivalente de las Medallas del CEC y en distintas en los Forqué y los Feroz. De hecho, aunque su película parece descartada para los premios mayores, puede ser uno de los títulos de la noche si, como parece bastante enfilado, confirma el favoritismo de sus actrices, con una cosecha, fácilmente, de 4 o incluso 5 estatuillas. Mal año para que Carlota Pereda, Elena López Riera y Mikel Gurrea estrenasen sus notables óperas primas.
Campo abierto y renglones torcidos en los guiones

Competición algo más abierta que las anteriores la de Mejor Guion. As bestas es lo más lógico, para empezar porque suele ir de la mano de Mejor Película y en segundo lugar porque Isabel Peña y Rodrigo Sorogoyen ya tienen un prestigio y son un voto seguro. La otra opción, otra vez quizá en clave compensatoria, es dárselo a Alcarràs y valorar el guion de Simón y Arnau Vilaró, más que como una cuestión de estructura o diálogo, por su habilidad en la multiplicidad de puntos de vista, temas y ambientación. La fuerza de la construcción familiar de Cinco lobitos le da también posibilidades, aunque, junto al de Modelo 77, es el libreto más canónico y que puede pasar más desapercibido.
Mejor Guion Adaptado tiene la opción clara en Los renglones torcidos de Dios, que repetiría lo que pasó con Las leyes de la frontera en 2022: thriller popular con gancho, adaptación de una novela conocida y que ha hecho relativos buenos números en taquilla. La alternativa es Un año, una noche, firmado por tres profesionales reconocidos, con una propuesta compleja al traducir una experiencia personal de una tragedia de la vida real. Muy poco probable pero tampoco descartable: No mires a los ojos, en la que David Muñoz y Félix Viscarret reformulan un libro popular de Juan José Millás.
Mejores Interpretaciones: las de Cinco lobitos y las dudas masculinas en las predicciones

Las femeninas parecen decididas: Laia Costa en principal y Susi Sánchez en reparto por Cinco lobitos. A lo lejos, solo amenazan a Costa el magnetismo de Bárbara Lennie y el esfuerzo de Anna Castillo y, en el caso de Sánchez, la mitomanía con Penélope Cruz (En los márgenes) o la opción joven de Ángela Cervantes (La maternal) para dos películas que, si no ganan algo en interpretación, probablemente se irán de vacío.
Laura Galán parece la opción más convincente en Mejor Actriz Revelación por Cerdita: lleva el gran peso del filme y, además, significaría la mejor excusa para no darle más premios a la película, aunque en esta categoría cualquiera de las cinco nominadas premia a una actriz joven en un papel poco convencional en una película que no es típica. Ni Zoe Stein (Mantícora) ni Valéria Sorolla (La consagración de la primavera) son totalmente descartables.
Masculinas ya está más complicado, aunque parece ganar a los puntos la opción de Nacho Sánchez como la gran (y probablemente única) oportunidad de premiar a Mantícora con un personaje oscuro, siempre del gusto de cualquier academia que se precie. Un grande what if como escenario paralelo: ¿Y si Sánchez es ignorado por incómodo, se anularan en votos compartidos entre sí los actores de Modelo 77 en protagonista y dieran paso a que Denis Menochet (As bestas) sea el primer extranjero en llevarse el premio?
Reparto parece una competición entre Ramón Barea (Cinco lobitos) y Luis Zahera (As bestas), con la opción de la interpretación de Zahera algo por encima por ser la más llamativa e impresionable de las dos. Pese a lo difícil que es olvidar al personaje del gallego, la opción de Barea se mantiene fuerte porque el voto iría acompañado de una carga emotiva y de reconocimiento a la larga carrera de un intérprete muy querido en la industria.
En revelación masculina aún más posibilidades a barajar. Aparecen tres apuestas fuertes, con dos liderando. Está la candidatura realmente joven y con futuro en la industria ( (Christian Checa por En los márgenes), la votación de consenso y continuidad ( Mikel Bustamente por Cinco lobitos), pero tampoco se puede descartar a Albert Bosch, que carga con la etiqueta de «no profesional» pero que acaba de ganar la Medalla CEC por su papel en Alcarràs.
Duelos en Documental y Animación

Dos categorías muy disputadas y en las que la Academia se juega un poco desvelar el criterio de los premios. Las nominaciones a los documentales han primado los temas que tratan o los directores conocidos, aunque no sean habituales del género, sobre la originalidad o la innovación cinematográfica de los mismos. Así, no es un año de un favorito claro o uno que rompa los esquemas de la ficción y la no ficción como pudieron ser los dos últimos claros ganadores, El año del descubrimiento (2020) o Quién lo impide (2021).
El pronóstico más fácil es que se tratará de un pulso entre Sintiéndolo mucho, que cuenta con el efecto arrastre de la figura de Joaquín Sabina y un director muy bien considerado en la Academia como Fernando León de Aranoa, y El sostre groc (El techo amarillo), de Isabel Coixet, que tiene de su parte la rabiosa actualidad del tema que trata y otra cineasta de prestigio. Labordeta, un hombre sin más, ganadora del Forqué, sería la outsider a tener en cuenta.
Curiosamente en la quiniela ni entraría A las mujeres de España. María Lejárraga, que tiene el mérito de ser el único título nominado a Forqué, Feroz y Goya en un año tan repartido y de haber ganado sus premios andaluces (ASECAN y Carmen). Complica las predicciones que en las categorías equivalentes de los Feroz y las Medallas CEC se ha premiado a dos títulos que ni siquiera están nominados a estos Goya 2023, La visita y un jardín secreto y El crítico.
En cuanto a la Mejor Película de Animación, ya es motivo de celebración que, al contrario que en 2021 y 2022, hayan «sobrado» candidatas, y que las nominadas sean tan diferentes en sus propuestas artísticas, técnicas y comerciales. La lógica dice que el patoso Tadeo Jones se jugará su tercer Goya contra los ositos de Unicorn Wars, teniendo en cuenta que cualquiera de las dos, como pasó en 2019 con Buñuel en el laberinto de las tortugas contra Klaus, habría sido la ganadora en cualquier otra edición.
Aquí los académicos tienen que decidir no entre niveles de virtuosismo técnico, artístico y de guión sino entre aventuras clásicas tradicionales o una propuesta de animación para adultos más rupturista. Y ambos criterios son aceptables. ¿Qué valdrá más el peso industrial de Tadeo Jones 3, que ha dado trabajo a mucha gente en el sector, o el prestigio e influencia de las productoras de Unicorn Wars —que ya ganaron el año pasado con Valentina—? Eso es lo que hay que preguntarse.
Recrear y producir: Modelo 77 se propone como favorita entre las «técnicas»

Las categorías llamadas «técnicas» —como si no hubiese un proceso creativo detrás de casi todas ellas— suelen ser tratadas como mejunje por el público y el grueso de académicos pero que los profesionales especializados y sectoriales, con poca visibilidad y protagonismo, se toman muy en serio tanto para votarlos como para recibirlos. Son la Dirección de Producción, Fotografía, Montaje, Arte, Vestuario, Sonido, Maquillaje y Peluquería y Efectos Especiales.
Emergen aquí Modelo 77 —sobre todo— y Los renglones torcidos de Dios. Por distintos motivos: valor y experiencia del equipo de producción, mucha adaptabilidad a escenarios y, sobre todo, el tratarse de una historia ambientada en el pasado. Los años 70 ya fueron premiados el año pasado con Las leyes de la frontera, y aquí pueden repetir con estas dos películas, especialmente fuertes en Dirección de Producción, Arte, Vestuario y Maquillaje y Peluquería. En Efectos Especiales puede venir el reconocimiento al otro gran esfuerzo de época: Irati, de Paul Urkijo.
En Fotografía puede ser de nuevo el trabajo y el efecto arrastre de Mejor Película (la rudeza de Álex de Pablo en As bestas), la opción por unas ópticas y texturas más propias del cine independiente (Daniela Cajías, que repetiría el Goya de Las niñas con Alcarràs) o el siempre cumplidor reconocimiento a un Álex Catalán por Modelo 77 que lleva 7 nominaciones pero un solo premio.
En Montaje sobresalen dos por méritos propios: la orquesta de Ana Pfaff por Alcarràs o el trabajo de Fernando Franco y Sergi Díes por Un año, una noche, uno de los montajes más difíciles del curso. Sonido es una incertidumbre, pero puede ser que el efecto técnico de Modelo 77 también tenga mucho que decir aquí, aunque el universo sonoro rural de As bestas —que también puede llevarse el de Mejor Música Original— y Alcarràs es siempre una carta ganadora.
El favoritismo de Cuerdas en las quinielas de cortometrajes

En las categorías aún más olvidadas están las de cortometraje, donde el nivel es alto y es aún más difícil hacer predicciones. Es verdad que nos encontramos una clara favorita en ficción: Cuerdas, de Estibaliz Urresola, que lo tiene todo para llevarse este Goya al Mejor Cortometraje de Ficción al haber ganado en los Forqué y haber conseguido premios hasta en Cannes. Serían sorpresas, aunque nunca imposibles dado el impacto que han tenido, tanto La entrega, de Pedro Díaz, como Arquitectura emocional 1959, de Elías León Simiani, que ha sido nominado en cuatro ocasiones y aún no ha conseguido el premio.
En documental aparecen distintas y variadas propuestas, donde quizás se pueden catalogar dos como las que más favor y atención han recogido. Memoria, de Nerea Barros, que ha tenido una gran trayectoria y tiene el nombre de la actriz como aval y principal forma de atraer la atención de los académicos, y Maldita. A love song to Sarajevo, que cuenta una historia con un protagonista carismático y con discurso que puede seducir rápidamente.
Entre las nominadas en animación, Loop, el multipremiado corto de Pablo Polledri, gana enteros en las quinielas. Como Unicorn Wars, cuenta con el peso específico en la producción de Iván Miñambres (Uniko). Categoría muy competida, la alternativa que ha ido cogiendo algo más de fuerza parece haber sido Amarradas, de Carmen Córdoba, que ha ido causando sensación y nominaciones allá por donde ha pasado.



