Análisis
De ‘La caja 507’ a ‘O que arde’ y los ‘thrillers’ por venir: dos décadas del audiovisual persiguiendo incendios

'El rugir de las llamas' (2025), de Robin Petré.
Luchando con el Mundial de Fútbol, la política o el eclipse, otro verano más los incendios copan la actualidad española, con cada año apañándoselas para batir récords en extensión, gravedad… y ruido mediático. El audiovisual se ha acercado a ellos desde lejos, a veces como excusa, otras como contexto. Enrique Urbizu fue pionero, como de otras tantas cosas, con su La caja 507 (2002), un thriller que hablaba de corrupción y donde el bosque ardía para dejar paso a urbanizaciones de lujo.
El presente juega entre el contexto para dramas que podrían suceder en una inundación o un terremoto y documentales que quieren ir más allá. España no es una burbuja, y mientras más allá de los Pirineos aparecen series como la australiana Fires (2021) o ensayos como El tiempo del fuego, de John Vaillant (Capitán Swing, 2024), aquí aún ha de estrenarse el documental Fuego, de León Siminiani —sobre los grandes incendios de 2025, ahora en trámite de superación— o Els altres focs, de Iván Fernández, y Bajo un fuego, de Martín Cuervo.

Jose A. Cano