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Nadiuska: uso y olvido del gran mito del Destape

Un documental sonoro analiza la vida y carrera de la célebre actriz alemana y la España que la convirtió en un juguete roto

Nadiuska

Roswicha Bertasha Smid Honczar, alias Nadiuska, fue un icono del Destape y un mito erótico para un par de generaciones de españoles… quisiera o no. La vida de la actriz, cantante y empresaria de origen alemán en nuestro país fue de todo menos fácil y tiene un final triste, que se prolonga en la actualidad, con ella interna en un centro religioso para personas con alguna clase de trastorno mental en la provincia de Madrid. Desde Soltero y padre en la vida (1972) hasta Brácula: Condemor II (1997), 25 años de carrera que sirven para explicar otro cine y otra sociedad.

El documental sonoro Nadiuska, de la plataforma Sonora, se ha estrenado este agosto con un repaso pormenorizado de las circunstancias que llevaron a exclusión y a la enfermedad mental a la actriz, entrevistando a compañeros de trabajo como Máximo Valverde, José Sacristán o Josele Román, además de algunos de sus antiguos representantes o algunas amistades de la época en la que ya estaba fuera de los focos. Un contraste que la acompaña desde el shock de su entonces exótica belleza irrumpiendo en las pantallas españolas del tardofranquismo hasta la época reciente en la que vivió en la calle.

Josele Román, como suele ser costumbre, es la excepción entre las actrices de aquel momento, que luego han evitado volver a hablar de la época del Destape -y más sobre casos como el de Nadiuska-, con excepciones como el documental dedicado por RTVE Play a Susana Estrada. Incluso en productos que recuperan esos años como Pajares y CIA o Sesión salvaje, las «musas de la Transición» han evitado revivir un pasado profesional que trayectorias como la de la alemana desvelan como repleto de abusos. Ese miedo a revivir la etapa se ve también en las dificultades que ha tenido el anunciado y, por el momento, fallido, documental Mujeres sin censura, que pretendía recuperar sus voces.

Los años desnudos

Nadiuska
‘Conan, el bárbaro’ (1982), de John Milius.

Conchi Cejudo, subdirectora de contenidos de Sonora, valora que «nadie se siente muy orgulloso del cine del Destape. Ni quienes estuvieron detrás ni las personas que lo protagonizaron, tanto hombres como mujeres, que respondían a roles muy establecidos y a una época». En el caso de las actrices, casi ninguna tiene la oportunidad de cambiar de registro, algo que sí pasó con hombres como José Sacristán, José Luis López Vázquez o Alfredo Landa. «Es muy complejo hablar de los procesos en que una misma ha sido una víctima y ha participado. ¿Cómo has sido utilizada? Hay un proceso de revisionismo en general para entender cómo se ha utilizado el cuerpo de las mujeres».

Al mismo tiempo, Nadiuska es también una reivindicación del cambio de mentalidad sobre la sexualidad femenina que supuso el cine de la época. Participan directores como Félix Sabroso, que retrató todo aquello junto a Dunia Ayaso en la película Los años desnudos. Clasificada S (2008). Cejudo valora que «el Destape lanzó mensajes de apertura a pesar de utilizar el cuerpo de las mujeres para consolidarlos. Se estaba dejando atrás una dictadura que le había dicho a las mujeres lo que podían ser».

Así, Nadiuska llega a España en los 70, siendo muy joven, y ayuda a afianzar esa apertura, la «vitamina D» de Destape que recibe la cultura española. El mismo Jorge Sanz recuerda que el rodaje de Conan, el bárbaro (1982) se detuvo en una fecha muy concreta: el 23 de febrero de 1981. El cine cambiaba y cambiaba el país, en un paralelismo constante que luego llevó a la actriz alemana a ser una de las estrellas de la noche marbellí de los 90.

Con cerca de 50 años, hace 20, Nadiuska fue diagnosticada de esquizofrenia, después de varios fracasos empresariales y vivir con graves estrecheces económicas. La historia del documental, de hecho, arranca desde la localidad madrileña de Alcolea del Pinar, donde la alemana llegó a dormir en la calle, y repasa su paso por la Costa del Sol, sus últimos años en un piso pequeño en Chamberí y su internamiento en el centro de servicios sociales en Ciempozuelos de las Hermanas Hospitalarias, donde continua en la actualidad.

Nadiuska, una mujer sola

Nadiuska: uso y olvido del gran mito del Destape 1
‘Zorrita Martínez’ (1975), de Vicente Escrivá.

Cejudo y Pablo González Batista han dirigido una serie sonora escrita por los periodistas Ximo Peris y Ángela Ruiz y que tiene el giro de estar narrada por Jorge Sanz, quien interpretase al «hijo» de Nadiuska en la citada Conan, el bárbaro (1982). El actor no se oculta y bromea con esa condición de compañero de trabajo infantil de la estrella del Destape, además de dejar caer la lectura inevitable de su propia «desaparición» de la primera línea de los focos, que ya explotó en la serie ¿Qué fue de Jorge Sanz?.

La dirección de sonido de Guillermo García permite además enlazar los diferentes episodios con cortes de sus películas que ilustran con ironía algunos problemas de la vida real de la actriz: en Zorrita Martínez (1975), de Vicente Escrivá, interpreta a una actriz venezolana que se casa por conveniencia para obtener la nacionalidad… algo que ella misma hizo años después por consejo de su representante, Damián Rabal, hermano de Francisco, y que al descubrirse fue un escándalo. Otra ironía: la voz de Nadiuska no se escucha en ninguna de esas cintas, solo en entrevistas, porque siempre era doblada. Su trabajo se reducía a la mera presencia física.

Cejudo concluye: «Creo que el documental habla sobre salud mental, un tema que cuando hablamos de personajes conocidos, todavía sigue siendo complejo. Pero sobre todo se llega ahí buscando quién era realmente Nadiuska en su vida personal, con esa mezcla de orígenes rusos, polacos y judíos y en un país que no conoce. Una mujer que en un determinado contexto, vive aislada, utilizada por su belleza, y siempre se siente sola».

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