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Susana Estrada destapa la hipocresía de la Transición en ‘Susana y el sexo’

El documental de RTVE Play se atreve a dejar al aire las contradicciones y la misoginia de la cultura española a finales de los 70 y primeros 80

Susana Estrada destapa la hipocresía de la Transición en 'Susana y el sexo' 1

Susana y el sexo explica la trayectoria de Susana Estrada como actriz y personaje mediático en la España del Destape y la Transición contraponiendo su imagen pública a los avances de los derechos de las mujeres en la época. El documental, que tira del archivo de RTVE y del testimonio de la propia interesada y expertas en feminismo, además de algún periodista de la época, es una curiosa revisión del ente público sobre su propio papel y también una denuncia, quizás tardía, de la hipocresía de la sociedad española en el cambio cultural que supuso el cambio político.

Estrada en la actualidad se presenta como una persona tan razonable en sus planteamientos como aún indignada por el trato recibido, que se prolonga en una imagen pública aún lastrada por la célebre foto junto a Tierno Galván en la que se le veía un pecho. Esa anécdota, que ha quedado como un ejemplo de los locos años del Destape y la Movida, es, además, un trampantojo que define muy bien la evaluación que hacemos de aquella época.

Por ejemplo, la periodista Celia Blanco, que como divulgadora de temas de sexualidad considera el consultorio que tuviese Estrada en su momento un referente, recuerda ver la foto siendo alumna de un colegio de monja y alucinar «con que alguien enseñase una foto junto a un alcalde». Pero es que la foto es de 1978 y Enrique Tierno Galván no sería elegido alcalde de Madrid hasta un año después, en las primera elecciones municipales de la democracia.

Susana Estrada contra el mundo

Susana Estrada destapa la hipocresía de la Transición en 'Susana y el sexo' 2

Quizás el efecto Mandela con la alcaldía del viejo profesor sea lo de menos, pero es llamativo cuando el documental, muy sencillo en lo formal, juega a desmentirse a sí mismo mostrando las reacciones airadas que Susana Estrada ya tenía ante las preguntas como mínimo irrespetuosas que recibía en su momento de máximo estrellato. Aclarando con evidente enfado que se está hablando de uno de sus espectáculos en un teatro madrileño como si estuviese desnuda la hora completa que duraba cuando solo aparecía sin ropa siete minutos y el resto era música en directo, baile y canciones.

Pero es que el secreto del ensañamiento con Estrada se encuentra quizás en su ausencia absoluta de pelos en la lengua. En una entrevista de los primeros 70 aparece señalando el «camelo» de las «exigencias del guión» para justificar los desnudos en pantalla, explicando que se hacen porque la carne vende y habría que admitirlo. En otro momento, la Susana del pasado irrumpe para declarar a micro que los desnudos son «un sarampión que tenemos ahora» porque «esto no se podía hacer y ahora se puede» y «nos desnudan a las actrices» porque los directores y productores son hombres.

Susana Estrada rodaba películas en paralelo a los denostados Pajares y Esteso -que hacían chistes sobre ella en sus filmes- y la estigmatizada españolada, reventando cines y teatros. Respondía dudas sobre sexualidad en revistas de tirada nacional aclarando a alguna joven de la época que masturbarse no era malo. Y mientras tanto se le abrieron hasta 14 procesos por delito de escándalo público y se organizaban debates sobre si era adecuado que se la entrevistase en televisión. Algo que llega hasta un programa reciente en el que el conductor –Jordi Estadella– le pregunta si una anciana hablando de sexo puede resultar patético.

En mitad de ese maremágnum de violencia vamos a decir que simbólica sobre la diva, irónicamente acaban quedando mal en retrospectiva periodistas como Mercedes Millá, que llega a calificar su trabajo de pornográfico. También aparece un héroe inesperado, Federico Jiménez Losantos, quien tiene una breve intervención señalando -entonces, de archivo, y ahora, entrevistado en el documental- la hipocresía de la época de querer comprar las revistas de desnudos y a la vez denunciar a la actriz que sale en la portada.

Susana Estrada y todas las demás

Susana Estrada destapa la hipocresía de la Transición en 'Susana y el sexo' 3

Todo esto se va hilando con testimonios de la época sobre la llegada del divorcio, la píldora anticonceptiva o la primera ley del aborto, que matizan expertas actuales o la propia Susana Estrada, que tuvo problemas como mujer separada y cuando quiso empezar a tomar medidas de planificación familiar después de ser madre dos veces.

La revolución de las starlettes enseñando cacha para gozo morboso del público en situaciones que hoy incluso nos parecerían ingenuas, se nos cuenta, era paralela a otra institucional y en la calle, que siempre hemos visto por el filtro de ficción un tanto conservador de producciones como Anillos de oro o similares, rodadas en el momento para provocar pero no molestar a nadie, si ello era posible.

El documental está dedicado «a las que abrieron camino y a todos aquellos que fueron juzgados por defender su libertad». En uno de sus alegatos finales Susana Estrada repasa como su trayectoria profesional afectó a su vida personal, sintiendo el rechazo de sus padres y teniendo que velar por la intimidad de sus hijos. Por el camino recuerda a otras compañeras de profesión como María José Cantudo, Mari Carmen Carrión o Bárbara Rey que sufrieron procesos similares.

Susana y el sexo, en fin, no va tanto sobre Susana o sobre el sexo como sobre la hipocresía de un país en un momento concreto de su historia, enfrentando a quienes lo vivieron a sus propias palabras de aquél momento y a quienes no a la incómoda idea de si de aquellos polvos vinieron estos lodos y seguimos sin ser capaces de hablar de determinados temas sin moralina o vergüenza, del tipo que sea.

Imágenes: Fotogramas de Susana y el sexo – RTVE Play

Puedes ver Susana y el sexo completo online aquí.

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