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Entrevistas

«El boom audiovisual que vivimos hay que aprovecharlo para beneficio social y humano»

Javier Santamaría, director de los Premios CYGNUS, habla del cine solidario y de valores en España o de cómo leer en ese sentido el crecimiento del audiovisual español
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El jueves 20 de enero se celebra la 4ª Edición de los Premios CYGNUS, que reconocen el cine y las series en las que brillen valores como la solidaridad, la inclusión social o la igualdad en España. Estos galardones, nacidos en el seno académico de la Universidad de Alcalá (UAH), son la punta de lanza de una asociación (ACIVAS) y un Instituto universitario (CIMUART) dedicados al fomento, difusión y estudio de producciones audiovisuales que mejoren, de alguna manera, la cultura audiovisual.

En un año en el que han ganado los Cygnus Maixabel, Mediterráneo, La fortuna o 100 días con la Tata, el máximo responsable de CYGNUS, ACIVAS y CIMUART, Javier Santamaría, atiende a Cine con Ñ para hablar sobre los objetivos y funcionamiento de estos premios, la situación del cine social en España o de cómo hay que leer el boom actual en la demanda de audiovisual español.

En unos premios «de concepto» como los CYGNUS hay que hacerse la pregunta más obvia: ¿Qué tiene que tener una película o una serie para llevarse el premio y cómo funciona el proceso de elegirlas?

Las producciones que acabamos eligiendo tienen que moverse en el ámbito de la solidaridad y de los valores sociales, ese es el objetivo. Los parámetros que buscamos en las películas son de esa características, de series y películas que reflejen algo más que un esquema de sensaciones y emociones, que vayan un poco más allá.

El proceso viene del ámbito académico, no es un proceso de festival en el que hay candidatos, un comité, etc… Nosotros vemos y estudiamos las películas y series que se van estrenando a lo largo del año, vemos los objetivos que nos vamos marcando dentro del cine solidario y de valores y ahí empezamos a ver qué películas y series de televisión traducen mejor esos parámetros. Luego se hace una selección y de ahí elegimos a los ganadores.

Este año ha sido Maixabel la gran ganadora de los Cygnus, ¿qué destacarías de la película?

De las que están premiadas, fue de las que nos enamoramos desde el primer momento. La dirección y las interpretaciones son de una calidad estupenda, pero para nosotros era muy importante sobre todo resaltar lo que transmitía en cuanto al encuentro de las sociedades, de dejar un pasado lamentable atrás y mirar hacia adelante. Nos gustó mucho que esta película reflejara el inicio de una conviviencia, el no encallarse en unos parámetros del pasado, el de poner la vista en el futuro. Ahí la película tiene unos valores muy fuertes.

Con la reletivamente corta trayectoria de los premios, ¿qué balance hacéis de estos años?

El balance en general es bueno. Este es el cuarto año que hacemos los Premios: los dos primeros fueron estupendamente, y justo después del segundo, en marzo de 2020, nos cayó el COVID inesperado. Con todo, creo que con esta cuarta edición nos hemos encontrado con algo muy curioso a partir de la situación y que ya se ha asentado: que la pandemia nos está demostrando que tenemos que mirar cada vez más lo que tenemos al lado. El referente de las películas solidarias y de valores son de un ejemplo a seguir para ver lo que nos ocurre entre todos. Muchas veces estamos inmersos en la dinámica diaria y no nos fijamos en lo que nos pasa, y creo que estas producciones pueden ser el reflejo de este tipo de cine que siempre se ha hecho en España.

«Entre todos estamos fomentando que estemos en un nivel industrial altísimo»

Desde la Universidad de Alcalá se creó también el Instituto para el Estudio y Desarrrolo de las Artes y las Ciencias Audiovisuales (CIMUART), que son los organizadores del evento. ¿Cómo se valora su actividad?

Con el Instituto llevamos tres años, con el objetivo de fortalecer la unión académica, profesional y cultural. Eso es lo que hacemos, unir distintos ámbitos, y creo que eso nos hace hueco en la sociedad porque la atravesamos. Lo estamos haciendo a través de distintos encuentros, como los Cafés CIMUART, actividades, coloquios o reforzando a los propios Premios CYGNUS. Es sobre todo un trabajo por la innovación y la difusión de la importancia del audiovisual en la sociedad actual. Hay un boom, también con los videojuegos, y un potencial enorme, y ahí estamos nosotros institucionalizándolo y fortaleciéndolo.

Recientemente también la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) abrió el Instituto del Cine Español, dedicado a los estudios académicos en torno a nuestro audiovisual. ¿Crees que ese boom tiene que ver con la ampliación de los estudios académicos del que formáis parte?

Sí, seguro. Basta con ver, por ejemplo, el potencial profesional y de creatividad que estamos impregnando en el extranjero. Eso es por el cine, pero también por las series de televisión españolas, que se están viendo en medio mundo. Es un momento profesional muy importante y hay que potenciarlo y comprenderlo. Cada uno desde su rinconcito, como puede, pero entre todos estamos fomentando que estemos en un nivel industrial altísimo.

Viendo la difícil situación de otros sectores en la estructura tradicional de la industria (distribución y exhibición) se crea una cierta paradoja con respecto a ese gran momento de producción. ¿Cómo leer esa situación?

Los hábitos cambian, como las sociedades. Hay que ponerse en cada momento a analizar y comprender lo que impera y por qué. Pienso que llegará un momento de estabilidad una vez que la situación de la pandemia se acabe. Aún está coleando, más ahora con la ómicron. Tiene que llegar un momento en el que la gente que consuma audiovisual en los espacios habituales del cine, que es nuestro lugar de naturaleza, y acompasarlo a este crecimiento del streaming.

Todo se va a ir acomodando. Ahora hay otros mecanismos para consumir, la gente los pide y eso da cada vez más fuerza al audiovisual. Muchos compañeros comentan que les cuesta encontrar técnicos, que todos buscan buenos profesionales. Eso demuestra que estamos en un momento de actividad y movimiento del que hay que beneficiarse entre todos y en todos los sentidos.

Volviendo a la temática de los CYGNUS, ¿tiene alguna tarea pendiente el cine español a la hora de reflejar esos valores sociales?

Siempre hemos hecho un cine social comprometido. Hemos mirado mucho lo que nos ocurre al lado. Es nuestra idiosincrasia, nuestra forma de ser. Ahora es un momento en el que cada vez vivimos en un mundo más egoista, de vivir en nuestra burbuja, pero lo que hemos pasado con la pandemia nos ha hecho pasarlo de otra manera, más como una piña. Es una oportunidad de darse cuenta de que el cine comprometido va en ese mismo sentido. Vendrá un momento muy bonito, de encuentro social, que cada vez va a ser mayor.

¿Saldremos mejores de esta entonces y el cine lo reflejará?

Sí, y la estadística lo está diciendo, que cada vez se demanda más audiovisual, algo que vemos desde nuestras labores de difusión y enseñanza para que se entienda también que ese boom audiovisual que vivimos hay que aprovecharlo para beneficio social y humano. Si es al contrario, mal vamos.

Imagen de portada: Javier Santamaría (cedida por Zénit Comunicación)

Arturo Tena

Arturo Tena

Graduado en Periodismo por la Universidad Carlos III de Madrid. Escribe crítica y análisis de cine desde 2010 y es socio de ACCEC (Associació Catalana de la Crítica i l'Escriptura Cinematogràfica). Después de trabajar en CTXT, desde 2018 dirige el medio especializado Cine con Ñ.