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La venganza de Don Mendo: Fernán Gómez desatado

El madrileño dirigió en 1961 esta astracanada al mismo tiempo parodia y homenaje al teatro español del siglo anterior y al cine relamido y cursi derivado.

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La venganza de Don Mendo narra las andanzas del citado Mendo, caballero castellano medieval enamorado de Magdalena, la hija de don Nuño Manso de Jarama. Pero ella está prometida a don Pero de Toro, amigo del rey Alfonso VII. Para proteger el honor de Magdalena y asegurar su matrimonio, Don Mendo acabará encarcelado y emparedado. Tras conseguir escapar, prepara la venganza sobre todos aquellos que se cebaron con su desgracia.

Fernando Fernán Gómez rueda aquí una astracanada en sentido estricto, una comedia teatral bufa, paródica, pasada de rosca, payasa… Mamarracha, vaya, mamarracha a más no poder. Y con chistes de guarreridas tan sutiles para la época como Arévalo para la nuestra. Una parodia de una parodia, que ya son ganas.

Estrenada a principios de los 60, fue una de sus primeras cintas como director y una de las que más se salen de su tono habitual, con un componente teatral tan relevante que todos las localizaciones son, básicamente, decorados escénicos. Como realizador y como protagonista, el madrileño se lo pasa en grande acompañado de un reparto de grandes cómicos de la época, como Antonio Garisa, Lina Canalejas o Paco Camoiras.

La venganza de Don Mendo, el teatro

La venganza de Don Mendo: Fernán Gómez desatado 1

La obra de Pedro Muñoz Seca era una parodia del teatro malo de la época, que se burlaba de sus conflictos alambicados, su Edad Media de cartón y su falso castellano antiguo. Don Mendo, más que antihéroe, es un personaje de lo que luego sería la Escuela Bruguera, un tipo un poco estúpido, torpe y exagerado que no se merece las desgracias que sufre pero es él mismo quien las provoca.

El astracán es uno de los géneros más españoles que existen, con una amplia tradición que hunde sus raíces en lo más cafre de la poesía y el teatro medieval, atraviesa el Siglo de Oro a través del mismísimo don Francisco de Quevedo y llega hasta nosotros pasando por Valle-Inclán y nuestro Mariano Ozores para culminar en La que se avecina. El astracán es tan parodia como sátira y busca retratar en el ridículo aquello que se refleja.

Fernando Fernán Gómez siempre fue un gran cinéfilo, pero también un hombre de teatro. La venganza de don Mendo era ya su sexta película. Después de La vida por delante y La vida alrededor y antes de su gran tropezón con el Régimen, El mundo sigue, adaptaba aquí a un autor brillante -admirado por Valle-Inclán- pero conservador, de prestigio durante la Dictadura al ser una de las víctimas de los fusilamientos de Paracuellos.

La venganza de Don Mendo, el Franquismo

La venganza de don Mendo

Muñoz Seca se burlaba de cierto tipo de teatro de la etapa de la Restauración, que copiaba el estilo del Romanticismo y tendía a la cursilería y la épica de cartón piedra. Un género ya anticuado para los 50 y 60 pero que tenía su revival en parte de la ficción oficialista del Franquismo o el falangismo, que escribían de El Cid «con camisa azul». Fernán Gómez no se burla de los malos escritores, sino de la cursilería de todo un Régimen.

El drama impostado y el barroquismo hueco como presunta alta literatura eran los tropos que escondían unos valores hipócritas y utilitarios en la España de Muñoz Seca y 50 años después en la de Fernán Gómez. La doble moral de las damas de virtud de puertas afuera y los soberanos que se pretenden dignos y son débiles y mentirosos es tanto la de la época de Alfonso XIII como la Franco. La bilis de Fernán Gómez, tan presente en toda su vertiente como escritor, se vierte aquí de forma sutil disfrazada de parodia en la prosa -o más bien, el verso- del dramaturgo.

Un película menor en la trayectoria de Fernando Fernán Gómez esta La venganza de Don Mendo pero, aún así, una gran muestra de su buen hacer como actor de comedia y del carácter popular e irreverente que siempre supo darle a su cine. Un filme que quizás necesite algo de contexto pero que ayuda a entender una forma de vivir el cine y el teatro hoy casi olvidada.

Puedes ver La venganza de don Mendo completa online aquí.

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