Críticas
La senda del pecado: Insulta más, insulta mejor

Stills de 'La senda del pecado'. Montaje: ©Cine con Ñ
La senda del pecado es la historia de la carrera como actor y cómico de Juan Dávila, conocido por su show en el que improvisa a partir de la participación del público haciendo chistes sobre los temas más delicados posibles —raza, discapacidad, machismo, religión.. elija usted el que más ofensivo considere—. La película repasa sus orígenes como aspirante a actor con 32 años, tras abandonar un puesto seguro con una plaza en la Policía Municipal en Alcobendas, y su formación a partir de espectáculos de improvisación y giras con pocos recursos por los pueblos de España, hasta conseguir hacerse viral en redes y desde ahí convertirse en uno de los cómicos más exitosos de la actualidad.
Un documental curioso. Aunque tenemos una época de biopics o falsos biopics de cómicos interpretándose a sí mismos —Saben aquell, El fin de la comedia, Mira lo que has hecho, El último show (si apuramos, incluso De caperucita a loba entra ahí)—, es algo más raro ver esto: el seguimiento de una gira de uno de ellos como si fuese una estrella musical. Quizás, como producto, hay que ponerlo más en relación con los documentales de Ilia Topuria o David Bisbal, salvando las distancias entre los tres personajes. Este también va en la línea de aprovechar la viralidad de un famoso muy famoso que además tenga una historia que quede bien a nivel narrativo (y él susodicho tenga ganas de explicarse).

Jose A. Cano