1. Reportajes
  2. Los secretos de las elecciones de la Academia de Cine: mucho más que cambiar de presidente

Los secretos de las elecciones de la Academia de Cine: mucho más que cambiar de presidente

El próximo sábado la Academia renueva su Junta Directiva con una nueva presidencia y 15 nuevos vocales. Candidatos y vocales veteranos y explican cómo funciona el proceso por dentro

Los secretos de las elecciones de la Academia de Cine: mucho más que cambiar de presidente 1

El próximo sábado 4 de junio se renuevan la mitad de los miembros de la Junta Directiva de la Academia de Cine. Como siempre, la atención mediática se centra en la presidencia, con récord de candidaturas, hasta cuatro, presentadas en un acto público en la sede de la institución que desde la prensa hemos cubierto con aire electoral propio de otro tipo de comicios, más pegados a los partidos políticos. Pero la lógica electoral de una institución como la Academia no es tan simple como la de candidaturas «continuistas» y «reformadoras» o reducirlo todo a los tres candidatos a presidencia y vicepresidencias.

En la asamblea del sábado cambiarán también 15 vocales y otros 15 continuarán con el mandato que empezaron hace dos años, en 2020. Uno entra nuevo y otro permanece por cada una de las especialidades reconocidas en la Junta Directiva de la Academia de Cine, desde Dirección hasta Maquillaje y Peluquería pasando por Animación, Montaje o Dirección de Producción, entre otras. Cada académico vota exclusivamente en la especialidad en la que esta registrado, y luego todos votan a la presidencia.

En la Junta Directiva de la Academia de Cine «al principio, hasta que te enteras un poco del rollo, puede ser muy confuso, así que para que haya continuidad, siempre hay uno que se mantiene, o sería muy caótico cambiar a todo el mundo cada cuatro años. Así que en Sonido yo me marcho pero se queda Juan Ferro más la persona que entre nueva», explica David Rodríguez, vocal por la especialidad de Sonido los últimos 10 años y uno de los que dejará su puesto este sábado. Cuando le preguntamos por el peso mediático que se le da a los relevos en la presidencia comenta: «Un presidente no puede hacer nada si la Junta no quiere».

El «relativo» poder de la presidencia de la Academia

Junta Directiva de la Academia de Cine

Los acuerdos de la Junta Directiva de la Academia de Cine se aprueban por mayoría simple, salvo en los casos en los que en los Estatutos se indique que sea necesaria una mayoría de dos tercios. Pero es que además muchas decisiones relevantes luego recaen en la Asamblea General. «El poder de decisión de la presidencia es muy relativo, lo que pasa que tienen el ‘marrón’ de la representación pública de la Academia, y eso les pone encima una lupa gigante y mucho desgaste. Los vocales pasamos desapercibidos, en mi caso como mucho saben quién soy mis compañeros sonidistas. A quienes están en la presidencia hay que agradecerles su trabajo».

Desde la institución explican que el papel de los vocales en la Junta Directiva de la Academia de Cine es «de carácter representativo de cada una de las especialidades de las que forman parte». También las comisiones de especialidad se eligen mediante votaciones de los miembros de cada una de las especialidades. Las tres personas más votadas en cada proceso electoral son las que conforman la comisión, siendo la vocal la más votada de las tres. El total de la comisión son seis personas, así que se renuevan a la mitad cada dos años. La misión de estas comisiones es consultiva y de enlace entre la Junta Directiva y el resto de los miembros de la Academia por cada una de las especialidades.

David Rodríguez ha coincidido con cuatro presidentes: Enrique González Macho, Antonio Resines, Yvonne Blake y el actual, Mariano Barroso. Su tiempo como vocal ha sido de una década porque entre un mandato y otro se redujo el tiempo de los mismos de seis a cuatro años. «Un presidente con la Junta en contra no podría trabajar, pero lo normal es que la presidencia proponga, por decirlo así». Pone el ejemplo de la creación de la Residencias de la Academia, que fueron «una iniciativa de Mariano Barroso, él dijo: ‘se puede hacer esto y se puede financiar así’ y la Junta lo apoyó. Luego otras decisiones del día a día sí que salen de las vocalías, pero las generales o más importantes suelen funcionar así».

Comisiones, asociaciones y transmitir los problemas del sector

Junta Directiva de la Academia de Cine

Rodríguez también aclara la función de las comisiones que no son de especialidad, como la de cortometrajes, que reúne varias veces al año a representantes de la Junta Directiva de la Academia, académicos y las principales asociaciones del sector del corto. «El problema con los cortos es que no son una especialidad, más bien un formato, un tipo de película, no es como Animación, Documental… o Montaje o Sonido. Así que no están representados directamente. Por eso existe una comisión que por ejemplo va puliendo el sistema de votación de los Goya, donde comentamos problemas y mejoramos».

El cineasta Jorge Naranjo es uno de los aspirantes a nuevo vocal de la Junta Directiva de la Academia de Cine, en su caso por la especialidad de Dirección y nos explica al teléfono que en los últimos años, desde que vive en Madrid y se hizo académico, es «parte activa»: acude a los pases, coloquios y proyecciones y ha participado en la Residencias. Entiende que «hay que devolver una parte de ese trabajo a la Academia» y también que su objetivo, como ya apuntó cuando intervino en la presentación de las ternas que aspiran a la Presidencia, es potenciar la descentralización de las actividades, llevar esos ciclos y demás «fuera de Madrid«.

En este caso Naranjo, que actualmente preside la Asociación de Cineastas de Andalucía (CINA) o está presente en otras como DAMA, entiende que parte la aportación de las vocalías es la de servir de canal «de lo que ocurre en el asociacionismo y el resto del sector, también en las escuelas y demás». Y también convertirlo «en presión, en ‘lobby’. Hay decisiones que no dependen de la Academia, pero puede señalar dónde están los problemas». Como ejemplo pone la última reunión de DAMA con el Ministerio de Cultura, en la que se apuntó a la dificultad de los directores mayores de 55 años para acceder a ayudas. Un dato surgido del informe Dirigir obras audiovisuales en España: radiografía sociolaboral de la profesión, en el que también participó la propia Academia. «Para eso sirve», concluye.

Foto principal: Candidaturas a la presidencia de la Junta Directiva de la Academia de Cine – Academia de Cine

Menú