Críticas | Netflix
Manual para señoritas: Tacitas, Ibiza, Locomía

Stills de 'Manual para señoritas'. ©Manuel Fernández Valdés. Montaje: ©Cine con Ñ
Elena Bianda es la narradora de su propio Manual para señoritas. Es la mejor carabina de Madrid: los padres de la buena sociedad la contratan para que encuentre los mejores pretendientes para sus hijas y se asegure de que todos tengan un comportamiento decente. Todo se complica cuando es contratada para ejercer como nueva dama de compañía de las hermanas Mencía, las tres hijas de un adinerado y estricto viudo, a cada cuál más extravagante y complicada de llevar. Y aún más cuando aparece Santiago, el apuesto ahijado del señor Mencía, pretendiente secreto de la mayor de las hermanas… y de la propia Elena.
Si algo no está estropeado, ¿para qué vas a arreglarlo? Esta serie tiene elementos de casi todos los éxitos recientes de Netflix, pero en especial Los Bridgerton (2020- ) y su locura erótico-festiva con una vaga excusa de época. La diferencia más grande, leves toques castizos aparte —mínimos, menciones a Bécquer y a Cádiz, aunque es Madrid y salga un Retiro idealizado, podría ser cualquier lugar y momento—, es que aquello es un fanfic de Jane Austen con sexo (y en la serie, diversidad racial) y esto es muchísimo más comedia, más autoconsciente y meta con el toque de dos estrellitas españolas de la N roja: Nadia de Santiago (El tiempo que te doy) y Álvaro Mel (Un cuento perfecto).


Jose A. Cano