CRÍTICAS | FESTIVAL DE SAN SEBASTIÁN 2026
‘Ruega por nosotras’, un ‘thriller’ de fugas para retratar la crueldad del Patronato de la Mujer franquista

Zoe Bonafonte en 'Ruega por nosotras'. ©David Herranz
Ruega por nosotras sigue a Ana, una adolescente de la Barcelona de 1974 con una familia muy conservadora. Una noche sale de fiesta, se le va la mano con el alcohol y, como lleva minifalda, la Policía la confunde con una prostituta. La reacción de sus padres es entregarla al Patronato de Protección a la Mujer, donde las monjas la someten a ellas y otras jóvenes a un régimen casi carcelario, de tortura y trabajo esclavo. Ahí Ana conoce a Sole, una joven de pueblo encerrada por encontrarla durmiendo en la calle. Ambas pondrán en juego todos los recursos a su alcance para intentar escapar antes de perder años de su vida bajo la tutela religiosa.
Daniel Monzón ha dirigido un thriller carcelario sobre fugas más que una película de época o de denuncia, que también. Parece una broma porque se trata del mismo director de Celda 211 (2009) y que suele tener buen pulso para el thriller, pero solo hace falta verla para comprender que no se podía hacer de otra manera. La historia de las niñas o jóvenes en manos del Patronato de Protección a la Mujer se puede calificar de tortura, como los numerosos testimonios hechos públicos en los últimos años demuestran, y aunque Ana y Sole sean personajes ficticios, sus experiencias están basadas en sucesos más que reales y documentados.


Jose A. Cano