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Heridas: Españolizar el melodrama

La adaptación de la turca ‘Madre’, presentada en el Festival de Málaga, es un melodrama efectivo aunque algo tópico cuyo desarrollo marcará si es solo otro más

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Heridas es la historia de Manuela y Alba, la primera una científica de menos de 30 años que vive sola mientras se dedica al estudio de las aves y los humedales de Andalucía y la segunda una niña cuya madre trabaja de día y duerme de noche y la desatiende habitualmente. Ambas se encontrarán casi por casualidad y entre ellas se creará una solidaridad que hará que la adulta desee tomar más responsabilidades en el cuidado de la menor. Pero nada es tan fácil, y hay razones en el pasado de Manuela para que se despierte lo que aparenta ser el instinto maternal.

La segunda adaptación a España de un éxito turco, de nuevo de la mano de Atresmedia, se presentó este 20 de marzo en el marco del Festival de Málaga, es decir, a efectos de su productora, en casa. En este caso se trata de la traslación a España de la turca Madre Anne en el original-, a su vez un remedo de la Mother original japonesa. La historia de una joven profesional que nunca quiso tener una familia pero la encuentra en la figura de una niña desvalida… o no.

El primer episodio, el único visto hasta ahora y a la espera del estreno en ATRESPlayer o en abierto, es poco más que un planteamiento de la situación, efectivo pero plano. Es evidente que la serie tiene personalidad independiente a la de sus versiones anteriores, sobre todo por el esfuerzo en vincularla al contexto de nuestro país, pero corre el riesgo de que esa personalidad sea simplemente la de otro melodrama con buenos sentimientos y cierta moralina conservadora en la que cae a veces nuestro prime time.

Crítica de Heridas, capítulo 1, sin spoilers

Heridas: Españolizar el melodrama 1

Bueno, sin spoilers relativos. A poco que se conozca el argumento se sabe que Manuela, la protagonista que interpreta Adriana Ugarte, establece un vínculo con la joven Alba, y que dicha relación evolucionará de alguna manera hasta una suerte de maternidad sustituta. Cómo se llega ahí en estos primeros 50 minutos y qué ocurrirá a partir de ese momento son las preguntas que determinarán si el melodrama de Heridas, porque es un melodrama y eso no es malo, es un producto más o uno con cosas que decir.

De momento Ugarte sigue demostrando que tiene pillado el tono a lo que piden de ella en estos protagonistas de «sufridora», no sabemos de momento si incluyendo su cuarta escena de violación en apenas un año y medio, con la polémica consabida que ya levantó Parot -quizás de pronto estreno en abierto en RTVE-. Manuela, en todo caso, no necesita «volverse fuerte» como se nos vende a otras heroínas, sino que ya lo es y lo que da inicio a la acción es lo que decide hacer cuando percibe una situación de vulnerabilidad o injusticia.

Porque la clave en Heridas es que lo que vemos hacer a la protagonista es, básicamente, ilegal y un atolladero moral tremendo. Aunque la serie se cuenta desde su punto de vista, no se nos ahorra la crueldad de la manera en que ejecuta su decisión y las consecuencias que ello tiene en la vida de otros personajes que, aunque son básicamente negativos y tópicos un poco moralistas con patas, al menos siguen siendo considerados como seres humanos por el guión.

Cabeza de (serie) turca

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La gracia aquí es que el mismo título se convierte en spoiler, no tanto del argumento como del cambio de enfoque respecto a las versiones japonesa y turca. Es más, la española se parece más a la original que a la adaptación intermedia que es conocida en nuestro país, aunque cambien detalles (entre otros, el empleo de la protagonista, que en las otras series es profesora). La serie dirigida por Tito López Amado y Juanma Pachón quiere centrarse en los traumas comunes entre Manuela, Alba e incluso la madre de esta, Yolanda, en este caso interpretada por María León y casi tantos minutos y protagonismo en las promos como las anteriores.

En Heridas es imposible no percibir cierto deje clasista, inherente a los culebrones de los que proviene, pero al menos se cuida mucho de caer en la pornografía de la pobreza o en la truculencia cuando presenta la situación familiar de la niña. Eso sí, de momento aparenta estar un escalón por debajo de Alba, actualmente en emisión en Antena 3 y de la misma casa, y queda por ver qué será de Si lo hubiera sabido, que implica el fichaje por Netflix de la guionista Ece Yörenç (Fatmagül).

Así que, con un solo episodio para contemplar, Heridas se presenta como un melodrama efectivo y con la habitual factura de Buendía Estudios o Atresmedia TV, pero que puede perfectamente ser una serie más que se nos olvide mañana. Al menos, ante el empeño por adaptar éxitos turcos de difícil encaje en la cultura española, se esfuerza por solo traer los ejes temáticos y dotar de suficiente vinculación local a la historia como para que merezca la pena y tenga sentido. En fin, que no hay conclusión con apenas un capítulo, simplemente el deseo de darle una oportunidad.

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