1. Noticias
  2. Festivales
  3. Bullying y terror cárnico en ‘Cerdita’

Bullying y terror cárnico en ‘Cerdita’

Carlota Pereda estrena en San Sebastián esta película que incorpora la reflexión corporal a un lúdico cine de género

Bullying y terror cárnico en 'Cerdita' 1

Cerdita cuenta la historia de Sara (Laura Galán), una adolescente de un pueblo extremeño que tiene que sufrir a diario la marginación y las burlas de las demás por su aspecto físico. Un día, un misterioso hombre frena con violencia el acoso, y Sara tiene que decidir si denunciar o encubrir a su salvador frente al resto del pueblo y a su familia. La película es una reinterpretación del cortometraje del mismo nombre que ganó el Goya a Mejor Cortometraje de Ficción en 2018.

Carlota Pereda presenta ahora un largometraje que ahonda en el tema social de fondo del cortometraje, el bullying, dentro de una calurosa Extremadura en la que cabe la comedia recia, el thriller o detonaciones derivadas del terror. Cerdita sabe cómo tomarse muy en serio la brutalidad del acoso a través del dilema moral que vive su protagonista y también incorporar lo lúdico que hay en su juego de géneros.

Todo el dispositivo se puede sintetizar en la rotunda presencia y la frágil estabilidad de su protagonista, que Pereda acompaña con mimo pero sin paños calientes hasta en las proporciones de la imagen (4:3). Un duro viaje que incorpora sentido del humor y mala hostia a la corriente rural de autodescubrimiento femenino en el cine español (El agua, Libertad, Las niñas…).

Todo sobre tu carne

Bullying y terror cárnico en 'Cerdita' 2

En Cerdita todo es carne. Ya sea en la tienda de sus padres o en un chapuzón en la piscina, a Sara todo le recuerda a esa cárcel corporal en la que vive. Los seleccionados colores pastel, contrastados con el paisaje extremeño, expanden una sensación casi somática que abruma al ojo. Pereda potencia así la nula autoestima y la espiral autodestructiva de su protagonista, recordando que la alargada sombra del bullying -captada también en su versión zeta, a través de las redes sociales- toca directamente la salud mental y física de las víctimas.

Laura Galán aparece no solo como la inevitable reina de la función cárnica, sino que es capaz de darle una dignidad al vilpendiado personaje incluso en los momentos de silencio más impotentes y las explosiones más ridículas. Al final, la reflexión sobre el cuerpo se da la vuelta en la ambigua situacion en la que se encuentra su protagonista: Sara pasa de ser una esclava de la mirada de los demás a convertirse en un sujeto de deseo.

Gordofobia y género en Cerdita

Bullying y terror cárnico en 'Cerdita' 3

Desde ese universo carnal y el empoderamiento del cuerpo disidente, Carlota Pereda le da un buen sopapo a la gordofobia. Es inteligente también cómo la película desestabiliza el concepto de la justicia moral desde la perspectiva de la víctima. La historia de Cerdita proyecta una fantasía: el o la bully podría recibir… ¿su merecido? Ahí es donde la película presenta una especie de juego moral, clásico del cine de venganza, que funciona perfectamente en la deriva de género que va cogiendo la historia.

Como ópera prima con sus varias inseguridades, a Cerdita se la podría acusar de estar demasiado pendiente de referentes de la serie B o directamente de clásicos del terror, pero es difícil no rendirse al juego y a sus buenas dosis de humor negro. Sujeta a su imaginario extremeño y en busca de liberación, Pereda ha hecho una película inteligente, que trata de forma empática y cinematográfica un asunto difícil sin olvidarse de ser simpática. Y además tiene a Carmen Machi on fire. Otro de los debuts en largo del cine español a tener en cuenta este 2022.

Imágenes: fotogramas de Cerdita – Filmax

Menú