Historia de un asalto
‘Capitolio vs. Capitolio’: cómo Estados Unidos se mira al espejo (y no se reconoce)

Fotograma de 'Capitolio vs. Capitolio'
¿Cómo explicar el momento social y político que vive Estados Unidos? Quizá una de las claves esté en cómo una parte de sus ciudadanos se explican a sí mismos. Esa es la teoría del director español Javier Horcajada, que ha ideado un formato documental construido a partir de vídeos subidos a Internet por los propios norteamericanos. De ahí han salido ya dos películas: From My Cold Dead Hands (2024), que gira en torno a la cultura de las armas, y Capitolio vs. Capitolio, de estreno en Movistar Plus+, que reconstruye el fallido intento de autogolpe de Estado tras las elecciones presidenciales de 2020.
Capitolio vs. Capitolio convenció a los espectadores (Premio del Público) del pasado festival Documenta Madrid con un montaje que intercala vídeos propagandísticos de archivo de los años 50 sobre los valores fundacionales de la democracia y la constitución norteamericana con todo lo que ocurrió el 6 de enero de 2021 en Capitol Hill, en Washington D.C., captado desde el móvil de los propios manifestantes y asaltantes. Desde el discurso matutino de Donald Trump denunciando un supuesto amaño electoral, pasando por la marcha hacia las instituciones, hasta lo que se vivió en el interior y exterior de las instituciones.
Cuatro años después de los hechos, el regreso de Donald Trump a la presidencia da a Capitolio vs. Capitolio una lectura de actualidad que, asegura Javier Horcajada a Cine con Ñ, no ha sido buscada: «La película la terminamos de montar el 26 de julio de 2024 [tres meses antes de las elecciones] y pensamos ‘bueno, esto le va a interesar a cuatro personas’, porque Kamala Harris iba a ganar». El haberse equivocado en esa predicción, comenta el director, «sí que le da una dimensión distinta a la película. Antes podía ser algo arqueológico, de ‘esto pasó y ya ha quedado atrás’, pero ahora es al revés: esto pasó y se ha quedado en nada comparado con lo que está haciendo ahora Trump».
Capitolio vs. Capitolio, una película por contraste
La de la vuelta de Trump no fue la única casualidad para que Capitolio vs. Capitolio sea la película que es. «Mi idea inicial era hacer una película sobre el Capitolio en tiempo real, con todas las cámaras que se hubieran usado durante la jornada», explica Horcajada sobre el proyecto, «y al recabar el material me di cuenta de que había ciertos lemas que coreaban durante el día del asalto, determinadas consignas repetidas, que trazaban un puente muy bueno con materiales de archivo que ya tenía acumulados de antes simplemente porque me parecían interesantes».
En su arranque, en el único momento en el que el documental interviene en el mensaje más allá del montaje, la película ofrece un título alternativo que desvela sus intenciones:Capitolio vs. Capitolio… «o cómo atontar a la población hasta que los símbolos fundacionales de un país pierdan todo su significado». Democracia, libertad, ciudadanía, valores… el filme recoge estos conceptos para que, según el director, «puedas ver cómo cosas tan importantes, si las defines de una manera tan hueca, al final pueden perder su significado real y que aparezca alguien, por ejemplo Trump, que sepa cómo utilizar esas palabras en su propio beneficio personal».
«La diferencia entre la imagen que tienen de sí mismos y la realidad es cada vez más grande»
La reunión de las imágenes del asalto al Capitolio y el metraje antiguo tienen la intención de funcionar «por oposición. Si el archivo más antiguo está en blanco y negro y en formato 4:3. pues voy a hacer que el nuevo sea en color y en formato móvil, en vertical, que apela directamente al lenguaje de las redes sociales, que es donde se propagó mucho del metraje del asalto al Capitolio», dice Horcajada, que aprovecha también su experiencia como supervisor de posproducción para seleccionar y aprovechar al máximo (imagen, sonido, edición…) cada fragmento.
Una saga norteamericana que no acaba
Con From My Cold Dead Hands y Capitolio vs. Capitolio ya estrenadas, Javier Horcajada prepara ahora una película sobre «comida basura y fama a cualquier precio» —relacionada con el fenómeno del mukbang, detalla—, que completará su trilogía sobre cómo los estadounidenses se representan a sí mismos. Tras analizar muchas horas de vídeos en plataformas como YouTube, el cineasta piensa que, aunque esa imagen «no es nada nueva (somos el mejor país del mundo, el más libre y el más de todo)», ahora «llevan unos años en los que la diferencia entre esa imagen que tienen de sí mismos y la realidad es cada vez más grande. Eso está causando los estragos que vemos a día de hoy».
Para Horcajada, el problema derivado es que en una parte de Estados Unidos «están tan convencidos de su excepcionalismo que acaba rayando en la exclusión de todo aquel que consideres que no es exactamente como tú o que estropea esa imagen ilusoria que tratas de imponer. Por eso creo que ahora están con ese arrebato antinmigración o racista: hay que erradicar todo lo que estropea esa imagen. Esa parte siempre ha estado ahí y ahora está validada por un presidente que apoya todo ese tipo de creencias».
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From My Cold Dead Hands: Una imagen es una bala
La sombra de Trump, presente durante toda la película, regresa, de nuevo, con toda la fuerza del presente al acabar el documental. Así lo explica Javier Horcajada: «Cuando vimos el asalto al Capitolio por televisión pensamos que eso era ya el culmen de la degradación política norteamericana, que no se podía caer aún más bajo. Y en unos días nos dimos cuenta que sí, que se podía».

Arturo Tena

