Premios y nominaciones
Ni obligación de ver las películas ni nuevos premios: por qué sí o por qué no los Goya deberían copiar a los Óscar

Carolina Yuste celebra su Goya a la Mejor Actriz Protagonista en los Goya 2025. ©Marco Barada
Los Premios Óscar, los de la Academia de Hollywood, la del glamour y las polémicas incomprensibles fuera de Estados Unidos, han anunciado cambios. Algunos muy llamativos, otros menos. Como los Juegos Olímpicos, quieren añadir nuevos categorías. Una, un galardón para el diseño de las escenas de acción, que llegará en 2028. Otra, que ya se ha propuesto en España y tienen los BAFTA, a Mejor Dirección de Casting. Aunque lo más comentado ha sido la nueva obligación de ver las películas nominadas antes de poder votarlas, llamativa sobre todo para quién desconozca las inercias de la industria.
Esta última medida, supuestamente nacida de la cantidad de académicos que confesó no haber completado las más de tres horas y media de metraje de The Brutalist (2024), de Brady Corbet, resulta la más comentada por ir en línea con un debate que, periódicamente, vuelve a todos los premios: ¿son las votaciones justas? ¿se vota por inercia o por «famoseo» de los nominados? ¿es posible hacer que estén más repartidas? Los Óscar son la referencia mundial para todos los premios de las diferentes industrias, hasta el punto de que el resto luchan por salir nominadas en los mismos, de manera que las comparaciones con nuestros particulares Goya a veces son odiosas, pero inevitables.

Jose A. Cano