Repòrtajes | Festival de Málaga 2025
‘La Festa’: Gutiérrez Aragón filma el ‘Misterio de Elche’ en una «película imposible»

No tan antigua como la Dama, pero Elche tiene otro patrimonio cultural centenario que lleva el nombre de la ciudad: El Misterio de Elche (El Misteri d’Elx), un drama medieval cantado nacido hace 500 años, siendo el único en su género que aún se representa en el interior de una iglesia (la Basílica de Santa María). Ahora este tesoro, entonces uno más de los Misterios que pululaban por Europa y ahora único superviviente por transmisión oral, queda filmado de la mano del documental La Festa, dirigido por el también montador Pablo Más Serrano y por una leyenda del cine español como Manuel Gutiérrez Aragón, que vuelve a dirigir una película después de 15 años.
La Festa, que acaba de presentarse en el marco del Festival de Málaga (Pases Especiales), recoge su título del nombre que recibe la segunda jornada del Misteri, que relata la dormición, asunción a los cielos y coronación de la Virgen María en dos representaciones. Sobreviviendo incluso al Concilio de Trento, que prohibía las representaciones en iglesias, esta particular tradición religiosa se viene celebrando, cada año y sin interrupción, a mediados de agosto, como parte esencial de las celebraciones de las fiestas de la ciudad alicantina.
En 2001, el Misterio de Elche fue declarado Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, siendo la primera manifestación cultural en haber obtenido esta distinción en España. La Festa se propone como una reivindicación del valor local de esta festividad, poniendo también atención a su preparación y su peso específico en la vida de los ilicitanos, pero también como un intento de trasladar en imágenes toda la fuerza de esta representación tan particular.
La película imposible sobre El Misteri
Decimos intento porque, según explica Gutiérrez Aragón en entrevista a Cine con Ñ, la motivación de hacer un documental sobre El Misteri es que «no se puede hacer». El cineasta y escritor, responsable de títulos tan recordados como Camada negra, Demonios en el jardín o La mitad del cielo, explica que hace muchos años vio el Misteri y se quedó impresionado al ver «aquello en directo, con la gente llorando, con las máquinas medievales de hace 500 años haciendo que suban y bajen las cosas, con esa precisión… fue un verdadero choque».
Más Serrano, ilicitano y parte activa en la realización del Misteri, cuenta qué es lo que más recuerda del evento: «Un día, no se por qué, me dediqué a mirar a la gente. No miré la obra, miraba las caras de los que la veían. Ese día entendí lo que podía significar esto para la gente porque había de todo: el que le cuchichea al niño y le va explicando, la señora mayor que le va la vida en ese momento…. Y cuando terminé pensé que me había dado cuenta de lo que era realmente ese carácter colectivo o festivo que trascendía a la propia representación que se estaba haciendo».
Ambos directores se dieron cuenta que compartían fascinación por el evento al trabajar juntos —Más Serrano fue ayudante de dirección de Gutiérrez Aragón en El caballero de Don Quijote (2001)—. Su admiración mutua por El Misterio fue una coincidencia inusual: «Tener algo en común como esto no es tan habitual», explica Más Serrano, «porque El Misterio es patrimonio de la humanidad, se dice que es muy importante, pero la pura realidad es que no se conoce tanto fuera de Elche, incluso ahí hay gente que no lo conoce».
Los dos, amigos ya desde hace 20 años, se pusieron manos a la obra con la idea de hacer una película sobre ello y consiguieron los permisos para rodar desde dentro todo lo que ocurría en esta celebración. Ambos insisten en que, pese a su acceso, «es imposible» plasmar la experiencia presencial del Misteri en cine y que la película trata «sobre esa misma imposibilidad».
El equilibrio del éxito y el regreso de Gutiérrez Aragón en La Festa
Los directores relatan cómo fue rodar La Festa para acercarse lo máximo posible a ser fieles con la festividad: «El principal es un reto físico y de continuidad: tienes que hacerlo todo de un golpe. No se puede repetir», dice Gutiérrez Aragón. Con 12 cámaras metidas en la Basilica, algunas entre el público para que hubiese escorzo, la idea era trasladar el punto de vista del espectador y, al mismo tiempo, ofrecer otros que ofrece el cine: «La diferencia entre el teatro y el cine es esa idea de poder ver lo que no se ve. Por eso metimos como parte de la obra el mecanismo y la gente que está trabajando a otros niveles sin que se vean por el público», explica Más Serrano.
La idea de fondo es que el espectador pueda descubrir «algo que no sabía que existía y que convive y sobrevive en una ciudad y en un mundo en el que todo lo que ocurre está hecho para que ese hecho único desaparezca», comenta Más Serrano, que cree que es difícil mantener el equilibrio entre que la pieza sea conocida en una ciudad cada vez más poblada y diversa y que no ‘muera de éxito’: «Si lo sacas de ahí y lo llevas a un sitio más grande, si empiezas a representarlo mucho para que sea más conocido, entonces dejaría de ser la fiesta del pueblo. Ese conflicto, no bien tratado todavía, está como latente», dice el codirector.
Sobre el regreso de Manuel Gutiérrez Aragón al cine a sus 83 años —su película anterior es Música para vivir (2010)—, el guionista de Furtivos (1975) prefiere no darle mucha importancia: «Esto no es El Retorno del Jedi«, dice sonriendo, asegurando que La Festa era una simple oportunidad «de hacerlo con Pablo, que es el que conoce el asunto y de contarlo de una manera sencilla y humilde». Como en el documental, todo el foco está en el Misterio de Elche, una oportunidad para, cada 14 y 15 de agosto, transportarse durante un rato a la Edad Media.

Arturo Tena



