Reportajes
‘Dante’, el «Tarantino castizo» con el que Hugo Ruiz vuelve a Tribeca tras triunfar con ‘Una noche con Adela’

Vicente Romero es Santosen 'Dante', de Hugo Ruiz. ©Gilda Productions
«El nombre de Dante viene en parte por el abuso de la idea de lo dantesco, de lo oscuro como el Infierno de Dante Alighieri, pero también porque la película reflexiona sobre hasta dónde puede llegar alguien para tener atención. Porque además, en este momento tan polarizado y de opiniones extremas, parece que todo el mundo o es muy bueno o es muy malo, y en Dante vemos, como dice un personaje al final, que ni todos somos tan buenos ni tan malos, y a lo mejor el personaje más chungo es el más tierno y que más cuida de su familia».
Hugo Ruiz vuelve al neoyorquino Festival de Tribeca tras ganar en 2023 el premio Best New Narrative Director —equivalente a Dirección Novel— por su ópera prima, Una noche con Adela (2023). En aquella ocasión Laura Galán (Cerdita) interpretaba a una trabajadora de la limpieza con una misión de venganza en plena noche madrileña, en una historia contada en un solo plano secuencia. Con una narrativa más convencional, el director ha vuelto al mismo escenario y abanico temporal: Madrid, de madrugada y un protagonista currelas.
«Estructuralmente para mí es una trilogía, tengo escritas las tres historias. Empecé con Adela, ahora toca Dante, que es sobre alguien que se mete en un jaleo sin querer siendo un técnico de emergencias, y la tercera entrega es con un taxista y también es una noche frenética por las calles de Madrid», explica el director. En este caso los protagonistas son ‘Chino’ Darín como ese trabajador que acude a cubrir una urgencia y se encuentra con una situación violenta que no esperaba, en la que termina secuestrado por Ester Expósito y Vicente Romero.
Cómo ser tu propio McGuffin
A diferencia de Adela, que era la que provocaba los hechos en su película, aquí Eduardo (Darín) se convierte en un yo-yo del destino, por decirlo así, aunque con doble giro. Uno que no desvelaremos, para no estropearle a nadie la película, y otro que cuando se encuentra ante el alijo, un McGuffin que nunca se muestra en clara referencia a Pulp Fiction (1994)… se lo tiene que tragar. «Si Tarantino, del que soy fan absoluto, no desvelaba lo que era, no lo voy a hacer yo en mi película», explica Ruiz.
El personaje pasa gran parte del metraje con el objeto que buscan todos en su estómago, algo que permite «varios niveles de suspense. Cuando tú tienes un personaje tan violento e imprevisible como es Santos (Vicente Romero) junto al protagonista, creas una tensión permanente». Y al mismo tiempo «ese objeto que buscan, que no sabemos que es, crea algo espiritual. Cuando aparece, las bestias, porque los personajes son como bestias, se calman», explica el director.
Dante, es, de últimas, una película altamente cinéfila, en la que, como Una noche con Adela, Madrid recuerda al Nueva York fílmico del cine de los 70 u 80 —y quizás por eso son tan apreciadas en Tribeca—. Para su director, tiene un poco de la Jo, ¡qué noche! (1985), de Martin Scorsese, el día que se encontró con el cine quinqui de la misma década. «He querido llevarlo al límite, también en la representación de la violencia, intentando crear un universo propio para la película», añade el director.
¿Quién es Dante?
El resumen en ese sentido es el mencionado personaje de Santos, un animal de bellota bastante sanguinario que no duda en ir por ahí destripando al personal, con actitud de secundario de un largometraje de José Antonio de la Loma y el chándal amarillo de Kill Bill Vol. 1 (2003). En paralelo, el propio protagonista, Eduardo, es un aspirante a director de cine que malvive mientras hace cortos y espera su oportunidad.
Y luego el giro final: «Puede hacer que veas la película de otra manera, pero yo le he escrito y la he rodado para que funcione sin ella. Que si acaba dos minutos antes, la historia esté cerrada, pero con esto el espectador diga: ah, vale. Ahora entiendo algunas cosas que han pasado antes», añade Ruiz, y nosotros no vamos a hacer spoiler.
Porque la película no acaba de revelar quién es Dante: ¿se trata de Mario, el personaje de Enrique Arce, que abre la acción? ¿Del propio Eduardo, que atraviesa su propio infierno durante la noche madrileña con dos Virgilios un poco sui generis? ¿O quizás alguno de sus perseguidores, como el «jefe final» que interpreta un Asier Etxeandía desatado para completar el reparto principal, y que al fin y al cabo es el «creador» del infierno que se presenta?
Si en la Pulp Fiction de Tarantino se teoriza que lo que contenía el famoso maletín era el alma de Marsellus Wallace, la Dante de Hugo Ruiz nos invita a descubrir quién no es ni tan santo ni tan pecador como parece y se ha ganado también el alma, o la ausencia de ella, tras enfrentarse a todas las maldades que la noche madrileña puede ofrecer.
Este artículo se ha elaborado en colaboración con Gilda Productions y El Sueño Eterno Pictures.

Jose A. Cano



