Reportajes | Seminci 2025
‘Yrupẽ’, la flor que germina la memoria del pionero del cine científico español

Still de 'Yrupẽ'
Según una antigua leyenda guaraní, una niña enamorada de la luna se sumerge en las aguas para alcanzarla. En su intento por tocarla, se transforma en una flor de gran disco: la yrupé. Esa historia inspiró la película La flor del irupé (1956), considerada perdida y dirigida por el biólogo y cineasta Guillermo Zúñiga. Casi setenta años después, da título al primer largometraje de su sobrina nieta, Candela Sotos, que se adentra en la memoria fragmentada de este pionero del cine científico en España, marcado por su militancia política durante el franquismo.
La flor, que Sotos planta tanto real como metafóricamente en Yrupẽ, es una aliado estratégica de este documental entre el viaje personal y el análisis del archivo. La directora cultiva la planta frente a la cámara mientras investiga, junto a su madre (Alicia Fernández-Zúñiga), o un biólogo del Jardín Botánico (Ramón Morales), el legado de Zúñiga, inseparable de sus dos vertientes principales: la divulgación e investigación de la naturaleza a través de las imágenes y su biografía vinculada a los noticiarios republicanos durante la Guerra Civil, su militancia en la resistencia francesa, su encarcelamiento en campos de concentración o su exilio en Argentina.

Arturo Tena