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La muerte de los cuatro niños palestinos investigada por Israel que está nominada al Goya

‘Yalla’ participa de la campaña de Amnistía Internacional contra las armas automáticas y ganó el Premio Forqué de su categoría el año pasado

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En la carrera a los Goya 2022, Yalla se ha encontrado con el empujón de la actualidad. El cortometraje dirigido por Carlo D’Ursi se basa en el caso real de la familia Baker, los niños asesinados por un dron del Ejército israelí que los identificó como ‘objetivos’ mientras jugaban al fútbol en una playa de Gaza en 2014. Un asunto cuya investigación acaba de reabrir el Tribunal Supremo de Israel después de que una ONG local desvelase las contradicciones del informe militar en que se basó la Fiscalía para archivarlo.

Los hechos originales sucedieron el 16 de julio de 2014, cuando los cuatro primos Ismail, Ahmed, Zacaría y Mohamed, todos entre los 9 y los 11 años, se encontraban jugando en una playa del barrio de pescadores de Gaza. Un dron artillado israelí los identificó como objetivos militares y disparó contra ellos dos misiles, matándolos en el acto. El Ejército alega que el ataque se produjo en una zona militar y en estado de guerra, pero las ONG israelíes y los abogados de la familia Baker sostienen que el Derecho Internacional obligaba a comprobar se eran combatientes.

D’Ursi tuvo contacto con el caso casi por esas fechas, visitando Palestina. «Conocí a un chico que regentaba un kebab en Jerusalén Este que estaba justo al otro lado del Muro», explica a Cine con Ñ al teléfono. «Su hermano murió bajo los balazos de una metralleta de un soldado de Israel porque jugando al fútbol su pelota se había ido al otro lado del Muro y cometió el gran error de ir a recogerla. Ahí mempecé a investigar sobre casos de niños abatidos por parte del ejército de Israel y di con el de los hermanos Baker, que ya era mediático de por sí, y decidí contar la historia».

Yalla, una herramienta contra las armas automáticas

Yalla

Yalla recibe su título de una expresión en árabe palestino: vamos, ánimo… o corre, en referencia tanto a los gritos que se dan los niños mientras juegan al fútbol como a la exclamación natural ante explosiones como las que debieron vivir los primos de la familia Baker. El director empezó a escribirlo en 2018 y confiesa que lo más complicado fue «financiarlo, porque quería rodarlo con explosiones y dinamita de verdad. Querían un resultado concreto. Empezamos a rodar sin tener la financiación completa».

En 2019 el corto ganó el premio de 5000 euros que otorga Amnistía Internacional dentro del Abycine para financiar el cine en defensa de los Derechos Humanos, el único de este tipo que se da en España (luego se sumaron el ICAA o la Comunidad de Madrid). Más adelante, D’Ursi tropezó con la campaña Stop Killer Robots, de la misma organización, que lucha por la regulación de las armas automáticas, estos «robots asesinos» como el dron que identificó a los primos Baker como combatientes enemigos, a la que ahora se ha sumado.

Yalla ya ganó el Forqué de su categoría el año pasado. El director confiesa que está satisfecho con los reconocimientos pero «hay una parte de ego en toda esta movida de los Goya y tal, que cuanto más pasa el tiempo más se te hace un poco bola. El Goya lo quiero, sí, pero para seguir difundiendo la campaña. El Forqué ayudó pero luego la presión informativa de la actualidad es altísima y se volvió a olvidar. Y noticias como esta no deberían ‘pasar de moda’: la vida de un ser humano ya es algo sagrado, pero la de un menor que tiene todavía más valor».

Carlo D’Ursi no oculta que lo que busca es «un resultado político, y lo digo así porque no comparto esa cosa de tenerle miedo a la palabra político. Lo que quiero es que se regulen las armas autónomas. Y que la infancia no sea un objetivo de guerra. Esta ventana que nos da la nominación es una oportunidad y espero que la decisión del Supremo de Israel permita que algunos representantes políticos se les quite ese pudor a criticar abiertamente el uso de estas armas y se sumen a la campaña».

En cuanto a la respuesta del público general, lo que han detectado los responsables de Yalla es que «no hay conciencia de que existen estas armas, pero sí que la gente está muy familiarizada por los algoritmos. Entienden que si un algoritmo te propone cosas puede llegar a ser tan inteligente para decidir matarte o no, o por lo menos se le puede dar ese poder. Si yo digo ‘un algoritmo puede decidir si vives o mueres’, todo el mundo capta el concepto a la primera».

El corto como herramienta divulgativa

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El director Carlo D’Ursi durante el rodaje de ‘Yalla’.

D’Ursi, productor en títulos recientes como Cartas mojadas o Retrato de mujer blanca con pelo cano y arrugas, se muestra como un firme defensor del formato cortometraje. «No es una limitación, sino todo lo contrario», nos indica. «Los cortometrajes nos dan una libertad a la hora de contar historia mucho más amplia que con los largos. Cuando produzco un largo me tengo que plantear cómo funciona el mercado. El hecho de que los cortos no tengan una difusión comercial como tal hace que puedas ser mucho más libre en ese sentido».

Eso no quita que presuma de su difusión: Yalla es el único corto español que se distribuyó en cines el año pasado, proyectándose junto con el largometraje Gaza mon amour. Está disponible actualmente en plataformas como Movistar+ o Filmin, se ha emitido en Castilla-La Mancha Media y se ha proyectado este mes en la Muestra de Cine Social y Derechos Humanos (MUSOC) de Asturias. «Si calculamos el número de personas que han visto el corto, supera al de muchos largos con estreno en cines», concluye D’Ursi.

La estrategia de distribución, «si consiguiéramos el ansiado cabezón», será ampliar red de centros educativos en los que se proyecta, también en colaboración con la Plataforma Platino Educa. Además, se encuentran en conversaciones para que se difunda a través de embajadas y centros culturales de España a nivel mundial. Para este tipo de difusión «el formato corto más apto para gente joven. Diez minutos, el tiempo que me pongo yo siempre con los cortometrajes, permite que llegue a más público».

La puedes ver en
Imágenes: Fotogramas de Yalla Potenza Producciones

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