'Tiempo de silencio y destrucción' | Festival de San Sebastián 2024
Mucho más que ‘Tiempo de silencio’: un documental reivindica la obra del «transgresor» Luis Martín-Santos

Los hijos de Luis Martín-Santos, Rocío y Luis Martín-Santos, en el documental 'Tiempo de silencio y destrucción'. ©Imposible Films
Luis Martín-Santos pasó a la historia de la literatura española por haber escrito Tiempo de silencio (1961), una novela fundamental para entender la renovación de las letras de nuestro país. Pero Martín-Santos fue mucho más que un ‘one-hit-wonder’, un autor de un único gran libro. Lo cuenta y lo revindica Tiempo de silencio y destrucción, documental dirigido por Joan López Lloret que acaba de estrenarse en el Festival de Cine de San Sebastián (Made in Spain).
De la mano de sus hijos, Luis y Rocío Martín-Santos, luchadores incansables por la memoria de su padre,Tiempo de silencio y destrucción es un viaje por la vida y trabajo de este particular autor donostiarra, psiquiatra de profesión, del que aún queda mucho por descubrir y valorar. A partir de su familia, la gente que lo conoció y expertos en sus escritos, la película se compone como la guinda a la reivindicación de su obra íntegra en un 2024 redondo: se cumple el centenario de su nacimiento en noviembre, pasaron 60 años de su muerte y se inauguró una exposición sobre él en la Biblioteca Nacional.
La prueba de que la obra de Martín-Santos está en pleno proceso de recuperación y reparación cultural está en el hecho de que la película surgió, hace dos años, en la presentación de una nueva y definitiva versión de Tiempo de destrucción, la gran obra inacabada de Martín-Santos. «Fue allí donde los hijos nos dijeron entonces que venían esas fechas señaladas y pensamos que había que hacer algo con este autor», explica el director, Joan López Lloret, a Cine con Ñ.
Luis Martín-Santos y el valor de su palabra
En la entrevista con este medio en San Sebastián, López Lloret, autor de Hermanos Oligar (2008) o 138 segundos (2013), repite una palabra para referirse a Martín-Santos y sus textos, un término que también se oye en el documental: «Transgresores». El director cree que sus textos, que se oponían frontalmente con la moral y los valores franquistas a partir de la descripción crítica de la sociedad española de su época, «podrían resultar transgresores también ahora mismo».
El director insiste: Martín-Santos y su capacidad para retratar la España de la época no es solo Tiempo de silencio. Para ilustrarlo cita el libro El amanecer podrido, libro de juventud y relatos que escribió con otro literato y amigo como Juan Benet. «Estos relatos son muy interesantes, explican cosas del submundo de Madrid de los años 40 y hay cosas que parecen punk incluso, son realmente sorprendentes para esa época», comenta.
Con una extensa obra a pesar de haber muerto en un accidente de tráfico sin haber cumplido los 40 años, el documental explica, en distintas capas y líneas de lectura (profesional, personal, académica…) cómo y por qué los escritos de Martín-Santos han conseguido un nuevo impulso. Según López Lloret, la capacidad de fascinación del autor está en «el punto de vista», en «cómo narra»: «Él buscaba diferentes caras de los personajes y les daba forma de maneras distintas. Era muy poliédrico en su forma de relatar».
Junto a la coguionista, Nuria Vidal, en el documental quisieron incluir fragmentos de textos del autor, tanto de sus libros más conocidos como de otros más desconocidos, leídos en over por alumnos de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Para el documentalista era primoridad darle valor y peso «a la palabra: «En un escritor tienes una escultura, en un pintor tienes una pintura… pero en literatura tienes que poner textos».
Las capas inacabables en Tiempo de silencio y destrucción

El documental es un reflejo de las distintas capas y características del escritor que son, en sí mismas, un caso particular en la literatura española. Martín-Santos era un hombre de ciencia, un médico psiquiatra de reconocido prestigio en San Sebastián que escribió de forma extensa sobre su especialidad. Al mismo tiempo, era un antifranquista comprometido —lo que llevó a ser detenido en varias ocasiones— , un narrador muy personal… y un padre de familia.
La implicación de los hermanos Martín-Santos en el documental, auténtica guía del mismo, le da también una dimensión íntima y de hallazgo familiar a la película. Ellos eran niños cuando sus padres fallecieron de forma muy seguida y se quedaron huérfanos. «Con la serenidad que les ha dado el tiempo han podido reconstruir la memoria de su padre», comenta López Lloret, que valora mucho el extra de reacción emotiva que supone «estar acompañados por ellos a la hora de conversar con una generación, la que conoció a su padre, que seguramente en cinco o diez años ya no esté».
Aunque coronado por la exposición y este documental, el camino de los hermanos Martín-Santos para recomponer las piezas del puzzle literario de su padre continúa más allá de Tiempo de silencio y destrucción. «Es que siguen saliendo papeles, van encontrando cosas hasta hoy mismo. Carpetas y escritos y hasta una obra de teatro que se va a hacer el año que viene». La obra de Martín-Santos sigue sorprendiendo y reinventándose 60 años después de desaparecer.

Arturo Tena