Críticas
Temps mort: Buscando al jugador que voló

'Temps mort'. ©A Contracorriente Films. Montaje: ©Cine con Ñ
Temps mort descubre la particular historia de Charles Ray Thomas, jugador estadounidense que jugó en la Liga Española a finales de los años 60 y principios de los 70, convirtiéndose en el máximo anotador del torneo durante dos temporadas. Tras una grave lesión que le apartó de las canchas, tanto su familia como el propio Thomas salieron de España sin dejar rastro. ¿Qué le pasó?
Félix Colomer Vallès, documentalista con buena trayectoria — de sus trabajos destacaría la pandémica Vitals. Una historia humana (2020) y la autobiográfica Las vidas de Félix (2023)—, se centra ahora en contar una historia real envuelta en el misterio. Temps mort desvela lo que sucedió realmente con Thomas, envuelto en una serie de giros y sorpresas que nos parecerían poco verosímiles si las viéramos en una ficción.
Aunque haya que pasar por la estructura de un misterio a desvelar, Colomer reconstruye los hechos con el suficiente tacto para resultar cercano, pero también con una necesaria distancia para que se pueda dibujar una cronología y un retrato completo de quién fue Thomas y, sobre todo, por qué le pasó lo que le pasó. Es, en ese sentido, una película documental intachable, incluso a la hora de resaltar los vacíos de información y confesión que generan sus entrevistados.
Historia del jugador más cool

La película hace lo que se espera de un buen documental clásico: entrevistas a personas relevantes y uso coherente de las (pocas) imágenes de archivo. Además, se añaden unas recreaciones poco invasivas o enfáticas, más bien elegantes, que ayuden a entender un poco más a Thomas y su familia durante los años que vivieron en España. Colomer le añade a todo eso una estética setentera y cool que se mimetiza con la imagen del jugador y su mujer entonces, que claramente destacaban en la Cataluña del desarrollismo.
Está bien ajustada tanto la información que se da sobre su personalidad y entorno como las razones por las que su llegada al baloncesto español supuso un soplo de aire fresco y físico exuberante durante el implacable dominio del Real Madrid de la competición. Tiene el equilibrio indicado para resultar divulgativo y hasta atractivo incluso si uno viene solo por la particularidad de la historia y no por el baloncesto (que habrá unos cuantos).
Temps mort y la gestión de la oscuridad

Cuando la película ofrece el gran giro, provocado por el periodista especializado Carlos Jiménez —aquí coguionista— y encarnado emotivamente por Norman Carmichael,Temps mort cambia radicalmente de registro, se oscurece e introduce una serie de revelaciones que van dando un espesor distinto al documental. Al llegar al ambiente homeless texano, la película revela el otro lado, el oscuro, de esa moneda al aire que puede ser la vida. Colomer tira del hilo lo justo para entender tanto lo que se dice como lo que no se dice.
De esas revelaciones, que comprometen y mucho a su objeto de estudio, emerge claramente la figura de uno de los hijos del jugador, administrado con sabiduría a lo largo de la historia. Su capacidad para afrontar la situación se vuelve un faro de humanidad sobre el que recoger las piezas de este documental partido en dos y volver a unirlas para darles un nuevo sentido. Una historia sorprendente, bien ajustada, y que no rehuye el conflicto.

Arturo Tena