Suscríbete Iniciar sesión

CRÓNICAS | FESTIVAL DE SAN SEBASTIÁN 2026

«¿Lo hace queriendo o se ha equivocado?»: Albert Serra se crece en el caos en ‘Seize moments de ma vie’

La película, difícil y que expulsó a parte del público de la sala durante la proyección, recoge un concierto de la cantante octogenaria Ingrid Caven y el grupo experimental Molforts
Seize moments de ma vie

«La manera de trabajar fue muy caótica, pero era la que me gustaba», contaba ayer Albert Serra en el coloquio posterior al pase de Seize moments de ma vie, su nueva película, en San Sebastián. «Ella [Ingrid Caven, mítica cantante y actriz alemana, ya octogenaria, protagonista del filme con 16 canciones autobiográficas] no entiende mucho de la cosa tecnológica. Entonces, el grupo componía una canción, se sacaba en CD, yo me a su casa, se lo ponía en el equipo de música, ella cantaba encima y yo lo grababa con el móvil. Y se lo pasaba a ellos, que deducían qué coño (sic) se podía hacer ahí».

Ellos eran Molforts, banda experimental catalana acostumbrada a la improvisación que admitió en el mismo coloquio que aquello «no fue fácil, aunque la experiencia del concierto fue muy agradable». El concierto representa la película en sí, 16 temas en los que Caven, diva de la canción alemana y francesa y, en su faceta de actriz, breve musa —y aún más breve esposa— de Rainer Werner Fassbinder, y nace del fracaso en la creación de un disco por parte de Serra para compensar el enfado de esta por cortar su papel por completo en una de sus películas. Un proyecto que arrastraban desde prepandemia y solo pudo fructificar en 2025, en el Théâtre des Bouffes du Nord de París.

«A mi me gustaba esta manera de trabajar», insistió ayer en Donosti el cineasta catalán. «Tenía algo que era hermoso, porque yo siempre me he basado en la incomunicación. Me gusta mucho esta cosa de que se creaba la música sin comunicarse directamente». Por circunstancias, el resultado de aquel disco no convenció, y la respuesta de Serra y sus productores fue este concierto «en el que controlaríamos todo». El resultado es una película complicada, que exige paciencia con el estilo particular de una cantante de 86 años en el momento de rodarla y que fue expulsando por goteo a parte del público asistente al pase en el festival donostiarra.

'Seize moments de ma vie'. ©Andergraun Films
‘Seize moments de ma vie’. ©Andergraun Films

La fatalidad del directo en Seize moments de ma vie

Igual que en Tardes de soledad (2024), con la que recogió la Concha de Oro en San Sebastián hace dos años, Serra elimina por completo al público del concierto de Seize moments de ma vie, y solo lo intuimos por algunos aplausos y la propia Caven dirigiéndose a ellos. La cantante, muy influenciada por el teórico y músico atonal Arnold Schönberg, que consideraba el sistema armónico tonal como agotado, fuerza gallos, se tumba en el suelo para dramatizar algunos momentos, en otros imita el «muuu» de una vaca en alemán —porque canta en francés, aunque con fuerte acento— o parece confundirse de letra por momentos.

«Me gustaba eso, no saber si lo hace queriendo o se ha equivocado», explicó Serra, quien incluso deja un momento al principio, en el backstage, en el que la diva pregunta quién habla cuando la megafonía de la sala del concierto pide al público que apague los móviles. «Está bien, porque así se le nota la edad», insistió el cineasta, aunque su productora, Montse Triola, de Andergraun Films, entró a terciar que la cantante está en perfecto estado de salud y se movía con una agilidad sorprendente por el escenario, además de quedarle bien todavía el vestido de Yves Saint-Laurent con más de 40 años a sus espaldas que luce en la cinta.

Serra también explicó la iluminación de Seize moments de ma vie, que comienza en unos rojos casi satánicos para luego ir evolucionando hacia modelos más convencionales, y que admitió que «para ser tan espontánea» funcionó bien tanto durante el concierto como al convertirse en filme. También aclaró el director que «digo que controlamos todo pero luego las cosas no funcionan así. Es un concierto real, vas allí, colocas todo, y luego se sienta alguien, tienes que adaptarlo. Lo bueno es que estamos acostumbrado porque nos pasó mucho con los toros. Me gusta porque tiene esta fatalidad de la performance en directo, no es una cosa preparada para la cámara».

Seize moments de ma vie, un recuerdo imaginado

«Su música tiene un punto así avant-garde, y esto lo rueda con 86 años, ahora tiene 88, y esto como que cerraba un tipo de vida para ella pero al mismo tiempo abría otra», reflexionó Serra, en su particular estilo también caótico, planteándose si Caven afrontó el concierto como si fuese a ser el último… literalmente. Nacida en 1938, las canciones arrancan con una niñez vivida en plena Segunda Guerra Mundial y una juventud en la dura posguerra alemana, y abarcan de forma más elíptica su madurez, con un tema dedicado directamente a una sesión con su psicoanalista.

Albert Serra © Oscar Fernández Orengo
Albert Serra. ©Oscar Fernández Orengo

En esa cuestión hay que aclarar que Caven es especialista en ficcionarse a sí misma delegadamente. En el año 2000 su segundo marido, el escritor Jean-Jacques Schuhl, ganó el Premio Gouncourt, el más prestigioso de Francia, por una novela titulada Ingrid Caven en la que reconstruía la vida de la susodicha en, precisamente, 16 destellos, recuerdos ficcionados o casi inventados, se podría decir. En las letras de la diva se intuye un punto más de deseo o de corrección a décadas vista que de testimonio 100% verídico, más allá de que el dolor por su ciudad natal arrasada por la guerra o el trauma de las banderas nazis sea muy real.

Por supuesto, una mezcla de caos, decadencia y mentiras muy elaboradas que fascina a Albert Serra, que arrastra cierta obsesión por unas u otras en toda su filmografía: «en esto teníamos la misma visión, que en la vida tiene igual de importancia lo deseado, lo soñado o lo no vivido que lo vivido. Esto es un magma, es lo que acaba configurando tu visión de ti mismo, de tu propio pasado, de quién eres. Y ella vive en un mundo más poético, por eso los detalles de muchas cosas que hace musicalmente parecen arbitrarios, porque responden a esta lógica, que es difícil a veces de entender desde fuera, pero que desde dentro tiene una razón de ser siempre artística».

Jose A. Cano

Jose A. Cano

Jose A Cano (Lora del Río, Sevilla, 1985), es licenciado en Periodismo. Ha trabajado en medios como El Mundo, 20 Minutos, El Confidencial o eldiario.es, entre otros, como periodista de local, internacional o Cultura. Actualmente ejerce como redactor en Cine con Ñ y colabora con medios como El Salto o El Español, entre otros.