Críticas
Raqa: Espías sin estado

Fotogramas de 'Raqa'. Montaje: ©Cine con Ñ
Raqa (en realidad, Al Raqqa) es la ciudad siria en la que coincidirán en 2014 dos inflitrados en el Dáesh: por un lado, Haibala ‘El Saharaui’ (Álvaro Morte), un espía que trabaja para la inteligencia rusa para acabar con El Jordano, un peligroso jefe del Estado Islámico. Por el otro, Malika (Mina El Hammani), una enfermera ceutí que es también una agente de la Europol. Ella también tiene la misión de encontrar a El Jordano. Ambos, sin conocerse, deberán buscar la forma de completar su misión en un entorno dificilísimo para ambos.
Después de los buenos resultados que ha dado Bajo terapia (premios y nominaciones, éxito otoñal en Netflix), el veterano productor Gerardo Herrero vuelve a la dirección con esta película de espías que junta a dos actores españoles con cartel internacional (Morte y El Hammani). Entre el thriller exótico y el drama de personajes al límite, Herrero dirige este guión de Irene Zoe Alameda que está, a su vez, basado en la novela Vírgenes y verdugos, del periodista Tomás Bárbulo, que ha sacado dos novelas con ‘El Saharaui’ como protagonista y en el contexto del auge del ISIS en el tablero global.


Arturo Tena