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El debate de la lengua que la Ley Audiovisual y Bruselas ya zanjan (pero las plataformas no cumplen)

El borrador de la futura Ley blinda los contenidos en lenguas cooficiales pero sin asignarles un mínimo. La mayoría de plataformas aún no cumplen con el 30% de obra europea que obliga Bruselas

El debate de la lengua que la Ley Audiovisual y Bruselas ya zanjan (pero las plataformas no cumplen) 1

Finalmente no llegó la sangre al río y la cuestión del 7,5% de contenido en lenguas cooficiales -catalán, gallego y euskera- no centró el apoyo de determinados partidos a los Presupuestos Generales del Estado (PGE). Sin embargo, ha recuperado un viejo debate que la Ley General Audiovisual se propone zanjar y que, en última instancia, apunta al mismo propósito de dicha Ley y de las normas europeas que se propone adaptar a nuestro país: la de los contenidos de autoría local en las plataformas internacionales.

La directiva europea de servicios audiovisuales obliga a las plataformas internacionales a alcanzar al menos un 30% de producción europea en sus catálogos, que se puede encargar o adquirir. Cada país, además, puede ampliar esta legislación. En Francia desde este junio se exige que las plataformas como Netflix, Disney+ o Prime Video reinviertan entre el 20 y el 25% de su facturación en el país en producir obra local, y un 20% del catálogo debe estar en francés. Alemania añade un suplemento a las tarifas con el mismo destino desde hace años.

En España solo cumplen Filmin y… Prime Video

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‘Hondar ahoak’, serie en euskera producida por EiTB disponible en Filmin.

Precisamente el Consell de l’Audiovisual de Catalunya (CAC) emitió un informe el pasado verano sobre datos de abril de 2021 en España que calculaba que solo Prime Video, entre las plataformas internacionales, alcanzaba dichos porcentajes de obra europea -no así el famoso 7,5%-, al llegar al 34,4%. Disney+ se quedaba en apenas un 4,5% y HBO en un 25%, aunque probablemente sea mayor en la actualidad en ambas tras el aumento del catálogo de la primera y el lanzamiento de HBO Max en España y otros países europeos.

En mayo de 2020 el mismo CAC dedicó un informe específico a Netflix, que parece disfrutar de su condición de «plataforma por defecto» incluso para poner nombre a la polémica, aunque realmente la legislación afectaría a todas las firmas. En ese momento la producción europea en su catálogo llegaba al 22,2%. Ninguna de las plataformas da más datos al respecto de los que se puedan constatar buceando en sus webs.

Actualmente todas las fuentes consultadas coinciden en que la única plataforma que cubriría el porcentaje exigido de lenguas cooficiales -un 7,5% del catálogo, aunque recordemos que es matizable- sería Filmin, que en cálculos del CAC solo en este idioma ya cubre de sobra el 18,9% del catálogo. Tampoco es raro: la plataforma tiene incluso una interfaz en catalán para sus suscriptores que la tenga como lengua madre. En obra europea alcanza el 65,7% del catálogo, porcentaje que es posible que también haya aumentado desde abril.

«Netflix en gallego»

El sabor de las margaritas temporada 2
‘O sabor das margaridas’, serie en gallego producida por TVG y disponible en Netflix.

Lo cierto es que el texto en discusión de la Ley General del Audiovisual, aún en redacción de su anteproyecto, no contempla aún porcentajes concretos reservados a las lenguas cooficiales pero sí su obligatoriedad. El texto filtrado el pasado septiembre -que ya levantó polémica en las regiones plurilingües- hablaba de que un 50% «de la cuota dedicada a obras audiovisuales europeas debe reservarse a obras en castellano o en las lenguas cooficiales autonómicas», aunque sin marcar un mínimo.

Los borradores hasta ahora comunicados por el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital contemplan la obligatoriedad de dedicar un 3,5% (antes era el 0,9) a obra audiovisual de productor independiente, aunque la definición de esto último esté en cuestión y sea una de las principales reclamaciones del sector. De ese 3,5%, un 2% (antes era el 1,8%) deberá destinarse a lenguas cooficiales.

Jordi B. Oliva, presidente de Federación de Productores Audiovisuales, PROA, recuerda que lo que se solicita desde el sector es aumentar ese porcentaje hasta el 5% y que del mismo se destine un 7,5% a las lenguas cooficiales. Hablamos de obra nueva y no de porcentaje en catálogo. «Lo que pedimos es la oportunidad de crear nuestras obras en aquella lengua que mejor se adapta a la historia que queremos contar».

El asunto tiene hasta su pata en redes sociales, donde cuentas como Netflix en galego hacen activismo constante para que incremente el número de títulos doblados o subtitulados en dicha lengua o para que la Xunta de Galicia legisle al respecto. Por su parte, en el País Vasco el partido EH Bildu ha propuesto recientemente la creación de un Consejo Vasco Audiovisual equivalente al catalán y que monitorice en la misma medida. Cabe aclarar que órganos similares existen también en autonomías sin más de una lengua oficial, como Andalucía.

De momento, las leyes vigentes permiten a las CCAA regular sobre el particular o alcanzar acuerdos como el que de hecho la propia Generalitat cerró con Disney+ el pasado junio, permitiendo que el número de títulos doblados al catalán disponibles en la plataforma pasase de apenas 3 a 13. En Netflix pueden encontrarse series como O sabor das margaridas -TVG, en gallego- o Las del hockey -TV3, catalán-. HBO Max estrena este 5 de noviembre la segunda temporada de Auga seca, también coproducida por TVG.

Es decir, las lenguas oficiales que no son el castellano no es que estén vetadas por las plataformas, sino que su representación está muy por debajo de otras. Actualmente Netflix estudiaría grabar Smiley, basada en la obra de teatro de Guillem Clua, como su primera serie en catalán. Oliva pide «no confundir el éxito internacional de series como Merlí o Polseres vermelles con la salud general de la producción en catalán».

El peso de TV3 y la polémica de las coproducciones

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‘Merlí’, el éxito en catalán producido por TV3 y emitido por Netflix, ahora en Prime, Filmin y RTVE Play.

«Que la producción en catalán es muy dependiente de TV3 no es un tópico sino una realidad», explica Jordi B. Oliva. «TV3 es nuestra primera ventana y su lengua vehicular es el catalán, lo que ha permitido durante años crear obras audiovisuales en catalán de gran calidad. Claro, esto hace que en el momento en que la corporación está infrafinanciada, pues se note en esa producción».

Un informe reciente de L’Observatori de la Producció Audiovisual (OPA) de la Universidad Pompeu Fabra recoge la inversión en cine y otros contenidos externos en catalán de la Corporación Catalana de Medio Audiovisuales (CCMA) -matriz de TV3 y Catalunya Radio- y señala como el número de producciones audiovisuales en catalán ha descendido de 96 en 2010 a 61 en 2019.

De hecho, recoge como en el periodo sin convenio, entre 2011 y la actualidad, las cifras de inversión han caído hasta el punto de que en 2019 y 2020 se dedicó 0 euros a coproducción para cine cuando en años anteriores se había llegado a los 3,4 millones de euros -2006 y 2008- o incluso 4,9 millones -2009-. O en coproducción en televisión se ha pasado de los 12,6 millones de 2010 a los 2,08 de 2020.

Roser Mercader, presidenta del Comité de Empresa de TV3, señala como desde la representación de los trabajadores lleva año denunciando la ausencia de un contrato programa con un presupuesto detallado para la inversión externa audiovisual. «Desde 2009 no se renueva, mantenemos la misma dirección de forma provisional desde 2012 y la reforma de la Ley que regula la CCMA de 2019 continúa sin aplicar», de manera que «no se pueden hacer previsiones de inversión porque vivimos en la provisionalidad y el presupuesto insuficiente».

Mercader opina que las cuotas propuestas «no son nada extraordinario en Europa y todos los países son proteccionistas con sus diferentes lenguas». Jordi B. Oliva, por cierto, apunta a un debate de más envergadura del que parece: «Si en una coproducción TV3 es la parte minoritaria, no tendrá tanta capacidad de negociar que se ruede en catalán, sea en hacer otro Merlí o en lo que sea». Curiosamente, cómo se blindarán las coproducciones en la nueva Ley es una de las principales reclamaciones del sector, para que no se repitan casos como las animadas Josep -de la que Oliva fue productor- o D’Artacán y los tres mosqueperros, que el ICAA no considera «suficientemente españolas».

La futura Ley General del Audiovisual, en fin, que ya traspone con dos años de retraso la directiva europea comentaba al principio de este reportaje, no estará en marcha antes de mitad del año que viene según los cálculos de los propios ministerios implicados. En cómo regule las lenguas en producciones, las coproducciones y las cuotas más allá del simple catálogo estará la parte del león de si quiere ser una ley proteccionista con la cultura local, como la norma de Bruselas, o una simple reguladora de cuotas para futuros rodajes.

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