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Libros

El diseño invisible que cuenta el cine: el libro ‘La vida gráfica de las películas’ reivindica las profesiones gráficas

Pablo Dávila entrevista a once profesionales del diseño analizando su impacto en la producción de cine, desde el dossier del proyecto hasta que llega al archivo fílmico
Detalle de 'La vida gráfica de las películas', de Pablo Dávila. ©Experimenta Libros

Hay una cosa en común entre los profesionales entrevistados en La vida gráfica de las películas: sus padres o sus amigos no tienen claro de qué trabajan. Pero lo han visto, muchas veces, e incluso es posible que su película o serie favorita les deba parte de su identidad. Son los grafistas, los cartelistas, los encargados del storyboard, los fotógrafos de rodaje, los diseñadores de los títulos de créditos… o esos que nadie sabe qué hacen exactamente pero sin los que no se podría hacer nada: los diseñadores de producción.

«Es un libro sobre una serie de trabajos invisibles del cine, que están en todo el proceso de una película y tienen mucha importancia en el resultado» explica Pablo Dávila, creativo especializado en narrativas y autor de La vida gráfica de las películas. Once entrevistas con otros once profesionales de diferentes especialidades que comparten los secretos de su trabajo con mucho humor y amor por el arte y el diseño.

El diseño «es una profesión súper transversal, con la que en realidad todo el mundo está familiarizado, pero casi nadie conoce cómo se hace». Así que el libro tiene algo «de reivindicación, una especie de corporativismo pero en positivo. Para explicar también que el cine es una industria que tiene algo de ejército, donde cada uno tiene su espacio y al mismo tiempo trabaja en que se rueda a tiempo», explica Dávila. «Por eso el título: sigue la vida de una película desde que es una sinopsis hasta el archivo fílmico, siempre con la presencia de estas profesiones».

Detalle de 'La vida gráfica de las películas', de Pablo Dávila. ©Experimenta Libros
Una de las citas de ‘La vida gráfica de las películas’. ©Experimenta Libros

La vida gráfica de las películas de los otros

En la producción hipotética que es La vida gráfica de las películas se empieza con Ana Linde y el diseño de dossier, continúa con Pepe Domínguez del Olmo y el diseño de producción, sigue con el storyboard de Alberto Rodríguez Braojos. Una vez en rodaje es turno del grafismo y pintura de Sandra Wahlbeck y Manolo Pavón y su fotografía de rodaje. Nacho Platero explica la posproducción creativa;Jordi Rins, el diseño de títulos de crédito; Luis León, el diseño de narrativa, e Iñaki Villuendas la cartelería. Y para finalizar, Ricardo Fernández con el diseño para televisión y Noelia Sastre con el archivo gráfico de cine.

«Para mí es un libro que puede interesar a cualquiera, porque le aportará al estudiante o al que forme parte del audiovisual, pero también a quien quiera conocer mejor la industria creativa», añade Dávila. «Está contado así de manera coloquial, no es un manual o una lista de salidas profesionales. Son 11 vivencias de una carrera profesional por parte de 11 personas de edades parecidas, justo en la bisagra de la era de plataformas y lo que había antes, más lo que va a venir ahora con la IA. Así que son vivencias muy representativas».

Unos empleos que no cree que la tecnología ponga en peligro «porque todos dependen de cosas que todavía no hacen los ordenadores, esa capacidad de empatía para comunicarse o con quien está creando una película», añade. Por ejemplo, Pepe Domínguez, el diseñador de producción «explica en el libro que él lo que más hace es hablar con el director y su equipo. Es un flujo de comunicación que la mayor parte del tiempo no pasa por una herramienta gráfica, sino por generar un discurso que luego se aterriza en la estética de la película».

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‘La vida gráfica de las películas’. ©Experimenta Libros

El ego bien situado

Entre los trabajos que exhibe La vida gráfica de las películas en sus páginas, cuidadosamente dedicadas a ese aspecto estético, no hay diferencias entre el cine más autoral o el más comercial, con idéntico cariño para diferentes proyectos por parte de los entrevistados. «Está guay ser el tándem creativo de un director muy reconocido, pero también lo está hacer unos carteles que son gráficas publicitarias para vender la película un público mainstream», defiende Dávila.

En La vida gráfica de las películas hay una reivindicación también de «saber situar bien el ego. Porque en las profesiones creativas de este tipo, tú te dedicas a poner tus neuronas y tu sensibilidad al servicio de una obra ajena. A veces parece que por eso esa creatividad aplicada tenga menos valor, y por eso genera mucha frustración que estas profesiones, que son preciosas y muy importantes en el audiovisual, brillen menos».

Algo que es compatible con la sensibilidad propia. Dávila finaliza con ejemplo del fotógrafo Manuel Pavón: «Ha trabajado para Almodóvar, en películas internacionales importantísimas, ha fotografiado a Antonio Banderas no se cuántas veces… y le encanta. Pero también lo combina con haber dirigido un corto y estar ensanchando su carrera. Es posible poner tu creatividad al servicio de otro, pero también trabajar para tu propio lenguaje, para tu propia expresión. Y en este libro se explican las dos cosas».

Jose A. Cano

Jose A. Cano

Jose A Cano (Lora del Río, Sevilla, 1985), es licenciado en Periodismo. Ha trabajado en medios como El Mundo, 20 Minutos, El Confidencial o eldiario.es, entre otros, como periodista de local, internacional o Cultura. Actualmente ejerce como redactor en Cine con Ñ y colabora con medios como El Salto o El Español, entre otros.