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‘La ley del mar’, la paradoja de la serie que quiere hablar de migración poniéndole rostro pero «sin politizarla»

El lunes 15 se estrena en la valenciana À Punt, antes de su llegada a RTVE, esta adaptación del caso real del rescate de 51 personas en alta mar por el pesquero 'Francisco y Catalina'
La ley del mar RTVE À Punt

El próximo lunes 15 se estrena en À Punt La ley del mar, una serie coproducida por RTVE (que la emitirá una semana después, el 22 de enero) y que lleva a la ficción el caso real en 2006 del rescate en el Mediterráneo de 51 migrantes por el pesquero alicantino ‘Francisco y Catalina’. Luis Tosar interpreta a Pepe Durá, el patrón del barco y veterano marinero de Santa Pola que sacrificó una campaña entera de pesca para atender a estas personas, y Blanca Portillo a la embajadora española en Malta, que debe lidiar con la negativa del país isleño a dar acogida a los náufragos y a los marineros españoles, que estuvieron en riesgo de morir de hambre e incluso de ser detenidos por tráfico de personas.

RTVE ha presentado este miércoles en Madrid la serie, coproducida junto a Studio 60 y a la televisión pública valenciana, con presencia del director, Alberto Ruiz Rojo, y el reparto casi al completo (Alfonso Lara, Víctor Clavijo, Teresa Hurtado de Ory, Pau Durá), que incluye a Sonia Almarcha como Pepi, la esposa de Durá, o a Lamine Thior como Barack, uno de los migrantes rescatados de aquella balsa que provocó un incidente diplomático y un cambio incluso en la regulación migratoria de la Unión Europea en aquel momento. Uno, por cierto, que aunque La ley del mar presenta en parte como una victoria, cuando fue interpretado como represivo, pero que hoy parecería positivo frente al reciente Pacto sobre Migración y Asilo aprobado el pasado diciembre como despedida de la presidencia española de turno del Consejo Europeo.

«Es parte de la paradoja de esta historia», valoró Luis Tosar, preguntado a este respecto por Cine con Ñ. «En la serie contamos la parte buena de esta historia, pero cuando se produjo, en 2006, fue un lío. Se podían haber tomado medidas entonces, medidas centradas en los Derechos Humanos, pero ha primado el corto plazo». Blanca Portillo, que da vida a Marta Viladerll, embajadora de España en Malta en aquel momento, pero cuya peripecia ha sido ficcionada, incluyendo su subtrama personal, afirma que ahora «comprende que alguien negocie o se niegue a acoger, que un país se pueda ver desbordado… pero no lo comparto».

En la presentación estuvieron Alfred Costa, director general de À Punt; Enrique Pérez ‘Flipi’, productor de Studio 60, y José Pastor, director de Cine y Ficción de RTVE. Este último defendió el modelo que representa esta miniserie de tres episodios, que será «el primer estreno en prime time de RTVE esta temporada», e hizo una defensa de la emisión en abierto «generando cita diaria y series que sean eventos» y de la «descentralización» de la ficción (se ha rodado íntegramente en Alicante y en alta mar). Sobre todo, el directivo de la pública pidió «no ver la serie desde una perspectiva politizada, porque su intención no es blanquear nada ni mandar un mensaje político».

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Tosar y Almarcha pudieron preparar sus papeles conociendo en persona a Pepe Durá y Pepi Irles, el patrón del ‘Francisco y Catalina’ y su mujer —cuya familia ha vuelto a rescatar otras pateras, la última ocasión el hijo de ambos en 2018—. El actor gallego comenta que «ellos le quitan el glamour a todo. Para ellos es normal, en su lógica no hay otra posibilidad que aplicar la ley del mar, que es rescatar a quien lo necesita. Si les preguntas si dudan o si habrían hecho otra cosa, no se lo plantean. No dudan de sus valores, ni de que pudieran hacerse las cosas de otra manera, o las consecuencias que pueda tener. Y eso me ha flipado, esa honestidad».

El equipo de La ley del mar ha rodado parte de la serie en valenciano para su emisión en À Punt y Tosar y otros marineros tuvieron una coach para el acento, incluso clavando la variante de Santa Pola, que parte del equipo, como Almarcha, conocían por ser de Alicante. Curiosamente lo que no ha tenido la serie es personajes de Galicia, lugar de procedencia de la mayor parte de la tripulación real y que aún trabaja con los Durá, aunque en un primer momento esta circunstancia se iba a reflejar con un marinero gallego que se expresaba en su lengua natal.

El algecireño Lamine Thior, por su parte, se planteó su papel al conocer que era, de nuevo, de migrante. «Es complicado porque los actores y actrices negros no tenemos problemas con hacer papeles de migrante, sino con que solo te ofrezcan eso y con que sean personajes sin trasfondo. Esto último es muy problemático porque simplificas la realidad de estas personas y porque a ti, como actor, te impide tener una carrera, porque no se percibe que lo que haces sea un trabajo. Cuando me llegó este papel mi representante me insistió y fue leer la escena del casting, que es una conversación de mi personaje con el de Luis, y ver que había una dimensionalidad que no es habitual, que tenía una historia y unos matices, no era un estereotipo. Que fíjate, que en 2024 elogiemos que un personaje negro tenga aristas. Pero estoy muy contento».

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El reparto de ‘La ley del mar’ en su presentación.

La guionista Tatiana Rodríguez, que firma el guión junto a Víctor Pedreira, por su parte, respondió a nuestras preguntas sobre el peso del papel de la embajadora y sus negociaciones, que no aparece en el primer episodio, el del rescate, pero en los dos siguientes se convierte en coprotagonista. «Cuando empezamos a trabajar se nos planteaban muchas preguntas: por qué los retenían, por qué Malta les manda muy poca comida cuando los atiende… Hemos querido contar lo que nunca se ve, añadir a la parte más emotiva del barco esa parte de los despachos que no nos llega al ciudadano corriente».

Un proceso complicado de reflejar y que ha sido el más ficcionado, ya que a la embajadora no tuvieron acceso, pero sí a personal de la embajada. Ficcionan, además, al marido de la misma, que interpreta Pau Durá, un personaje que es directivo de una gran empresa energética que negocia un contrato con la Libia de Gaddafi. «No queríamos una historia de buenos y malos, sino explicar la cantidad de intereses que puede haber detrás de una situación así y que algunas decisiones no son por maldad, sino porque nunca te has planteado qué ocurre, quienes son esas personas. Y aunque ahora nos llame la atención, es que en 2006 desde la UE se consideraba a Libia un país amigo».

En ese sentido Rodríguez comparte que el nuevo marco jurídico de la migración en la UE «es a peor… y con España en la presidencia… pero claro, eso es lo que queríamos reflejar, que en realidad hay mucha gente decidiendo. En la serie se ve que en 2006 el gobierno de Zapatero intenta hacer un cambio legislativo progresista en Bruselas… y eso perjudica a las personas del barco. Precisamente por ser conscientes de la complejidad, de que mucha gente negocia, queríamos mostrarlo todo sin caer en maniqueismos».

Jose A. Cano

Jose A Cano (Sevilla, 1985), es licenciado en Periodismo. Ha colaborado en medios como El Mundo, 20 Minutos, El Confidencial o eldiario.es, entre otros, como periodista de local, internacional o Cultura. Actualmente ejerce como redactor en Cine con Ñ y colabora con El Salto, El Español o revista Dolmen. Socio de la Asociación de Informadores Cinematográficos de España (AICE).

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