Industria y regulación
Soluciones comunes o desprotección legal: el debate sobre el futuro de la inteligencia artificial en animación

'Robot Dreams', de Pablo Berger, animación tradicional sin IA con un protagonista que es una inteligencia artificial.
«Es muy goloso pensar que la inteligencia artificial generativa le vas a poner un prompt en un programa y te va a sacar un dibujo perfectamente animado que sustituya a la animación tradicional, pero no es lo que va a pasar», explica Pablo Jordi, productor en Pikkukala y en la junta directiva de Animation in Europe (federación europea de asociaciones de productores de animación). «Pero esos modelos ‘crean’ cosas muy poco originales y repetitivas, que cualquier productor rechaza. El uso ético y seguro de la IA en animación va a venir si la aplicamos a problemas reales de eficiencia, de utilización de los recursos, y conociendo bien sus limitaciones».
La IA fue el centro de las huelgas de Hollywood en 2023 y ahora mismo tiene en pie de guerra a buena parte del sector cultural en España contra el Ministerio de Cultura de Ernest Urtasun (Sumar) por el proyecto de Real Decreto que regula las licencias ampliadas para el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial de uso general. Esta tecnología ya forma parte del día a día de la industria y el sector busca las formas de organizarse para darle el mejor uso posible… e incluso protegerse de ella.
En el último Animar_BCN, el encuentro profesional de la animación europea celebrado el pasado noviembre en Barcelona, las productoras independientes se pusieron el reto de un futuro «libro de buenas prácticas» para el uso de IA en animación que sirva tanto para impedir abusos como para ser conscientes de que no es oro todo lo que reluce.


Jose A. Cano