1. Entrevistas
  2. «Me interesa Fellini, pero me sorprende que nunca se mencione, por ejemplo, a Chantal Akerman»

«Me interesa Fellini, pero me sorprende que nunca se mencione, por ejemplo, a Chantal Akerman»

Ainhoa Rodríguez, directora de ‘Destello bravío’, explica el proceso de creación de una película elogiada por reflejar la España vaciada y el punto de vista de las mujeres rurales

Ainhoa Rodríguez

Ainhoa Rodríguez (Madrid, 1982) ha dirigido Destello bravío, película ganadora del Premio Especial del Jurado en el Festival de Málaga o del premio de la Mejor Dirección en el Festival Internacional de Cine de Vilnius, además de pasar por otros como certámenes como el de Rotterdam. Su primer largometraje se pasea ahora por las salas españolas, con buenos números de público y unanimidad entre la crítica como uno de los proyectos independientes más importantes del año.

Destello bravío se ambienta en un pueblo sin nombre de la España del sur, cuya vida se explica a través del punto de vista de sus mujeres y que retrata unas tradiciones en proceso de desaparición. Rodríguez reflejó en la película su niñez vivida en Extremadura y la de las propias protagonistas, actrices no profesionales naturales de la propia comarca y que de alguna manera, interpretan a mujeres muy parecidas a sí mismas.

La directora atiende a Cine con Ñ por teléfono para hablar sobre su proceso creativo, las dificultades para sacar adelante películas independientes y la influencia de Federico Fellini o Chantal Akerman en su ópera prima.

¿Por qué Puebla de la Reina?

Tenía muchas ganas de trabajar con actrices naturales en un proyecto ambicioso y quería desarrollarlo en Extremadura. Fui recorriendo la zona de Badajoz y finalmente llegué a la Tierra de Barros, que es donde están mis orígenes. He vivido parte de mi vida en Almendralejo, que es la capital de la comarca. Y al final me encajó, por varios motivos. Sabía que necesitaba establecer un vínculo muy profundo con el pueblo y era más fácil con uno de 600 habitantes que con otro de 2000. Puebla de la Reina me dio la magia. Aparte de otras muchas cuestiones que te planteas cuando autoproduces, me atrajo el valor estético del propio pueblo. De repente todo encajó.

¿Cómo fue el proceso de construcción de los personajes a través del casting?

El casting fue muy sui generis. Le dedicaba a cada persona mucho tiempo, el que consideraba, una media de una hora. Intentábamos captar la esencia de a quien teníamos delante y ver cómo podía entrar eso el relato. Hubo castings de ir casa en casa y de mesa camilla en mesa camilla. En los talleres que también impartí siempre estaba con los ojos y los oídos bien abiertos, con cosas que pasaban a los ensayos o el guion. Básicamente el viaje consistió en que las actrices se sintieran cómodas con el ser humano que tenían que colocar delante de la cámara. Que sintiera como ellas, pensase como ellas y hablase como ellas.

"Me interesa Fellini, pero me sorprende que nunca se mencione, por ejemplo, a Chantal Akerman" 1

¿En qué consisten esos talleres que impartes con las mujeres del pueblo?

Soy docente de lenguaje fílmico, es mi especialidad. He trabajado con diferentes colectivos y tuve un proyecto con mujeres rurales. El germen del proyecto era analizar las miradas no normativas viendo escenas a partir de que explicábamos conceptos básicos de lenguaje fílmico. Hablábamos de cómo se ha representado a la mujer desde un espacio para la creatividad en el que compartían cómo han vivido ellas el cine. Construimos un espacio de confianza donde desarrollamos unos vínculos muy profundos. Vivieron en primera persona cómo se produce una película, me acompañaron en el casting… Probábamos mucho, jugábamos mucho, porque era básico para la película.

¿Qué reacciones estáis recibiendo?

Las que yo recibo son muy positivas, claro. Supongo que también habrá gente que no le haya gustado. He recibido reacciones muy apasionadas de Madrid, Extremadura o Sevilla, donde la gente ha aplaudido al final aunque en la sala no hubiese presentes personas del rodaje. Es una película que, si conectas con el viaje emocional al que te quiere arrastrar, es maravillosa. El equipo, yo misma y las actrices naturales estamos muy contentas.

¿Prefieres el término actrices naturales a amateur o no profesionales?

Es más bonito. Es que son actrices naturales, absolutamente. Utilizo no-actriz o actriz natural porque creo que no hay nadie en el mundo que pudiese representar ante la cámara el ser humano que han representado cada una mejor que ellas mismas. Nadie podría reproducir ese acento, esa forma de hablar, esa forma de pensar, esas experiencias… Al fin y al cabo son un gran parte de ellas mismas.

Esta película se pudo quedar en un cajón

¿Quién dirías que es el público objetivo de Destello bravío?

No tengo ni idea. Quien le apetezca vivir este viaje. Creo que el espectador también disfruta de un viaje distinto de lo que no está acostumbrado y es una película que conecta mucho con lo cultural, lo regional, con lo que somos. Al final por muy moderna o transgresora que uno crea que es la propuesta, bebe tanto de lo castizo que hace que llegue. Desde Rotterdam ha estado conectando con los espectadores españoles de maneras muy diferentes. Por eso no me apetece decir quién puede ser su público.

¿Hasta qué punto en Destello bravío es más importante lo intuitivo o lo emocional que la narración tradicional?

La narración tradicional no me interesa, pero en Destello bravío hay un relato con unos sucesos ordenados cronológicamente. Todo tiene un absoluto por qué. La representación narrativa rupturista tiene que ver con la idea de un lugar suspendido en el tiempo que se está consumiendo y la idea de la fabulación para encontrar un sentido a la existencia. Pero lo que se cuenta son dos días durante el centenario de la Virgen con un salto luego a Semana Santa en la que el tiempo futuro se convierte en presente. Otra cosa es que sea difícil analizarlo en un solo visionado.

¿Qué ha ocurrido con los problemas de cortes de algunas copias de la película?

La película no ha tenido un solo problema de cortes en ningún festival… ¡y mira que ha viajado por el mundo! No entiendo esos rumores malintencionados y que dejan claro la falta de conocimiento técnico de los procesos de proyección y de recepción de una película. Ocurren con el cine independiente como si no tuviéramos una calidad y un cuidado técnico muy exigente (en muchos de los casos el cuidado es mayor que en películas más grandes, sé de lo que hablo).

En una película tomada como un proyecto de vida de sus autoras y que ha ocupado tantos años y ha costado tanto levantar, el control técnico es impecable. En el caso de mi película, la exigencia técnico-artística en todas las partes del proceso ha sido exquisita y obsesiva. Lo que sucedió en el Festival de Málaga es que hubo un problema con el disco duro del Teatro Cervantes donde se ingestó nuestro DCP y desde el que se hizo la proyección para prensa. Y con la proyección la película saltaba en el mismo punto. Se revisó previamente en nuestro estudio y luego el Festival lo hizo en el Albéniz, pero al volcarlo en el Cervantes falló por un problema en su disco duro. Por desgracia nos sucedió a nosotras y no a una película de gran presupuesto.

¿La financiación fue complicada?

Sí, pero se logró. La dificultad es que cuando tienes una exigencia técnica y artística eso tienes que pagarlo, no puede ser trabajo voluntario, pero se fue consiguiendo. Esta película se pudo quedar en un cajón, pero se sumaron instituciones, recursos privados y en posproducción llegó Eddy Saeta, más algunos premios que ganamos, y gracias a eso estamos aquí.

"Me interesa Fellini, pero me sorprende que nunca se mencione, por ejemplo, a Chantal Akerman" 2

¿Cuáles dirían que son los referentes cinematográficos principales de Destello bravío? Por ejemplo, como ya se ha planteado varias veces, Fellini.

La esencia del cine de Fellini es el niño que veía a las mujeres como seres terroríficos porque son el sexo y el pecado de la Iglesia católica y al mismo tiempo como absolutamente atractivas y misteriosas en su pulsión de deseo sexual. En mi caso no existe esa visión, es completamente distinta. En Destello bravío son las mujeres las que toman las riendas del relato, de sus necesidades, de su cotidianidad, de su fantasía o su deseo. ¿Qué me han enseñado mucho cine los grandes machos del cinematográfo? Absolutamente. Soy cinéfila desde muy niña, forma parte de mi. Pero no hay una película o una cinematografía que yo haya usado para Destello bravío.

Había muchas referencias estéticas o de todo tipo. Colecciono muchas imágenes con las que luego bombardeo al equipo: un color, una forma, un tipo de vestido… Sí me sorprende que nadie nombre a Chantal Akerman, que también es una cineasta que me cautiva. Algunas de sus películas reflejan esa cotidianidad de la mujer en su casa y que vive la monotonía del día al día en el espacio doméstico. Tiene mucho que ver con los temas de Destello bravío, pero no se menciona porque no es un referente para las personas que hacen el análisis. A veces está todo más en el imaginario del crítico o el periodista que en el de la autora.

¿Faltaban historias hablando desde dentro de la España vaciada?

No sé si puedo responder a eso. Tampoco he hecho investigación sobre las películas que se han hecho o no sobre la España vaciada. Así que no lo sé. Cuando pongo los pies en Tierra de Barros me repetían ideas como un mantra que eran «a esto cada vez le queda menos, cada vez nacen menos niños», etc. Te encuentras con la frustración de la población ante la desaparición del tipo de vida que ellos conocen. Por eso es uno de los temas de Destello bravío. No podía mirar para otro lado, tenía que estar representado en la película.

¿Cómo lo están viviendo desde Puebla de la Reina?

A Málaga vino una representación de algunas de las actrices, donde vivieron la experiencia con ilusión. Hemos llevado la película a estrenarla a la misma Puebla. Ha sido muy emocionante, les ha encantado, la están sintiendo. Para mi era la prueba de fuego, porque se reconocen en ella. En realidad es algo que habría que preguntarles a ellas, más que a mí. Creo que el cine tiene una fuerza transformadora enorme y todo lo que surge en una obra de estas dimensiones lo han podido ver reflejado.

Fotos: Ainhoa Rodríguez en foto de archivo y durante la presentación de Destello bravío en Málaga – Filmin.

Menú