REPORTAJES
El documental sobre por qué Eloy de la Iglesia «no creía en el fuera de campo»

Eloy de la Iglesia fue adicto a las drogas o a las tragaperras, pero defendió que el cine era la única adicción que nunca lo abandonaría. Hablar de su obra conlleva hablar de esas adicciones, es lo que espera el público por la leyenda de malditismo alrededor de sus películas y episodios como la muerte de José Luis Manzano. Pero también es un recorrido por la filmografía de un director único que, como se afirma en el documental sobre su vida «no podía evitar rodar con crudeza».
Gaizka Urresti firma Eloy de la Iglesia, adicto al cine, tras ganar en 2023 el Goya a Mejor Documental por Labordeta. Un hombre sin más (2023) —codirigido junto a Paula Labordeta— y en lo que es un nuevo biopic en su filmografía que se une a títulos como Arizmendiarrieta, el hombre cooperativo (2018) o Aute retrato (2019). Lo acompañan en el guión Juan Barrero —quien también monta— y Moisés Garrido, junto a los que tomó la decisión de, al no poder evitar la asociación entre De la Iglesia y las adicciones, abrazarla.

Jose A. Cano