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Críticas

Si lo hubiera sabido: Regreso al futuro

Ece Yörenç, Liliana Bocanegra e Irma Correa se unen para crear un culebrón tan canónico y entretenido como alejado de las soluciones más tópicas del género
Si lo hubiera sabido: Regreso al futuro 1

Si lo hubiera sabido es la historia de Emma Castellanos, una mujer casada y madre de dos hijos que está a punto de divorciarse cansada de su vida. Hasta que un día, sin tener claro la razón, se ve atrapada de repente en su yo de diez años atrás, reviviendo su vida como habría podido ser de decir no a su matrimonio y descubriendo secretos sobre el que era su marido y sus amistades que no esperaba. Pero hay un problema: sus hijos no existen en esta nueva realidad, y si quiere recuperarlos necesita a su ahora exnovio.

Si lo hubiera sabido es la primera serie con participación directa de la exitosa showrunner turca Ece Yörenç producida en España. Igualmente supone el cruce del charco por parte de la directora Liliana Bocanegra, profesional curtida en el trabajo a destajo de las series diarias colombianas. Es conocida por La reina del flow (2018) y ya trabajó con Netflix en Siempre Bruja (2019-2020), que también trataba de viajes en el tiempo y amores complicados. Entre ambas mantiene el equilibrio la actriz y dramaturga española Irma Correa, que ya escribió los guiones de Alba (2021), adaptando la Fatmagül (2010-2012) de Yörenç.

Así pues, tenemos una comedia romántica con toques de culebrón cómico pero contenida en formato miniserie de ocho episodios de apenas media hora. Es decir, pensada para verse en el «ritmo machete» propio de Netflix. Algunas de sus soluciones se salen de lo típico, aunque no sean completamente novedosas, el enfoque no es machista ni ridículo -como ha sido habitual para las tres autoras cada una en su contexto- y sobre todo cumple con la función de entretener y más o menos dar risa cuando toque dentro de los márgenes del género en el que se quiere encuadrar.

Si lo hubiera sabido lo ruedo antes

Si lo hubiera sabido

Lo de Regreso al futuro no es una licencia de este redactor, es que la propia serie la referencia varias veces y hasta titula así un capítulo como homenaje directo. Aunque en realidad se parece mucho más, como se puede intuir desde la sinopsis, a una de estas fábulas bienintencionadas y familiares de Hollywood, tipo Family Man (2000), de Brett Raner, en la que Nicolas Cage interpreta a un tiburón de los negocios que se ve transportado a la vida que habría tenido de continuar con su novia de la universidad.

Los juegos temporales no son lo que más interesa aquí, aunque se aprovecha bien lo de sembrar y recoger, y no solo para hacer chistes. Porque permítanme, pero qué belleza que dos personajes se comuniquen que van a viajar en el tiempo gracias a que ambos recuerdan el gol de Iniesta.

Si lo hubiera sabido sabe lo que se hace y dónde quiere pegar, así que el final del primer episodio, esto no es spoiler, nos tuerce el culo: la protagonista se da cuenta de que si borra su matrimonio, sus hijos desaparecen, pero cuando su madre la llama descubre que su padre, el abuelo, sigue con vida. La vida misma, un puñetazo en el estómago bastante reconocible en cualquier dinámica familiar, cuando uno espera una historia mucho más tontorrona. Eso está muy bien, pero hasta ahí era casi todo de cartón piedra. Gracioso y entretenido, pero con muy poco más allá del acabado lujoso y lo guapos que son los protagonistas.

Así, el conflicto de Si lo hubiera sabido le da un giro a su premisa de culebrón tradicional, como suele ser habitual en los trabajos de Bocanegra, y no está ni en que Emma vuelva a apreciar al futuro exmarido -que tampoco es un villano, solo un tío normal- ni en que se enamore de otro, sino en comprobar, desde el minuto uno, a lo que renuncia y lo que gana con su nueva «libertad». De forma poco habitual en todos los remedos de ¡Qué bello es vivir! (1946), de Frank Capra, la vida como soltera del personaje de Megan Montaner no es mejor o peor que la que tenía al principio de la serie, no se trata de eso. Al menos sobre el papel, aunque algún ramalazo de moralina un poquitín conservador cae de vez en cuando.

Si lo hubiera sabido contra sí misma

Si lo hubiera sabido

Apunte personal: me cuesta mucho meterme en ficciones que presentan visiones edulcoradas de sitios que conozco. Y esta Sevilla es demasiado tópica, demasiado de mentirijilas, con demasiados personajes que hablan en un castellano neutro completamente inverosímil. De hecho, en una tradición muy española, sobre el guión todos los personajes han nacido o viven desde hace tiempo en Andalucía, pero solo tienen acento los secundarios cómicos o los delincuentes (los personajes de Salva Reina y Pedro Bachura, vaya). No es que sea para denunciar a nadie, pero entiendan que a un natural lo saque de lo que está viendo.

Por cierto que hay una explicación a lo que está pasando, una que va más allá de esa pregunta de las promociones, ya saben, lo de ¿qué harías sí…?, pero es casi lo de menos. Llega en el último capítulo porque se tiene que acabar y más o menos responde a lo que tiene que responder, pero sin más. Como en los culebrones o series, perdónenme, «para mujeres» más modernos y con menos tonterías, la solución es abierta y lo importante es la nueva conciencia de la protagonista sobre lo que quiere en la vida. No es especialmente brillante -de hecho, la segunda mitad de la serie se hace cuesta arriba porque parece que solo añaden capas de lujo y alguna fantasía sexual a todo lo planteado anteriormente-, pero divierte, que es de lo que se trata.

En resumen, Si lo hubiera sabido no es que vaya a cambiar la forma en que entendemos las comedias románticas, pero al menos le da un giro a varios tropos y no trata a su público potencial como si fuese idiota, algo que a estas alturas se agradece bastante, visto lo visto en otros productos. Igual si hubiese mantenido el pulso de giros y revelaciones al servicio de darle la vuelta a su premisa que tiene en algunos de los primeros capítulos hablaríamos de otra cosa. Pero es lo que es, y en realidad, así está bien, porque no engaña a nadie y es redonda en su propuesta.

Imágenes: Si lo hubiera sabido – Netflix

Jose A. Cano

Jose A Cano (Sevilla, 1985), es licenciado en Periodismo. Ha colaborado en medios como El Mundo, 20 Minutos, El Confidencial o eldiario.es, entre otros, como periodista de local, internacional o Cultura. Actualmente ejerce como redactor en Cine con Ñ y colabora con El Salto, El Español o revista Dolmen. Socio de la Asociación de Informadores Cinematográficos de España (AICE).

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