Críticas
Pídeme lo que quieras: Pero, ¿esto qué es?

Stills de 'Pídeme lo que quieras'. ©Carla Oset / Pedro Valdezate. Montaje: ©Cine con Ñ
Pídeme lo que quieras es la historia de Judith Flores, ‘Jut’ para los amigos, y su romance con su jefe, Eric Zimmerman, un apuesto heredero de un gran conglomerado farmacéutico. Es la primera adaptación al cine de una novela de Megan Maxwell (pseudónimo de María del Carmen Rodríguez del Álamo), best-seller de la literatura erótica para público femenino, que coincide en el tiempo con el estreno de ¿A qué estás esperando?, serie de comedia que también lleva al audiovisual su obra. Igualmente coincidirá en la cartelera de los cines de España, país de Dios, con Soy Nevenka, de Icíar Bollaín, por poner un ejemplo. Las dos son participadas por RTVE, no tengo claro por qué.
Tanto la película como la serie son básicamente porno softcore, lo que quiere decir que no se ven genitales pero sí muchas tetas y culos y el sexo forma parte central de la trama. Su mensaje de fondo viene a ser un poco el de cualquier comedia romántica conservadora de los últimos 60 años, en el sentido de la pareja heterosexual monógama —aunque durante la trama hagan sus cositas muy atrevidas, por favor, qué escándalo—, la familia nuclear y el amor romántico elevado a la máxima potencia, pero el envoltorio es presuntamente provocativo y sofisticado. Sobre todo, son fantasías aspiracionales y ficciones de disciplinamiento clasista.


Jose A. Cano