1. Críticas
  2. Intimidad: No basta con tener una buena idea

Intimidad: No basta con tener una buena idea

La serie de Netflix entierra sus aciertos dramáticos o narrativos bajo varias capas de diálogos que toman por tonto al espectador

intimidad-serie-netflix-cine-con-n

Intimidad sigue a Malen Zubiri, concejal del Ayuntamiento de Bilbao y aspirante a alcaldesa de la que se filtra un vídeo sexual que pone en peligro su carrera política. Su caso coincide con el de otra mujer, una trabajadora de la industria, que sufre un chantaje similar y además es acosada en su lugar de trabajo. La serie explora las consecuencias en ambas mujeres y su entorno, además de las ramificaciones políticas que se van produciendo.

La línea que separa el ejecutar una obra con cierto «mensaje político» por convencimiento o por moda comercial puede estar no tanto en las intenciones como en la ejecución. Intimidad tiene un planteamiento potente pero le cuesta arrancar y en muchos momentos se pasa de querer refregarle al espectador la moraleja, por si no le ha quedado clara con el argumento en sí.

Quizás sea un problema de expectativas. Con Verónica Fernández con unas posibilidades creativas que quizás solo haya tenido en Hache (mucho menos discursiva con su parte digamos, política, que Intimidad) y Laura Sarmiento, Koldo Almandoz o la misma Itziar Ituño en el paquete, uno esperaba un drama político con toques de las miniseries de EiTB tipo Alardea u Hondar ahoak y algún apunte de la parte más judicial de Caronte o la crítica social de La zona. Pero, aunque un poquito de todo eso hay, el resultado es más bien ramplón y previsible.

Crítica de Intimidad con spoilers

Intimidad

Intimidad no es «lo de siempre» en el fondo, pero sí en la manera de contarlo, con un diálogo permanentemente expositivo que juega en contra de su propio guión. Es como si la serie no se fiase del público… o de sus propios personajes. La agente de policía que interpreta Ana Wagener recibe escenas impropias en las que echa broncas a los interrogados que fastidiarían cualquier investigación del mundo real porque Netflix parece más interesada en dejar claro que esto es un producto megacomprometido antes que en hacerlo de forma creíble.

Como nos conocemos ya, subrayaré que el problema no es el caso que se presenta ni el enfoque que se le da, sino la forma de contarlo, que toma por idiota al espectador creyendo que si no le restriega por la cara lo que pasa no se va a enterar. Ya nos damos cuenta solos de que el acoso sexual es una cosa muy grave cuando lo muestra el argumento, no hace falta que los personajes lo digan en voz alta sin venir a cuento. Esta ejecución torpe también se ve en el drama paralelo al de la protagonista, el del abuso que sufre el personaje de Verónica Echegui. Se presenta como si fuese un thriller, creando la expectativa de que, de forma bastante poco realista, ambos casos estarán relacionados. Cuando la solución es más verosímil, gana la calidad del guión pero la forma de narrarlo ha sido fallida.

En fin, la serie tiene dos capítulos finales propios de un producto notable o más que bueno, pero una forma de llegar a ellos dispersa. Por poner un ejemplo, se puede plantear un relato crítico sobre determinadas circunstancias de discriminación (como hacía Ryan Murphy en Hollywood ) y luego darle vuelta con un final excesivamente «perfecto» en el que todo pasa «como debería» según el enfoque de la serie. Pero para eso toda la primera parte tiene que establecer ese deseo de final redondo e imposible siendo lo más creíble posible y sin hacer tan obvio el activismo del guión. Y aquí no se consigue.

A favor y en contra de Intimidad

Intimidad: No basta con tener una buena idea 1

Hay buenos detalles en el planteamiento de Intimidad que revelan la serie buena debajo de la ramplona, como la forma de encajar el monólogo interior del personaje de Echegui con las situaciones de otros personajes o detalles escénicos como las pastas y el zumo sin tocar colocados en mitad de la mesa en cierta reunión o un momento zapatos vs zapatillas. También el arco del marido y el padre de la protagonista, cada uno a su manera, son notables. Y la subtrama de la hija, que huye de todas las obviedades posibles y aún así consigue establecer una historia paralela a las dos principales muy potente. Ni mencionar las interpretaciones, que todas las actrices estén bien es pecata minuta con este reparto.

Pero en contra le juega que las partes más impactantes de las subtramas principales se presentan fatal, no ya de forma obvia, sino de forma obvia… y confusa. Muchos diálogos, ya lo he dicho, parecen más tuits del Ministerio de Igualdad que algo que diría una persona en una situación de tensión. El «villano» es de juzgado de guardia, porque se verbaliza que en la vida real no existen los archienemigos… y luego lo es, es una caricatura que solo dice topicazos. Y, por favor, a ver cuando crecemos. Si en Francia y en EEUU se puede, en España también: el partido de la protagonista es el PNV, no pasa nada por decirlo.

Concluyendo, admitiremos también que es posible que a Intimidad le pesen muchísimo las expectativas. Con un reparto espectacular, mucha experiencia y oficio en el equipo y un tema potente que pocas veces se ha tratado de forma efectiva en la ficción española, esperábamos algo más que unas pocas secuencias brillantes repartidas en mitad de un folleto de concienciación que cree que si no grita una moraleja no nos vamos a enterar bien de lo que quiere decir. O igual soy yo, que veo demasiadas series y estoy muerto por dentro. Pero no veo incompatibles que todas estas explicaciones sean ciertas.

Imágenes: Intimidad – David Herranz/Netflix

7 Comentarios.

  • Coincido me da mucha gracia cuando dices zapatos vszapatillas….las zapatillas de wagener tienen mas peso que los grandes zapatos de ituño y su forma de caminar….el papel de echaguez era el de alcaldesa….molesta el vestuario enorme de la protagonista….es grave el video y en esa secuencia…la de enterarse no se transmite…se supone q la alcaldesa tiene algo de espalda…pero een la serie violar la intimidad es lo grave.bien realizado actuacion de nogueiras…el recurso del asistente es mas de lo mismo….no me gusto si los paisajes…la gran bilbao….hubiera usado mas recurso de redes ya q trata de eso…..en la forma de mostrar visualmente….la union de los 2 casos mmmm muchas mujeres fuertes y el mensaje es liviano

  • Me ha encantado , me ha enganchado de principio a final.
    No te culpo, entiendo que no te haya gustado, quizás como hombre te falte empatía y sensibilidad para entender lo necesaria que es esta serie para dar voz a todas las mujeres, y personas LGTBIQ+ y concienciar a la sociedad.

  • Hola Maite. Me ha sorprendido mucho su comentario después de ver la serie y leer la crítica. El autor de la misma da argumentos sobre lo que considera una ejecución mejorable de la obra (en ningún momento, me parece a mi, critica el fondo o el mensaje de la misma, que no cuestiona). Claro está, quien lo lee puede estar de acuerdo o no, aunque en el segundo de los casos estaría bien que contra-argumentara con razonamientos que vayan más allá de “eres un hombre y no tienes sensibilidad para entenderlo”. Ese tipo de sentencias, que en el fondo parecen una simple rabieta porque no le dan la razón a uno, impiden cualquier tipo de debate enriquecedor y comprensión mutua. Me preocupa que, incluso entre gente con sensibilidad social y apertura de mente (como le presupongo), se de tan frecuentemente cierto espíritu Hooligan que hace que acabemos viviendo la política o la literatura (o la ficción televisiva) como quien apoya al Betis manquepierda.

    Y sí, Intimidad tiene un mensaje de fondo positivo y necesario… pero estoy de acuerdo con el autor de la crítica en que seguramente funcionaría mejor si no lo repitieran todo el rato de una manera tan obvia. En política, en Literatura, y también en ficciones televisivas, seguramente sea preferible un susurro al oído que un grito a voz en cuello.

    O quizás sea solo cosa mía, que soy muy sensible.

    Un saludo

  • cómo molesta al género masculino que se hable de feminismo eh? la serie está teniendo muchas reproducciones y muy buenas críticas a nivel mundial. celebro que exista y esté en el catálogo de Netflix. llevo leídas más de una docena de críticas y ésta es la única que realmente me hace gracia porque intenta sobredimensionar pequeñas cosas como si fuesen malisimas (cuando no lo son) y pasa por alto tantas buenas que ya da risa

  • Me hace gracia que muchos hombres en sus críticas digan que trata al espectador de tonto y que repite demasiado el mismo mensaje. A la par que la mayoría de críticas de mujeres dicen que es una serie que refleja muy bien la realidad que vivimos y con la que empatizas en seguida. Pues sí señores, ustedes están muy bien representados, aunque no les guste mirarse en este espejo. Y sí, esta es una realidad actual con la que nosotras empatizamos porque es nuestra realidad. En lugar de criticar la serie deberían reflexionar y hacer autocrítica acerca de ustedes mismos y su círculo de amigos. Y si lo hacen con la mente abierta verán como los prejuicios hacia Intimidad desaparecerán.

  • No me ha gustado la serie, demasiado woke! Pero si hasta sale un pobre gay al que le dan una paliza.

  • Pues yo soy mujer y no me siento nada representada, y no soy de derechas. Piensa en la escena en que la hermana de Ane saca el spray de pimienta para conseguir el móvil de un ex de la hermana y que venga la policía a detenerlo si no le da el móvil, aunque él no tenía nada que ver. Tela, y se valida ese comportamiento. Me siento manipulada por la serie como si fuera un folleto activista, le falta sutileza y respeto a la inteligencia del público, le sobra maniqueísmo. Hasta cuando habla de dependencia la psicóloga parece un Twit del ministerio de igualdad. Las mujeres somos seres complejos y podemos tener mucha mala leche también, aunque el discurso oficial niegue nuestra complejidad y nuestras deficiencias como seres humanos, que ni proceden todos de la opresión machista ni se definen exclusivamente por nuestra conducta sexual. Hablamos de seres humanos que pueden ser inmaduros, manipuladores, egoístas y malas personas aunque seamos mujeres, y eso no se refleja en la serie, que se empeña en victimizar a todas las mujeres y en mostrar como cabrones a todos los hombres que no sean unos meros comparsas de la causa.

Menú