Suscríbete Iniciar sesión

Críticas

El secreto del orfebre: Amor del de siempre

Un drama romántico añejo, equilibrado y bien rodado, que no arriesga como relato hiperclásico pero que tampoco banaliza todo
Crítica de la película 'El secreto del orfebre'

El secreto del orfebre cuenta la historia de Juan Pablo (Mario Casas), un orfebre de éxito en Barcelona a finales de los años 90. Juan Pablo tiene un viaje pendiente a Nueva York en el que se expondrá su trabajo. Pero antes del viaje pasará en tren por el pueblo de su familia, Vilasanta. Esta visita le hará revivir una etapa de su juventud, aquel verano en el pueblo en el que vivió un romance con una mujer (Michelle Jenner) que le cambió la vida.

La novela de Elia Barceló (que el año pasado vio como se adaptaba a serie otro de sus librosLas largas sombras (2024)—) pasa al cine en esta historia de amor a través de las décadas. Un drama romántico de estilo clásico que ha adaptado en guión y dirección Olga Osorio, que repite viaje en el tiempo después del de la simpática ¡Salta! (2023), ahora para resolver un primer amor de esos que resisten cualquier cosa.

<strong>El secreto del orfebre</strong>: Amor del de siempre 1

Suscríbete y lee sin limitaciones

Mensual

2€

Primer mes

Después, 4,99€/mes

Suscríbete

Anual

45,99€

Primer año

Antes, 59,99€/año

Suscríbete

Nostromo Pictures, la productora detrás de la película, sabe lo que se hace. No solo porque Osorio es una elección coherente en dirección y adaptación por su trabajo previo, sino también porque apuesta a algo que puede funcionar bien entre su público objetivo: la nostalgia en la ficción española. Por ahí va el esfuerzo por recuperar a Mario Casas a la causa del tipo de papel que le catapultó a la fama (A tres metros sobre el cielo, etc.) y, además, sumarle el nombre de Michelle Jenner, formando una dupla de protagonistas en cartel —que no en pantalla— que muchos vinculan al de Los hombres de Paco (2005-2010) y facilitan su promoción.

Deseando amar bien

<strong>El secreto del orfebre</strong>: Amor del de siempre 2

Osorio cumple al hacer una película de amor de las añejas. El secreto del orfebre tiene las dosis de dramatismo y amor romántico que se pueden esperar, con los clichés visuales del enamoramiento y la ruptura, con esos planos y conversaciones de referencia mental explicativa y sencilla de seguir, acompañados por una música enfática. En ese sentido, quiere ser el mismo «espacio confortable» (fácil de seguir y directo en la narración, sin mucha parafernalia) que lo podría hacer, sin ningún tipo de connotación negativa, una serie diaria.

Al melodrama clásico se le añade una intención en la imagen y un trabajo que está ahí para el que lo quiera ver. Hay un énfasis, una coherencia y un cierto cuidado en las imágenes que no tienen las películas de consumo fácil de plataforma como Culpa mía y derivados. Hay un cuidado en el tono formal que hace que, en una película cuyas ambiciones artísticas se parecen a las de Wong Kar-wai en el blanco de los ojos, Osorio incluso pueda citar a In the mood for love (2000) —y algún que otro clásico del género— sin que chirríe.

El secreto del orfebre y un eterno final

<strong>El secreto del orfebre</strong>: Amor del de siempre 3

Eso no quita que la película tenga sus cosas discutibles. Si uno se pone a mirar con lupa una película de este corte, las tiene. Pero viendo el nivel general de la producción y la dirección, que es más que suficiente, lo único que se puede comentar en negativo es cómo se ha resuelto su, a priori, importantísima secuencia final. Debería ser el colofón emotivo de toda la historia de amor entre sus protagonistas y acaba en un encuentro cobarde y anticlimático. No está a la altura del in crescendo dramático que se plantea.

Con todo, el balance de El secreto del orfebre es bueno, sobre todo para el tipo de película que aspira a ser. La película es fluida y sabe aprovechar sus valores de producción y tiene a un Mario Casas ya capaz de añadirle madurez a un personaje. Al estilo de El verano que vivimos (2020) pero quitándole épica, yendo al grano en su mezcla de relato de amor clásico con un toque sci-fi y hasta intentando añadirle una capa filosófica sobre el eterno retorno nietzcheano. Y, lo más importante, todo eso lo hace de una forma muy accesible, asumiendo su papel de producto de target facilón, pero sin necesidad de banalizar e infantilizar absolutamente todo para hacerse entender.

Disponible en

Arturo Tena

Arturo Tena

Graduado en Periodismo por la Universidad Carlos III de Madrid. Escribe crítica y análisis de cine desde 2010 y es socio de ACCEC (Associació Catalana de la Crítica i l'Escriptura Cinematogràfica). Después de trabajar en CTXT, desde 2018 dirige el medio especializado Cine con Ñ.