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‘Ruido’, la película del rap ‘freestyle’ con la que Asaari Bibang demuestra que no es solo comedia

Asaari Bibang en 'Ruido', la ópera prima de Ingride Santos
Tras pasar por festivales de todo el mundo, llega a los cines Ruido, la película española inspirada en la cultura del freestyle urbano. La ópera prima de Ingride Santos, con el aval de ser la primera película original de Filmin, cuenta la historia de una joven que, tras perder a su padre, encuentra en el rap un espacio en el que volcar todo lo que lleva dentro.
Ruido está protagonizada por Latifa Drame (Lati) y Judith Álvarez (Judy), dos artistas musicales reales que se convierten en alumna y maestra para abrirse camino en el mundo del freestyle, el estilo de rap improvisado que se ha hecho popular a través de competiciones en las que dos artistas rivalizan a base de rimas.
A Drame y Álvarez, que debutan como actrices en la ficción, las acompaña en el reparto Asaari Bibang. Conocida por su faceta cómica y su contenido en redes sociales, Bibang se destapa como actriz dramática en el papel de Aminata, madre de Lati y mujer trabajadora que, tras perder a su marido, tiene miedo de que el sueño artístico de su hija la aleje de la estabilidad que tanto le ha costado construir.
En una entrevista para Cine con Ñ, Bibang explica que llegó a Ruido precisamente a través de su trabajo en comedia y sus posts en Instagram: «Ingride [Santos, la directora] me conocía por todo eso, así que cuando escribió el personaje de la madre, por lo que sea, le vine yo a la cabeza». Tras hacer la prueba con otras actrices, Bibang fue seleccionada. Era Aminata.
Asaari Bibang, la actriz que vuelve al cine
Aunque en España la conozcamos sobre todo por sus espectáculos de comedia o por su pódcast No hay negros en el Tíbet, a Bibang le gusta recordar que ella viene «del cine, de la interpretación. Lo que pasa es que, entre las pocas oportunidades que hay, y más aún de hacer cosas distintas, decidí dejarlo aparcado durante un tiempo y empezar con mi propio proyecto de tener un show de comedia. Pero yo había empezado desde el lado que ahora puedo mostrar en Ruido».
La actriz reconoce también que los 14 años que llevaba sin ponerse a interpretar un papel delante de una cámara le pesaron psicológicamente antes de empezar a rodar: «Todo ese tiempo sin hacerlo te da inseguridad. Piensas que has perdido un poco tu flow y que cuando te vayan a poner esa cámara adelante igual no te salen ni las palabras».
Pero, como dice ella misma, «la que tuvo, retuvo». Asaari Bibang se dio cuenta de que, aunque llevaba muchos años sin hacer ficción, en realidad «llevaba ocho años subida a un escenario, intentando hacer reír a la gente. Es muy difícil hacer eso. Te curte y te da experiencia artística e interpretativa también». Al final, su camino en la comedia «me ha dado muchísimas herramientas para enfrentarme también a este personaje que, pese a ser dramático, no deja de ser arte».
En este regreso a la pantalla, la intérprete tiene muy claro cuál fue su mayor reto: «Lo más difícil en una película no es tanto interpretar, sino interpretar para cine, en unas condiciones en las que se te pueda grabar». Las marcas, los cambios de plano, la entrada en el encuadre, la continuidad… son aspectos del cine a los que se ha tenido que «volver a acostumbrar». Por eso agradece también el trabajo fundamental de «un equipo maravilloso», desde la dirección de fotografía (Beatriz Sastre) a vestuario (Berta Gellida y Carla Vega). «Sin ellas no sería posible», dice.
Cómo se construyó Aminata, la madre de Ruido
Asaari Bibang interpreta en Ruido a una mujer originaria de Malí que tiene que sacar adelante a sus dos hijas sola en Barcelona. «El personaje me encantó desde el principio porque no era estereotipado», comenta la actriz, que explica que, además de lo que ya estaba definido en el guión, le ayudó a crearlo su experiencia «como hija de madre inmigrante, ver cuál ha sido nuestra vivencia compartida, cuáles han sido nuestros fuertes y debilidades, dónde hemos chocado más y donde menos».
Con referentes cinematográficos como la madre superiora de Sister act (1992), se fue dando forma a Aminata, una mujer que tiene que lidiar con la desaparición de su marido y no entiende por qué su hija se quiere embarcar en el rap mientras descuida sus estudios. Un personaje que muchas veces no se expresa tanto desde la palabra como desde el gesto: «Para mí fue muy importante trabajar la escucha para que los tiempos de cada mirada o cada expresión entren cuando tienen que entrar».
Bibang comparte casi todas sus secuencias con la protagonista, Latifa Drame. «Con Lati hubo una conexión casi instantánea desde el primer casting online [debido a la pandemia] que hicimos. Pese a la distancia, hubo mucho feeling». La actriz, que destaca también «la sororidad y el amor entre nosotras», asegura que ha aprendido mucho de las actrices debutantes, Drame y Álvarez: «No solo de rap, sino también de esa tranquilidad y disfrute, de ese ‘no tengo ni idea de lo que estoy haciendo pero me lo estoy pasando bien’, que a veces pierdes con la edad y la autoexigencia máxima».
Asaari Bibang concluye la conversación animando a ver Ruido en los cines: «Es una apuesta distinta en el cine español y, viendo cómo sale la gente de verla, entiendo que no solo te entretiene por la parte del rap y un mundo que es muy poco conocido, sino que también te habla de comunidad, de lealtad, de sentimientos tan universales como la relación con una madre o una hija o de la necesidad de transformación social de vidas precarizadas y en los márgenes». Para poder disfrutarla, entonces, cree que «no hace falta tener un perfil concreto, solo ser un ser humano al que le lleguen las cosas al corazón».

Arturo Tena





