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Películas españolas

Under the Banyan Tree: La memoria histórica de Filipinas personificada

Una postura firme a la par que sentimental ante las injusticias que ha vivido Filipinas
Under the Banyan Tree: La memoria histórica de Filipinas personificada 4

Under the Banyan Tree toma como sujeto principal a Josephine Coe Lichauco, más conocida como Tita Jessie, una mujer de 103 años nacida en Cuba cuya vida ha estado íntimamente relacionada con Filipinas desde que emigró al archipiélago tras pasar su juventud en Estados Unidos. Jessie realizó este salto debido a su matrimonio con Marcial Lichauco quien, además de ser el primer filipino en estudiar en la Universidad de Harvard, formó parte de la misión OsRox donde sus estudios como abogado le llevaron a defender la independencia de Filipinas.

El documental dirigido por Arturo Prins (Damn, New York, Estado impuro) se centra en las vivencias de Jessie Lichauco y su carismática personalidad. Ya sea poniendo pegas al equipo de grabación o negándose a contestar ciertas preguntas sin dubitar, es aparente que es una mujer fuerte siempre dispuesta a defender lo que cree necesario. Su carácter será el hilo principal de la trama del documental.

El impacto de Tita Jessie

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Acompañando a Jessie Lichauco en Under the Banyan Tree, encontramos a sus hijos, varios amigos de la familia y un animado guía turístico que comparten sus recuerdos y vivencias con Jessie. Todos la describen como una mujer bondadosa que actuó como madre de todo el mundo que pudo, a pesar de no haber conocido a su propia madre. 

En los segmentos donde Jessie habla de su llegada a Filipinas o cuando sus hijos relatan los grandes logros de su madre es cuando el artificio del documental se deja de lado, dando paso al mundo interior de los sujetos y resaltando el núcleo emocional de la narrativa.

Siempre humilde, Jessie cuenta su experiencia cobijando a cientos de personas en su casa durante la colonización japonesa de Filipinas. En el instante más oscuro de la narrativa, los protagonistas relatan con gran honestidad y crudeza las situaciones que han vivido durante las distintas colonizaciones que han tenido lugar en su país a lo largo de la historia.

Ver ambas caras de la moneda

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Si bien pasamos gran parte del tiempo junto a Tita Jessie como si fuera un miembro más de nuestra familia, Prins no trata de endulzar para el espectador los momentos más difíciles. Su objetivo es mostrar la realidad de la brutalidad que han vivido las 7107 islas que componen el país a cualquier coste, sin dejar espacio para dudas sobre la importancia de ello en la vida de la población filipina.

De hecho, llegada la mitad del largometraje, Under the Banyan Tree se convierte en una lección de historia sobre las colonizaciones que han tenido lugar en Filipinas y el impacto que han tenido en el nivel de vida de gran parte de la población, llegando a afectarles incluso en la actualidad. Todo ello es apoyado por archivos fílmicos, imágenes e ilustraciones impresionantes gracias a las cuales el espectador es transportado a todos los momentos relatados.

Aunque en este segmento se nota la ausencia de Jessie como narradora, cediendo el protagonismo al guía turístico Carlos Celdran, es un cambio que ayuda a reforzar uno de los mensajes principales que transmite Arturo Prins: no debemos olvidar el papel de países como España, Estados Unidos o Japón en la historia filipina

Una carta de amor a la vida

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Tras resaltar las complejas situaciones que han vivido los participantes del documental, la historia vuelve a recoger el hilo de Tita Jessie para cerrar la narrativa con un sencillo lazo. Frente a fragmentos de los alrededores de la casa de Jessie, se oponen imágenes de actores recreando aspectos de su vida en su juventud. Pese a que es un momento que rompe la inmersión durante unos minutos, la narrativa vuelve a recuperar el ritmo cuando volvemos al sujeto principal.

A pesar de su avanzada edad vemos a Jessie Lichauco, con su imparable carácter, hablando de forma casi directa al espectador sobre lo mucho que ha disfrutado de su vida aunque haya vivido también sus altibajos. La pasión que mantiene Lichauco convierte a Under the Banyan Tree en una emocionante historia de la cual todos podemos aprender.