Reportajes
La vida secreta (y terrorífica) del cine español fuera de España

'Viejos' (2022), de Raúl Cerezo y Fernando González Gómez, se estrenó en Japón este agosto en 50 salas, el doble que en España hace dos años.
¿Los medios especializados te decimos cada año que la nueva entrega de turno de Padre no hay más que uno es la película española más vista en cines? Pues, casi siempre, te estamos mintiendo. O al menos, diciendo una verdad a medias: las comedias de Santiago Segura (o las de Javier Fesser, como la saga Campeones) llevan dominando la taquilla española desde 2018, pero solo la local. Si contamos con la vida fuera de España de nuestro cine, pierden automáticamente.
Para muestra, 2019, el año en el que la primera entrega del padre de familia numerosa irrumpió en nuestros cines recaudando14,2 millones de euros. Si tomamos solo la taquilla local, superó por mucho a Dolor y Gloria (2019), de Pedro Almodóvar, que hizo 5,7 millones. Pero a nivel internacional esta última se estrenó en casi 50 países —ayudaron, seguramente, las nominaciones a los Óscar a Mejor Película Internacional y Mejor Actor para Antonio Banderas— en los que recaudó 24,6 millones de euros. Ese mismo año Durante la tormenta (2018), de Oriol Paulo, que no llegó al millón en España, sumó 14,5 gracias a estrenarse en China.
Es una tendencia que existe en todos los países: la comedia es el género local de más éxito, pero también el menos exportable. Por eso, de hecho, hay tantos ‘Padres no hay más que uno’, o ‘Familias Benetón’, repartidos entre Francia, Italia o Argentina: cada país tiene su idiosincrasia para reírse de su familia tipo, aunque muchas de estas películas sean remakes. Quizás eso hace que Ocho apellidos vascos (2014), de Emilio Martínez Lázaro, tenga más mérito con sus 78 millones de dólares, 56 de los cuáles hizo solo en España y el resto sumando países de nuestro entorno físico o cultural como Alemania y Portugal, por un lado, o Argentina y Uruguay por el otro.

Jose A. Cano