Preseleccionado a los Goya
‘Sisè Primera’, el corto con Emma Vilarasau que se ríe de la crisis de la vivienda por no llorar

Emma Vilarasau, protagonista del cortometraje 'Sisè Primera', de Albert Carbó
El drama del acceso a la vivienda en España se hace comedia en el cine. Sisè Primera (Sexto Primera), cortometraje de Albert Carbó, disecciona con humor la pesadilla de encontrar casa durante seis visitas a un piso para alquilar en Barcelona. Con una flamante Emma Vilarasau convertida en propietaria de finca, esta película ha conseguido entrar en la selección de 30 cortometrajes candidatos a los Goya 2025 (Mejor Cortometraje de Ficción) con su forma sibilina de abordar los prejuicios y abusos que se viven durante el proceso.
Aunque el tema del alquiler está de plena actualidad política y social, fue en el año 2022 cuando a Carbó se le ocurrió hacer lo que luego se convertiría en Sisè Primera, ahora disponible en Filmin y en abierto en 3Cat. Por aquel entonces, el director explica a Cine con Ñ que era muy habitual que saliera el complicado asunto de encontrar piso en sus círculos más cercanos: «Vivía y me contaban cosas que me parecían surrealistas. Pensé que eran tan increíbles que había que hacer un corto sobre ello».
Dos años después de esas anécdotas, el director piensa que «estamos casi peor que entonces» en lo que acceso a la vivienda se refiere, universalizando aún más el enfoque del cortometraje: «Es un tema que nos atañe a la mayoría de la sociedad. Aunque Sisè Primera está ambientado en Barcelona, al final se puede extrapolar a casi toda España porque es una casuística que, de una forma u otra, muchísimas personas han vivido».
Una comedia con propietaria
Con un asunto tan serio de fondo, Albert Carbó explica que su idea inicial no era hacer una comedia, pero que «la realidad es tan patética que al final salió así». Reflexionando sobre el poder del humor para hacer crítica social, el cineasta asegura que «es mejor aportar otro punto de vista» porque «a veces los grandes dramas no hace falta tratarlos precisamente desde la tragedia».
En el centro de este planteamiento distinto está la propietaria del piso, Fina, interpretada por una Emma Vilarasau que completa con Sisè Primera el éxito de este año con Casa en flames. A Carbó le resultaba interesante este personaje clave en nuestra realidad inmobiliaria: «La gente de a pie que ahora mismo tiene un piso que quiere alquilar se ha convertido en la que decide quién puede o no alquilar un piso, porque hay mucha más demanda que oferta».
Con esta propietaria, el director pretendía hablar de «los prejuicios que tenemos y de cómo es aún mas difícil acceder a una vivienda según qué tipologías o rasgos sociales tengas». Centrándolo en el personaje de Vilarasau, Carbó pretendía centrarse «en esas contradicciones» para también lanzar al espectador «preguntas y que cada uno reflexionara. Porque a veces cuando no tienes ese privilegio de tener un piso en propiedad es muy fácil hablar o criticar. Pero, ¿qué pasaría si somos nosotros quienes somos los propietarios? ¿Cómo nos comportaríamos?».
Aunque el perfil social de esta propietaria sea reconocible en determinada burguesía catalana, el director y actor explica que trabajó con Vilarasau (a la que el director califica como actriz «muy intuitiva») en no caer en el estereotipo: «En rodaje decíamos: ‘no hay que juzgarlo’. Este personaje cree que es menos pija y mucho más abierta de lo que es. Con eso es con lo que jugamos», comenta Carbó.
Sisè Primera y un piso muy estudiado
Sisè Primera transcurre en un mismo apartamento del Eixample, en Barcelona. Hasta allí se van intercalando hasta seis visitas, cada una con un perfil determinado: entre ellas, una pareja racializada, un hombre mayor con una mujer con diversidad funcional, tres jóvenes que parecía que iban a ser dos, una pareja de mujeres lesbianas, una madre soltera y… una sorpresa final. En el variado reparto, con hasta 12 personajes, están actores como Victoria Luengo, Ángela Cervantes, Marc Clotet, Natalia Sánchez, Óscar Kapoya o Yolanda Sey.
Pero hay un personaje más: el propio piso. Junto a Vilarasau, el gran elemento de continuidad del corto. Con la idea de que fuese «fluido y dinámico», dice el cineasta, se trabajó tanto antes de un rodaje muy medido como después en montaje para que se pasara por distintas partes de este piso a medida que Vilarasau lo enseña a sus potenciales inquilinos. Un importante trabajo de cambio de escenarios y ritmo tanto en rodaje —con algún plano secuencia con steadicam para su in crescendo— como en montaje, donde el director alaba el trabajo de Queralt González.
Carbó explica esta estructura muy medida en tres partes, que enlaza principio y final, para que funcionara en ritmo y progresión para el espectador: «Primero tenemos una presentación de personajes, de entender lo que está pasando y lo que piensa esta mujer de cada uno, Luego llegamos una parte más de clímax, que es donde se dan todas las condiciones, y una última parte de cómo van saliendo todos los del piso y se da una resolución». Una conclusión divertida, amarga y abierta para Sisè Primera, que acaba así su ficción para decirnos que el problema real no ha terminado.

Arturo Tena



