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Reportajes

‘Si todas las puertas se cierran’, una historia de lucha contra la trata del siglo XIX para el XXI

Antonio Cuadri dirige el biopic de la escritora y religiosa Antonio María de Oviedo alternando su lucha por las mujeres en tiempos de Isabel II con historias reales de la actualidad
Si todas las puertas se cierran Antonio Cuadri Antonia María de Oviedo y Schönthal

Si todas las puertas se cierran es el biopic de una religiosa, Antonia María de Oviedo y Schönthal, fundadora de Hermanas Oblatas del Santísimo Redentor, pero en la película no aparece ninguna monja. Es también un filme ambientado en el siglo XIX, pero más de la mitad de su metraje se acaba desarrollando en el siglo XXI. Lo único que no cambia en ninguno de sus tiempos ni personajes, es la lucha contra la trata de mujeres, estableciendo un paralelismo entre las prácticas de esta forma de esclavitud y abuso sexual hace 200 años y en nuestros días.

«Ni la congregación ni nosotros queríamos lo que se llama a veces, y con todos los respetos a ese cine, una película ‘de monjitas’, sino una historia pegada a lo social. Por eso está contada en dos tiempos y a través de tres historias basadas en hechos reales. Por un lado de Antonia María de Oviedo, pero también la de ese profesora y esa chica nigeriana que aparecen en la parte narrada en la actualidad y están inspiradas, cambiando algún detalle, en la vida de personas a las que les pasó lo que se ve en pantalla».

El veterano Antonio Cuadri (El corazón de la tierra, Cuéntame cómo pasó, Fugitiva) dirige este film promovido por la misma congregación y producido por Ulises Producciones por el aniversario de nacimiento de Oviedo y Schönthal, interpretada por la actriz francesa Alexandra Ansidei. Nos atiende por videollamada en la semana en la que promociona el estreno en cines de Si todas las puertas se cierran, un título más de ese cine religioso o de inspiración católico español con su «miniHollywood» en Ciudad Rodrigo y su cuota fiel de espectadores en salas.

Los tiempos de la trata

Si todas las puertas se cierran Antonio Cuadri Antonia María de Oviedo y Schönthal

«Es un biopic que ha tenido una parte de recreación histórica, pero lo que nos pedían las Hermanas Oblatas era potencial la parte social», comenta Cuadri. «Huir de la arqueología y mostrar la dureza de la trata y cómo existía, llamándose de otra manera y con una complejidad diferente, a mediados del siglo XIX». Así, la parte del pasado muestra como esta profesora y escritora española nacida en Suiza llegó a España en 1848 para ser institutriz de las hijas de la reina María Cristina de Borbón.

La recreación histórica en Si todas las puertas se cierran se rueda con convenciones narrativas clasicistas, la parte del presente pasa a veces al cámara en mano, tiende al naturalismo y roza los recursos del documental. Caras conocidas como Roberto Álvarez —en el papel del padre Serra, el sacerdote que sirvió de apoyo a Oviedo y Schöntal en su causa—, Pastora Vega y Ruth Gabriel —como la reina María Cristina— completan el reparto de la película.

Cuadri comenta que conocía la labor de las Oblatas porque su mujer es educadora social, y en la documentación de la película han contado con organizaciones tanto religiosas como laicas o instituciones públicas, con el punto en común de la lucha contra la trata. «Más que contar la vida de la fundadora, la idea era explicar cómo nació su motivación para luchar contra la trata y cómo ese trabajo sigue teniendo una feliz continuidad, sin adoctrinamiento ni eso rezar por las ovejas descarriadas o algo así, sino buscando una verdadera inclusión social y dar alternativas a las mujeres».

La intelectual que fundó una casa de acogida

Si todas las puertas se cierran Antonio Cuadri Antonia María de Oviedo y Schönthal

El cineasta no rehúye la etiqueta de cine de inspiración religiosa, pero considera que no tiene por qué significar nada. «Para mí los géneros del cine son la comedia, el drama o la acción. Si acaso puede influir que se trata de un cine independiente, producido al margen de las preventas televisivas o cierto tipo de ayudas oficiales, aunque sí que nos beneficiemos, por ejemplo, de los incentivos fiscales, que ayudan mucho. Pero, en última instancia, esta historia lo que tiene es un trasfondo social, por encima del planteamiento religioso».

En 1864, Antonia María de Oviedo, considerada una intelectual y una escritora con cierto prestigio desde joven, fundó en Ciempozuelos, Madrid, el asilo de Nuestra Señora del Consuelo, una casa de acogida para jóvenes, en aquel momento españolas de Madrid u otras provincias, que habían sido prostituidas contra su voluntad. En la actualidad, aunque Si todas las puertas se cierran acude más a historias a pie de calle, el complejo negocio de la trata tiene ramificaciones en Wall Street y en oscuros intereses económicos.

«Antonia María ni siquiera aparece vestida de monja en toda la película, apenas una imagen real de ella ya mayor al final. Es una mujer que tomó los hábitos con más de 40 años, además. Eso no es lo más relevante», insiste Cuadri. «La cuestión es la vigencia de lo que ella hizo, porque hace falta denunciar que existe una industria del comercio de seres humanos, en un mundo donde se supone que la mayoría de países tenemos abolida la esclavitud, pero a veces se es permisivo y se mira para otro lado con la trata».

Imágenes: Si todas las puertas se cierran – Ulises Producciones

Jose A. Cano

Jose A Cano (Sevilla, 1985), es licenciado en Periodismo. Ha colaborado en medios como El Mundo, 20 Minutos, El Confidencial o eldiario.es, entre otros, como periodista de local, internacional o Cultura. Actualmente ejerce como redactor en Cine con Ñ y colabora con El Salto, El Español o revista Dolmen. Socio de la Asociación de Informadores Cinematográficos de España (AICE).

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