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Padre no hay más que uno 3: La familia de Segura bien, gracias

La saga de Santiago Segura pule sus esencias y deja que los niños lideren la función

Padre no hay más que uno 3: La familia de Segura bien, gracias 1

Padre no hay más que uno 3 vuelve a la vida de la familia de Javier (Santiago Segura) y Marisa (Toni Acosta) para contar cómo pasan el mes de diciembre hijos, padres y abuelos. La llegada de la Navidad se convierte en una contrarreloj cuando los niños rompen la preciada figurita del Niño Jesús del padre y planean la manera de conseguir dinero para comprar una nueva sin que él se entere. Mientras, para celebrar las fiestas, aparece también un nuevo abuelo (Carlos Iglesias), en horas bajas después de que su mujer lo dejase por otro.

Así es como llega a su tercera parte la saga de Segura, un doble éxito en taquilla en 2019 y el difícil 2020 que puso las bases de la fiebre actual por los niños y las comedias familiares en el cine español. Como las dos primeras funcionaron más que bien entre el público, el modelo de la nueva es exactamente la misma que en las anteriores: humor blanco intergeneracional, embrollos que se van haciendo bola y sus dosis de ternura infantil para ponerle el broche. Después de mezclar la fórmula con una screwball en A todo tren. Destino Asturias, Segura ha vuelto al método inicial.

Y ese back to the basics ha salido bien. Inofensiva, tierna y divertida, Padre no hay más que uno 3 es exactamente la comedia navideña familiar que quiere ser. Perfecciona lo que se veía en la segunda parte de la saga, pero introduce un hilo principal que da sentido a la gran presencia de los niños, el gran fallo de esa primera secuela. Aunque la sátira social de la primera parte sea ya un vago recuerdo, las dinámicas internas se han pulido para que el entretenimiento pueda sostenerse por sí solo.

Niños, niños, futuro, futuro

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Tres años después de que se estrenaran a lo grande en Padre no hay más que uno, los niños de la familia se están haciendo mayores. Y eso no se percibe solo en que se les ve más crecidos y en que a Paulita (Sirena Segura) se le entienda cuando habla, sino que han aprendido a gestionar mejor las secuencias y tienen un rango interpretativo algo más amplio. Segura y Marta González de la Vega se han dado cuenta que tienen más donde exprimir, y por eso en esta tercera parte los más pequeños llevan el gran peso de la película.

El guion de esta tercera entrega plantea un problema/macguffin que, en esta ocasión, tienen que resolver ellos solos. La perspectiva y mentalidad de padre -que siempre existe en este tipo de película- se mitiga porque la historia obliga a contar únicamente con las ideas y ocurrencias de los más pequeños. Y eso, en una película que es sobre todo para ellos, se agradece. Segura ha confiado en que pudieran sostenerlo y se recrea más en sus primeros planos y en dinámicas internas. Los niños ya no son solo un recurso cómico a explotar, sino que aportan orgánicamente a que la película funcione.

Chencho ha vuelto en Padre no hay más que uno 3

Padre no hay más que uno 3: La familia de Segura bien, gracias 3

Es por eso que Segura y su importante personaje de padre, que ha pasado a ser bueno pero demasiado intervencionista, se refugian más en las tramas secundarias que va introduciendo en la película. La multihistoria al estilo de la saga La gran familia -siempre referencia pero aquí hasta con mención directa en una secuencia en la Plaza Mayor- sigue sin solucionar el ir a trompicones, y alterna momentos simpáticos (la trama con Carlos Iglesias y Loles León) con otros más inconexos (los que protagoniza El Cejas con el propio Segura). Aún así, pese a los inevitables cameos, sketches y tics de Segura, supera el vacío que había en la segunda parte.

Es verdad que no hay mucho rastro de ese ligero cuestionamiento de los roles familiares y de género que hicieron fresca a la película original de la saga, pero el director de Torrente lo compensa recreándose en la interacción entre unos personajes ya hechos y conocidos por su público. Padre no hay más que uno 3 tiene más claro que nunca a quién se dirige (que no somos los que escribiremos sobre ella), y ofrece el festival de ocurrencias, trastadas y monerías a buen ritmo. Santiago Segura lo ha vuelto a hacer: ha recuperado lo que ya funcionaba y ha insistido en lo que sabía que podía mejorar. Como ya se puede comparar con el resto de películas de la cuerda, se puede decir que, en lo suyo, no tiene rival.

3 Comentarios. Dejar nuevo

  • Es una película horrible , soez y ordinariamente , carnaza para el pueblo para que se olvide de la recesión que viene

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  • He salido del cine alucinando. A ver, que no me esperaba gran cosa, he entrado porque tenía que hacer tiempo . Me parece un insulto a la inteligencia de cualquiera. No hay por dónde cogerla. La única un poco graciosa la niña que se viste de sevillana. Todos los actores HORRIBLES. He malgastado el dinero.

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  • Se callais los dos porque es la mejor película que hay en el planeta , y en vez de criticarlos ponte en su lugar y ponte a ACTUAR TU. Ustedes piensan que actuar es fácil, además véanse la 1y la 2 para que se calleis

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